La nueva Ley de Obra Pública: ¿procorrupción? Organizaciones sostienen que sí por 4 motivos
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Manu Ureste

La nueva Ley de Obra Pública: ¿procorrupción? Organizaciones sostienen que sí por 4 motivos

Organizaciones civiles especializadas en materia de transparencia critican que el nuevo borrador que se discute en el Senado sobre la Ley de Obra Pública fomenta la opacidad y la discrecionalidad en los procesos de licitación y contratación. "No es una ley de obra pública, es la ley del compadre. La Ley OHL", denuncian.
Manu Ureste
Por Manu Ureste
23 de septiembre, 2015
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Obras en el Distrito Federal. //Fotografía: Manu Ureste (@ManuVpC)

El nuevo borrador de la Ley de Obras sostiene que se dará mayor transparencia y certeza a los procesos de licitación de obras.  //Fotografía: Manu Ureste (@ManuVpC)

El pasado 31 de agosto, las comisiones de Desarrollo Urbano y de Estudios Legislativos del Senado presentaron un nuevo borrador de dictamen de la Reforma a la Ley de Obras Públicas, el cual incluye una serie de modificaciones a la propuesta original que el presidente Enrique Peña Nieto envió a la Cámara de Diputados en noviembre de 2014.

Según el dictamen elaborado por los legisladores, con esta reforma legal se combatirá a la corrupción y se garantizará una mayor eficiencia en el gasto en infraestructura pública, además de que se “dará mayor transparencia y certeza jurídica a los procesos de licitación”.

Hasta aquí todo son buenas noticias.

Sin embargo, tras analizar el nuevo borrador que se encuentra en fase de discusión en el Senado, organizaciones civiles especializadas en materia de transparencia y rendición de cuentas aseguran que no lo tienen tan claro. Al contrario, la red integrada por hasta 10 organizaciones, entre las que se encuentran México Evalúa, Causa en Común, Transparencia Mexicana o la Red por la Rendición de Cuentas, alerta que el nuevo dictamen propuesto “pone en riesgo conquistas del Sistema Nacional Anticorrupción”, ya que fomenta la opacidad y la discrecionalidad en los procesos de licitación y contratación de obra pública.

Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa, explicó durante un encuentro con medios de comunicación que el nuevo borrador de dictamen del Senado presenta cuatro problemas clave, a partir de los cuales concluyen que se trata de una ley procorrupción.

El primer problema: las excepciones a la Ley

La investigadora de México Evalúa advirtió que el borrador mantiene un amplio régimen de excepciones a la misma Ley, por lo que, dijo, “no se garantizan mecanismos ni procedimientos para promover las mejores formas de contratación para el Estado mexicano en cuanto a precio, calidad y oportunidad de las obras”.

O como lo apuntó de manera más contundente Edna Jaime, directora general de México Evalúa: “Con las excepciones a la ley, esta reforma permitiría esquemas para eludir las licitaciones públicas, facilitar contrataciones amañadas y evadir obligaciones de transparencia”.

Dentro de este primer problema, Mariana Campos hizo hincapié en que otro punto que les preocupa es que la nueva Ley de Obras Públicas, de ser aprobada tal y como está, permitiría la formación de 300 ordenamientos de contratación diferentes. Esto es, abundó la investigadora, que “cualquiera de los entes de carácter federal puede ser exceptuado de cumplir con la Ley de Obras y contar con un su propio régimen”.

“De esta forma –subrayó- se estaría fragmentando la Ley en 300 ordenamientos, dificultando la comprensión de las reglas del juego para los actores relevantes, perdiéndose además certeza jurídica ya que al no tener carácter de Ley, los regímenes podrían cambiarse continuamente”.

Segundo problema: persisten grandes áreas de opacidad

Mariana Campos alertó que con el nuevo borrador se permite que se exceptúe el uso de CompraNet, a criterio de la Secretaría de la Función Pública (SFP), sin establecer en qué tipo de casos esto sería pertinente.

Cabe recordar que CompraNet es un sistema electrónico desarrollado por la Secretaría de la Función Pública para transparentar los procesos de contratación de servicios, bienes y obra públicas por parte de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal.

Para Max Kaiser, consultor en contrataciones públicas, el hecho de que la SFP pueda decir qué compra puede no hacerse pública “abre una nueva puerta a la discrecionalidad para dificultar la fiscalización de los recursos y el escrutinio público que efectúen los terceros”.

“Nos preocupa mucho que CompraNet se planteé sólo como algo opcional. Deberíamos estar fortaleciendo esta herramienta y hacer obligatorio su uso”, opinó por su parte Edmundo Gamas, director del Instituto Mexicano de Desarrollo de Infraestructura, quien además sugirió que este herramienta se separe de la Secretaría de la Función Pública y pase a formar parte de un “organismo técnico” independiente, “con capacidad de sancionar a aquellos funcionarios que no transparenten la información”.

Obras en la ciudad de México, en una imagen de archivo. //Foto: Manu Ureste

Obras en la ciudad de México, en una imagen de archivo. //Foto: Manu Ureste

Tercer problema: la Ley preserva vicios que merman la competencia

De acuerdo con la investigación de México Evalúa, la nueva Ley beneficiaría a las contrataciones por adjudicación directa o por invitación a tres participantes, al no establecer obligaciones de transparencia para ellas.

Y el cuarto problema: la Reforma a la Ley mantiene abiertas las puertas a la discrecionalidad.

Mariana Campos indicó que en el borrador de dictamen se reduce el universo de procedimientos obligados a publicar el proyecto de convocatoria y de los días en que debe ser público.

“Esto contribuye a restringir la ventana de la oportunidad para retroalimentar dichas convocatorias y, además, amplia la posibilidad de manipulación de las convocatorias para dirigir los resultados de una licitación”, dijo Edmundo Gamas.

“Esta no es una Ley de Obra Pública; es la ley del compadre, la ley OHL”

Tras la exposición de los cuatro principales problemas que plantea el nuevo borrador de Ley de Obras Públicas, Juan Pardinas, director del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), criticó duramente que la Cámara de Diputados aprobara el pasado 9 de diciembre de 2014, sin discusión y términos muy similares a los presentados por la Presidencia, una primera Minuta de Proyecto para reformar la Ley.

“Resulta paradójico que la misma Cámara de Diputados que votó la reforma constitucional del Sistema Nacional Anticorrupción, vote una ley que es un retroceso y un acto legislativo que empeora las condiciones de desconfianza sobre las instituciones del país. Esta no es una ley de obra pública; es la ley del compadre. La ley Higa, la ley OHL”, ironizó Pardinas, al hacer referencia a dos de los últimos escándalos en materia urbanística en los que se han visto envueltos autoridades federales y estatales.

“Ahora el Senado tiene la enorme responsabilidad de cambiar esta Ley pensando en los ciudadanos y en la infraestructura que necesita este país, y no en el compadre al que se busca premiar con determinado contrato de obra pública”, agregó el director del IMCO.

En esta misma dirección también se pronunció Edna Jaime, quien instó a los legisladores a modificar la ley “a ser posible en este periodo de sesiones”.

“No queremos ser señalados como los que están parando al país. Estamos cambiando la configuración de nuestro sistema de rendición de cuentas y no podemos aceptar este borrador que promueve prácticas pro-corrupción”, enfatizó la directora de México Evalúa, quien concluyó alertando que de no modificarse el proyecto de dictamen, se incrementa el riesgo de que se repitan experiencias como las de la Estela de Luz o la Línea 12 del Metro, “donde la ineficiencia y la discrecionalidad en la contratación y ejecución de los contratos derivaron en malos resultados”.

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Si ya tuve COVID-19, ¿es necesario que me vacune?

A un año de pandemia y pocos meses de vacunación, cada vez se sabe más sobre cuáles son las formas más ventajosas de inmunizar a la sociedad.
5 de marzo, 2021
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Si una persona se contagió con coronavirus hace dos meses y otra persona se vacunó hace exactamente el mismo tiempo, ¿cuál de las dos está más protegida?

La pregunta bien podría parecer un problema matemático, pero se aproxima al razonamiento del que parten expertos y autoridades médicas para definir qué tan necesario es vacunar contra la covid a aquellos que ya pasaron la infección.

Con los problemas de distribución en varias regiones, decidir quién necesita dos dosis, una o ninguna es vital para conseguir que más personas estén protegidas cuanto antes, lo que implica menos muertes y hospitalizaciones.

Un estudio reciente de la revista británica The Lancet “razona” que haberse infectado por coronavirus ofrece tanta protección como una sola dosis de una vacuna.

Esto significa que muchos pacientes solo necesitarían una de las dos dosis requeridas por varios fabricantes de vacunas. De ser así, los países podrían repartir sus dosis con más eficiencia.

España, por ejemplo, aplazó seis meses la vacunación a los menores de 55 años que ya han pasado la enfermedad.

De la misma forma, el Ministerio de Salud Pública de Ecuador anunció en diciembre que aquellos que ya pasaron la infección no recibirían la vacuna de forma inicial.

A la par que evoluciona la pandemia, también lo hacen las recomendaciones sanitarias. Por ello todas estas guías varían frecuentemente.

Pero, ahora mismo, ¿es recomendable vacunarse si ya hemos pasado la infección por covid-19?

Realización de prueba PCR a una paciente.

Getty Images
Varias investigaciones analizan la posibilidad de solo dar una dosis a las personas que ya han pasado la enfermedad.

“La protección más completa posible”

La respuesta más directa a la pregunta anterior es sí. ¿Por qué?

“Porque lo ideal es tener la protección más completa posible”, dice a BBC Mundo José Manuel Bautista, catedrático del departamento de Bioquímica de la Universidad Complutense de Madrid en España.

“Las vacunas han demostrado funcionar muy bien, con porcentajes de protección superiores al 90% y son un indicador más fiable. Las infecciones de la enfermedad son muy heterógeneas”, añade el académico.

Esto quiere decir que en dos personas sanas de la misma edad, la infección por coronavirus puede dejar niveles de protección distintos.

Vacunación en una residencia de ancianos en Mallorca, España.

Getty Images
Sacar conclusiones universales sobre qué funciona y qué no con las vacunas no es recomendable, dado que la respuesta puede ser distinta según el grupo de edad.

Por no hablar de las diferencias entre pacientes sanos y aquellos más vulnerables como ancianos o con dolencias crónicas. Es por ello que sacar conclusiones universales ahora mismo es prematuro y los expertos recomiendan más seguimiento.

Por lo tanto, Bautista estima conveniente que los infectados también se vacunen, para que “se estabilice la respuesta inmunitaria y sea protectora”.

En este sentido, el experto también considera que pensar en alternativas como dar una sola dosis a los que ya pasaron la enfermedad ayudaría a contrarrestar los problemas de distribución de vacunas que acusan regiones del mundo como la Unión Europea y América Latina, por ejemplo.

¿Y si se le da una sola dosis a los infectados?

Una vez aclarado que a pesar de superar la infección sigue siendo conveniente vacunarse, algunos científicos y gobiernos debaten sobre la posibilidad de retrasar la inoculación o solo ofrecer una dosis a esos pacientes.

Las autoridades se basan en que, según estudios recientes, una persona que recibe las dos dosis de la vacuna de Pfizer, por ejemplo, adquiere una protección similar que otra que, tras pasar la infección, recibe una dosis única del mismo fabricante.

Jeringuillas apiladas.

Getty Images
Definir la mejor estrategia de vacunación puede contrarrestar los problemas de distribución de vacunas que sufren varios países.

Esto es porque en las vacunas bidosis, la primera funciona para crear la protección y la segunda para reforzarla y hacerla más duradera.

“Una sola dosis de vacuna puede cumplir la función de reforzar la protección si el individuo ya tiene inmunidad natural por haberse infectado”, explica a BBC Mundo el virólogo Julian Tang, de la Universidad de Leicester en Reino Unido.

Esto, agrega el experto, “puede ser útil pero no necesariamente requerido”.

“Dependerá de cuánto refuerzo natural también hayas desarrollado por exponerte al virus en tu comunidad”, complementa Tang.

Entonces, ¿quién está más protegido? ¿Vacunados o infectados?

Como suele ser habitual en las ciencias médicas, no hay respuestas absolutas.

Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología, asegura a BBC Mundo que ambos casos estarían protegidos.

Otro asunto es saber cuánto duraría esa protección. En este caso influye mucho cuánto durará la protección natural por coronavirus y cuánto la ofrecida por las vacunas.

No ha habido mucho tiempo para analizar esto, dado que apenas llevamos un año de pandemia y pocos meses de vacunación.

El doctor Andrew Badley, de la Clínica Mayo en Estados Unidos, confía en que la protección de las vacunas “dure años”.

Tang, por otra parte, asegura que “habitualmente una infección produce una respuesta inmune más amplia y duradera que una sola dosis de una vacuna. Por ello es necesario complementar la inoculación con una segunda”.

Claro que, al infectarse, uno también se arriesga a ser hospitalizado o enfermar de gravedad, por lo que lo ideal, por supuesto, es protegerse a través de la vacuna.

https://www.youtube.com/watch?v=Ujpo0T9Cz-0&feature=emb_title

Otra cuestión a considerar es cuán eficaz será la protección si aparecen nuevas variantes del patógeno que mermen la eficacia de los inmunizadores.

Bautista considera que por mucho que mute una variante, al menos próximamente no debería afectar la protección contra formas graves de la enfermedad, aunque se requieren más estudios para aclararlo.

Mientras, García Rojas opina que “el único escenario que debe plantearse ahora mismo es vacunar lo más que se pueda. Y ser conscientes de que en un futuro pueda ser necesario revacunarnos en la medida que los fabricantes modifiquen sus inmunizadores contra nuevas variantes”.


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