La edad de Elba Esther, el argumento de su defensa para buscar prisión domiciliaria
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La edad de Elba Esther, el argumento de su defensa para buscar prisión domiciliaria

Los abogados de la exlíder del SNTE solicitarán hoy que ya no se tomen en cuenta los peritajes ni el estado de salud de la maestra, sino que simplemente se acate el artículo de la ley en donde se le concede a una persona de 70 años la prisión domiciliaria.
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Por Con información de Omar Sánchez de Tagle
3 de agosto, 2015
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Elba Esther Gordillo, exlíder del SNTE. // Foto: Cuartoscuro.

Elba Esther Gordillo, exlíder del SNTE. // Foto: Cuartoscuro.

La defensa de Elba Esther Gordillo se desistió este lunes 3 de agosto de todas las pruebas periciales sobre el estado de salud de la maestra y solicitó al juez sexto de Distrito pronunciarse sobre la prisión domiciliaria de Elba Esther basado en la edad.

Hoy solicitará que ya no se tomen en cuenta los peritajes ni el estado de salud de la maestra, sino que simplemente se acate el artículo de la ley en donde se le concede a una persona de 70 años la prisión domiciliaria. En este caso, Gordillo ya tendría este derecho. La defensa señaló que el Juez Sexto de Distrito mandó solicitar a Chiapas el acta de nacimiento original de la exlíder del SNTE para confirmar que en febrero de este 2015 cumplió los 70 años de edad.

Los requisitos necesarios para tener derecho a la prisión domiciliaria son tener 70 años de edad cumplidos, que no se trate de una persona con antecedentes o presunción de que pueda fugarse y que tampoco esté procesada por delitos de privación ilegal de la libertad.

Este lunes el juez sale de vacaciones por una semana, sin embargo, la defensa estaría presentando este recurso para que se desistan de todos los peritajes y el juez pueda tomar una decisión.

El 13 de agosto será la próxima audiencia para resolver si Elba Esther Gordillo es sujeta a recibir o no el beneficio de la prisión domiciliaria.

La semana pasada, peritos de la Procuraduría General de la República (PGR) dictaminaron que la ex dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) sí padece enfermedades crónico-degenerativas, pero que se encuentra debidamente atendida en la Torre Médica del penal de Tepepan.

Elba Esther Gordillo fue detenida el  27 de febrero de 2013 por estar presuntamente involucrada en desvíos de recursos de los trabajadores del sindicato hacia otras cuentas personales.

El entonces procurador de la PGR, Jesús Murillo Karam, dijo que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presentó una denuncia formal ante la PGR al detectar una operación irregular por 2 mil 600 millones de pesos que provenían de dos cuentas del SNTE.

Murillo Karam detalló que de 2008 a 2012 se desviaron fondos de cuentas de trabajadores del SNTE a cuentas de principalmente tres personas físicas -Nora Guadalupe Ugarte, Isaías Gallardo Chávez y José Manuel Díaz Flores- y una persona moral, una compañía que pertenecía a la mamá de Elba Esther Gordillo. Según las autoridades mexicanas, ninguno de ellos estaba autorizado legalmente para el manejo de las cuentas del sindicato.

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6 formas en las que la pérdida de olfato por COVID-19 te puede afectar a largo plazo

Después de COVID-19, muchas personas se han quedado con impedimentos a largo plazo en su sentido del olfato.
Por Johan N. Lundström / BBC News Mundo
12 de junio, 2022
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Al principio de la pandemia, múltiples estudios mostraron que aproximadamente la mitad de las personas con COVID-19 perdieron el sentido del olfato (un trastorno llamado anosmia) en algún momento durante el curso de la infección.

Aproximadamente, entre un 20% y un 35% adicional experimentó una reducción clínica en su capacidad para oler (hiposmia).

Aunque la evidencia más reciente sugiere que Ómicron podría no conducir a la pérdida del olfato tanto como las variantes anteriores, dado que más de 500 millones de personas han tenido al menos una de las variantes hasta la fecha, todavía son muchos millones de personas que probablemente han experimentado esta condición en algún grado.

Para la mayoría, esto es solo una pérdida temporal de la función. Pero una parte considerable experimentará problemas a más largo plazo.

Estudios recientes muestran que entre 12 y 18 meses después del diagnóstico inicial de COVID-19, entre el 34% y el 46% de las personas aún experimentan una reducción clínica en su sentido del olfato.

Sin embargo, la mayoría de estas personas no son conscientes de ello.

Un problema relacionado es la parosmia, en la que la percepción de los olores de una persona cambia y, a menudo, descubre que se vuelven más desagradables.

La investigación sugiere que hasta el 47% de las personas que han tenido COVID-19 podrían verse afectadas.

Al igual que con la pérdida del olfato, la mayoría de las personas con parosmia probablemente sanarán con el tiempo. Sin embargo, algunas podrían tener problemas más duraderos.

COVID-19 no es la única enfermedad que puede conducir a la pérdida del olfato. También puede ser causada por otros virus o infecciones, o traumatismo craneoencefálico o una variedad de enfermedades neurodegenerativas.

Efectos a largo plazo

Si bien la evidencia sobre la pérdida del olfato posterior a COVID-19 aún está surgiendo, los datos de otros tipos de disfunción olfativa nos dan una idea de algunos de los efectos que la pérdida del olfato a largo plazo puede tener en la vida cotidiana.

1. Seguridad alimentaria

Las personas con esta discapacidad son más propensas a ingerir alimentos en mal estado porque es el olor, ante todo, lo que nos advierte cuando algo se echó a perder.

Esto puede aumentar el riesgo de enfermedades transmitidas por los alimentos.

olfato

Getty Images

2. Gusto

Aparte de las sensaciones gustativas centrales (dulce, salado, amargo, ácido y umami), casi todo lo que experimentamos como sabor es producido por los olores que llegan a los receptores olfatorios en la nariz a través del pasaje oral-nasal en la parte posterior de la garganta.

Desafortunadamente, sin el sentido del olfato, la mayor parte de lo que comes tendrá poco o ningún sabor.

Si se elimina la capacidad de detectar olores, una manzana sabrá como una papa si cierras los ojos.

3. Apetito

Más allá de darnos placer al comer, los olores de la comida también nos estimulan el apetito.

Esto significa que cuando no podemos oler los aromas de la cena que se cocina en el horno, es menos probable que tengamos hambre.

4. Fluctuaciones de peso

La pérdida combinada de apetito y placer de comer hace que la mayoría de las personas con un trastorno del olfato recién adquirido pierdan peso inicialmente.

Sin embargo, nuestros cuerpos están diseñados para mantenernos con vida. Las personas con pérdida del olfato rápidamente comienzan a buscar el placer de otros estímulos sensoriales al comer, como la textura, por ejemplo, en el crujido de los alimentos fritos.

Y en lugar de esperar a tener hambre, muchos simplemente comerán con más frecuencia.

Estos cambios no conscientes en el comportamiento alimentario a menudo dan como resultado un aumento de peso, lo que puede provocar problemas cardiacos a largo plazo y otros problemas de salud relacionados.

5. Relaciones

Hay algunas consecuencias de la pérdida del olfato en las que quizá no pienses de inmediato.

Tomemos, por ejemplo, el hecho de que una persona que no puede oler no podrá controlar su propio olor corporal. Esto puede ser una fuente de timidez e inseguridad en situaciones sociales.

olfato y gusto

Getty Images
Cuando no podemos oler los aromas de la comida es menos probable que tengamos hambre.

Varios estudios han demostrado que un sentido del olfato deficiente está relacionado con una reducción en las interacciones sociales, el número de amigos y el disfrute sexual reportados.

Esto último también podría estar relacionado con la pérdida de la capacidad de sentir el olor de una pareja.

6. Salud mental

Un tercio de las personas que buscan tratamiento para sus problemas de olfato informan haber experimentado una reducción en su calidad de vida y bienestar general, en comparación con su vida antes de tener estos problemas.

Es probable que esto se deba a una combinación de los factores descritos anteriormente.

Las personas con disfunción del olfato a menudo reportan síntomas de depresión, y no es raro que los relacionen con sus problemas de olfato.

Opciones de tratamiento

Lamentablemente, existen pocos tratamientos para las personas que experimentan disfunción del olfato.

Para los problemas de olfato inducidos por virus, el único tratamiento que tiene algún efecto demostrable es el entrenamiento del olfato.

Esto es un poco como la fisioterapia para la nariz y consiste en una terapia de exposición, en la que se le pide al paciente que huela una variedad de olores durante unos 20 minutos, cada mañana y tarde, durante un periodo de dos a tres meses.

Aunque los pacientes rara vez se recuperarán por completo, los estudios han demostrado que el entrenamiento del olfato mejora las funciones olfativas con el tiempo.

Dicho esto, la pandemia de COVID-19 ha dado impulso a la investigación olfatoria, y varios tratamientos nuevos e interesantes se encuentran actualmente en ensayos preclínicos.

Dentro de unos años, es posible que veamos una variedad de tratamientos novedosos para la disfunción del olfato.

Mientras tanto, ¿qué debes hacer si crees que tu sentido del olfato no es como debería ser?

Puedes comenzar a entrenarte con el olfato usando olores domésticos comunes. Si no ves una mejora notable después de seis semanas de entrenamiento, comunícate con tu médico para una evaluación.

*Johan N. Lundström es profesor asociado del Departamento de Neurociencia Clínica del Instituto Karolinska. Este artículo apareció en The Conversation. Puedes leer la versión en inglés aquí.


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