Los pasaportes más caros y baratos de América Latina (y cuánto duran)
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Los pasaportes más caros y baratos de América Latina (y cuánto duran)

El debate estalló cuando el Registro Civil chileno anunció la semana pasada que el costo documento de 32 páginas pasará de costar 70 dólares hasta unos 129.
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Una estudiante muestra su pasaporte.//FOTO: NYT

Una estudiante muestra su pasaporte.//FOTO: NYT

Latinoamérica tiene una larga historia de disputas por el costo del pan, la vivienda o el transporte, pero en Chile acaba de surgir una polémica sobre algo que hasta ahora era menos controversial: el precio del pasaporte.

El debate estalló cuando el Registro Civil chileno anunció la semana pasada que el costo documento de 32 páginas pasará de costar de 70 hasta unos 129 dólares.

La explicación del gobierno de Michelle Bachelet fue que el Estado dejará de subsidiar los pasaportes para “un número reducido de personas” y volcará esos recursos a áreas más prioritarias.

Pero la sorpresiva medida generó críticas de ciudadanos y de la oposición política, que sostuvo que era “una forma agónica de aumentar los impuestos y seguir perjudicando a la clase media”.

Los medios de información locales notaron que el pasaporte chileno —que se emite más de 300.000 veces por año, una cifra creciente— pasará a ser uno de los más caros de la región.

El sociólogo chileno Eugenio Tironi sostuvo que la controversia refleja el nivel de prosperidad que alcanzó un sector de la población para el cual “viajar es una suerte de rito de pasaje para acceder definitivamente a la condición de clase media”.

“Cuando están pidiendo que la educación sea gratuita y el gobierno se los ha ofrecido, parece contradictorio que les suban el precio del pasaporte“, dijo Tironi a BBC Mundo.

“No me pueden dar gratis la educación universitaria de mis hijos y al mismo tiempo aumentarme el precio del pasaporte para que los pueda llevar a Orlando, a Disney World”, agregó.

En América Latina, en general la cantidad de viajeros internacionales aumentó en los últimos años gracias a la reciente expansión económica, el ascenso de la clase media y la mejora de la renta.

Y diferentes gobiernos de la región han ajustado el costo de sacar un pasaporte, que hoy varía significativamente de un país a otro, como muestran datos recabados por BBC Mundo.

Mientras que en México obtener el documento con una validez de diez años cuesta el equivalente a 137 dólares, en Perú el precio de uno por cinco años es de unos doce.

Venezuela es un caso especial: si se toma la mayor tasa oficial de cambio a dólares, el pasaporte del país es el más barato de la región a 9 dólares; pero si se usa la menor tasa oficial, es el más caro a 285.

De acuerdo a estos datos, el costo medio de obtener un pasaporte en América Latina es de aproximadamente 56 dólares.

Pero el tiempo de validez del documento también es clave, ya que en algunos países sacar y luego renovar uno que expira a los cinco años puede llegar a costar más del doble que en un país vecino que lo emite por 10 años.

EEUU y Europa

De cualquier forma, un pasaporte latinoamericano cuesta en promedio menos que uno en Estados Unidos, que cobra en total 135 dólares por otorgar el suyo a un ciudadano adulto por diez años.

Pero en América Latina obtener el pasaporte puede llegar a ser bastante más caro que en España, donde el documento tiene un coste equivalente a unos 27 dólares.

De hecho, el pasaporte español figuró entre los más baratos en un análisis realizado en 50 países por el buscador y comparador de transportes de Europa GoEuro.

El estudio divulgado en abril concluyó que acceder al pasaporte español requiere a lo sumo cinco horas de trabajo en ese país, mientras que en México son necesarias 266 horas de trabajo para poder costear uno, en Colombia 46 y en Brasil 44.

En estricto valor monetario, el pasaporte de Turquía figuró como el más caro del estudio, a unos 238, mientras que el de Emiratos Arabes Unidos quedó como el más barato a unos 13 dólares.

Algunos países países latinoamericanos han atribuido los aumentos recientes en el costo de sus pasaportes a la incorporación de elementos de seguridad y tecnología en los documentos, similares a los de países desarrollados.

Por ejemplo, el pasaporte brasileño adoptó un patrón de la Organización Internacional de la Aviación Civil y su costo subió 65%, aunque el nuevo tiene validez de 10 años —el doble que en los antiguos.

En Perú, la autoridad de Migraciones anunció que un nuevo pasaporte biométrico será obligatorio para viajar a países de la Unión Europea (UE) sin una visa Schengen: se emitirá desde en diciembre y costará unos US$30, casi el triple que el actual, que seguirá vigente.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, también informó este mes que los ciudadanos de su país deberán cambiar su pasaporte convencional por uno biométrico para poder viajar a la UE sin visa en función de un acuerdo reciente.

Algunos notaron que este cambio ocurre apenas cinco años después que el propio gobierno colombiano pidiera renovar los pasaportes antiguos por los actuales de código de barras, que tendrán vigencia hasta su fecha de expiración.

La polémica de Chile abrió reflexiones sobre hasta qué punto el Estado debe subsidiar la fabricación de documentos de identidad, una tarea que el país licitó a una empresa francesa.

“Al Estado le corresponde dar un servicio eficiente y al menor costo posible a los ciudadanos, en una época en que los viajes al exterior son parte normal de la vida económica y social”, sostuvo un editorial del diario chileno La Tercera el sábado.

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Cuartoscuro

Tras las elecciones, Morena se perfila a gobernar en 20 de 32 entidades del país

De confirmarse los conteos rápidos dados a conocer anoche, Morena se quedará con 20 de 32 gubernaturas, que aumentan a 22 considerando aquellas en manos de sus partidos aliados PES y PVEM.
Cuartoscuro
6 de junio, 2022
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Tras la jornada electoral de ayer, que le dio a Morena ventaja en cuatro de seis estados en disputa, según los conteos rápidos difundidos por los institutos electorales locales y el INE, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador se perfila a ampliar su dominio territorial y ahora gobernar un total de 20 entidades federativas, esto es, el 65% del territorio nacional.

A su vez, la alianza Va por México, formada por el PAN, el PRI y el PRD, perdió cobertura electoral y ahora se encamina a gobernar ocho de los 12 estados donde tenía presencia. 

Ayer, con una votación favorable de hasta 55%, esa alianza retuvo el control de Durango con un candidato colocado por el PRI, el exdiputado local Esteban Villegas Villarreal, que venció a la morenista Marina Vitela, de acuerdo con el conteo rápido.

No obstante, el tricolor se perfila a perder la gubernatura de Oaxaca ante el candidato de Morena, Salomón Jara, que obtuvo hasta el 61% de la votación, e Hidalgo, ante Julio Menchaca, también de Morena, que ganó con hasta el 63%. Los gobernantes salientes de ambas entidades son, respectivamente, Alejandro Murat y Omar Fayad. El virtual triunfo de Menchaca en Hidalgo significa el primer gobierno de alternancia en Hidalgo tras 93 años de gobiernos del PRI.

Durante décadas el partido hegemónico que llegó a gobernar todos los estados del país, al tricolor ahora solamente le quedará el control de dos gubernaturas en solitario: el Estado de México, con Alfredo del Mazo —primo del expresidente Enrique Peña Nieto—, y Coahuila, con Miguel Riquelme. Ambas entidades celebrarán comicios el próximo año.

Por su parte, el PAN perdió ayer dos de ocho de sus gubernaturas ante los candidatos de Morena: Tamaulipas, frente a Américo Villarreal, quien tuvo hasta 52% de la votación, y Quintana Roo, ante Mara Lezama, con hasta 58% de los votos. Los mandatarios salientes de esos estados son Francisco García Cabeza de Vaca y Carlos Joaquín González, quien fue postulado en 2016 en conjunto con el PRD.

Con la alianza Va por México, Acción Nacional logró retener Durango —actualmente gobierna el panista José Rosas Aispuro— y Aguascalientes, con la candidata Teresa Jiménez, que obtuvo hasta el 55% de la votación. El dirigente de Morena, Mario Delgado, acusó en ambas entidades la presunta injerencia de elementos policiacos que hicieron detenciones arbitrarias de operadores y legisladores morenistas. Por ello, adelantó que su partido impugnará ante tribunales.

El PAN también mantiene el gobierno de Chihuahua con María Eugenia Campos, Querétaro con Mauricio Kuri, Guanajuato con Diego Sinhue Rodríguez y Yucatán con Mauricio Vila. Estas dos últimas entidades celebrarán comicios en 2024.

Por su parte, el PRD se quedó con representación estatal únicamente en Durango, aunque la entidad tendrá ahora un gobernador priista emanado de la alianza Va por México. Ningún estado del país es gobernado por un político perteneciente al sol azteca.

Reacomodo electoral

De confirmarse las tendencias arrojadas por los conteos rápidos, 20 entidades federativas estarán gobernadas por políticos pertenecientes a Morena. No obstante, en otros dos estados, los mandatarios actuales pertenecen a sus partidos aliados, con lo que Morena tendría influencia en 22 entidades.

En Morelos, el gobernador Cuauhtémoc Blanco es militante del extinto Partido Encuentro Social (PES), que se alió a Morena en 2018. En San Luis Potosí, el gobernador Ricardo Gallardo pertenece al PVEM, que en la elección estatal de 2021 contendió en solitario y sin unirse a Morena, que postuló a su propia candidata. 

Dos estados son gobernados por Movimiento Ciudadano (MC): Jalisco, con Enrique Alfaro, y Nuevo León, con Samuel García. Este partido no ganó ninguna de las elecciones para gubernatura de ayer.

Otros dos estados, Edomex y Coahuila, son gobernados por el PRI y seis por el PAN: Chihuahua, Querétaro, Guanajuato, Yucatán, Aguascalientes y Durango.

La paulatina pérdida de hegemonía de los partidos de oposición es proporcional a los triunfos de Morena. En 2018, el partido oficial ganó cuatro gubernaturas: la Ciudad de México, Veracruz, Tabasco y Chiapas. Ese mismo año, su alianza con el PES ganó Morelos.

En 2019, Morena ganó en Puebla en una elección extraordinaria. En 2021, triunfó en 11 entidades: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas. Ese año, San Luis Potosí fue ganado por el PVEM, partido con el que Morena tiene una alianza en el Congreso y en prácticamente todos los estados.

En la jornada electoral de ayer, Morena sumaría otros cuatro estados: Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas.

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