Juez y PGR no se ponen de acuerdo con el embargo de bienes de Oceanografía
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Tomada de www.oceanografia.com.mx.

Juez y PGR no se ponen de acuerdo con el embargo de bienes de Oceanografía

El magistrado federal Felipe Consuelo Soto reclamó a la PGR por mantener el aseguramiento ministerial sobre los bienes de Oceanografía. El embargo "afecta a más de 14 mil trabajadores", asegura.
Tomada de www.oceanografia.com.mx.
21 de agosto, 2015
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El buque Caballo Maya. //. Foto: MarineTraffic.com

El buque Caballo Maya. //. Foto: MarineTraffic.com

El juez federal Felipe Consuelo Soto y la Procuraduría General de la República (PGR) no se ponen de acuerdo sobre el embargo de los bienes de Oceanografía.

Luego que ayer jueves se diera a conocer que el buque ‘Caballo Maya’ fue localizado a casi 10 kilómetros del Puerto de Veracruz -en un principio se notificó que se desconocía su paradero, aunque posteriormente se dio a conocer que éste se encontraba en poder de Shopping Group de México, empresa propietaria a la que la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) designó desde el 20 de julio como  depositaria-, hoy viernes el magistrado Consuelo Soto reclamó a la PGR por mantener el aseguramiento ministerial sobre los bienes de Oceanografía.

“Se está afectando no sólo a la comerciante (Oceanografía), sino a todo el entorno social y económico que rige en la ubicación de la empresa, es decir, las consecuencias que trae aparejado el no poner en marcha el convenio concursal y continuar con un aseguramiento que afecta a más de 14 mil trabajadores”, expuso el juez, por lo que pidió a la SEIDO y al Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) que “tomen las medidas necesarias para recuperar la empresa y continuar con su operatividad”.

En una nota que publica el diario Reforma, se recuerda que en mayo pasado Consuelo Soto aprobó un convenio de Oceanografía con acreedores a los que debe más de 12 mil millones de pesos. Sin embargo, debido al aseguramiento de las autoridades, la empresa está casi paralizada porque no ha recibido “financiamiento de emergencia” por 76 millones de dólares, y los trabajadores no cobran desde julio.

Reforma apunta que el problema de fondo es que Oceanografía está sujeta a dos procesos jurídicos independientes entre sí y con objetivos distintos: por una parte, el juicio penal por fraude contra el ex dueño, Amado Yáñez, y por la otra, el concurso mercantil que lleva el juez Consuelo Soto, que busca superar la insolvencia financiera de la empresa.

Cabe recordar que la SEIDO aseguró los bienes de Oceanografía en marzo de 2014, cuando se reveló un fraude de más de 5 mil millones de pesos contra Banamex.

Buque fue dado en depósito: PGR

Por otra parte, en relación a las versiones que dan cuenta de la ubicación física y estatus legal del buque “Caballo Maya”, relacionado con la investigación a la empresa Oceanografía, la PGR precisó en un comunicado que la embarcación asegurada por la dependencia “fue dada en depositaría a la empresa Shipping Group México (SGM), quien desde el pasado 20 de julio mantiene la posesión física y legal de dicho bien”.

“Lo anterior, con la finalidad de darle mantenimiento al buque, y con ello, evitar mayores cargas financieras al Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), instancia que funge como administrador de la empresa Oceanografía”, expuso la PGR.

Encuentran el buque ‘robado’. 

Ayer jueves, el buque  “Caballo Maya“, que había sido  robado de su zona de resguardo, fue localizado a casi 10 kilómetros del Puerto de Veracruz, de acuerdo con su última posición en el buscador marítimo Marine Traffic .

Según un acuerdo publicado por el Tercer Juez de Distrito en materia civil del Distrito Federal, la embarcación fue “extraída” de su resguardo, lo que alarmó a los encargados del concurso mercantil de Oceanografía, pues este buque es “clave para la reestructura del convenio que permitirá reactivar la empresa“.

Incluso, detalló el documento, que hasta la tarde del jueves 20 de agosto no se podía acceder a las instalaciones de Oceanografía en Campeche, tomadas por trabajadores a quienes no se les han pagado salarios, y quienes podrían haberse llevado el buque fuera de la zona de resguardo.

Por este motivo, se solicitó al titular de Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) Felipe Muñoz; y al Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), tomar medidas para la localización del buque y reactivar la operación de Oceanografía.

Apenas el pasado  12 de agosto autoridades migratorias de Estados Unidos detuvieron a Martín Díaz Álvarez, el segundo socio mayoritario de Oceanografía, en la ciudad de Miami, Florida, por presuntamente ser quien operó el fraude de más de 6 mil millones de pesos contra Banamex.

Con información de Reforma

 

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La pesadilla de la montaña de basura tan alta como un edificio de 18 pisos en India

El primer ministro Narendra Modi anunció a principios de mes un plan para cerrar los enormes vertederos a cielo abierto en los que se acumula basura desde hace años.
19 de octubre, 2021
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Las “montañas de basura” de India pronto serán reemplazadas por plantas de tratamiento de desechos, prometió el primer ministro Narendra Modi a principios de este mes. Saumya Roy* escribe para la BBC sobre la más antigua de todas, tan alta como un edificio de 18 plantas, ubicada en la ciudad costera occidental de Bombay.

Todas las mañanas Farha Shaikh se para en la cima de una montaña de desechos de más de un siglo de antigüedad en Bombay, esperando que los camiones de basura suban.

Esta joven de 19 años ha estado hurgando en este vertedero del suburbio de Deonar desde que tiene memoria.

Normalmente recupera de entre los desechos viscosos botellas de plástico, vidrio y alambre que luego vende en los prósperos mercados de residuos de la ciudad.

Pero, sobre todo, busca teléfonos móviles rotos.

Cada pocas semanas Farha encuentra un celular “muerto” en la basura y con sus escasos ahorros lo repara.

Una vez que cobra vida, pasa las tardes viendo películas, jugando a los videojuegos, enviando mensajes de texto y llamando a sus amigos.

Cuando días o semanas después el aparato vuelve a dejar de funcionar, la conexión de Farha con el mundo exterior se desvanece.

Entonces regresa a las largas jornadas de rebuscar entre la basura, para conseguir botellas que vender y celulares que restaurar.

Deonar

Saumya Roy

Más de 16 millones de toneladas de desechos forman la montaña de basura de Deonar, ocho de ellas repartidas en una extensión de 121 hectáreas.

Los desechos se apilan hasta alcanzar una altura de 36,5 metros.

Se puede ver el mar desde la cima y sobre los sólidos montones de basura se han construido villas miseria.

Gases nocivos y contaminantes

Los desechos en descomposición liberan gases nocivos como metano, sulfuro de hidrógeno y monóxido de carbono.

Y en 2016 fue escenario de un incendio que ardió durante meses y llenó de humo gran parte de Bombay.

De acuerdo a un estudio que el regulador de polución de la India llevó a cabo en 2011, otros incendios similares contribuyeron con el 11% del material particulado que inunda el aire de Bombay, una de sus principales causas de contaminación.

Los vecinos de los alrededores llevan luchando en los tribunales desde hace 26 años, exigiendo el cierre del vertedero de Deonar.

Pero esa montaña de basura no es una excepción en el país. Una investigación realizada en 2020 por el Centro para la Ciencia y el Medio Ambiente (CSE), un think tank independiente con sede en Nueva Delhi, identificó en toda India 3.159 montañas de este tipo que contienen 800 millones de toneladas de desechos.

Estas han sido durante años un dolor de cabeza para funcionarios y políticos.

El 1 de octubre, Modi anunció un “programa nacional de limpieza” de casi US$13.000 millones que incluirá la instalación de una serie de plantas de tratamiento de aguas residuales para reemplazar gradualmente los vertederos de basura al aire libre como el de Deonar.

Pero los expertos se muestran escépticos.

“Si bien se ha logrado en ciudades más pequeñas, es difícil proporcionar una solución para las montañas de desechos a esta escala”, dice Siddharth Ghanshyam Singh, subdirector de programas de CSE.

“Se reconoce que es un problema, pero hemos aceptado que si vamos a vivir en grandes ciudades como Bombay o Nueva Delhi estas montañas de basura van a estar allí”, señala Dharmesh Shah, coordinador en el país de la Alianza Global para Alternativas de Incineradores, una coalición de grupos que abogan por la reducción de residuos.

Deonar

Reuters
La montaña de basura se incendi[o en marzo de 2016;.

Desde el año 2000, India ha aprobado regulaciones que obligan a los municipios a que procesen los desechos.

Pero la mayoría de los estados informan de un cumplimiento solo parcial y no hay suficientes plantas de tratamiento de desechos.

Bombay, la capital comercial y del entretenimiento de la India y hogar de unos 20 millones de personas, tiene una sola planta de este tipo.

Ahora hay planes para instalar una planta que convierta los residuos en energía en Deonar.

Modi dijo que espera que el plan cree nuevos empleos ecológicos. Pero esto preocupa a los recolectores como Farha que llevan toda la vida dedicados a ello.

Aunque desde el incendio de 2016 acceder a la montaña de basura de Deonar se ha vuelto más difícil.

El municipio incrementó la seguridad para evitar que los recolectores entren y provoquen incendios: las llamas derriten la basura más liviana, quedando con ello expuesto el metal que se vende a precios altos.

Los recolectores que logran colarse a menudo son golpeados, detenidos y expulsados, aunque algunos sobornan a los guardias o acceden al vertedero antes del amanecer, cuando comienzan las patrullas de seguridad.

Pero ese no es el único motivo por el que los recolectores de basura de Deonar han visto su modo de vida. Y es que ahora gran parte de la separación de residuos se hace en la ciudad.

Como consecuencia, Farha no tiene teléfono desde hace meses. Y se ve obligada a sobornar a los guardias con al menos 50 rupias (US$0,67) todos los días para entrar y trabajar en los terrenos de Deonar.

Para recuperar esto, incluso pensó en buscar entre la basura que comenzó a llegar desde las salas del hospital en las que se atendía a los pacientes de covid-19 el año pasado.

Pero su familia le pidió que no recogiera esos desechos “dañinos”.

Así que ahora se queda cerca, observando a los recolectores que usan equipo de protección para seguir recogiendo plástico bajo la lluvia para revender.

La ciudad estaba enviando basura nueva y, como lo habían hecho durante años, las montañas tenían que acomodarla y los recolectores tenían que recolectarla y revenderla.

“El hambre nos matará si no nos mata la enfermedad”, dice Farha.

*Saumya Roy es una periodista con sede en Bombay y autora del libro Mountain Tales: Love and Loss in the Municipality of Castaway Belonging (Profile Books / Hachette India).


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