Arte y cultura por Ayotzinapa, en fotos y videos
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Foto: Manu Ureste

Arte y cultura por Ayotzinapa, en fotos y videos

La marcha en la Ciudad de México por el primer aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa dejó expresiones culturales y artísticas como forma de protesta pacífica.
Foto: Manu Ureste
Por Manu Ureste
27 de septiembre, 2015
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La marcha por el primer aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa dejó múltiples expresiones culturales, artísticas, e incluso religiosas, como forma de protesta pacífica contra las desapariciones y la violencia en México.

Música para “hacerle un justo homenaje a la memoria”

Te estamos esperando en casa

Hay una cama caliente y un guisado de mamá

Hay un grafitti de Cabañas, creo que está mirando al mar

Y hay un día con nubes claras en que quiero

Verte regresar

Música frente a la Estela de Luz que proviene de una Combi con una piñata de Enrique Peña Nieto y unas bocinas en el techo. Suena “Verte regresar” de Belafonte Sensacional y Paulina Lasa, una de las 16 canciones que forman parte del disco De vuelta a casa.

El álbum “lo empezamos por indignación, por hacerle un justo homenaje a la memoria”, dice Luis Alberto González Arenas de RIPmx.

Este colectivo cultural y la disquera independiente Pedro y el Lobo lanzaron una convocatoria a través de redes sociales a nivel nacional y fuera de México para que músicos compusieran y donaran una canción para hacer un disco por Ayotzinapa.

Lo lograron. Luis cuenta que recibieron unas 180 canciones, y aunque sólo pudieron incluir 16 en el disco, la intención es lanzar todas en algún momento.

De vuelta a casa puede adquirirse por 120 pesos en iTunes o por 10 pesos en la página www.devueltaacasa.org. “Las ganancias van directamente, sin intermediarios, a una cuenta de los familiares, padres y madres de Ayotzinapa”, dice Luis. “La primera vez que escucharon el disco todo tomó sentido, fue un momento muy especial.”

Escucha aquí el disco completo:

Bordando por la paz

El Colectivo Fuentes Rojas también estuvo presente en la Estela de Luz. Es un grupo de hombres y mujeres de todas las edades que con hilos, agujas y telas se han convertido en “tejedores por la paz”.

“Cada uno de estos pañuelos que bordamos representa a una víctima”, explica Tania Andrade, integrante del colectivo.

“En rojo ponemos el nombre de los asesinados y en verde el de los desaparecidos. Y lo hacemos en espacios públicos con la intención de visibilizar estos casos de desapariciones y trabajar así contra la indiferencia social”, detalla Andrade, mientras sostiene entre sus manos un pañuelo que reza: “Felipe Arnulfo Rosa, de Ayutla, con 20 años de edad. Estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa que junto con sus compañeros fue secuestrado por la policía municipal y desaparecido en Iguala, el 26 de septiembre de 2014”.

“Además de todos los nombres de los estudiantes de Ayotzinapa –agrega la activista-, también estamos bordando los de otros muchos desaparecidos y asesinados por la violencia en México. La idea es transmitir que no se trata solo de cifras, sino que son nombres con una historia”.

Improvisación y son jarocho por Ayotzinapa

“Deja me echo un verso”, dice Enrique Morán antes de responder unas preguntas mientras requintea en su jarana. El Contingente Jaranero se reúne desde que se dio a conocer la desaparición de los normalistas y las convocatorias se han realizado, sin excepción, a través de redes sociales, especialmente Facebook.

“No necesitamos practicar porque como son sones de dominio público, los que asistimos a los fandangos, a Veracruz y a donde se toca esta música, ya los conocemos. Es una base y lo demás es improvisación. La mayoría de los que están cantando son versos improvisados”.

“Están cuarteando el futuro de México: los jóvenes”

Cuatro miembros de la Convención metropolitana de artistas y trabajadores de la cultura convocaron a sus amigos a trabajar con diversos temas, entre ellos la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

“Cuando vemos que hay necesidad de hacer análisis político a través de la gráfica nos reunimos, definimos coyuntura, temas y hacemos análisis”, cuenta Mario Arturo “Rama”, quien precisa que para esta marcha escogieron diez pinturas que no necesitan de texto ni dar explicaciones. Lo que buscan es que la gente pueda reflexionar con lo que ve y sacar sus propias conclusiones.

“Ayotzinapa, como el 2 de octubre y otros acontecimientos muestran que se está cuarteando el futuro de México. ¿Quiénes pueden luchar? Los jóvenes son los que tienen la fuerza y energía, nosotros vamos de salida. Si matan a los jóvenes, el mensaje que está mandando el sistema, el Estado, es: vamos por ustedes y éste es un escarmiento”.

“El arte habla para los que no han encontrado cómo decir las cosas”

El caso Ayotzinapa “nos despertó al terror que implica la desaparición forzada en Guerrero y en todo México”, dice Silvia Solís Hernández, miembro del colectivo Arte Consciente y de la asociación civil Equidad de Género.

Esta instalación estuvo frente al Hemiciclo a Juárez para reflejar “esta República llena de fosas con cuerpos que no se sabe a quiénes pertenecen”, explica Solís.

La artista plástica Atziri Carranza retomó las ilustraciones del movimiento Ilustradores por Ayotzinapa para esta instalación, la cual ha sido presentada en otras protestas, aunque con ligeras variantes. Además, el colectivo hizo un audio específicamente sobre Julio César Mondragón, el normalista detenido, torturado y asesinado por la policía municipal en Iguala la misma noche que sus 43 compañeros desaparecieron.

“Creemos que a través del arte se tocan de otra manera los temas, aquellos que a la gente le duelen tanto, que están blindados”, dice Carranza. “Lo pones, te callas, haces que hable una imagen, una música…y la gente se siente reflejada”.

La serpiente que devora al águila

Guillermo, de la organización Constituyente Ciudadana y Popular, carga junto con otro compañero una enorme y colorida serpiente de cascabel que devora la cabeza de un águila imperial. Símbolo, explica, “de la ocupación territorial nacional”.

Mientras va caminando a paso lento por el paseo de la Reforma, Guillermo detalla que las escamas de la serpiente están formadas por los rostros de cientos de jóvenes, los cuales representan a todos los desaparecidos y desaparecidas en el país.

“El problema de Ayotzinapa refleja cuál es nuestra realidad nacional. Por eso esos jóvenes nos están representando a todos”, apunta.

Foto: Manu Ureste

Foto: Manu Ureste

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El baile de los 41: la fiesta en México que desató un escándalo hace más de un siglo

Se estrena la película "El baile de los 41", basada en el escándalo que sacudió a México a inicios del siglo XX y marcó decenas de vidas para siempre.
18 de noviembre, 2020
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Desde hace más de cien años, algunos mexicanos asocian el número 41 con la homosexualidad masculina.

El origen es un baile al que acudieron 42 hombres la noche del 17 de noviembre de 1901 en el centro de Ciudad de México.

La mitad vestía ropa de mujer. Varios de ellos eran personas adineradas y formaban parte de la élite social de esos tiempos.

El festejo fue interrumpido por la policía, que arrestó a casi todos: solo uno logró escapar.

El caso fue uno de los mayores escándalos sociales de la época conocida como el ‘Porfiriato’, pues el presidente era Porfirio Díaz.

De hecho, según una leyenda muy conocida en México, quien logró escapar esa noche era su yerno, Ignacio de la Torre y Mier.

Este mes de noviembre, la historia llegó a la pantalla grande gracias a la película “El baile de los 41”, protagonizada por Alfonso Herrera en el papel del marido de la hija del presidente mexicano.

Durante más de un siglo, la identidad del resto de los detenidos no se conoció.

Hasta que el abogado Juan Carlos Harris, quien se define como “historiador frustrado”, localizó los nombres de siete de ellos en los archivos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Las personas identificadas porque promovieron amparos contra su conscripción forzada en el Ejército son: Pascual Barrón, Felipe Martínez, Joaquín Moreno, Alejandro Pérez, Raúl Sevilla, Juan B. Sandoval y Jesús Solórzano.

Pero Harris encontró algo más: una serie de abusos y violaciones contra los detenidos que, más de un siglo después, comenzó a develarse.

Detención ilegal

El escándalo de 1901 se conoce como “El baile de los 41 maricones”. Este baile tuvo lugar en la calle de La Paz, en lo que hoy es el Centro Histórico de la capital y cerca de Palacio Nacional, la residencia del presidente.

Según los diarios de la época –la única fuente documental del caso– un policía escuchó ruido en una casa a las tres de la madrugada, y al asomarse descubrió a las parejas.

Entonces pidió refuerzos para detenerlos, algo que según el abogado Harris era ilegal.

“No existía un motivo para haberlos detenido”, le dijo a BBC Mundo.

“Jurídicamente, la homosexualidad como tal nunca ha estado prohibida en México”.

Pero casi todos fueron arrestados excepto el yerno de Porfirio Díaz, según la creencia popular, cuyo nombre habría sido borrado de la lista para evitar el escándalo político.

Luego fueron obligados a barrer las calles de la capital mexicana con la ropa del festejo, algo que también fue ilegal, pues ninguna ley establecía esa sanción.

Otro abuso fue el escarnio en los periódicos. Incluso se publicó una canción para burlarse de ellos.

Actores de la pelicula "El baile de los 41"

IMDB
Alfonso Herrera (derecha) da vida al marido de Amada Díaz, hija del presidente Porfirio Díaz, en la película “El baile de los 41”.

La composición se llamó ‘El corrido de los 41’ y fue acompañado con grabados de José Guadalupe Posada.

El artista es uno de los grabadores más importantes de México, autor del famoso personaje ‘La Catrina’ que elegantemente representa a la muerte.

Con ese escándalo nació la ‘Leyenda de los 41’. Pero aquí no termina la historia.

Trágico destino

En las horas siguientes a la redada, varios de los detenidos fueron puestos en libertad.

Juan Carlos Harris cree que pagaron a la policía y las autoridades de la capital para conseguirlo.

Fue el caso de los más adinerados o quienes formaban parte de familias conocidas en el entorno social del ‘Porfiriato’.

Manos entrelazadas con una bandera mexicana.

Getty Images
Algunos mexicanos asociaron el número 41 a la homosexualidad.

El resto, sin tantos recursos, fueron incorporados por la fuerza en el Ejército.

Varios fueron enviados a combatir en la ‘Guerra de Castas’ que en ese entonces se libraba en Yucatán, en el sureste del país.

“Fue una especie de destierro y la única forma que encuentran para hacerlo es metiéndolos al Ejército, una especie de leva”, según el abogado.

No se conoce el destino final de ellos, aunque según Harris y algunos historiadores que investigaron el tema, murieron en las batallas.

Aunque no se ha documentado, es muy posible que dentro del Ejército hayan sufrido abusos porque nunca se ocultó a los soldados la razón de su reclutamiento, dijo el abogado.

“Fueron detenidos, sufrieron un escarnio fuertísimo”, explicó. “Es una cuestión muy grave y no nada más las tonterías que ciertos grupos sociales lanzan”.

Más de un siglo después

¿Por qué algunos mexicanos asociaron el número 41 a la homosexualidad?

Una de las razones es el escándalo que significó el baile y la cantidad de personas detenidas, explican historiadores.

Pero también influyó la posición social de algunos participantes, según Harris. El escarnio que se desató fue una especie de venganza social.

Una reacción de molestia por lo que en la época se conocía como “la decadencia de los lagartijos”, el apodo de entonces a las personas adineradas del Porfiriato.

Y también evidencia el profundo cariz de homofobia que incluso ahora, más de un siglo después del baile, permanece en algunos sectores del país.

Por eso es importante identificar a quienes fueron detenidos, dice el abogado, pero sobre todo recordar cuál fue su destino.

“Hay intentos muy serios, muy graves de retroceso, incluso buscando la supresión de derechos civiles”, explicó.

“A lo mejor no entendemos lo que eso significa. Es algo muy grave”.

* Este artículo fue originalmente publicado en 2017 y actualizado con motivo del estreno de la película “El baile de los 41”.


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