10 razones que conspiran contra la estabilidad del tridente Messi, Suárez, Neymar
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

10 razones que conspiran contra la estabilidad del tridente Messi, Suárez, Neymar

La MSN, como se conoce al trío en el ámbito futbolístico, es el tema del momento. Los principales medios no se cansan de señalar sus virtudes: sublime calidad técnica, generosidad en el esfuerzo y en el juego, amistad dentro y fuera del campo de juego y complicidad emotiva.
Por BBCMundo
30 de noviembre, 2015
Comparte

La terna para el Balón de Oro resulta, como se sabe, de un compromiso entre las opiniones de periodistas profesionales y de técnicos y futbolistas alrededor del mundo; gente sabia e imparcial, se supone, que conoce a fondo su oficio.

En realidad, no es un secreto que muchos votan por simpatías personales que suelen tener poco que ver con la calidad de los futbolistas votados.

De modo que Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y Neymar Jr., como acaba de anunciarse, podría haber sido Messi, Neymar y Luis Suárez, que es la fórmula más popular, especialmente de que el FC Barcelona arroyara a Real Madrid y Roma por 0-4 y 6-1. Los partidos se jugaron después del cierre de la votación el 20 de noviembre.

La MSN, como se conoce al trío en el ámbito futbolístico, es el gran tema del momento. Los principales medios periodísticos del mundo no se cansan de señalar sus virtudes: sublime calidad técnica, generosidad en el esfuerzo y en el juego, amistad dentro y fuera del campo de juego, complicidad emotiva…

Y otras cosas más, en las que casi todos los comentaristas estamos de acuerdo.

Esto se ha repetido tanto que ya suena a cliché. Más interesante sería preguntarse sobre los peligros que amenazan la vigencia del tridente y podrían precipitar su inevitable ocaso, porque algo tan bueno no puede durar mucho.

La temporada se presenta muy prometedora (recordemos, sin embargo, que la anterior parecía un fracaso a estas alturas, justo cuando la del Real Madrid resultaba arrolladora) y muchos creen que el equipo podría repetir la hazaña de los tres títulos en años sucesivos; hasta se habla de la posibilidad (con permiso de CR7) de que jugadores del mismo equipo ocupen los tres primeros puestos de goleadores de la liga local, algo que no ha ocurrido hasta ahora.

Pero los peligros son numerosos. Esta es una breve enumeración:

1. Celos. Ya hemos elogiado la inteligencia emocional de los tres sudamericanos, pero Messi y Suárez la tienen más fácil que Neymar.

Messi es la figura dominante, el “patrón” generoso que permite el lucimiento de sus compañeros, sin que esto le reste autoridad; Suárez, recién llegado, está disfrutando de su consagración tras los penosos incidentes que todos conocen y parece auténticamente feliz en el grupo y en su amistad con otro rioplatense.

(A pesar de que la manía por los estereotipos resalta las diferencias, tan evidentes entre argentinos y brasileños, lo cierto es que argentinos y uruguayos tienen más puntos de contacto que de división.)

Neymar, en cambio, es el jugador que debe dar el salto a la grandeza, pero cabe suponer que el retorno de Messi, tras su lesión, lo margine nuevamente a su carril por la izquierda, limitando su progresión futbolística.

Esto no le gustará nada: si cree que en el Barça no hay espacio para su eclosión definitiva, podría muy bien marcharse a Inglaterra o Francia, donde hay clubes desesperados por jugadores de ese nivel superlativo.

2. Diferencias de edades. Messi y Suárez tienen 28 años, cinco más que Neymar.El brasileño “necesita” un Balón de Oro lo antes posible; él dice que esa no es su motivación, pero sí lo debe ser para el pueblo brasileño, su padre/agente y las empresas que le pagan para que se les pegue su gloria.

3. Problemas de contratos. Neymar y el Barça están negociando (hace tiempo que escuchamos esto) la renovación del contrato; un día se dice que todo marcha sobre ruedas, al día siguiente le dan largas al asunto. Neymar padre es un negociador muy duro y tiene serios problemas legales en Brasil, donde le han embargado varias cuentas.

4. La capacidad del Barça para pagar salarios está limitada por sus estatutos. Es cierto que esto también tiene que ver con su capacidad para generar ingresos, pero ni en las previsiones más optimistas podría pagar los salarios que Messi, Neymar y Suárez podrían cobrar en los clubes de Manchester, Londres o París.

(Y no olvidemos el posible interés del Real Madrid: la prensa española da crédito a versiones según las cuales Florentino Pérez estaría dispuesto a pujar por Neymar, tanto por su valor como posible refuerzo como por lo que significaría de erosión del poderío de su gran rival.)

5. La arrolladora inflación de los salarios. Un programa de radio de la BBC analizó la semana pasada la supuesta oferta del Manchester City a Messi, de £800.000 semanales (US$1.210.000, o sea un salario anual de 62 millones de dólares). Algunos panelistas dijeron que era una barbaridad, otros opinaron que la inflación salarial era inevitable.

Un columnista del Times afirma en la edición de hoy que para el City sería “recomendable” traer a cualquier costo a Messi, por su valor como “arreón” de otros activos del City Football Group alrededor del mundo.

Agregó que salarios de alrededor de un millón de dólares semanales serán relativamente “comunes” en un futuro próximo, porque ya no se valora únicamente a los jugadores por su rendimiento en el campo, sino también por su contribución a la percepción del poder de los propietarios de los clubes.

Y no únicamente el poder económico, sino político, tanto en el plano nacional como el internacional. Esto es particularmente cierto, dice el columnista, en los casos del Manchester City (Abu Dhabi) y Paris St. Germain (Qatar).

6. Un cataclismo político precipitado por el impulso independentista en Cataluña, que obligaría a difíciles negociaciones para mantener al Barcelona en el ámbito de la liga española, en el caso de que se concrete la independencia.

A todos conviene que el club siga en la liga española, pero esta posibilidad estaría expuesta a los intereses políticos del momento, con el inevitable debilitamiento debido a la incertidumbre. Una situación caótica o imprevisible podría provocar una estampida en el plantel culé.

7. Los problemas legales de Messi y Neymar, procesados en España, podrían precipitar la decisión de cortar por lo sano y continuar sus carreras en otros países, tomando recaudos para no caer en los mismos errores. Esta posibilidad ha sido tema de conversación (y presiones) desde hace varios meses.

8. Posible torpeza de Luis Enrique. Ahora todos lo elogian por su magistral conducción del trío ofensivo, pero no hace mucho se peleó con Messi y estuvo a punto de perder el puesto. Quienes lo conocen, destacan su carácter: el DT es un líder “firme” cuando las cosas salen bien y “autoritario” cuando salen mal.

En algún momento, el técnico deberá ejercer su autoridad, rotando a su tridente:rotar a Messi es algo que hasta el mismísimo Pep Guardiola evitaba; ahora Luis Enrique ha descubierto que hacerlo con Neymar y Suárez también es peligroso… Pero en algún momento deberá intentarlo nuevamente.

9. Lesión grave de jugadores que sostienen la estructura vital del Barcelona: Bravo, Piqué, Busquets, Iniesta, Alves, Mascherano, que obligue a modificaciones de funcionamiento restando poderío al tridente.

10. Bajón físico del plantel debido a las exigencias del modelo de Luis Enrique, con su predilección por la presión y la verticalidad, que obligan a galopadas o aceleraciones difíciles de sostener mucho tiempo para planteles reducidos.

¿Cuánto durará la vigencia del MSN? Su fortaleza, lo mismo que la de este Barça como equipo, es al mismo tiempo futbolística y emotiva, una combinación muy difícil de contrarrestar.

Pero todos saben que los grandes futbolistas, como los tigres machos, tienden a vivir y cazar en soledad. Cuesta creer que estos tigres (o jaguares) sudamericanos sigan juntos mucho tiempo.

El monte es muy chico para los tres.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Carlos III: cuáles son los desafíos que enfrenta el nuevo rey

El nuevo soberano británico ascendió al trono en momentos en que en su país se experimentan dificultades económicas y un descenso del apoyo público a la monarquía.
20 de septiembre, 2022
Comparte

Sobre el papel, pocas transiciones han sido tan fluidas como esta sucesión de la monarquía británica: menos de 48 horas después de la muerte de la reina Isabel II, el rey Carlos III había sido proclamado oficialmente como el nuevo soberano de Reino Unido.

Sin embargo, las cosas no son tan simples como parecen: Carlos ha ascendido al trono en un momento difícil para Reino Unido y su familia real.

Los historiadores entrevistados por la BBC creen que el nuevo rey enfrenta “desafíos sin precedentes” que definirán, para bien o para mal, su reinado y los que le seguirán.

Se avecinan tiempos difíciles para Carlos III: desde lidiar con el impacto de la crisis energética en su país hasta enfrentar las percepciones cambiantes hacia la monarquía, tras 70 años del reinado de su madre.

Estos son algunos de los principales temas y problemas que podrían necesitar la atención del nuevo rey.

¿Una monarquía “con los pies en la tierra”?

Millones de familias en Reino Unido se enfrentan a una posible pobreza energética este invierno debido a la escalada de los precios de la energía provocada por la guerra en Ucrania.

Los pronósticos más pesimistas dicen que hasta 45 millones de personas tendrán dificultades para pagar sus facturas, es decir, dos tercios de la población del país.

La reina Isabel II en un carruaje dorado en su coronación en junio de 1953.

Getty Images
Algunos expertos creen que la coronación de Carlos III será más pequeña y menos pomposa que la de la reina Isabel, en 1953.

Es probable que tal escenario ponga las finanzas de la familia real bajo más escrutinio de lo usual.

De hecho, incluso antes de la guerra había rumores en la prensa británica de que el entonces príncipe de Gales estaba dispuesto a reducir la pompa y las condiciones de los eventos de la realeza, más concretamente, su coronación.

El periódico Daily Telegraph especuló el 13 de septiembre que el evento será una desviación de la opulenta coronación de la reina en 1953, la primera ceremonia de este tipo en ser televisada.

Citando fuentes de la realeza, el periódico dijo que la coronación de Carlos III, que no se espera que se realice antes de junio del próximo año, será más breve, “menos costosa” y, lo que es más importante, más multicultural para reflejar la diversidad de la sociedad británica.

Carlos ha hablado previamente de su deseo de tener una monarquía reducida, lo que probablemente se traduzca en un núcleo más pequeño de miembros de la realeza en funciones, con el rey y la reina consorte Camilla, el príncipe William y su esposa Catherine en el centro.

“Es muy probable que veamos cosas reducidas, especialmente la coronación”, le dice a la BBC la historiadora de la realeza Kelly Swab.

“La familia real debe ser vista como que sabe lo que ocurre en el país durante estos tiempos difíciles”, señala.

Las finanzas de la familia real son un tema complejo que a menudo está en el centro de los argumentos antimonárquicos: los fondos provienen principalmente de un pago anual financiado por los contribuyentes, conocido como Subvención Soberana.

Para 2021-2022, esta subvención se fijó en US$99,8 millones, lo que equivale a US$1,49 dólares por persona en Reino Unido, pero esto no incluye los sustanciales costos para cubrir la seguridad de los miembros de la familia real.

Reputación menguante

Manifestante con una pancarta que dice "No Mi Rey" el 12 de septiembre en Londres

Getty Images
El apoyo público a la monarquía ha disminuido en los últimos 30 años, según la Encuesta Británica de Actitudes Sociales.

El apoyo a la monarquía está en su punto más bajo en más de 30 años, según la Encuesta británica de actitudes sociales, que mide regularmente los sentimientos de una muestra de la población británica hacia la realeza.

La última edición de la encuesta, publicada en 2021, mostró que solo el 55 % de los británicos pensaba que era “muy importante” o “bastante importante” tener una monarquía. En décadas pasadas, ese apoyo oscilaba entre el 60 % y el 70 %.

En mayo de este año, Carlos apareció de tercero en una lista de los miembros de la realeza favoritos de la gente, detrás de la reina y su hijo mayor, el príncipe William.

Si bien las encuestas realizadas después de la muerte de Isabel II han mostrado un apoyo cada vez mayor al nuevo rey, hay señales de que Carlos III tiene trabajo por hacer en términos de la reputación de la realeza.

“Uno de los desafíos para el rey Carlos III es hacer que la monarquía sea atractiva para las generaciones más jóvenes“, dice el historiador de la realeza Richard Fitzwilliams.

La opinión de Fitzwilliams está respaldada por la Encuesta británica de actitudes sociales, que muestra que en 2021 solo el 14 % de las personas de entre 18 y 34 años consideraban “muy importante” que Reino Unido tuviera una monarquía, mientras que la proporción entre los mayores de 55 años era del 44 %.

Y según una encuesta de YouGov, realizada para el grupo antimonárquico Republic en mayo, el 27 % de la población apoya la abolición total de la monarquía, eso es un aumento notable del 15 % que ha sido la norma durante la mayor parte de este siglo.

Y se registra una insatisfacción considerablemente mayor entre las generaciones más jóvenes.

Kelly Swab también señala que “las cosas han cambiado mucho desde 1952” (el año en que Isabel II se convirtió en reina). Se refiere en concreto a las esporádicas protestas antimonárquicas que se han producido en los últimos días.

Hay menos deferencia a la monarquía en estos días y mucho más escrutinio de la familia real”, indica.

“Esto es algo que el rey Carlos debe tener en cuenta”.

La situación también varía entre las distintas naciones de Reino Unido.

El experto en encuestas y profesor de política en la Universidad de Strathclyde John Curtice dice que las encuestas realizadas antes de la muerte de Isabel II indicaron que una clara mayoría enInglaterra y Gales elegiría mantener la monarquía antes que establecer una república.

En Escocia, sin embargo, aunque la monarquía seguía siendo la opción preferida de los dos, el apoyo a la misma estaba por debajo del 50%. En esta nación también se promueve la celebración de un segundo referendo sobre la independencia de Reino Unido, aunque la línea del gobernante Partido Nacional Escocés es mantener la monarquía aunque se logre la independencia.

En Irlanda del Norte, las actitudes hacia la monarquía tienden a estar vinculadas a la identidad nacional, señala el corresponsal de la BBC Chris Page.

Para los unionistas, que quieren que Irlanda del Norte permanezca en Reino Unido, el monarca es la personalidad británica, que encarna la autoridad de la Corona como fuerza unificadora en las cuatro naciones del Reino Unido. Los nacionalistas, que quieren que Irlanda del Norte se convierta en parte de la República de Irlanda, generalmente no reconocen la soberanía de la Corona.

El resultado de las elecciones parlamentarias norilandesas del pasado mes de mayo ofrecen una perspectiva sobre la cuestión constitucional, aunque debido a las complejidades de la política local, como señala Page, no puede tomarse como definitiva.

En esas elecciones aproximadamente el 42% de las personas votaron por un político unionista. Mientras el 40% votó por los nacionalistas, y el resto, el 18%, por candidatos neutrales.

“Nunca te quejes, nunca te expliques”

El rey Carlos III en la ceremonia de proclamación el 10 de septiembre de 2022

Getty Images
El rey Carlos III es el jefe de Estado de Reino Unido, pero sus poderes son principalmente simbólicos y ceremoniales.

Carlos III es el jefe de Estado de Reino Unido. Pero bajo el modelo de monarquía constitucional británica, los poderes del soberano son en su mayoría simbólicos y ceremoniales.

Por lo tanto, se espera que los miembros de la familia real se mantengan políticamente neutrales.

Muchos vieron la moderación de la reina como resultado de su creencia en el adagio “nunca te quejes, nunca expliques”.

Habiendo dicho eso, Carlos, en el pasado, solía hablar sobre diferentes temas que le importaban.

En 2015, se reveló que había escrito decenas de cartas a ministros del gobierno expresando preocupaciones sobre temas que van desde las finanzas hasta las Fuerzas Armadas y la medicina herbaria.

¿Cambiará su postura? El profesor Vernon Bogdanor, destacado experto constitucional, así lo cree.

“Desde sus primeros días, él ha sabido que su estilo tendrá que cambiar. El público no querrá un monarca en campaña“, dice el profesor.

El 12 de septiembre, mientras se dirigía a los miembros del Parlamento, el recién proclamado rey ya daba señales de un acercamiento que se ajustaba.

Además de reconocer que había intereses que ya no podía perseguir, Carlos III dijo que el Parlamento era “el instrumento vivo y que respira” de la democracia británica.

Commonwealth y legado colonial

La reina Isabel II durante una visita a Jamaica en 2002.

Getty Images
En los últimos años, algunas naciones de la Commonwealth comenzaron a debatir su relación con la Corona británica.

Tras la muerte de su madre, el rey Carlos III se ha convertido en el Jefe de la Commonwealth, una asociación política de 56 países, en su mayoría antiguas colonias británicas.

También es el jefe de Estado de 14 países junto con Reino Unido, una lista que incluye a Australia, Canadá, Jamaica y Nueva Zelanda.

En los últimos años, sin embargo, algunas naciones de la Commonwealth han comenzado a debatir su relación con la Corona británica.

Como parte de este proceso, Barbados tomó la decisión de convertirse en república a fines de 2021, con lo que destituyó a la reina como jefa de Estado y puso fin a los siglos de influencia de Reino Unido sobre la isla, que fue un centro para el comercio transatlántico de esclavos durante más de 200 años.

La gira del príncipe William por el Caribe a principios de 2022 provocó protestas anticoloniales y pedidos de reparación por la esclavitud, y el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, le dijo públicamente a la realeza que el país “avanzaría”.

Sean Coughlan, corresponsal de la realeza de la BBC, cree que redefinir una relación más moderna con la Commonwealth será “un gran desafío” para el rey Carlos.

“Como su nuevo jefe, ¿cómo pueden sus visitas a los países de la Commonwealth navegar el difícil legado del colonialismo y asuntos como la esclavitud?”

Un rey “veterano”

El príncipe William saluda a un niño en el Castillo de Windsor.

Getty Images
Se espera que el príncipe William asuma una parte de los deberes reales.

A los 73 años, Carlos III es la persona de mayor edad en ser proclamada rey en Reino Unido.

Una de las preguntas sobre el día a día de su reinado es cuánto de la extensa lista de deberes reales se espera que lleve a cabo él mismo.

Hay mucha especulación de que su hijo y heredero de la Corona, el príncipe William, intervendrá para compartir la carga de los compromisos de la realeza, especialmente las giras en el extranjero.

La propia reina Isabel II dejó de viajar al extranjero cuando tenía 80 años.

“Carlos es un rey mayor. No puede hacerlo todo”, cree la historiadora Kelly Swab.

“Espero que, como resultado, veamos mucho más del príncipe William”.

Ponerse unos zapatos enormes

Rey Eduardo VII

Getty Images
El rey Eduardo VII ascendió al poder en circunstancias similares, dicen los historiadores.

Como lo demuestra la avalancha de demostraciones de luto en muchas partes del país tras conocerse su muerte, Isabel II fue una monarca muy popular.

Eso en sí mismo representa un desafío para el nuevo rey, pero no uno insuperable, según la historiadora de la realeza Evaline Brueton.

Se refiere a las circunstancias en las que Eduardo VII heredó la Corona en 1901, tras la muerte de la reina Victoria, otra monarca muy querida por los británicos.

“Hay similitudes interesantes entre el momento que estamos viviendo ahora y el final de la era victoriana”, dice Brueton.

“Tanto Eduardo VII como Carlos III se hicieron cargo de los períodos de cambio social en Reino Unido. Y ambos no eran tan populares como sus madres“.

Eduardo VII estuvo en el poder solo nueve años (1901-1910), pero se le recuerda con cariño como un rey que participó en esfuerzos diplomáticos que sentaron las bases de la famosa Entente Cordiale, una serie de acuerdos innovadores entre Reino Unido y Francia firmados en 1904.

“A Eduardo VII le fue extremadamente bien y no hay nada que sugiera que Carlos tampoco será recordado como un rey importante”, cree Brueton.

“Tuvo a la reina Isabel II como un gran modelo a seguir y ha tenido tiempo para prepararse para la tarea”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=RfkeSSgl6eo

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.