Presunto asesino de una reportera y de un camarógrafo en Virginia, EU, se suicida
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Presunto asesino de una reportera y de un camarógrafo en Virginia, EU, se suicida

La policía de Virginia, Estados Unidos, confirmó la muerte de Vester Flannagan, el asesino de una reportera y un camarógrafo de una televisora local que cometió el homicidio durante una transmisión en vivo.
Por Redacción Animal Político
26 de agosto, 2015
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Esta imagen muestra a la reportera Alison Parker y al camarógrafo Adam Ward. Ambos fueron asesinados a tiros. // Foto: AP.

Esta imagen muestra a la reportera Alison Parker y al camarógrafo Adam Ward. Ambos fueron asesinados a tiros. // Foto: AP.

Una reportera de televisión y su camarógrafo fueron asesinados a tiros al ser atacados durante una transmisión en vivo ese miércoles 26 de agosto por un pistolero al que se describió como un empleado de la emisora disgustado.

El hombre se grabó mientras perpetraba los asesinatos y publicó el video en las redes sociales al tiempo que huía. Horas más tarde, a cientos de kilómetros de distancia, chocó el auto que conducía y agentes de policía lo hallaron con una herida que él mismo se hizo y el miércoles murió en un hospital.

La reportera Alison Parker entrevistaba a un funcionario de desarrollo económico sobre el turismo local cuando se oyeron ocho disparos. Gritó “¡Oh Dios!” al caer. La cámara de Adam Ward captó una imagen fugaz, incluso el rostro, de un hombre que sostenía una pistola.

Parker y Ward murieron a causa de alguno de los 15 disparos que hizo el agresor. La mujer a quien entrevistaban, Vicki Gardner, se encontraba estable en el hospital el miércoles tras ser operada de sus heridas.

La estación pasó inmediatamente a mostrar a una conductora en la emisora con expresión compungida que dice “No sabemos lo que ocurrió allí. Por supuesto se lo haremos saber en cuanto sepamos de dónde provinieron esos ruidos”.

El sospechoso fue identificado como Vester Lee Flanagan II, de 41 años, residente en Roanoke, dijo Becky Coyner de la policía del condado de Augusta.

La policía salió en su persecución y en determinado momento varias patrullas lo seguían por la carretera interestatal 64. “Están detrás de él”, agregó en una presentación en un programa de la emisora WTOP-FM.

Las agencias policiales federales que colaboran en la búsqueda dijeron que no había indicaciones de que se tratara de terrorismo.

El ataque ocurrió a las 6:45 a.m. en Bridgewater Plaza en el condado Franklin cuando Parker entrevistaba a Vicki Gardner sobre las festividades del 50 aniversario de Smith Mountain Lake, un destino turístico local. Gardner también resultó herida.

Jeffrey A. Marks, gerente general de WDBJ-TV, dijo que la policía estatal y local “están trabajando diligentemente para precisar el motivo y la persona responsable de este terrible crimen contra dos buenos periodistas”.

Imágenes de video muestran a la reportera entrevistando a alguien acerca del turismo en Bridgewater Plaza, en el condado Franklin. Ella sonríe cuando de pronto se oyen por lo menos ocho disparos.

En un tuit, la emisora dice “Los amamos, Alison y Adam”.

El cibersitio de la emisora dijo que Parker acababa de cumplir 24 años y asistió a la Universidad James Madison, donde editó el periódico universitario The Breeze. También había sido interna en WDBJ-TV.

Según su página en Facebook, Parker pasó la mayor parte de su vida en las afueras de Martinsville, Virginia. Practicaba el kayak y asistía a funciones de teatro comunitario. Su novio Chris Hurst, conductor de WDBJ, dijo que no habían revelado su relación en público pero que “nos amábamos mucho”. Agregó que habían empezado a vivir juntos y que pensaban casarse. “Estoy apabullado”, dijo.

Ward tenía 27 años y era graduado de Virginia Tech. Estaba comprometido con una productora de la estación, Melissa Ott, dijo el vocero de WEBJ-TV Mike Morgan. “Adam estaba disponible para cualquier cosa que le pidiéramos”, afirmó. “Hizo tomas para nuestro programa matutino durante varios años”.

La estación tiene su sede en Roanoke, Virginia, y se difunde en el suroeste y centro del estado. El centro comercial está cerca del lago Smith Mountain.

Moneta está a unos 40 kilómetros (25 millas) al sureste de Roanoke.

La policía instruyó a los empleados de la emisora que se queden dentro del edificio mientras el atacante esté suelto. Unas 50 personas trabajan allí, dijo Marks. Agregó que “tenemos protección policial”.

 

Con información de AP y Notimex.

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Por qué las fechas de vencimiento de la comida no tienen mucho de ciencia (y pueden ser culpables del desperdicio)

Un sistema de datación de productos más basado en la investigación podría facilitar que las personas diferencien los alimentos que pueden comer de manera segura de aquellos que podrían ser peligrosos.
23 de julio, 2022
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Un brote de listeria en Florida, Estados Unidos, provocó desde enero hasta ahora al menos una muerte, 22 hospitalizaciones y el retiro de una partida de helados.

Los humanos se enferman con infecciones de listeria, o listeriosis, por comer alimentos contaminados con tierra, carne poco cocida o productos lácteos crudos o sin pasteurizar.

La listeria puede causar convulsiones, coma, aborto espontáneo y defectos de nacimiento. Y es la tercera causa principal de muertes por intoxicación alimentaria en EE.UU.

Evitar los peligros ocultos de los alimentos es la razón por la que las personas suelen comprobar las fechas en los envases de los alimentos.

Impreso con el mes y el año, se presenta a menudo de una vertiginosa variedad de frases: “mejor antes de”, “usar antes de”, “usar preferentemente antes de”, “garantizado fresco hasta”, “congelar antes de” e incluso una etiqueta de “nacida en” utilizada en algunas cervezas.

Moho en la mermelada del desayuno.

Getty Images

La gente piensa en ellas como fechas de vencimiento, o la fecha en la que un alimento debe ir a la basura.

Pero las fechas tienen poco que ver con la caducidad de los alimentos o cuándo se vuelven menos seguros para comer.

Soy microbióloga e investigadora en salud pública y he utilizado la epidemiología molecular para estudiar la propagación de bacterias en los alimentos.

Un sistema de datación de productos más basado en la ciencia podría facilitar que las personas diferencien los alimentos que pueden comer de manera segura de aquellos que podrían ser peligrosos.

Confusión costosa

El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por su sigla en inglés) informa que en 2020 el hogar estadounidense promedio gastó el 12% de sus ingresos en alimentos.

Pero mucha comida simplemente se tira, a pesar de que es perfectamente segura para comer.

El Centro de Investigación Económica del USDA informa que casi el 31% de todos los alimentos disponibles nunca se consumen.

Los precios históricamente altos de los alimentos hacen que el problema del desperdicio parezca aún más alarmante.

Producto lácteo con fecha de vencimiento.

Getty Images

El actual sistema de etiquetado de alimentos puede ser el culpable de gran parte del desperdicio.

La FDA informa que la confusión de los consumidores sobre las etiquetas de fecha de los productos probablemente sea responsable de alrededor del 20% de los alimentos que se desperdician en el hogar, con un costo estimado de US$161.000 millones por año.

Es lógico creer que las etiquetas de fecha están ahí por razones de seguridad, ya que el gobierno hace cumplir las reglas para incluir información sobre nutrición e ingredientes en las etiquetas de los alimentos.

Aprobada en 1938 y continuamente modificada desde entonces, la ley de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos exige que las etiquetas informen a los consumidores sobre la nutrición y los ingredientes de los alimentos envasados, incluida la cantidad de sal, azúcar y grasa que contienen.

Sin embargo, las fechas en esos paquetes de alimentos no están reguladas por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por su sigla en inglés). Más bien, provienen de los productores de alimentos.

Y es posible que no se basen en la ciencia de la seguridad alimentaria.

Un hombre revisa la etiqueta de un producto en el supermercado.

Getty Images

Por ejemplo, un productor de alimentos puede encuestar a los consumidores en un focus group para elegir una fecha de caducidad que sea seis meses después de que se elaboró porque al 60% del grupo ya no le gustó el sabor.

Los fabricantes más pequeños de un alimento similar podrían imitar y poner la misma fecha en su producto.

Más interpretaciones

Un grupo de la industria, el Food Marketing Institute y la Grocery Manufacturers Association, sugieren que sus miembros marquen los alimentos como “mejor usar antes de” para indicar cuánto tiempo es seguro comerlos y “usar antes de” para indicar cuándo los alimentos se vuelven inseguros.

Pero el uso de estas leyendas más matizadas es voluntario. Y aunque la recomendación está motivada por el deseo de reducir el desperdicio de alimentos, aún no está claro si este cambio recomendado ha tenido algún impacto.

Lata de comida con fecha de vencimiento.

Getty Images

Un estudio conjunto de la Harvard Food Law and Policy Clinic y el National Resources Defense Council recomienda la eliminación de las fechas dirigidas a los consumidores, citando posibles confusiones y desperdicios.

En cambio, la investigación sugiere que los fabricantes y distribuidores utilicen fechas de “producción” o “empaque”, junto con fechas de “caducidad” dirigidas a los supermercados y otros minoristas.

Las fechas indicarían a los minoristas la cantidad de tiempo que un producto permanecerá en alta calidad.

La FDA considera que algunos productos son “alimentos potencialmente peligrosos” si tienen características que permiten que los microbios prosperen, como la humedad y una gran cantidad de nutrientes que los alimentan.

Estos comestibles incluyen pollo, leche y tomates en rodajas, todos los cuales se han relacionado con brotes graves de enfermedades transmitidas por los alimentos.

Pero actualmente no hay diferencia entre el etiquetado de fecha que se usa en ellos y el de alimentos más estables.

Fórmula científica

La leche de fórmula es el único producto alimenticio con una fecha de caducidad que está regulada por el gobierno en EE.UU. y determinada científicamente.

Se somete a pruebas de laboratorio de forma rutinaria para detectar contaminación. Pero la fórmula también se somete a pruebas de nutrición para determinar cuánto tardan los nutrientes, en particular las proteínas, en descomponerse.

Para prevenir la desnutrición en los bebés, la fecha de caducidad de la leche de fórmula indica cuándo ya no es nutritiva.

Los nutrientes en los alimentos son relativamente fáciles de medir y la FDA lo hace regularmente.

La agencia emite advertencias a los productores de alimentos cuando los contenidos de nutrientes que figuran en sus etiquetas no coinciden con lo que encuentra el laboratorio de la FDA.

Una mujer mira un producto que saca del refrigerador.

Getty Images

Los estudios microbianos, como en los que trabajamos los investigadores de seguridad alimentaria, también son un enfoque científico para el etiquetado significativo de la fecha en los alimentos.

En nuestro laboratorio, un estudio microbiano podría implicar dejar un alimento perecedero para que se eche a perder y medir la cantidad de bacterias que crecen en él con el tiempo.

Los científicos también realizan otro tipo de estudio microbiano observando cuánto tardan los microbios como la listeria en crecer hasta niveles peligrosos después de agregar intencionalmente los microbios a los alimentos para observar lo que hacen.

Se observan detalles tales como el crecimiento de la cantidad de bacterias con el tiempo y cuándo hay suficientes como para causar una enfermedad.

Consumidores por su cuenta

Determinar la vida útil de los alimentos con datos científicos sobre su nutrición y seguridad podría reducir drásticamente el desperdicio y ahorrar dinero a medida que los alimentos se vuelven más caros.

Pero en ausencia de un sistema uniforme de fechado de alimentos, los consumidores pueden confiar en sus ojos y narices, decidiendo descartar el pan peludo, el queso verde o la bolsa de ensalada con mal olor.

Las personas también podrían prestar mucha atención a las fechas de los alimentos más perecederos, como los fiambres, en los que los microbios crecen fácilmente.

*Jill Roberts es profesora asociada de salud global en la University of South Florida.

*Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation y está reproducido bajo la licencia de Creative Commons. Haga clic aquí para leer el artículo original.


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