Los puntos por los que advierten que Ley de protección a periodistas en QRoo “es una simulación”
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Manu Ureste (@ManuVPC)

Los puntos por los que advierten que Ley de protección a periodistas en QRoo “es una simulación”

A pesar de reconocer avances en la elaboración del nuevo dictamen que fue aprobado el lunes 3 de agosto por el Congreso de Quintana Roo (QRoo), organizaciones de la sociedad civil (OSC) como Artículo 19, Freedom House o Amnistía Internacional México, plantean dudas sobre la posible efectividad de este mecanismo en uno de los estados con más agresiones a la libertad de expresión.
Manu Ureste (@ManuVPC)
Por Manu Ureste
6 de agosto, 2015
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El periodista maya Pedro Canché, durante una plática con Animal Político el pasado 1 de junio, en la sede de Artículo 19. //Foto: Manuel Ureste.

El periodista maya Pedro Canché, durante una plática con Animal Político el pasado 1 de junio, en la sede de Artículo 19. Pedro estuvo preso durante ocho meses acusado de haber cometido el delito de motín mientras cubría una manifestación. A pesar de las irregularidades en su caso, el gobierno de Quintana Roo negó la recomendación de la CNDH para resarcir al comunicador //Foto: Manuel Ureste.

Quintana Roo, uno de los estados donde los ataques a la libertad de expresión son sistemáticos, y en donde ejercer el periodismo es una actividad de alto riesgo, ya tiene su propia ley para proteger a periodistas y defensores de derechos humanos.

La nueva disposición, que fue aprobada el pasado lunes 3 de agosto con aplastante mayoría por los diputados locales -21 a favor y sólo 1 en contra-, incluye una serie de medidas preventivas, de protección urgente, así como medidas sociales, que tendrán por objetivo reducir los factores de riesgo y evitar la consumación de agresiones a periodistas y activistas en la entidad.

Incluso, el dictamen –que puedes leer íntegro aquí- presentó importantes modificaciones a la propuesta presentada inicialmente por el gobernador Roberto Borge, la cual fue muy criticada debido a que ésta incluía una serie de disposiciones que organizaciones civiles y periodistas locales denunciaban como restrictivas del trabajo periodístico en el estado.

Hasta aquí todo es positivo sobre el papel.

Tanto, que los diputados salieron en diferentes medios de comunicación y en redes sociales para felicitarse por la aprobación de esta “ley de vanguardia”, tal y como la definió el legislador Pedro José Flota, presidente de la Gran Comisión del Congreso de Quintana Roo.

Sin embargo, organizaciones civiles no ven aún motivo para las felicitaciones por esta nueva ley, que incluso tachan de acto de simulación. Especialmente en una entidad que en 2014 fue la segunda con mayor número de ataques a la libertad de expresión: 42 casos de agresiones –entre amenazas, campañas de desprestigio a través de redes sociales, y hasta encarcelamientos-, de los cuales el 15% fueron cometidos por servidores públicos, según documentó la organización Artículo 19.

“Nos preocupa que esta ley se convierta en un mecanismo de cuates”

“Hay que admitir que sí se modificaron varios aspectos muy preocupantes de la anterior iniciativa de Borge (publicada el pasado 17 de julio), que le daban un aspecto más de Ley Mordaza, que de una ley de protección a periodistas”, concede en primera instancia Leopoldo Maldonado, abogado de Artículo 19. Sin embargo, matiza de inmediato, en el nuevo dictamen aún se mantienen muchos puntos que observan con preocupación.

Uno de los puntos más preocupantes, subraya Maldonado, es que la nueva ley de protección incluye, en su artículo 19, la conformación de una Junta de Gobierno, que será “la instancia máxima” del mecanismo, y el órgano que tomará las decisiones para la prevención y protección de los periodistas.

Es decir, que funcionarios del gobierno estatal decidirán cuándo se aplican las medidas de protección, cuáles serán estas medidas, y a quién o quiénes se aplicará. Esto, en un estado donde, en casos como el del reportero maya Pedro Canché –quien estuvo preso ocho meses por cubrir una manifestación, a pesar de las numerosas irregularidades que se cometieron en su caso-, los agresores de los periodistas son los propios funcionarios.

“A efectos prácticos, este nuevo mecanismo de protección estará totalmente controlado por el gobierno de Quintana Roo, el cual no se ha caracterizado precisamente por garantizar, proteger ni respetar la libertad de expresión en los últimos años. Por eso nos preocupa mucho que esta ley más bien se convierta en un mecanismo de cuates del gobierno”, apunta Maldonado.

El gobierno será el “gran censor”

Además de funcionarios estatales, la Junta de Gobierno también estará integrada por representantes del sector periodístico y de los defensores de derechos. No obstante, advierte Maldonado, la ley dice que deben ser “acreditados”, en el caso de los periodistas, y “reconocidas por el Estado”, en el de los defensores. Criterios que para Artículo 19 constituyen restricciones desproporcionadas, “además de generar un elemento discriminatorio y arbitrario por parte del gobierno estatal, quien se erigirá como un gran censor para determinar a quién acredita o reconoce”.

Otro punto de la ley que critica Artículo 19, es la definición que ésta hace de lo que es un periodista, oficio al que le coloca la etiqueta de que debe ser una actividad de carácter “permanentemente con remuneración” para ser reconocida. Dejando fuera de la protección a periodistas que no trabajen de tiempo completo, así como a periodistas ciudadanos, o blogueros, por ejemplo.

En cuanto al artículo 8, el que regula el secreto profesional, la ley de protección establece que éste regirá como regla general, “salvo lo dispuesto en otras leyes específicas aplicables en la materia”. En este sentido, Artículo 19 considera que esa excepción legal “ambigua” deja la puerta abierta a la posibilidad de “interpretarla y aplicarla a modo”, por lo que se deja vulnerable esta garantía que tienen los periodistas para proteger a sus fuentes de información.

“Se tiene una mejor ley, pero en QRoo no hay autoridad moral para ponerla en marcha”

Al margen de los aspectos técnicos de cada uno de los artículos de la nueva ley –Artículo 19 publicó en su web un artículo dedicado a analizar cada uno de los puntos problemáticos, que puedes leer íntegro aquí-, Leopoldo Maldonado resalta que “lo más preocupante” para las organizaciones defensoras de derechos “son las condiciones reales para el ejercicio de la libertad de expresión en Quintana Roo”.

“Es decir, por un lado está la realidad en materia de libertad de expresión en el Gobierno de Quintana Roo, donde hay un hostigamiento sistemático y donde hay agresiones sistemáticas contra la prensa crítica. Y por otro lado, nos encontramos con esta ley de protección a periodistas, que nos parece un acto de simulación”, expone el letrado.

En este sentido, Jacobo Dayán, consultor de Freedom House, coincide en apuntar que aún y cuando esta nueva ley mejora a la anterior propuesta de Roberto Borge, en la práctica es una iniciativa “irrelevante”.

“Se tiene una mejor ley, pero el gran problema es que en Quintana Roo no hay autoridad moral para ponerla en marcha”, apunta el activista, quien recuerda que recientemente el gobierno de Jorge Borge rechazó cumplir una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en la que le pide que ofrezca una disculpa pública al periodista maya Pedro Canché y una indemnización, por tenerlo preso ocho meses a pesar de que su caso presentaba irregularidades documentadas.

“Además del caso de Pedro, la situación de Luces del Siglo sigue siendo muy delicada con la clonación de su revista -en septiembre de 2014, su director acusó que la publicación había sido clonada 48 veces, y denunció una “política de sabotaje” por parte de las autoridades estatales-. Hay agresiones a periodistas, hostigamiento, y casos documentados de que los agresores son en algunos casos los miembros del estado. Entonces, no hay garantías de que esta nueva ley vaya a operar, cuando el mensaje que se da desde el gobierno de Borge va en el sentido totalmente contrario”, señala Dayán.

“Lo que hace falta es una política real para que la ley de protección se cumpla”

Por su parte, Amnistía Internacional México recuerda que más que leyes y mecanismos de protección, lo que se requiere son políticas que los aterricen y pongan en funcionamiento.

“De lo que se trata es que los mecanismos y leyes que tenemos actualmente funcionen y cumplan con todo lo establecido”, hace hincapié Perseo Quiroz, director ejecutivo de Amnistía en México, quien recuerda que estados como Veracruz ya cuentan con este tipo de mecanismo desde hace años, “y eso no ha implicado que las amenazas y agresiones contra periodistas hayan bajado”.

“Más allá de publicar una ley nueva, lo que hace falta es una política real para que esa ley se cumpla”, concluye el activista.

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La (sin) razón de que el norte esté en la parte superior de la mayoría de los mapas del mundo

No hay ninguna razón por la cual el norte debe estar en la parte superior de los mapas. Cualquiera de los otros 4 puntos cardinales serviría igual.
4 de junio, 2022
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Pocas cosas parecen más naturales que los cuatro puntos cardinales.

Dondequiera que te encuentres en el planeta, puedes ver la salida del Sol en el este y su puesta en el oeste. El cenit de ese astro identifica al sur, mientras que otra estrella, la polar, te indicará dónde está el norte.

Sin los puntos cardinales estaríamos perdidos.

Y más que puntos en un mapa o una brújula, son ideas poderosas con significados políticos, morales y culturales.

Pero, ¿por qué el norte terminó estando arriba en la mayoría de los mapas del mundo?

Aunque los cuatro puntos cardinales de una brújula están definidos por las realidades físicas del Polo Norte magnético (norte-sur) y la salida y puesta del Sol (este-oeste), no hay ninguna razón que le confiera al norte automáticamente esa distinción.

El sur y el este podrían perfectamente ocupar ese lugar, y lo han hecho en el pasado.

Fuera de concurso

Notarás que estamos descontando uno de antemano, el oeste.

Aunque ha dado a luz a uno de los conceptos más poderosos e intangibles -Occidente o el mundo occidental- las sociedades antiguas se negaron a privilegiar el oeste por ser el lugar en el que se ponía el Sol.

Estudio para 'Calypso's Grotto', Francis Danby, ca. 1843

Getty Images
Para muchas culturas, la puesta de Sol y el oeste simbolizaban el fin de la vida.

El atardecer personificaba el fin del viaje de la vida, anticipaba oscuridad y el reino de la muerte, así que casi ninguna cultura lo eligió como una orientación sagrada para la oración y aún menos lo colocaron en la parte superior de sus mapas.

Aunque sí en la inferior, como en el Mapamundi de Hereford, uno de los grandes mapas medievales, en el que al mirar hacia abajo llegas al oeste, donde te espera el juicio final.

Esa posición se asocia con una sensación de fin, de presagio, de oscuridad y decadencia.

Y alrededor de los bordes del mapa están las letras MORS, la palabra latina para “muerte”.

Pero claro, si el occidente está abajo…

El este arriba

En la historia de los puntos cardinales todo comienza en el este con la salida del Sol.

El este ha sido desde tiempos inmemoriales un símbolo del nacimiento, del comienzo del viaje de la vida.

Oriente viene del latín oriens, aparecer, nacer. Es la raíz del término “orientación”, la forma principal de ubicarnos en el espacio.

El este se definió en oposición al oeste a lo largo del eje horizontal que precedió al norte-sur.

En el cristianismo primitivo, el oriente es la ubicación del paraíso, una poderosa razón por la que muchos mapamundis lo tenían entronizado en su cumbre.

Mapamundi de Hereford.

Getty Images
Mapamundi de Hereford.

En el de Hereford, debajo de Cristo, sentado en un arco iris, está el Jardín del Edén. Más abajo, la Torre de Babel y en el centro, Jerusalén. En la parte inferior, en el occidente, están los pilares de Hércules, que se pueden interpretar como el fin de los tiempos.

Fuera del mundo terrestre, en las fronteras del mapa, el tiempo terrenal termina y es reemplazado por el presente eterno del cielo, donde no hay necesidad de puntos cardinales. Y en la esquina inferior del mapa hay una figura cabalgando hacia fuera del marco, mirando hacia atrás al mundo que abandona. La inscripción sobre él dice: “Continúa”.

La figura parece estar saliendo de esta vida, pero mira con nostalgia hacia la parte superior del mapa, hacia el este, aquel lugar del renacimiento, donde comienza toda la vida.

Este mapamundi fue hecho en piel de becerro alrededor de 1300.

Cubierto por más de 1.000 inscripciones escritas, ilustraciones de laberintos y monstruos, es una vasta enciclopedia visual del conocimiento cristiano y muestra la creación bíblica de la humanidad. El por qué fue creado sigue siendo un misterio.

Aunque no es un mapa convencional, pues más que mostrar un camino físico traza uno espiritual, sí es una prueba de que los mapas podrían haber tenido al este como norte.

Y es que “la dirección también tiene que ver con la identidad y esa es una declaración espiritual y teológica, no geográfica”, subraya el historiador de mapas islámicos Yossef Rappaort.

El sur emerge

La dirección ha sido desde los inicios del Islam extremadamente importante para el ritual en la vida diaria.

Mapamundi de Al-Idrisi, con el sur arriba.

Getty Images
Mapamundi de Al-Idrisi, con el sur arriba.
Tabula Rogeriana, dibujada por Al-Idrisi para Roger II en 1154.

Getty Images
Tabula Rogeriana, dibujada por Al-Idrisi para Roger II en 1154.

El “alquibla” o “quibla” es la dirección sagrada de la oración hacia La Meca.

A medida que más tribus al norte de Medina, la ciudad donde el profeta Mohamed vivió e impartió sus enseñanzas, se convirtieron al Islam, el quibla se estableció al sur.

“Eso impactó en la manera en la que veían al mundo, por lo que tenía sentido que al elegir una dirección cardinal por encima de las otras, escogieran esa”.

Es por eso que la mayoría de los mapas del mundo islámicos posicionan al sur en la parte superior.

Y uno de los más célebres es el realizado en 1154 por Al-Idrisi, quien vivió en la corte del rey cristiano normando Roger II de Sicilia, aunque era musulmán.

“En esos mapas, Europa está en la parte inferior y es a menudo mucho más pequeña de lo que estamos acostumbrados”, señala Rappaort.

Aunque no sea el foco de esos mapas, el continente europeo tiene un nombre hermoso: “‘El entretenimiento de quien anhela viajar por los horizontes”. Esa es la traducción literal”, cuenta el historiador.

"América Invertida" de Joaquín Torres-García

BBC
“América Invertida”, una obra del pintor uruguayo Joaquín Torres-García de 1943.

Siglos más tarde, el sur volvió a emerger en la cumbre, con obras como “América Invertida” del pintor uruguayo Joaquín Torres-García (1874-1949) y el icónico Mapa Correctivo Universal del Mundo de 1979, del australiano Stuart McArthur.

MacArthur escribió en la leyenda en el mapa: “Ya no se revolcará el Sur en un pozo de insignificancia llevando al norte sobre sus hombros por poco o ningún reconocimiento de sus esfuerzos. Finalmente el sur emerge en la cima“.

Y es que bien podría haber sido así, particularmente si tienes en cuenta que inicialmente el norte rara vez estuvo arriba.

El norte, por defecto

El norte es el más contradictorio de los puntos cardinales.

Es un lugar desolado y oscuro. Un páramo helado de exilio, castigo, incluso muerte. Monstruos y demonios llenaban las regiones heladas del norte de los mapas cristianos medievales.

Pero también es una región de austera belleza, que genera asombro, revelación y, con la Estrella Polar, constancia, incluso salvación.

Detalle mapa de las estrellas

Getty Images
“Si hay algo que explica por qué tendemos a poner al norte arriba, creo que es Polaris”, señala el historiador Felipe Fernández-Armesto.

El norte además es único entre los cuatro puntos cardinales, debido al polo físico del campo magnético de la Tierra. Las corrientes de convección combinan la electricidad con el núcleo planetario de hierro y níquel, creando un campo geomagnético que gira alrededor del planeta y hacia afuera profundamente en el espacio.

Sin embargo, como no poseemos una brújula neurológica interna, desde una perspectiva científica, no tenemos un sentido innato del norte magnético.

Así que la razon por la cual terminó por defecto en la parte superior del mapa mundi es un asunto que aún divide a los historiadores.

Sabemos por qué los chinos lo tenían ahí: a pesar de que las primeras brújulas chinas estaban orientadas hacia el sur, que se consideraba más deseable que el oscuro norte. El emperador vivía en el norte del país y siempre tenía que aparecer en la parte superior del mapa, mirando a sus súbditos “hacia abajo”.

¿Y los demás?

“Si hay algo que explica por qué tendemos a poner al norte arriba, creo que es Polaris”, señala Felipe Fernández-Armesto, experto en la historia de la navegación y la cartografía.

“El verdadero salto para poner el norte arriba vino con la propagación de la navegación en alta mar. Esa estrella del norte era absolutamente crítica para encontrar tu lugar en esos mares desconcertantes donde no hay características físicas que te digan dónde estás”.

El mapa del mundo de Gerardus Mercator, de 1569

BBC
El mapa del mundo de Gerardus Mercator, de 1569

Si se trata de señalar un momento decisivo para la fijación del norte en la parte superior del mapa del mundo, sería 1569 y la publicación del cartógrafo flamenco Gerardus Mercator.

Su mapa, famoso por ser el primero en tener en cuenta la curvatura de la Tierra (aunque no el primero en poner el norte arriba), fue diseñado para ayudar a los marineros a navegar alrededor del mundo, usando líneas de latitud y longitud para trazar una ruta recta.

El norte está en la cima, pero no porque importara más, sino por todo lo contrario. Los polos Norte y Sur se proyectan al infinito y “no importaban”, según Mercator, pues no había interés en navegar hacia ellos.

El mapa se convirtió en la proyección cartográfica estándar para fines náuticos. En la década de 1970 se utilizaba como base para el mapeo de la superficie de Marte.

El norte de Mercator había triunfado hasta en planetas lejanos.

Pero, de vuelta en la Tierra, al menos como punto cardinal, esa posición privilegiada ya no lo es tanto.

El norte eres tú

En las últimas décadas, la mayoría de la gente carga su propio atlas virtual en el teléfono.

El punto más importante es ese pequeño punto azul en nuestras aplicaciones de mapas que seguimos sin que nos importen mucho las direcciones de la brújula o el terreno a través del cual nos movemos.

GPS

Getty Images
Los puntos cardinales se desvanecen.

“Con el mapa tradicional de cartografía se trata de tener una visión general del área de interés. Mentalmente te pones ahí y navegas usando las habilidades que aprendiste en la infancia”, explica Ed Parsons, tecnólogo espacial jefe de Google.

“En el mapeo en línea, los puntos cardinales son menos relevantes”.

“Con Google Maps tu teléfono sabe dónde estás y el mapa que ves se orienta de tal forma que tú estás en el centro. Es egocéntrico. Eres el centro del mapa y la dirección en la que viajas está frente a ti.

“Es posible que la generación que ha crecido con los teléfonos inteligentes jamás sepa qué se siente estando perdido”.

A algunos observadores les preocupa, sin embargo, que estemos virtualmente conectados pero ambientalmente separados del mundo físico, habitando un reino confuso de analfabetismo espacial.

“Las habilidades de orientación han sido esenciales para la supervivencia a lo largo de nuestra historia evolutiva”, señala el periodista científico Michael Bond.

“La relación que tienes con el paisaje por el que estás viajando no se reduce a seguir un conjunto de instrucciones. Obtener información del lugar que te rodea te ayuda a construir un mapa cognitivo”.

Por primera vez en la historia de la humanidad, podríamos estar perdiendo muchas de las habilidades y herramientas espaciales que nos han sostenido durante milenios.

En otras palabras, podríamos estar perdiendo el norte.

* Este artículo es una adaptación de un episodio dela serie de BBC Radio 4 “One Direction” del historiador y autor Jerry Brotton.


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