¿Por qué se derrite el Ártico mientras aumenta el hielo de la Antártica?
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¿Por qué se derrite el Ártico mientras aumenta el hielo de la Antártica?

Mientras que en las últimas décadas, el Ártico ha experimentado una disminución drástica del hielo, en el polo sur, la capa de hielo flotante –llamada banquisa– que rodea la Antártica está aumentando su superficie.
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Por BBCMundo
9 de noviembre, 2015
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Antártica

Las configuraciones de los dos polos son muy diferentes, explica Massonnet.

Se comportan de forma diametralmente opuesta.

Mientras que en las últimas décadas, el Ártico ha experimentado una disminución drástica del hielo, en el polo sur, la capa de hielo flotante –llamada banquisaque rodea la Antártica está aumentando su superficie.

Esta es la conclusión de un estudio internacional liderado por investigadores del Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), en Barcelona, que constataron que en 2014 la superficie de hielo marino de la Antártica superó los 20 millones de kilómetros cuadrados.

Esta es la superficie máxima que alcanzó la capa de hielo desde que existen mediciones satelitales confiables de finales de los años 70.

¿Pero cómo es posible que crezca el hielo en un polo mientras se derrite en el otro en un contexto de aumento de las temperaturas globales?

Según las simulaciones hechas por el superodenador Mare Nostrum del BSC-CNS, la causa más probable del incremento del hielo flotante en la Antártica es el aumento de los vientos fríos en ciertas regiones del polo sur.

Aumento del hielo y calentamiento

“En principio, hay que tomar en cuenta que los dos lugares son muy diferentes”, le explica a BBC Mundo François Massonnet, investigador de la Universidad de Lovaina, en Bélgica, y miembro del equipo de Ciencias de la Tierra del BSC-CNS.

“En el Ártico tienes un océano rodeado por continentes, por eso el hielo, encerrado entre los continentes, se derrite en respuesta al aumento de la temperatura en el aire”, agrega el autor principal del estudio.

“En la Antártica, en cambio, tienes un continente en el medio, rodeado por mar. Esta configuración hace que el hielo, sobre todo en invierno, reaccione mayormente a los cambios en el viento y en menor medida a los cambios en la temperatura”.

Esto quiere decir, como aclara el investigador, que en la Antártica “los cambios no son incompatibles con el calentamiento global”.

Vientos del sur

Los vientos dominantes en la Antártica son los circunpolares (circulares alrededor del polo), en el interior se mueven en dirección oeste-este.

Sin embargo, el estudio apunta a que en 2014, se registró un incremento de los vientos que soplan desde el sur hacia el norte.

Estos vientos, generados en las zonas más frías del interior del continente antártico, se expanden hacia el exterior y así favorecen la formación de más hielo en el mar, en zonas donde antes no se formaba.

Tras poner a prueba y descartar varias hipótesis, Massonnet constató que existe un vínculo claro entre las regiones que manifestaron un aumento de hielo oceánico en 2014 y el aumento de vientos en esas mismas zonas.

“Las simulaciones y observaciones nos han permitido descartar otras posibles explicaciones y nos muestran que la hipótesis más probable es que estos vientos fríos, procedentes de zonas de temperaturas más bajas sean los causantes del aumento de la capa de hielo en 2014”.

Origen de los cambios

¿Por qué ha cambiado la dirección de los vientos?

El conocimiento del comportamiento del hielo en la Antártica es mucho más limitado que el que tenemos del Ártico.

“Sabemos que cambian porque lo hace la distribución espacial del sistema de presión”, le dice Massonnet a BBC Mundo.

Pero qué factores han impulsado este cambio en la distribución es algo que por el momento no han podido explicar.

Algunas hipótesis que se planteó el investigador se relacionan con el agujero en la capa de ozono, con la acumulación de gases con efecto invernadero y con la variabilidad natural de los patrones que rigen los vientos.

Sin embargo, enfatiza, “es imposible decir en esta etapa a qué se debe el cambio”.

“Solo podemos establecer un vínculo entre el hielo y el viento, y el viento y la presión atmosférica. Eso es todo”.

Desconocer las causas también hace imposible predecir cómo el hielo de la Antártica se comportará en el futuro.

“Tenemos que aceptar, además, que nuestro entendimiento del hielo antártico es mucho más limitado en comparación con lo que sabemos del hielo ártico”, señala Massonnet.

Por esta razón, hacer predicciones no es tarea fácil.

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Por qué no hubo huracanes en el Atlántico durante agosto por primera vez en 25 años

El primer huracán de la temporada, Danielle, apenas se formó en septiembre, algo inusual para estos fenómenos metereológicos.
7 de septiembre, 2022
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Agosto es temporada de huracanes en el Atlántico.

A lo largo de los últimos años algunos de los huracanes más devastadores han llegado durante este mes: Katrina, entre el 23 y el 25 de agosto de 2005, o Andrew, entre el 16 y el 28 de agosto de 1992, entre otros.

Sin embargo, se acabó el mes, y según los registros meteorológicos, durante este lapso de tiempo no se nombró a ningún huracán y solo tres tormentas llegaron a recibir un nombre.

Es algo que para los expertos es inusual: es la primera vez que ocurre desde 1997.

Y es mucho más inesperado después de que 2021 fuera un año récord en formación de huracanes (en una semana se registraron cuatro de estas tomentas al mismo tiempo).

Todo esto contrasta con lo que los observatorios meteorológicos habían previsto: que la temporada de huracanes sería muy similar a la del año anterior.

Para Jim Dale, meteorólogo de British Weather Services, la razón técnica para que esto haya ocurrido tiene que ver con una combinación de factores: aire seco y estable, con presencia de polvo del desierto del Sahara que evita la formación de tormentas, y vientos hostiles que han suprimido la generación de huracanes.

Agosto.

Getty Images
Huracanes que causaron serios destrozos como Katrina o Andrew ocurrieron en el mes de agosto.

“Sin embargo, no hay una explicación contundente de por qué el primer huracán de la temporada, que comenzó el 1 de junio, apareció recién en septiembre. Hay una especie de caos, que hace que en 2021 tengamos cinco fenómenos meteorológicos al mismo tiempo y este año, en más de un mes, no hayamos visto uno de consideración”, le dijo Dale a BBC Mundo.

Para Dale queda claro que el cambio climático tiene relación con este tipo de comportamientos del clima, pero no es la única explicación.

“Hay que tener algo claro: no hay una sola respuesta a este fenómeno. Lo que vemos aquí es la suma de muchos factores que coinciden en este momento. Pero tengamos muy claro que la temporada no ha terminado”, señala el meteorólogo.

El primer huracán: también inusual

Tras finalizar agosto, entonces, comenzaron a aparecer los huracanes. Al primero de la temporada se le denominó Danielle.

Pero Danielle también ha sido inusual: es el más tardío primer huracán de la temporada en el Atlántico desde 2013.

Además, “se forma en la latitud 38 norte, un lugar poco usual para estos fenómenos”, señala Dale.

Y agrega que para que los huracanes ganen potencia es necesario el impulso de una corriente cálida.

“Esto sí es una evidencia de cómo el cambio climático está afectando la presencia de estos fenómenos. Cada vez más al norte se pueden encontrar corrientes calientes, que seguirán impulsando la aparición de huracanes en esta región del planeta”, agrega.

Por otra parte, Michael Lowry, especialista en huracanes de WPLG, afiliada de Miami TV, escribió en su cuenta de Twitter que la temperatura de la superficie del mar cerca de donde se formó Danielle superó los 80 grados Fahrenheit (26ºC) por primera vez desde que se llevan registros satélitales.

“Con esa temperatura, están compitiendo con las aguas cálidas del Caribe”, agrega Lowry.

Sin embargo, tanto Dale como otros expertos señalan que este comienzo “lento” de la temporada no significa que no habrá huracanes que puedan causar serios destrozos.

“Estamos viendo una temporada por debajo del promedio, pero no podemos olvidar que las predicciones señalan que esta sería una temporada por encima del promedio y todavía falta ver cómo va a terminar“, dijo Dale.


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