Un edificio de la CNTE registrado como "escuela" recibe presupuesto millonario de Hacienda
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Cuartoscuro

Un edificio de la CNTE registrado como "escuela" recibe presupuesto millonario de Hacienda

El líder de la CNTE, Rubén Núñez, asegura que la dirigencia sindical no estaba enterada de esta situación, toda vez que el sindicato no administra los recursos federales ni otorga las claves de trabajo a las escuelas.
Cuartoscuro
Por Nayeli Roldán
11 de septiembre, 2015
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Foto: Nayeli Roldán.

Foto: Nayeli Roldán.

Este artículo es la última entrega de la serie “Hacienda solapa el pago a los maestros aviadores”. Puedes ver las entregas anteriores en las notas relacionadas.

En el edificio de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ubicado en la calle Armenta y López en el centro de Oaxaca, los agremiados sostienen largas asambleas, realizan trámites laborales y sindicales desde hace tres décadas. Claramente no se trata de una escuela, pero aún así, la Secretaría de Hacienda destina entre cuatro y siete millones de pesos por trimestre para el pago de 146 trabajadores registrados en la nómina oficial.

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, prometió depurar la nómina magisterial a partir de este año, una vez que el gobierno Federal se hizo cargo de pagar los salarios a todos los maestros del país (responsabilidad que antes recaía en los gobiernos estatales). Con ello, dijo, se acabaría con las irregularidades y se conseguiría un ahorro en el presupuesto educativo.

Sin embargo, los registros de la Secretaría de Hacienda y de Educación Pública del primer trimestre de 2015 demuestran que no lo ha hecho. En el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y el Gasto Operativo (FONE) aparece un centro de trabajo (escuela) con la clave 20AGS0001D, ubicado en la calle Armenta y López número 221 en el centro de la ciudad de Oaxaca; se trata del “edificio histórico” donde la CNTE opera desde hace más de tres décadas.

El FONE es el registro oficial de todas los trabajadores de la educación del país. Según el exsecretario de Educación, Emilio Chuayffet se trataba de un listado donde sólo están los maestros y trabajadores que efectivamente están en las aulas.

Pero el FONE destina millones de pesos cada trimestre a este edificio sindical, porque supuestamente hay 146 personas trabajando como maestros, aunque no exista registro sobre el número de estudiantes.

En el primer trimestre de 2014, este edificio recibió 7 millones 183 mil pesos para 146 maestros, lo que significaba un promedio salarial de 49 mil pesos para cada uno. Para el segundo trimestre de 2015, con la supuesta depuración de la nómina, se eliminó una plaza, para quedar en 145 trabajadores, que se reflejó en una reducción por 3 millones de pesos; es decir, de enero a marzo, la sede sindical obtuvo 4 millones 85 mil pesos del presupuesto Federal.


Y la CNTE se deslinda…

Foto: Nayeli Roldán.

Foto: Nayeli Roldán.

Según el secretario general de la CNTE, Rubén Núñez, los responsables de esta irregularidad son el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y la Secretaría de Educación Pública (SEP) que han avalado los pagos.

Asegura que la dirigencia sindical no estaba enterada de esta situación, toda vez que el sindicato no administra los recursos federales ni otorga las claves de trabajo a las escuelas.

“El IEEPO da las claves para las escuelas. La sección 22 no tiene nada que ver ahí. El edificio es del sindicato, pero si aparece con alguna clave es responsabilidad del FONE y prácticamente de la SEP porque ellos tienen ahora el control de todas las escuelas del sindicato”, dijo Núñez en entrevista con Animal Político.

Según el líder sindical, la CNTE no sabía de estos pagos porque “eso lo maneja directamente el IEEPO y la SEP”. También niega que la dirigencia sindical hubiera solicitado que la sede fuera incluida como escuela para recibir presupuesto.

Insiste que en el edificio trabajan sólo los integrantes del Comité Ejecutivo Seccional. “Somos comisionados y cada maestro cobra su quincena en el centro de trabajo donde salió. Por ejemplo, yo cobro con una clave de la Escuela Normal de Putla y estoy adscrito a esa escuela”.

Sin embargo, durante los últimos 21 años, la dirigencia de la CNTE tuvo la facultad de nombrar a más de 300 funcionarios del IEEPO, incluyendo mandos medios, mientras que los cargos altos eran nombrados por el director del Instituto, quienes tenían la responsabilidad de aprobar las claves de trabajo de las escuelas y las plazas de trabajadores para el estado.

El “edificio histórico”

Foto: Nayeli Roldán.

Foto: Nayeli Roldán.

Los integrantes de la CNTE se refieren a su sede como el “edificio histórico” porque se encuentra en el centro de la ciudad de Oaxaca y porque ahí han deliberado las acciones que han ubicado a la disidencia magisterial como un actor determinante en el sistema educativo y político de la entidad.

Desde hace 30 años, el magisterio oaxaqueño ocupa este edificio de dos pisos, donde actualmente trabajan 156 integrantes del Comité Ejecutivo Seccional. Está pintado de verde y tiene ocho balcones con puertas de madera que dan a la calle de Armenta y López.

En la entrada cuelgan mantas para avisar a sus agremiados las acciones a seguir, los movimientos políticos que apoyan o, como en este caso, para denunciar a los que consideran “enemigos”. Se trata de una pancarta con la fotografía del presidente de la organización Mexicanos Primero (que ha impulsado la depuración de la nómina magisterial), con la leyenda: “Claudio X. González impulsa la privatización del sector educativo”.

Al entrar del lado izquierdo, está un negocio de comida con seis mesas y sillas. Del lado derecho hay dos puestos de películas y discos pirata, por eso el edificio nunca podría estar en silencio.

En la planta baja están las oficinas de las secretarías como gestoría social, prensa y propaganda, y cultura y recreación. En el primer piso se ubican las secretarías de organización, actas y acuerdos. La comisión de pagos, de créditos y los representantes de las regiones en las que está dividida el estado: Costa, Istmo, Mixteca, Sierra, Tuxtepec y Valles Centrales. Es aquí dónde acuden la mayoría de los agremiados a realizar trámites.

En el segundo piso está el cubículo principal destinado para la oficina del secretario general y de finanzas, donde hay espacio para los escritorios de dos secretarias. También está el auditorio que lleva el nombre de un exsecretario general de la CNTE “Jacobo Herrera Salazar”. Ahí se realizan las asambleas que pueden durar hasta 12 o 15 horas.

Durante el movimiento social que dio origen a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) contra la administración del gobernador Ulises Ruiz en 2006, el auditorio también fue punto de encuentro para las diferentes organizaciones y sede de las asambleas.

Todo el día entran y salen maestros, pero poco hacen por mantenerlo limpio, sobre todo cerca de los baños, donde un olor desagradable invade el segundo piso. A veces hay dos o tres maestros en la puerta preguntando el motivo de visita para evitar “infiltrados”, porque se trata del cuartel de operación del bastión de la CNTE y deben cuidarlo, según dicen.

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Qué tan rápido dejamos de estar en forma cuando abandonamos el ejercicio

Tener un buen estado físico puede tomar meses de trabajo duro y los logros se pueden desvanecer si dejas de hacer ejercicio. Aunque puede que, cuando quieras retomarlo, no te toque comenzar desde cero.
18 de junio, 2021
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Ponerse físicamente en forma no es fácil. Y después de todo ese trabajo que hacemos con nuestro cuerpo, ¿por cuánto tiempo podemos mantener el buen estado?

Resulta que, incluso con el gran esfuerzo que dedicamos al entrenamiento, tomarse un tiempo de descanso puede significar perder la forma mucho más rápido de lo que tardamos en adquirirla.

Para comprender cómo podemos tan fácilmente perder lo ganado, antes necesitamos entender cómo logramos “estar en forma”.

La clave para conseguir un buen estado físico o mejorarlo —ya sea porque aumentamos nuestra capacidad cardiaca o nuestra fuerza muscular— es sobrepasar la “carga habitual”.

Esto significa hacer más de lo que nuestro cuerpo está acostumbrado.

El esfuerzo que esto implica hace que el cuerpo se adapte a la exigencia y mejore su tolerancia, lo que finalmente conduce a alcanzar un nivel de resistencia física más alto.

Ahora, el tiempo que nos lleva ponernos en forma depende de varios factores, entre los que se cuentan nuestro nivel de resistencia, la edad, el esfuerzo que hacemos en cada sesión de entrenamiento e incluso el lugar donde entrenamos (la contaminación y el calor pueden afectar la respuesta fisiológica al ejercicio).

Pero algunos estudios indican que incluso seis sesiones de entrenamiento a intervalos pueden aumentar el consumo máximo de oxígeno (V02 máx.), una medida de la condición física general, y mejorar la eficacia de nuestro cuerpo para abastecerse de combustible utilizando el azúcar almacenado en nuestras células durante el ejercicio.

Cpooredora

Getty Images
Si dejan de hacer ejercicio, los corredores comienzan a perder su aptitud cardíaca en unas pocas semanas.

En el caso del entrenamiento de fuerza, se puede observar un aumento de la fuerza muscular en tan solo dos semanas, pero los cambios en el tamaño de los músculos no se verán hasta las 8 o 12 semanas.

Capacidad cardiovascular

Cuando dejamos de entrenar, la rapidez con la que perdemos la forma física también depende de muchos factores, incluido el tipo de forma física de la que hablamos (como la fuerza o la condición cardiovascular).

Como ejemplo, consideremos a un corredor de maratón, que está en plena forma atlética y puede correr un maratón en dos horas y 30 minutos.

Esta persona seguramente entrena cinco o seis días a la semana y recorre un total de 90km.

Además, ha pasado los últimos 15 años de su vida entrenando para llegar a este nivel.

Ahora digamos que este corredor deja de entrenar de un día para otro. Debido a que el cuerpo ya no tiene esa exigencia casi todos los días, el maratonista va a comenzar a perder la forma física en pocas semanas.

La aptitud cardiorrespiratoria, indicada por el factor VO2 máx. (la máxima cantidad de oxígeno que una persona puede usar durante el ejercicio), comenzará a disminuir en alrededor de un 10% en las primeras cuatro semanas después del último entrenamiento.

Esta tasa va a continuar disminuyendo, pero más lentamente durante largos periodos.

Hombre levantando pesas.

Getty Images
12 semanas sin entrenamiento provocan una disminución significativa en la cantidad de peso se que puede levantar.

Aunque los atletas de alto rendimiento (como, por ejemplo, un maratonista) ven un rápido declive en su factor VO2 máx. en las primeras cuatro semanas, esta pérdida luego se detiene y logran mantener un VO2 máx. por encima del promedio.

Sin embargo, para quienes no son atletas de alto rendimiento y dejan de hacer ejercicio, en menos de ocho semanas el VO2 máx. caerá bruscamente a los niveles en que estaban antes del entrenamiento.

La razón por la que este factor se reduce está relacionada con la merma en los volúmenes de sangre y plasma de casi un 12% en las primeras cuatro semanas después de que la persona deja de entrenarse.

Y los volúmenes de sangre y plasma caerán debido a la falta de exigencia sobre nuestro corazón y músculos.

El volumen de plasma incluso podría disminuir cerca de un 5% en las primeras 48 horas después de dejar de hacer ejercicio.

El efecto de la disminución del volumen de sangre y plasma es que habrá menos sangre bombeada por todo el cuerpo con cada impulso del corazón.

Grafico de varios hombres corriendo

Getty Images
Para una persona que no es un atleta de alto rendimiento y deja de paracticar algún tipo de ejercicio, el VO2 max caerá bruscamente a niveles de preentrenamiento en menos de ocho semanas.

El efecto de la disminución del volumen sanguíneo y plasmático hace que se bombee menos sangre por el cuerpo en cada latido del corazón. Pero estos niveles solo descienden al punto de partida, lo que significa que no empeoramos.

Por supuesto, la mayoría de nosotros no somos maratonistas, pero tampoco somos inmunes a estos efectos.

En el momento en que dejemos de ejercitarnos, el cuerpo comenzará a perder esas adaptaciones cardiovasculares a un ritmo muy similar al de los atletas de alta competencia.

Entrenamiento de fuerza

En cuanto a la fuerza, las pruebas demuestran que, en la persona promedio, 12 semanas sin entrenar provocan una disminución significativa de la cantidad de peso que podemos levantar.

La buena noticia es que la investigación muestra que se logra mantener algo de la fuerza que se había ganado antes de dejar de entrenar.

Lo que llama la atención es que, a pesar de la disminución significativa en la fuerza, solo hay una reducción mínima en el tamaño de las fibras musculares.

La razón por la que perdemos fuerza muscular tiene que ver, en gran medida, con el hecho de que ya no estamos sometiendo nuestros músculos a una presión.

Por lo tanto, cuando ya no estamos trabajando nuestros músculos con fuerza, estos se vuelven «perezosos», lo que hace que el número de nuestras fibras musculares disminuya, y que se empleen menos músculos durante una actividad.

Esto, en última instancia, hace que seamos menos capaces de levantar el peso que solíamos levantar.

HOmbre haciendo abdominales

Getty Images
Perdemos fuerza porque ya no estamos poniendo nuestros músculos bajo presión.

La cantidad de fibras musculares utilizadas durante el ejercicio disminuye en alrededor de un 13% después de solo dos semanas sin entrenamiento, aunque esto no conlleva una pérdida de fuerza muscular.

Esto implica que las pérdidas observadas durante los períodos más largos sin entrenamiento son una combinación de esta disminución inicial en la cantidad de fibras musculares que usamos, pero también de la disminución más lenta de la masa muscular.

El aficionado al gimnasio promedio que levanta pesas experimentará una disminución en el tamaño de sus músculos y, con el tiempo, le resultará más difícil levantar cargas pesadas, ya que tienen menos fibras musculares ejercitadas.

Por lo tanto, incluso después de todo ese esfuerzo que hacemos para ponernos en forma, comenzamos a perder estado cardiovascular y fuerza dentro de las 48 horas posteriores a la interrupción del ejercicio.

Pero no comenzamos a sentir estos efectos hasta después de dos o tres semanas en el aspecto cardiovascular, y en el muscular hasta entre seis y 10 semanas.

La tasa de “desentrenamiento” es similar para hombres y mujeres, e incluso para atletas de mayor edad.

Pero cuanto más en forma estés, más lentamente perderás lo que has ganado.

*Dan Gordon es profesor asociado de fisiología dela Universidad Anglia Ruskin. Justin Roberts es profesor asociado de salud y nutrición física en la misma universidad.


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