Repunte de homicidios en México: Zacatecas y BCS registran alza superior al 100%
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Foto: Cuartoscuro.

Repunte de homicidios en México: Zacatecas y BCS registran alza superior al 100%

Ya van más de 15 mil personas asesinadas este año en todo el país. Guerrero sigue con la mayor tasa de homicidios y este delito sigue al alza pese a los operativos. Plagios, extorsiones y robos también repuntaron en octubre.
Foto: Cuartoscuro.
Por Arturo Angel
23 de noviembre, 2015
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El índice del CIDAC muestra que el homicidio doloso tiene a Guerrero y Morelos en un lugar preocupante. //Foto: Cuartoscuro/Archivo

El índice del CIDAC muestra que el homicidio doloso tiene a Guerrero y Morelos en un lugar preocupante. //Foto: Cuartoscuro/Archivo

En más de la mitad de los estados del país los homicidios van al alza este año. Son 17 las entidades en donde la cantidad de personas asesinadas entre enero y octubre es superior en comparación con 2014, con casos como el de Zacatecas o Baja California Sur que registran incrementos mayores al 100 por ciento.

Los datos actualizados de la incidencia delictiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública, ya con las cifras de octubre, arrojan que la cifra de víctimas de homicidio doloso supera las 15 mil, lo que confirma que este delito ha subido más de seis por ciento en 2015.

Como Animal Político publicó, es la primera vez en cuatro años que se registra un repunte de los asesinatos pues desde el sexenio pasado la tendencia había sido a la baja. Guerrero es la entidad con la mayor tasa de homicidios y las cosas no han hecho más que empeorar este año con un incremento que ya rebasa el 30 por ciento.

Sin embargo, hay otros estados que aunque no han sido foco de la atención pública por algún operativo o estrategia especial, registran un disparo en el número de asesinatos cometidos respecto a su registro de 2014.

Alejandro Hope, analista y experto en temas de seguridad, dijo que es prácticamente un hecho que este año cerrará con un incremento de homicidios en el país, aunque consideró como un dato positivo el que en octubre el alza de los homicidios se haya desacelerado, sobretodo por un descenso de casos en el estado de México y Baja California Sur.

“El incremento que tuvimos en octubre es el menor que se registra desde abril. Llevábamos un alza de más de dos dígitos todos los meses en comparación con el año pasado pero en octubre fue de solo seis por ciento. Se sigue tratando de un incremento pero en menor proporción”, explicó Hope.

Por otro lado, los casos de secuestro siguen por debajo de los registrados el año pasado aunque los datos de octubre confirman que fue el segundo mes consecutivo con alza en este delito. Las extorsiones también subieron en octubre y los robos de vehículos con y sin violencia suman cuatro meses con incremento en el número de casos registrados.

Violencia en ascenso

En números exactos, el registro oficial indica que de enero a octubre fueron asesinadas 15 mil 443 personas en todo el país, lo que equivale a por lo menos 51 hombres y mujeres que todos los días pierden la vida en circunstancias violentas. El incremento es de seis por ciento respecto al año pasado.

Sólo en octubre se contabilizaron mil 521 personas asesinadas, mientras que en el mismo mes de 2014 habían sido mil 426, es decir, casi 100 asesinatos menos. Con esto, ya van siete meses consecutivos en donde se registran más homicidios respecto a los mismos meses del año pasado.

En cuanto al número de averiguaciones previas abiertas por el delito de homicidio doloso, los datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública arrojan 14 mil 69 expedientes iniciados, lo que significa un incremento en la incidencia de este delito de prácticamente el siete por ciento.

La revisión de los homicidios por estado arroja que ya son 17 las entidades del país, es decir más de la mitad, en donde los asesinatos han subido a lo largo del 2015, con proporciones en algunos casos significativas.

En Baja California Sur por ejemplo, hubo de enero a octubre 161 víctimas de homicidio mientras que el año pasado a esta altura sumaban solamente 59, lo que representa un incremento superior al 172 por ciento. Se trata prácticamente del triple de asesinatos más de un año para otro en esa entidad.

Pese a lo anterior Hope destacó que en octubre se registraron, según la estadística oficial, apenas seis víctimas de homicidio en Baja California Sur. “Me sorprende porque en septiembre fueron 34 asesinatos y se trató de una baja significativa hacia octubre. Pudo tratarse de una burbuja de homicidios a lo mejor por el choque de bandas criminales” dijo.

Tampoco hay signos de mejoría en Zacatecas donde las víctimas de homicidio pasaron de 98 en los primeros diez meses de 2014 a 238 en lo que va de 2015, un alza del 142.8 por ciento. Con incrementos relevantes también están Puebla, con un ascenso de casi 60 por ciento en personas asesinadas; Colima con 41.3 por ciento y Querétaro con 38.2 por ciento,

Con excepción de Colima, en donde se registró el atentado en contra del ex gobernador Fernando Moreno el pasado 12 de octubre, lo que generó alerta sobre las condiciones de seguridad, hasta ahora no se ha reportado por lo menos de parte del gobierno federal, que circunstancias podrían estar detonando estos incrementos en esas entidades.

Guerrero y Guanajuato, focos rojos

Guerrero es el estado del país en donde se registra la segunda mayor cantidad de víctimas de homicidio, y tiene la mayor tasa con 46.2 asesinatos por cien mil habitantes. Supera por mucho al segundo sitio que es Sinaloa con una tasa de 27 asesinatos por cien mil habitantes.

El pasado 28 de octubre el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong anunció el relanzamiento del plan de seguridad para el estado de Guerrero luego de los pobres resultados alcanzados, en gran parte dijo, por el deterioro de las corporaciones policiales en la entidad. La nueva estrategia está encabezada por el Ejército al mando del general Alejandro Saavedra.

El estado de México tiene el mayor número de víctimas de homicidio con mil 917, aunque también es la entidad con la mayor densidad de población. Alejandro Hope destacó la baja que hubo de homicidios en octubre en esa entidad con 177 casos, luego de que en septiembre habían llegado a 219.

Por otro lado, Hope subrayó el caso específico de Guanajuato que en lo que va del 2015 ya se convirtió en la quinta entidad del país con más víctimas de homicidio con 813 casos, un incremento por encima del 25 por ciento. “Llevamos un incremento notable en los homicidios en este estado que debe analizarse porque algo está sucediendo ahí”, dijo

Apenas el pasado 19 de noviembre se registró el último hecho significativo de violencia en la entidad luego de que seis personas fueron asesinadas en enfrentamientos relacionados con el presunto robo de hidrocarburos, delito en el que participan bandas del crimen organizado.

En el caso del Distrito Federal, en octubre se registraron 73 víctimas de homicidio con lo que el total anual ya es de 752 personas asesinadas. Animal Político publicó que la capital del país acumula en 2015 el mayor número de homicidios de los últimos 18 años. En comparación con 2014, los asesinatos repuntaron más d 19 por ciento.

Las otras entidades en donde se ha registrado un incremento de homicidios en 2015 además de las ya mencionadas son Baja California, Chiapas, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.

Repunte en plagios

Por segundo mes consecutivo hubo un incremento en los secuestros en el país. En octubre las procuradurías de los estados reportaron un total de 84 averiguaciones previas iniciadas por este delito, mientras que en septiembre de la cifra fue de 78 y en agosto con 63.

Exactamente el mismo fenómeno se registró con los plagios denunciados ante la Procuraduría General de la República (PGR) luego de que en octubre se reportaron 46 casos, cifra superior a la de los dos meses anteriores.

Los estados con la mayor tasa de secuestros este año son Tamaulipas con 5.33 casos por cada cien mil habitantes; Tabasco con 2.60; Guerrero con 1.91; Morelos con 1.25; y Zacatecas con una tasa de 1.08.

En el caso de las denuncias por extorsión, en octubre se registraron 440 que evidencian un incremento de casi el 14 por ciento respecto a septiembre. Aún con ello este delito registra un descenso en todo lo que va del año del 21 por ciento respecto a 2014.

Los datos actualizados de la incidencia delictiva arrojan también un incremento por tercer mes consecutivo tanto de los robos de vehículo con violencia como de los robos de auto sin violencia. En total ya son más de 130 mil averiguaciones iniciadas por ambos delitos en los diez primeros meses de este año.

Los 17 estados en donde han subido los homicidios este año
Entidad Enero a Octubre 2014 Enero a octubre 2015 Incremento
Baja California 666 747 12.1%
BCS 59 162 172.8%
Chiapas 350 435 24.2%
Colima 92 130 41.3%
DF 631 752 19.1%
Guanajuato 643 813 26.4%
Guerrero 1268 1651 30.2%
Jalisco 878 916 4.3%
Edomex 1895 1917 1.2%
Morelos 397 418 5.3%
Oaxaca 581 687 18.2%
Puebla 291 465 59.7%
Querétaro 89 123 38.2%
Quintana Roo 140 189 35%
Tabasco 151 208 35.7%
Yucatán 36 39 8.3%
Zacatecas 98 238 142.8%

Fuente: SENSP. Datos de víctimas de homicidio dolos con corte a octubre 2015

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¿Es la inflación más dañina que la recesión?

Las medidas que toman las autoridades para detener la inflación, como subir el costo de los créditos, le ponen un freno a la economía. Si las tasas de interés son demasiado altas y el freno económico demasiado profundo, puede llegar una recesión.
11 de agosto, 2022
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Hay que apagar el fuego antes de que se salga de control.

Esa parece ser la consigna de los países afectados por la gigantesca inflación que recorre el mundo y que ha llegado a máximos históricos en décadas.

Con Alemania marcando el nivel más alto en casi medio siglo -en medio de una crisis energética derivada de la guerra en Ucrania-, Estados Unidos y Reino Unido en el más alto nivel de los últimos 40 años y América Latina también bajo presión por la escalada en el costo de la vida, los bomberos están trabajando a toda velocidad.

Bomberos encargados de la política fiscal y monetaria de los países que intentan apagar una hoguera sin descuidar otro foco de incendio: la recesión.

Empleado de un fondo de inversiones mira varias pantallas de computadora

Getty Images

Pues bien, ¿qué tiene que ver la inflación alta con una recesión económica?

Mucho. Cuando se dispara la inflación, los bancos centrales suben las tasas de interés (el costo de los créditos) para desincentivar la compra de bienes o servicios.

Es una política que busca reducir el consumo y las inversiones con la esperanza de que bajen los precios.

Con este mecanismo se controla la inflación pero, al mismo tiempo, se frena el crecimiento económico.

Si el frenazo es demasiado grande, la economía se estanca y aumentan las posibilidades de que el país entre en recesión.

Trabajador estadounidense

Getty Images

Frente a este dilema las autoridades tienen que hacer de equilibrista y preguntarse: hasta dónde puedo subir las tasas de interés sin ahogar demasiado la economía.

Y ese equilibrio precario entre inflación y recesión es lo que tiene a los economistas tratando de apagar un incendio sin echarle leña al otro.

De ahí viene la pregunta: ¿es peor la inflación o una recesión económica?

El mal menor

No es tanto cuál es peor, sino qué es lo primero que hay que atajar. Yo creo que un país que quiere mantener su estabilidad macroeconómica, no puede permitirse una inflación elevada”, argumenta Juan Carlos Martínez, profesor de Economía en la universidad IE Business School, España.

“Una recesión es un mal menor comparado con una inflación persistente en la economía”, dice en diálogo con BBC Mundo.

cONSUMIDORA CON CAJA DE FRESAS EN LA MANO

Getty Images

Benjamin Gedan, director adjunto del Programa Latinoamericano del centro de estudios Wilson Center y profesor de la Universidad Johns Hopkins, en EE.UU., también argumenta que disminuir el costo de la vida es algo prioritario.

Las dos cosas son malas, pero la inflación es más difícil de superar en muchos casos”, apunta el experto.

Una inflación crónicamente alta, agrega, le impone muchos costos a una sociedad.

No solo se trata del frenazo económico. “También crea tensiones sociales, ya que los trabajadores exigen aumentos salariales recurrentes, los propietarios exigen subidas del alquiler y los comerciantes deciden aplicar repetidos aumentos de precios”, le dice Gedan a BBC Mundo.

Desde otra perspectiva, José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y Crecimiento Económico (IDIC) de México, agrega al debate que controlar una inflación elevada puede tomar muchos años, mientras que las recesiones, al menos en los últimos años, se han podido superar más rápidamente.

Persona comprando gasolina en Estados Unidos

Getty Images

“En este momento es fundamental contener la inflación porque las experiencias de los últimos 50 años nos muestran que una espiral inflacionaria acaba desencadenando una recesión”, le dice el economista a BBC Mundo.

“Se puede atajar una recesión sin que esto implique inflación, pero en el otro caso, la inflación termina provocando una crisis”.

Estados Unidos, por ejemplo, “está pagando el costo de un error”, agrega, porque las autoridades dejaron pasar mucho tiempo antes de subir las tasas de interés para controlar el consumo y la inversión.

De esa manera, la demanda siguió alta y los precios continuaron escalando, señala de la Cruz, sin que se eliminaran los incentivos para seguir gastando.

¿Qué pasa en América Latina?

Tal como está ocurriendo en otras partes del mundo, Latinoamérica también ha sufrido la ola inflacionaria.

En países como Chile, la inflación se disparó a un histórico 13,1% (la mayor en casi tres décadas), seguido por Brasil y Colombia (superando los dos dígitos), mientras países como Perú y México, donde la espiral inflacionaria es un poco menor, también han sufrido las consecuencias de precios que están dejando huellas aún más profundas en los sectores más vulnerables.

Mujer en supermercado, foto genérica.

Getty Images

Argentina, que sufre un problema crónico de inflación, tiene la herida abierta con un aumento anual del costo de vida de 64%.

Ante este escenario, los bancos centrales de la región han aplicado históricos aumentos de las tasas de interés para tratar de sacarle la presión a la olla.

En los buenos tiempos económicos, muchos gobiernos solían ponerse como meta inflacionaria un rango de entre 2% a 4%.

Pero ahora que el costo del crédito está disparado, esas metas se esfumaron, al menos por ahora.

Brasil, por ejemplo, tiene sus tipos de interés en 13,7%, mientras que en Chile el costo de los préstamos escaló a un máximo histórico de 9,7% y en Colombia al 9%.

Pocas ganas les quedan a los consumidores que aspiraban a comprarse una casa con un crédito bancario, o a los empresarios que pensaban renovar equipos, ampliar sus operaciones o iniciar nuevos proyectos de inversión.

Manos con billetes chilenos

Getty Images

Claramente la época del “dinero barato”, es decir, de los préstamos más asequibles, quedó en el pasado.

Tan veloz y profundo han sido el aumento del costo del crédito, que los economistas esperan ver resultados prontamente.

De hecho, en países como Estados Unidos o Brasil, la inflación dio una tregua y disminuyó levemente, aumentando las expectativas de que los precios podrían estar alcanzando sus niveles máximos.

¿Quiénes son los más perjudicados con la inflación?

“Lo peor de todo es que la inflación es un impuesto sobre los pobres, que tienen escasos ahorros y normalmente trabajan en el sector informal, con poca capacidad para proteger su poder adquisitivo”, explica Gedan.

“Dada la pobreza generalizada de la región y el gigantesco sector informal, los impactos de la inflación son particularmente severos en América Latina”, apunta.

Trabajadora colombiana en empresa textil.

Getty Images

En ese sentido, las autoridades no han dudado en subir las tasas, especialmente por los episodios de escalada de precios en Latinoamérica en las décadas pasadas.

“Es que dados los traumas pasados ​​de la región con la hiperinflación y el deseo de conservar la credibilidad ganada con tanto esfuerzo de los bancos centrales, no sorprende ver medidas rápidas en muchos países para frenar los aumentos de precios”, dice el experto.

El debate en Estados Unidos

Si bien inflación y recesión son dos amenazas económicas de alto calibre, en Estados Unidos el debate se ha centrado en cuánto y a qué velocidad la Reserva Federal (el equivalente al banco central en otros países) debe seguir subiendo las tasas para detener la escalada de los precios.

Criticada por no haber actuado antes, la Fed se ha embarcado este año en una serie de subidas de los tipos de interés.

Y como esas subidas le ponen un freno a la economía, la pregunta que muchos se hacen es si Estados Unidos caerá o no caerá en una recesión con todas sus letras.

Porque ya está atravesando lo que se conoce como una “recesión técnica”, equivalente a dos trimestres seguidos de contracción económica.

Foto genérica de buque carguero con contenedores y bandera de Estados Unidos.

Getty Images

Pero en EE.UU. esos números rojos no representan una verdadera recesión, según los estándares que se utilizan en ese país.

El árbitro que la define, por decirlo de alguna manera, es una organización independiente: la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés).

En ella participan destacados economistas que se reúnen regularmente y analizan todas las variables que pueden incidir en un proceso recesivo.

La definición que ellos utilizan está lejos de ser una fórmula matemática: “Una disminución significativa en la actividad económica que se extiende por toda la economía y dura más de unos pocos meses”.

El enfoque del comité de economistas es que, si bien cada uno de los tres criterios (profundidad, difusión y duración) debe cumplirse individualmente hasta cierto punto, las condiciones extremas reveladas por un criterio pueden compensar parcialmente las indicaciones más débiles de otro.

Precisamente porque no es una fórmula infalible hay tanto debate en Estados Unidos sobre si realmente el país va camino a una recesión o si no llegará a ese punto.

Las máximas autoridades del país (encargadas de la política fiscal y monetaria) se han mostrado optimistas argumentando que el mercado del trabajo se mantiene fuerte.

Y en julio la inflación bajó levemente (de 9,1% a 8,5%), aportando una cuota de alivio frente a los pronósticos que consideraban como inevitable una recesión en el país.


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