PGR debe atraer casos de periodistas asesinados para evitar impunidad: Segob
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

PGR debe atraer casos de periodistas asesinados para evitar impunidad: Segob

El subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa, admitió que hay casos como el del periodista asesinado Moisés Sánchez "donde la participación de la PGR es indispensable".
19 de agosto, 2015
Comparte
Manifestantes marcharon en el DF en repudio del asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

Manifestantes marcharon en el DF en repudio del asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

Roberto Campa, subsecretario de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, admitió que existen casos de periodistas asesinados en México en los que se requiere que la Procuraduría General de la República (PGR) atraiga las investigaciones, con el objeto de que los homicidios no queden impunes.

Uno de esos casos, planteó el funcionario, es el del periodista Moisés Sánchez, editor del semanario La Unión que fue asesinado el pasado 2 de enero de 2015, en el municipio veracruzano de Medellín.

Durante una entrevista radiofónica con W Radio, se cuestionó al funcionario por qué este homicidio no fue atraído por la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), a pesar de que a Moisés lo asesinaron por su labor periodística crítica, y a pesar de que, tal y como documentaron organizaciones como Artículo 19, se cumplían todos los requisitos para que la Procuraduría atrajera el caso.

“Pues sí, hay algunos casos como el de Moisés Sánchez donde la participación de la PGR se antoja indispensable”, reconoció Campa.

Cabe recordar que el pasado lunes 10 de agosto el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, ofreció una rueda de prensa, en la que también estuvo presente el fiscal del estado, Luis Ángel Bravo, en el que presentó el caso de Moisés Sánchez como un caso “totalmente esclarecido”. Esto, a pesar de que el presunto autor intelectual que ordenó la agresión contra el periodista, el exalcalde Omar Cruz, sigue prófugo de la justicia a ocho meses del suceso, así como otros cinco presuntos autores materiales.

Por otra parte, en cuanto a la carta enviada por intelectuales y artistas, quienes exigen se resuelva el multihomicidio en la colonia Narvarte, en donde murió el fotoperiodista Rubén Espinosa, Roberto Campa también admitió que se necesita “garantizar la judicialización de todos los asuntos que tienen que ver con atentados contra periodistas”.

“Es un asunto en el que tenemos mucho que hacer -subrayó-. Pero no solo el gobierno federal, sino también los gobiernos locales. Sobre todo en aquellos casos en donde los responsables locales alegan o bien que no eran periodistas (los asesinados), o que estaban involucrados en otras actividades. Es indispensable que las autoridades locales sean capaces de llevar estos asuntos ante los jueces y acreditar una posición, y ahí hay un terreno donde tenemos mucho que hacer”.

Respecto al caso de la colonia Narvarte, donde perdieron la vida Rubén Espinosa, Olivia Negrete, Yesenia Quiroz, Nadia Vera y Mile Virginia Martín, Campa indicó que la Procuraduría General de la República no ha descartado ninguna línea de investigación.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Twitter: cómo el primer tuit de la red social generó una subasta millonaria

El cofundador de Twitter decidió poner a subasta su primer tuit y su iniciativa se convirtió rápidamente en una puja millonaria.
Por BBC
7 de marzo, 2021
Comparte

La subasta online por el primer tuit de la historia llegó a tener pujas de hasta 2,5 millones de dólares  este sábado.

Todo se debe al cofundador de Twitter, Jack Dorsey, que decidió poner a subasta su primer tuit y su iniciativa se convirtió rápidamente en una puja millonaria.

“Just setting up my twttr”, se lee en inglés en el post publicado en marzo de 2006 ( “Sencillamente configurando mi twttr”, en español).

La publicación será vendida en forma de NFT (token criptográfico), un certificado digital exclusivo que establece quién posee una fotografía, un video u otra forma de contenido online.

No obstante, el comentario de Dorsey seguirá estando disponible para el público en Twitter incluso después de que acabe en manos de un nuevo propietario.

El comprador recibirá un certificado, firmado digitalmente y verificado por el propio Dorsey, junto a los metadatos del tuit original, que incluirá información como el momento en que se publicó el tuit y su contenido.

Gran parte de esa información, no obstante, ýa está públicamente disponible.

¿Como un “souvenir”?

La subasta se lleva a cabo a través de la web Valuables, lanzada hace tres meses para vender tuits usando estos mecanismos.

En una publicación en esta plataforma, sus fundadores comparan la compra de un tuit como la de un autógrafo más tradicional o un souvenir.

“Tener cualquier contenido digital puede ser una inversión financiera“, señalan. “ valor sentimental. Tal y como un autógrafo en una tarjeta de béisbol, el NFT en sí mismo es la firma de su creador en el contenido, convirtiéndolo en algo único, limitado y valioso”.

https://twitter.com/jack/status/20

Ofertas anteriores al tuit de Dorsey sugieren que fue sacado a la venta en diciembre, pero la subasta atrajo mayor atención después de que el propio cofundador tuiteara un vínculo a ésta el viernes. Ese comentario ha sido compartido miles de veces desde entonces.

En cuestión de minutos, la puja por el tuit llegó a los más de US$88.000 y se disparó este sábado, con una oferta de US$1,5 millones siendo usurpada por otra de US$2 millones alrededor de las 15:30 GMT.

Según las condiciones de Valuables, el 95% de las ventas del tuit irán destinadas al creador original y el restante a la página web.

línea

BBC

Análisis de Rory Cellan-Jones, periodista de la BBC especializado en Tecnología

Los tuits son el último activo digital en ser monetizado a través de los llamados NFT.

Los NFT utilizan la tecnología de contratos blockchain, popular por ser usada en criptomonedas como el bitcoin, para crear certificados exclusivos de adquisición de cualquier contenido digital.

Pese a que la idea de que artistas digitales pueden obtener ingresos al ofrecer a los compradores cierto sentido de propiedad tiene sus alicientes, la “venta” de tuits dejará a más de uno perplejo.

Valuables, la plataforma que comercializa el tuit de Dorsey, parece reconocer que el concepto provocará cierto desconcierto. En el apartado de preguntas frecuentes de su página web, explica que “poseer cualquier tipo de contenido digital puede… tener valor sentimental y forjar una relación entre el coleccionista y el creador”.

La mayoría de nosotros pensaría que este es un precio muy alto a pagar por una relación con el jefe de Twitter, pero dado el estado frenético y a menudo irracional de cualquier tipo de mercado relacionado con las criptomonedas, quizá el comprador confía en que pronto habrá alguien que le quitará el tuit de las manos a un precio incluso superior.

Por mi parte, basado en el dicho de que “si no puedes con ellos, mejor únete”, he puesto uno de mis tuits a la venta.

Es un tuit sobre este artículo y acabo de aceptar una puja por él de US$1. Puede sonar algo modesto, pero teniendo en cuenta que tengo otros 72.466 tuits disponibles puede ser el comienzo de algo grande…

línea

BBC

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.