Dictan formal prisión contra "El Gil" por delincuencia organizada
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
CNS

Dictan formal prisión contra "El Gil" por delincuencia organizada

López Astudillo, ingresado al Cefereso Número 1 Altiplano, en el muncipio de Almoloya de Juárez, en el Estado de México, es considerado por la Procuraduría General de la República (PGR) como una pieza clave en la investigación por la desaparición de los jóvenes normalistas en Iguala, Guerrero.
CNS
Por Redacción Animal Político
28 de septiembre, 2015
Comparte
Detienen a Gildardo López Astudillo, alias “El Gil”, uno de los principales implicados en el caso Ayotzinapa. Foto: Comisión Nacional de Seguridad

Detienen a Gildardo López Astudillo, alias “El Gil”, uno de los principales implicados en el caso Ayotzinapa. Foto: Comisión Nacional de Seguridad

El juez Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de México dictó auto de formal prisión contra Gildardo López Astudillo, “El Gil”, por el delito de delincuencia organizada, esto luego de que fuera detenido el pasado 17 de septiembre, por ser el presunto responsable de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

López Astudillo, ingresado al Cefereso Número 1 Altiplano, en el muncipio de Almoloya de Juárez, en el Estado de México, es considerado por la Procuraduría General de la República (PGR)  como una pieza clave en la investigación por la desaparición de los jóvenes normalistas en Iguala, Guerrero.

La investigación lo señala como el presunto responsable de haber señalado que los normalistas eran del grupo antagónico de Los Rojos, y de haber ordenado que todos fueran “desaparecidos”.

“Nunca los van a encontrar, los hicimos polvo y los tiramos al agua”, escribió el Gil en un mensaje de texto que mandó por teléfono a su jefe Sidronio Casarrubias Salgado, líder regional de Guerreros Unidos. Esto fue en la madrugada del 27 de septiembre, horas después de que fueran incinerados los normalistas en Cocula, según la “verdad histórica” de la dependencia.

Su reciente detención significó completar la participación de Guerreros Unidos en el caso. Es el eslabón entre dos ya detenidos: Casarrubias, quien le dio luz verde para consumar el presunto homicidio, y Fernando Rodríguez el Cepillo, quien siguió sus instrucciones en el terreno.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Ómicron: ¿es realmente tan peligrosa la nueva variante del COVID?

La detección de una nueva variante del SARS-CoV-2 ha disparado una vez más las alertas a escala mundial, pero ¿qué tan preocupados debemos estar y cómo cambia eso la estrategia contra la pandemia?
29 de noviembre, 2021
Comparte

La identificación de una nueva variante del SARS-CoV-2 en Sudáfrica, caracterizada por un gran número de mutaciones (55 en todo el genoma, 32 en la proteína S o espícula) y el aumento vertiginoso de su incidencia relativa en esa población ha disparado una vez más las alertas a escala mundial.

Varios países han cerrado el tráfico aéreo con Sudáfrica y hay expertos que indican que es “la variante más preocupante que hemos visto hasta la fecha”. La OMS la ha elevado a la categoría de “variante preocupante” y la ha designado con la letra griega ómicron.

Pero, con los datos disponibles, ¿podemos aceptar la pertinencia de estas afirmaciones?, ¿se basan en demostraciones o son conjeturas?, ¿cuándo podemos definir una nueva variante como de preocupación y qué consecuencias tiene eso sobre nuestra estrategia frente a la pandemia? Intentaré en los siguientes párrafos arrojar un poco de luz sobre estos temas.

La secuencia genómica de la variante ómicron (linaje B.1.1.529 en el sistema PANGO, o linaje 21K de NextStrain) muestra 55 mutaciones respecto al virus original de Wuhan, 32 de ellas situadas en la proteína S o espícula, la más importante por su papel en la infección de las células y la respuesta inmunitaria.

Muchas de esas mutaciones se han detectado previamente en variantes de preocupación (VOCs) o de interés (VOIs) del virus, como las mutaciones N501Y (presente en las VOCs alfa, beta y gamma), las T95I, T478K y G142D (todas en delta), o se ha demostrado su papel en la interacción con el receptor celular ACE2 (S477N, Q498R), o se encuentran en regiones de unión de algunos anticuerpos (G339D, S371L, S373P, S375F).

Esta acumulación de mutaciones con efectos conocidos ya es motivo de interés y preocupación, pero todavía se tienen que realizar los experimentos adecuados para demostrar sus efectos cuando se encuentran simultáneamente.

Gráfico de la mutación.

BBC

Los efectos de dos mutaciones no son siempre aditivos y las interacciones (epistasias en lenguaje técnico) pueden ser tanto en sentido positivo (aumentando el efecto de cada una) como negativo (disminuyéndolo).

Hasta que no dispongamos de resultados de laboratorio y de datos epidemiológicos y de vigilancia genómica que nos demuestren una mayor transmisibilidad o mayores posibilidades de escape frente a la respuesta inmunitaria no es razonable pasar de vigilancia a alerta o, menos aún, a alarma.

La razón esgrimida por la OMS para declararla como VOC es que puede estar asociada a un mayor riesgo de infección, si bien no hay todavía información pública que respalde esta afirmación.

Vigilancia genómica sudafricana

Sin embargo, las señales de alerta se han disparado debido al rápido aumento de casos detectados en Sudáfrica con esta variante. No es extraño que una nueva variante se detecte en este país, uno de los que tiene mejor sistema de vigilancia genómica del SARS-CoV-2 y en el que, como en casi todos los países del continente africano, la vacunación no ha progresado de la misma forma.

Una mujer con mascarilla trabaja en el laboratorio de la empresa de biotecnología Afrigen, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, 5 de octubre de 2021

Getty Images
Sudáfrica cuenta con uno de los mejores sistemas de vigilancia del virus que produce la covid-19.

Gracias a su vigilancia, rápidamente se obtuvo la secuencia del virus responsable de un brote de covid-19 observado en la provincia de Gauteng, en un momento con una incidencia acumulada muy baja de la infección (alrededor de 10 casos por 100.000 habitantes).

En esas circunstancias, cualquier variante asociada a un brote alcanza rápidamente una alta frecuencia relativa, lo que puede indicar una mayor transmisibilidad pero también que crece donde apenas había nada.

Si la principal causa de alarma es la transmisibilidad, otras propiedades asociadas a mutaciones en la espícula no dejan mucho lugar a la tranquilidad, como hemos indicado previamente. De nuevo nos planteamos la pregunta de cómo surge un virus con tantas mutaciones.

La respuesta no es definitiva, pero la principal sospecha es que ha evolucionado en un paciente con un sistema inmunitario debilitado infectado durante un periodo prolongado de tiempo, al cabo del cual se ha transmitido a otras personas en una cadena que nos es desconocida por ahora.

¿Qué podemos hacer frente a una nueva variante de preocupación?

Personas con mascarillas caminan por un centro comercial en España

Getty Images
Varios países ha vuelto a imponer el uso obligatorio de mascarillas y distanciamiento social.

Por el momento, tenemos las mismas herramientas que contra las demás: vacunar, usar mascarillas, mantener distancias, ventilar los recintos cerrados, es decir, reducir al máximo la exposición y circulación del virus, aumentar la población inmunizada en todos los países del planeta, limitando las oportunidades de que aparezcan nuevas mutaciones en el virus.

Aunque pensábamos que tras la variante delta sería difícil que aparecieran variantes de preocupación, la variante ómicron nos ha vuelto a sorprender.

Con independencia de que tenga o no las graves consecuencias que justifican su declaración como VOC, es evidente que la evolución del SARS-CoV-2 puede seguir deparando sorpresas. Cuanto antes reduzcamos esas posibilidades, mejor para todos.

*Fernando González Candelas es Catedrático de Genética. Responsable Unidad Mixta de Investigación “Infección y Salud Pública” FISABIO-Universitat de València. Su artículo original se publicó en The Conversation.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=VVpFyhF9iiY

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.