El gran salto de la tecnología que puede acabar con la sed en el mundo
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El gran salto de la tecnología que puede acabar con la sed en el mundo

Nuestros océanos cubren más del 70% de la superficie de la Tierra y contienen el 97% de su agua. La energía necesaria para alcanzar este proceso aparentemente simple siempre ha sido muy costosa. Pero ahora, gracias a las nuevas tecnologías, los costos se han reducido a la mitad y enormes plantas de desalinización se están abriendo varias partes del mundo.
Por BBCMundo
14 de octubre, 2015
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La producción de agua potable del mar, a través de la desalinización, siempre pareció ser la respuesta más obvia a la escasez del agua.

Nuestros océanos cubren más del 70% de la superficie de la Tierra y contienen el 97% de su agua.

Pero la energía necesaria para alcanzar este proceso aparentemente simple siempre ha sido muy costosa.

Pero ahora, gracias a las nuevas tecnologías, los costos se han reducido a la mitad y enormes plantas de desalinización se están abriendo varias partes del mundo.

Plantas gigantescas

La mayor planta desalinizadora del planeta, que se encuentra en Tel Aviv (Israel), está siendo ampliada para alcanzar sus límites máximos de producción.

Esto significará 624 millones de litros diarios de agua potable. Y podría vender 1.000 litros (consumo semanal medio de una persona) por US$0,70.

La que será planta más grande del mundo, en Arabia Saudita, podría producir 1.000 millones de litros diarios de agua potable.

La que será planta más grande del mundo, en Arabia Saudita, podría producir 1.000 millones de litros diarios de agua potable.Foto: POYVRY

También la planta de Ras al-Khair, en Arabia Saudita, alcanzará su producción plena en diciembre.

Instalada en el este de la Península Arábiga, será incluso mayor que la israelí, abasteciendo con mil millones de litros diarios a Riad, cuya población está creciendo rápidamente.

Y una planta de energía vinculada a ella producirá 2,4 millones de vatios de electricidad.

Del mismo modo, en San Diego se encontrará la mayor planta de EE.UU, que estará operativa en noviembre.

Las innovaciones que lo hacen posible

El modo tradicional de extraer agua potable del mar, o agua salobre, es hervirla y después recoger el agua evaporada como un destilado puro.

Esto demanda una gran cantidad de energía, pero funciona bien si se combina con plantas industriales que producen calor en su funcionamiento normal.

Las nuevas desalinizadoras de Arabia Saudita se construyen junto plantas de energía por este motivo.

Esta ósmosis inversa utiliza menos energía y ha dado una nueva oportunidad a una tecnología que existe desde los años 60.

Implica empujar el agua salada a alta presión a través de una membrana de polímero que contiene agujeros con un tamaño equivalente a la quinta parte de un nanómetro.

Los orificios son lo suficientemente pequeños para bloquear las moléculas de sal pero lo suficientemente grandes para permitir el paso de las moléculas de agua.

“Esta membrana quita las sales y minerales completamente del agua”, explica el profesor Nidal Hilal, de la Universidad de Swansea, en Reino Unido, y editor en jefe de la revista “Desalinización”.

Pero estas membranas podían obstruirse fácilmente y perder rendimiento.

Ahora, una mejor tecnología de materiales y técnicas de tratamiento previo nuevas permiten que sigan funcionando con mayor eficiencia durante más tiempo.

Y en Israel, los diseñadores de Sorek ahorran energía usando vasos de presión de tamaño doble.

Tecnología alternativa

La ósmosis directa es una forma alternativa de eliminar la sal del agua del mar, según el profesor Nick Hankins, ingeniero químico de la Universidad de Oxford.

En lugar de empujar el agua a través de la membrana, se utiliza una solución concentrada para extraer la sal.

Después eliminas esa disolución, produciendo el agua pura.

“Es posible separar el agua con muy poca energía”, asegura el profesor.

Otro posible método es la llamada desionización capacitiva, que en esencia es tener un imán para atraer la sal.

“Deberíamos ser capaces de desalar el agua usando entre la mitad y una quinta parte de la energía de la ósmosis inversa”, asegura el doctor Michael Stadermann, del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de California.

Esta técnica aún está en etapa de prueba.

¿Y la sal sobrante?

Un problema con la desalinización es qué hacer con la sal sobrante.

El agua en el Golfo Pérsico históricamente tiene 35.000 partes de sal por millón (ppm). Pero según su Ministerio de Medio Ambiente y Agua, algunas áreas cercanas a las plantas alcanzan ahora las 50.000 ppm.

“Hay que asegurarse de que el agua demasiado salada es desplazada lo suficientemente lejos del mar, que no tienes recirculación de esa agua, porque de lo contrario se volverá más y más salada”, dice Floris van Straaten, de la empresa de ingeniería suiza Pöyry, que supervisa la construcción del proyecto de Ras al-Khair.

Por su parte, Jessica Jones, de Poseidon Water, firma que construye la planta de Carlsbad en California, sostiene: “Nuestra planta está instalada junto a una planta de energía que utiliza agua de mar para la refrigeración”.

“Nuestro descarga se mezcla, por lo que en el momento en que entra en el océano, la sal se ha dispersado”.

Pero en Estados Unidos los grupos ecologistas han luchado en los tribunales contra la construcción de nuevas plantas de desalinización, diciendo que las consecuencias de la reintroducción de la salmuera al mar no se han estudiado adecuadamente.

“Y cuando el agua se está extrayendo del océano, trae peces y otros organismos que se introducen en la maquinaria, teniendo esto un impacto ambiental y económico”, explica Wenonah Hauter, director de Food and Water Watch en Washington DC.

Precio del agua

La desalinización puede ser cada vez más barata, aunque todavía es prohibitiva para los países pobres, muchos de los cuales sufren escasez de agua.

Más de dos quintas partes de los 800 millones de personas en África viven en zonas de “estrés hídrico”, que se define como la prestación de menos de 1.700 metros cúbicos de agua por persona.

Naciones Unidas predice que en 10 años casi 2.000 millones de personas vivirán en zonas con escasez de agua, luchando por menos de 1.000 metros cúbicos de agua cada una.

Lo que más necesitan estas regiones es un dispositivo de desalinización que pueda suministrar a 100 o 200 personas, el tamaño de un pueblo.

La desalinización capacitiva es una solución potencia, al igual que la desalinización con energía solar, cuyos costes se han reducido el triple en 15 años.

Así, mientras la desalación ha avanzado enormemente en los países ricos,también es necesario que llegue a los que son más pobres en dinero y agua.

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Reuters

Secuestros, tortura y violencia sexual, la histórica imputación a la antigua cúpula de las FARC en Colombia

La acusación de este jueves supone la primera vez desde la firma del acuerdo de paz en noviembre de 2016, que se atribuye responsabilidad criminal a los antiguos líderes de las FARC.
Reuters
29 de enero, 2021
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En una resolución esperada por miles de víctimas del conflicto armado interno de Colombia, este jueves se produjo la primera acusación del tribunal especial para la paz contra antiguos líderes de las FARC por una de sus prácticas más temidas, el secuestro.

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de Colombia acusó a ochos miembros del Secretariado de las desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de crímenes de guerra y de lesa humanidad por los secuestros cometidos durante décadas.

Es la primera vez desde la firma del acuerdo de paz en noviembre de 2016 que la JEP, un tribunal especial creado a raíz de ese acuerdo, atribuye responsabilidad criminal a los antiguos líderes de las FARC.

La JEP determinó que los ocho miembros del máximo órgano de decisión de la guerrilla tienen “responsabilidad de mando” por los abusos y horrores que sufrieron los secuestrados.

En concreto, los acusados son Rodrigo Londoño, alias Timochenko, último jefe de la antigua guerrilla y actual presidente del partido Comunes, surgido de la desmovilización de las FARC; los senadores Julián Gallo y Pablo Catatumbo; y los también exjefes guerrilleros Jaime Alberto Parra, Milton de Jesús Toncel, Juan Hermildo Cabrera, Pastor Alape y Rodrigo Granda.

Qué dice la acusación

La JEP atribuye a los líderes de la guerrilla delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra por graves conductas vinculadas al secuestro como homicidio, tortura, atentados a la dignidad personal, violencia sexual y desplazamiento forzado.

El excomandate guerrillero Rodrigo Londoño, alias Timochenko

EPA
Rodrigo Londoño, alias Timochenko, es uno de los acusados por la JEP.

El tribunal consideró que los secuestros no fueron errores de guerra de los excombatientes o necesidades o excesos de la guerra, como han pretendido justificar los antiguos jefes de las FARC, “sino que son crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad“.

La Sala de Reconocimiento de la JEP determinó que las víctimas sufrieron por “saberse definidos como un objeto para canje”, por la separación de sus familias, por la intimidación constante que rompió vínculos afectivos y por la incertidumbre y terror causado, principalmente en los secuestros de larga duración.

“Se evidencia de manera consistente el sufrimiento causado a las familias por el ocultamiento de la suerte de los secuestrados, la venta del cadáver, el doble pago del rescate, cambiar un familiar que pagó por otro y cobrar de nuevo, burlas, amenazas e insultos y otras formas de vulneración emocional sin consideración del sufrimiento”, expresó este jueves la magistrada de la JEP Julieta Lemaitre Ripoll.

Eduardo Cifuentes y Julieta Lemaitre, magistrados de la JEP

EPA
La Jurisdicción Especial para la Paz es una instancia creada a partir de los acuerdos de paz de noviembre de 2016 en Colombia.

A partir de este jueves, los acusados tienen 30 días para aceptar o no su responsabilidad en los hechos imputados.

Si lo hacen, recibirán sanciones especiales que comprenden restricciones efectivas de la libertad, aunque no en prisión.

En caso de que no la acepten, se exponen a la apertura de un juicio criminal que puede conducir a la imposición de penas de prisión hasta de 20 años.


Un importante paso

Análisis de Daniel Pardo, corresponsal de BBC Mundo en Colombia

De los crímenes ejecutados por las FARC, el secuestro fue probablemente el que más heridas generó entre los colombianos, que siguieron el cautiverio de políticos, militares y ciudadanos durante años y, a veces, décadas.

En septiembre, exlíderes de las FARC pidieron perdón por la práctica en un gesto inédito que, sin embargo, fue recibido con escepticismo por millones de personas que exigen hechos más allá de las palabras.

La imputación de la JEP este jueves al antiguo secretariado de la guerrilla es precisamente eso: un procedimiento legal que aporta verdad y reparación a las víctimas.

Madre de secuestrado

AFP
De los 37.000 secuestros que se registraron durante la guerra en Colombia, casi 9.000 fueron perpetrados por las FARC.

Es probable que ahora, tras casi cinco años de la firma del acuerdo de paz, la JEP empiece a generar más imputaciones a exguerrilleros por delitos como la extorsión, los atentados a poblaciones, desplazamiento forzado y torturas.

La corte de justicia transicional adquiere así, por primera vez, argumentos concretos en contra de sus críticos del partido uribista de gobierno, el Centro Democrático, que la ven como un mecanismo de impunidad más que de justicia.

Se espera que este año se publique el informe de la Comisión de la Verdad, un ente adscrito a la JEP encargado de explicar las causas y consecuencias de la guerra de 60 años en Colombia.

Son las pautas de un polémico acuerdo de paz que lentamente, y no sin obstáculos, empieza a mostrar resultados.

Lo que sí parece lejano, sobre todo ante la oleada de violencia y producción de cocaína que vive actualmente le país, es que la mayoría de colombianos se pongan de acuerdo en que la guerra quedó atrás.


El primero de varios procesos

El enjuiciamiento de la práctica de los secuestros es el primero de siete grandes procesos de los que se encarga la JEP, que no juzga casos individuales.

Desde ahora, el Caso 01, conocido como “Retención ilegal de personas por parte de las FARC”, pasa a denominarse “Toma de rehenes y otras privaciones graves de la libertad”.

Vigilia de miembros del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común

Reuters
Muchos de los desmovilizados de las FARC pasaron a formar parte del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.

La decisión anunciada por la JEP causó gran impacto en Colombia, que durante los años 90 y comienzos de este siglo fue el país con más secuestros del mundo.

“Saludamos que en este momento ya haya un pronunciamiento, (aunque) un poco demorado, y esperamos que ahora se acelere un poco más la aplicación de esas penas”, le dijo a la Agencia Efe el general retirado de la Policía Luis Herlindo Mendieta, que cayó en manos de las FARC junto con 60 de sus hombres a finales de los años 90 y permaneció secuestrado durante casi 12 años.

“Que hoy la JEP esté dando este paso es un avance, ahora estaremos pendientes de si se aplica justicia. Se habla siempre de que esta Jurisdicción es restaurativa, pero como lo decía uno de los secuestrados recientemente: ‘Mientras no haya reparación no hay justicia'”, añadió Mendieta.

El pasado 15 de septiembre, los ocho miembros del Secretariado de las FARC pidieron perdón públicamente a sus víctimas de secuestro y a sus familias y reconocieron que ese delito “solo dejó una profunda herida en el alma de los afectados e hirió de muerte nuestra legitimidad y credibilidad”.

El secuestro como financiación

La guerra en Colombia, que para algunos no ha terminado, dejó un total de 262.000 muertos, 80.000 desaparecidos, 8 millones de desplazados y 37.000 secuestros entre 1958 y 2016, según datos del Centro Nacional de Memoria Histórica.

Iván Márquez, junto a Santrich y "El Paísa"

Getty
Iván Márquez, junto a Santrich y “El Paisa”, anunció que retoma las armas. Son las denominadas disidencias de las FARC.

La mitad de las víctimas mortales son atribuidas a los paramilitares, grupos armados ilegales que luchaban contra las guerrillas.

Y un cuarto de los secuestros, 8.600, fueron cometidos por las FARC.

La guerrilla campesina utilizó el secuestro como arma de guerra desde sus inicios, pero con el tiempo la razón política fue remplazada por una forma de financiación y extorsión, además de ser un mecanismo de ordenamiento territorial dentro de su estructura militar.


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