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Cuartoscuro
México vs Estados Unidos: cuando un partido de futbol es mucho más que una rivalidad
Las selecciones de México y Estados Unidos jugarán este sábado 10 de octubre para definir cuál de los dos equipos asistirá a la Copa Confederaciones 2017.
Cuartoscuro
Por Juan Paullier de BBC Mundo
10 de octubre, 2015
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La clasificación para la Copa Confederaciones 2017, el torneo antesala del Mundial de Rusia 2018, está en juego. // Foto: Cuartoscuro.

La clasificación para la Copa Confederaciones 2017, el torneo antesala del Mundial de Rusia 2018, está en juego. // Foto: Cuartoscuro.

Es el partido que ningún mexicano se imagina perder. No está permitido.

Una derrota contra Estados Unidos está fuera de cualquier ecuación, sueño, pronóstico o broma.

La tensa rivalidad entre México y Estados Unidos se ha convertido en un duelo que tiene pocas comparaciones en el mundo, partidos de sangre caliente, encuentros que se juegan a miles de revoluciones.

Y el de este sábado en el Rose Bowl de Pasadena (California), con boletos agotados desde la semana pasada y más de 90.000 personas en las gradas, no será un choque más.

En juego está la clasificación para la Copa Confederaciones 2017, el torneo antesala del Mundial de Rusia 2018, donde participan los mejores de cada continente.

En juego, en realidad, hay mucho más.

Tiempos convulsos

La selección mexicana navega desde hace un tiempo por mares revueltos.Tuvo tres técnicos en una fatídica semana de eliminatorias en 2013, llegó al Mundial del año pasado por la puerta de atrás y de la mano de un histriónico entrenador.

Miguel “El Piojo” Herrera entusiasmó a sus jugadores y al público, se hizo conocido en la Copa del Mundo de Brasil por su intensidad y estuvo cerca de hacer historia con México tras quedar eliminado en el último suspiro de un polémico partido con Holanda.

Su vehemencia, que fascinó a muchos, terminó por dejarlo sin trabajo. A fines de julio golpeó a un periodista de la televisión mexicana en un aeropuerto.

Lea: Los escándalos del efervescente “Piojo” Herrera que forzaron su despido

Fue justo después de llevar a México a la conquista de la Copa de Oro. Pero su exceso fue demasiado para los dirigentes y lo despidieron.

Lea: El triunfo agridulce de México en la Copa Oro

Es por eso que El Tri llega al crucial duelo contra Estados Unidos dirigido por un técnico interino, el brasileño Ricardo “Tuca” Ferretti, un hombre con casi tres décadas de experiencia en el fútbol mexicano, pero que apenas tuvo semanas para trabajar con la selección.

Lea: Ricardo Ferreti será el entrenador interino de la selección

Los estadounidenses, de la mano del DT alemán Jürgen Klinsmann —al frente de la selección desde 2011— consiguieron este año un par de resultados impactantes al vencer en amistosos a Holanda y Alemania, pero luego fueron a la Copa Oro y decepcionaron al caer frente a Jamaica en semifinales.

Es clásico y los antecedentes poco importan. Pesa una rivalidad que hace de este choque un partido especial.

“La rivalidad Estados Unidos-México es una de las mejores del fútbol mundial. Para mí es comparable a la que existe entre Alemania y Holanda en términos de la intensidad y emoción que suscita en la afición”, dijo esta semana el entrenador alemán.

“Alucinante”

Pero la enemistad, aunque apasionada como pocas, es relativamente reciente. O, al menos, la paridad no es de larga data.

Pese a que la primera vez que chocaron —en las eliminatorias para el Mundial de Italia 1934— hubo victoria de EE.UU., México lo tuvo de “hijo futbolístico” durante una eternidad.

De 1937 a 1980 el Tri, que llegaba a meterle seis y siete goles, no conoció la derrota.

Fue a partir de la década del noventa que los estadounidenses comenzaron a mejorar —la Major League Soccer, la liga estadounidense de fútbol profesional, nació apenas en 1993— e hicieron que los partidos dejaran de ser trámite y pasaran a disputarse.

Con el correr de los años, los futbolistas estadounidenses dejaron de sentirse intimidados por los vecinos del sur y se descolgaron el cartel de eternos perdedores.

El historial marca que en 64 partidos, México se impuso en 32, igualaron 14 y 18 veces ganó Estados Unidos, con 132 goles del Tri y 75 de los estadounidenses.

“Como seleccionador de Estados Unidos”, apuntó Klinsmann esta semana, “me costó comprender lo mucho que significa para nuestra afición. Habíamos ganado algunos partidos contra países de peso, pero la reacción de todo el mundo cuando fuimos al (estadio) Azteca y derrotamos a México por primera vez fue simplemente alucinante“.

Eso ocurrió en agosto de 2012, y a México todavía le duele, pero nada como la herida abierta del Mundial de Corea y Japón en 2002.

Chocaron en la segunda fase del torneo y México se vio en cuartos de final antes de superar los octavos.

El lamento por la maldición del quinto partido, ese esquivo cotejo entre los ocho mejores del Mundial, aún perdura en los hinchas mexicanos que dicen que nada podrá subsanar esa derrota, salvo eliminar a EE.UU. en una Copa del Mundo.

Pero este sábado tienen la oportunidad de empezar a cambiar la pisada en una rivalidad que en esta época ha estado dominada por Estados Unidos.

En los últimos 15 años, EE.UU. ganó 13 de los partidos ante México, perdió cinco y empataron en cinco oportunidades.

Una afrenta demasiado grande para México.

#ElFutbolEsNuestro

“Para ellos es un deporte más, para nosotros es todo. #ElFutbolEsNuestro y vamos a reclamarlo”, el mensaje que días atrás publicó en Twitter el futbolista mexicano del PSV Eindhoven, Andrés Guardado, resume las diferencias a un lado y otro de la frontera.

“Mira el hashtag que está usando la selección, #Elfútbolesnuestro, es una forma de decir, ustedes ganan medallas de oro en los Juegos Olímpicos, dominan en atletismo, en otros deportes, pero el fútbol es nuestro, es donde tenemos que ganar, les tenemos que ganar en fútbol porque es nuestro principal deporte“, le dice a BBC Mundo el periodista Tom Marshall, quien escribe sobre fútbol mexicano para la cadena ESPN.

Se trata de una rivalidad condimentada por la relación de ambos países, de ambos pueblos, fuera del campo.

Es diferente a cualquier otra en el mundo, afecta a más personas, sus familias, sus identidades culturales y, hasta a veces, políticas”, le asegura a BBC Mundo Pablo Miralles, autor en 2012, junto a Michael Whalen and Roberto Donati de un documenta sobre la rivalidad futbolística entre ambos países.

Gringos at the Gate, cuenta, le enseñó que en realidad es “una rivalidad de tres naciones. Mexicanos, estadounidenses y mexicanos-estadounidenses”.

Con una asistencia promedio de casi 60.000 espectadores, el Tri juega de local en territorio estadounidense. De los 19 partidos que disputó este año, 13 los organizó allí y apenas uno en México.

A nadie le va a extrañar que este sábado en las gradas haya mayoría de seguidores mexicanos.

Pero para muchos estadounidenses de origen mexicano los choques entre ambos países son cuestión compleja.

“En estos últimos años hemos visto muchas veces a jóvenes estadounidenses de ascendencia mexicana que se ponen la camiseta de México para el choque, y cuando ven que empezamos a hacerlo bien, ¡se la quitan y llevan debajo la de Estados Unidos!“, aseguró esta semana Klinsmann, quien nunca perdió en seis cotejos con México (tres victorias y tres empates).

Entre la pasión y el odio

Aunque el capitán estadounidense Michael Bradley habló en su cuenta en Instagram sobre la importancia del encuentro, está claro que el partido no se vive de igual forma a un lado y otro de la frontera.

“Los juegos en contra de México son diferentes”, escribió, “no hay otra manera de ponerlo. La pasión. Los colores. El respeto. El odio. Estos son los partidos que siempre soñe jugar. El 10 de octubre tenemos la oportunidad de escribir otro capítulo “.

México tiene más presión. En Estados Unidos no es el principal deporte, en México este partido está en las portadas. Si Estados Unidos pierde, el puesto de Klinsmann no estará en riesgo. Si vemos México, cuando no ganan en una serie de partidos, la historia te dice que no puedes perder muchos partidos porque te despiden”, señala Marshall.

Para los futboleros mexicanos una derrota el sábado puede verse comotragedia nacional, del otro lado de la frontera nadie espera que algún alma adicta al fútbol siquiera derrame una lágrima en caso de perder.

Rivales en la cancha, pero con formas bien distintas de asimilar la pasión por el fútbol.

“Un mexicano adicto al fútbol es, entre otras cosas, un masoquista que colecciona agravios, jueves de dolor para los que no hay domingo de resurrección”, escribió alguna vez el escritor mexicano Juan Villoro.

México espera que un sábado de gloria de pie a un domingo de celebración.

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Getty Images/HBO
Game of Thrones: 5 hechos históricos que inspiraron algunos de los mejores momentos de la serie
Este domingo se emite el primer capítulo de la temporada final de la serie que ha marcado la televisión a nivel mundial en los últimos 10 años y que está -algunas veces- más cerca de la historia que de la fantasía.
Getty Images/HBO
13 de abril, 2019
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Juego de Tronos, la serie de la cadena HBO que este domingo emite el primer capítulo de su temporada final, es considerada como una de las mejores series de fantasía de la televisión de todos los tiempos.

Sin embargo, al revisar muchas de sus historias y personajes de esta serie que ajusta ocho temporadas, es posible afirmar que ha estado mucho más cerca de la realidad histórica que de la imaginación del autor.

Su creador, el escritor estadounidense George R.R. Martin -autor de los libros en los que se basó la serie-, nunca ha negado esta influencia: “Siempre me ha gustado la historia, pero una versión más popular. No aquella sobre datos, censos o cambios culturales sino la que se centra en los relatos de guerras, intrigas y asesinatos”, le dijo Martin al diario británico The Guardian.

Y eso lo llevó a crear varios de los momentos que hoy son considerados joyas de la televisión, como la escena de “La boda de sangre” (que hizo parte del capítulo 9 de la tercera temporada, titulada “Las lluvias de Castamere”) o el imponente muro de hielo que protege el mundo de los hombres.

Todos ellos, con una base en hechos reales o relatos históricos.

En BBC Mundo te contamos cinco hechos históricos que pudieron servir de inspiración para los mejores momentos de “Game of Thrones”, como se llama originalmente la serie en inglés.

1. La Guerra de las Rosas

Es muy difícil resumir en un solo párrafo un conflicto tan largo y complejo como la Guerra de las Rosas, que se libró entre las familias Lancaster y York por el trono de Inglaterra en el siglo XV.

Sin embargo, básicamente es la lucha de dos familias por un trono.

Martin – quien leyó los cuatro tomos de “Plantagenet”, el libro del historiador Thomas B. Costain que cuenta cómo ocurrieron las guerras y enfrentamientos durante aquellos años- se basó en ese conflicto interno para describir la lucha de los Lannister (bastante parecido a los Lancaster, a propósito) y los Stark (que suenan casi como York) por el poder del Poniente.

Fue en esta etapa de la historia universal donde se vieron cosas como reyes bebés, madres manipuladoras, cargos como el de “la mano del rey” (en la historia real se lo llamaría “Protector del Reino”) y una realeza en el exilio que también reclamaba su derecho al trono (y que finalmente se queda con la corona de Inglaterra: con la llegada de Enrique Tudor, a quien la historia conocerá como Enrique VII).

Todo eso está replicado en la serie de televisión.

2. Los juicios por combate

Tyrion Lannister, el personaje interpretado por el actor estadounidense Peter Dinklage, es acusado en la segunda temporada de matar a Lord Jon Arryn -uno de los señores de las regiones dentro de Poniente- y él de forma sorpresiva acude a la figura del juicio por combate para evadir la sentencia en su contra.

Es decir, elige a su guardaespaldas, Bronn, para que sea su “campeón” y luche por él en la arena de combate. La premisa es que si Bronn gana la pelea -lo que finalmente ocurre- Tyrion puede salir libre de toda culpa.

Esta figura no es producto de la imaginación: en la Europa medieval era un mecanismo bastante popular de dirimir algunos conflictos legales, especialmente cuando el juez no podía llegar a una decisión final.

Entonces, las partes enfrentadas podían elegir a su respectivo espadachín o combatiente -que era contratado por unas monedas-, los cuales se enfrentaban para determinar quién resultaba ganador de la disputa.

A diferencia de lo que se narra en la serie, estos combates no terminaban con alguien muerto -muchos menos con el cerebro destrozado-, sino que por lo general ganaba quien obligaba al otro a rendirse.

3. La boda roja

Es sin dudas uno de los momentos más imprevisibles e impactantes de toda la serie: cuando, en un solo capítulo, mueren tres de los personajes principales de Juego de Tronos.

En el capítulo 9 de la tercera temporada, Robb Stark, su prometida Talisa (que está en embarazo) y su madre, Catelyn Stark, son asesinados en medio de un banquete que les había ofrecido Lord Walder Frey, cuya hija había sido ofrecida en matrimonio y rechazada por Robb Stark.

El propio Martin aceptó que aquella escena había sido inspirada por un momento de la historia escocesa, que también posee una denominación colorida: la cena negra.

“La cena negra se refiere al hecho que ocurrió en 1440, cuando los asesores del rey de Escocia Jacobo II (que tenía 10 años) invitaron a su rival por el trono, el conde de Douglas (que tenía 16), a una cena en su castillo. Le ofrecieron pasar la noche con todas las garantías”, le dijo Martin a la revista EW.

“El relato histórico señala que, tras unos momentos tranquilos, sonaron varios tambores y pusieron la cabeza de un jabalí negro encima de la mesa de los comensales. La señal de la muerte. Después, el conde y un hermano fueron llevados a una torre y posteriormente fueron decapitados, a pesar de las súplicas del rey Jacobo de que no lo hicieran”, agregó.

4. El Muro

El Muro es uno de los lugares de Juego de Tronos donde se sitúan varias de las tramas más oscuras y complejas de la serie.

De acuerdo a la descripción de Martin en su libro, el Muro tiene una extensión de 420 kilómetros y una altura de 213 metros y sirve para proteger a los siete reinos de los llamados salvajes y los “Otros” (los caminantes blancos).

Es custodiado por lo que se conoce como la “Guardia de la noche“, guerreros que juran proteger el mundo de los hombres de las amenazas externas. A ese grupo pertenece uno de los protagonistas, Jon Snow.

Pues bien, ese Muro tiene su inspiración en uno menos imponente, pero de una gran importancia histórica: el muro de Adriano, que fue construido para proteger a la Britania romana de las tribus en el norte de Gran Bretaña, que después se convirtieron en lo que se conoce como Escocia.

Martin se inspiró en este estructura -que fue construida por el emperador romano Adriano en el siglo II, de ahí su nombre- cuando visitó el norte de Reino Unido en los años 80.

“Yo estaba en Inglaterra visitando a un amigo y me llevaron cerca de la frontera con Escocia, donde nos detuvimos a ver el muro de Adriano”, le dijo a la revista Rolling Stone.

“Me paré allí y me quedé pensando cómo sería la vida de un legionario romano que tenía que pasar su vida mirando en la lejanía de esas colinas”, añadió.

5. “Una corona de oro”

Al final de la primera temporada ocurre uno de los momentos más impactantes de la serie. Es en el capítulo sexto cuando Viserys Targaryen, el ambicioso hermano de Khaalesi o la “Madre de los dragones”, le pide a Khal Drogo la “corona que le había prometido” por la mano de su hermana.

Todo esto mientras amenaza con una espada el bebé que ella lleva en el vientre.

Entonces Drogo, hastiado de la situación, ordena que sujeten a Viserys de las manos mientras él funde su cinturón dorado en una olla, para después proceder a derramar el metal caliente encima de la cabeza de su soberbio cuñado, lo que finalmente le causa su muerte.

Pues bien, alguna situación parecida, de acuerdo a algunos relatos históricos, le ocurrió al emperador romano Publio Licinio Valeriano.

Tras ser capturado en el año 260 por el rey persa Sapor I, fue obligado por éste a tragar oro fundido, entre otras humillaciones. Después sería ejecutado.

Sin embargo, la veracidad de esta historia es cuestionada por muchos historiadores sin que se haya llegado a una conclusión consensuada sobre cómo fue el final de Valeriano.

Pero ello no ha impedido que Martin la utilizara de inspiración para una de las series más populares de la historia (televisiva).


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