Saint Denis, el barrio de París en el que muchos justifican los ataques de Estado Islámico
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Saint Denis, el barrio de París en el que muchos justifican los ataques de Estado Islámico

Saint Denis es un barrio multiétnico, multicultural y con poca empatía por los atentados perpetrados en París.
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Por Cagil Kasapoglu de BBC Mundo
18 de noviembre, 2015
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Policías toman posiciones en Saint Denis, un suburbio al norte de París. // Foto: AP.

Policías toman posiciones en Saint Denis, un suburbio al norte de París. // Foto: AP.

El suburbio parisino de Saint Denis amaneció cerrado este miércoles. Una redada policial como parte de un operativo contra los sospechosos de losataques en París el viernes pasado puso en relieve a este barrio periférico de de la capital francesa en el marco del debate sobre la radicalización en el país.

Mientras los parisinos regresan tímidamente a los cafés, restaurantes y teatros, el ambiente entre los jóvenes de este barrio –a menos de 30 minutos por tren del centro de la capital– está muy lejos del dinámico estilo de vida que caracteriza a los distritos centrales.

Alrededor de la Place de la Republique, en el centro de París, en las calles alejadas de los ataques mortales, la conversación es de solidaridad. Pero, en Saint Denis, es diferente.

“Seguro, solidaridad… pero, ¿no crees que están exagerando lo de los ataques en París cuando hay más sirios muriendo todos los días?”.

Eso fue lo que escuché en Saint Denis, un lugar multicultural, multiétnico con una población africana, argelina, india, china, turca y de muchos otros lados.

Muchos aquí son indocumentados y no tienen permiso legal ni identificación que les permita trabajar.

El crimen pulula, con altas tasas de robo, delitos relacionados a las drogas y asesinato.

Kebabs sobre ruedas

Lo primero que se hace evidente cuando se sale de la estación son los carritos de supermercado con una improvisada parrilla acoplada encima.

Principalmente operados por los franceses de origen africano, estos son expendios móviles de kebab, la tradicional comida de Oriente Medio. Están sobre ruedas porque, supuestamente, facilitan escapar a la policía más rápido: son ilegales.

En la zona también se ve una variedad de restaurantes, carnicerías halal (o carne permitida en la religión musulmana) y postres del Magreb.

Las tiendas chinas venden todo tipo de artefactos, mientras las boutiquesdespliegan brillantes vestidos bordados con lentejuelas y encaje en vitrinas a lo largo de la avenida principal, la rue de la Republique.

“Nada que hacer”

Celine Inerrakene y su amiga Lema Cau, tienen ambas 17 años, y son parte de la generación “banlieue” (como se denomina en francés un barrio periférico).

Cuando les pregunto sobre los ataque en París, Celine responsabiliza la política del gobierno francés.

Celine y Lema
Image captionCeline (izq.) y Lema son parte de la generación “banlieue”.

“Creo que se va a dar una Tercera Guerra Mundial. Pero Francia se la buscó por su intervención en Siria“, dice.

“Los ataques en París duraron tres horas, pero esto sucede todos los días en Siria. Y los palestinos también han estado muriendo”.

“Una cuarta parte de París dice: ‘Recen por los franceses, recen por París’, pero no lo hacen por los palestinos”, señala.

“Han estado instando a la solidaridad con los palestinos durante algún tiempo pero sólo lo hicieron por estar a la moda”.

Atek Riles, de 19 años, trabaja en una carnicería halal y tiene un argumento similar.

Nacido en Saint Denis, casi nunca sale del área y no tiene mucha empatía por lo que sucedió en París.

Atek Riles
Image captionAtek no está muy conmovido con los ataques de París, señalando que en Siria mueren 160 cada día.

“Si miras más de cerca a Siria, ya hay casi 250.000 muertos allí. Eso es como 160 al día. Así que no me conmocionan estos ataques de París. Son importantes, por supuesto, pero no hay nada que podamos hacer”.

Aunque este barrio se ha visto envuelto en la violencia, Atek cree que no todos los que se crecen en Saint Denis corren el riesgo de ser adoctrinados por islamistas.

“Los que se radicalizan son mentalmente débiles. Yo solía molestarme con lo que la gente decía sobre los banlieues pero, ahora, ni me importa. Ellos tienen sus vidas, nosotros las nuestras“.

Lavado de cerebro

Los residentes aquí se sienten separados del resto de París. Con frecuencia escucho declaraciones como “ellos y nosotros”.

Esa separación del resto de la sociedad francesa la resalta Nilgul, una mujer de 29 años, de etnia turca, nacida en Saint Denis.

Abdullah
Image captionAbdullah señala el lugar donde una bala impactó la puerta de su tienda durante un tiroteo.

Mucho del resentimiento aquí se remonta a la guerra de Francia en Argelia, de 1954-62, en la que por lo menos 60.000 civiles argelinos murieron, señala.

“Su problema no es París. La razón por la cual se radicalizan podría ser el deseo de tomar venganza a nombre de sus padres”, cree.

“Pero también son débiles mentalmente. Su debilidad está siendo explotada en nombre del islam. Les están lavando el cerebro”.

Mapa Saint Denis

Abdullah, que nació en Turquía, me muestra los huecos de bala en su tienda, que recibió los impactos el mes pasado cuando un hombre armado perseguía a otro.

Virtualmente no pasa un día sin algún incidente“, dice.

“Este es el lugar más peligroso de París”, comenta una mujer marroquí que trabaja como traductora del árabe en la comisaría local.

Policía en Saint Denis
Image captionLa policía dice que es difícil patrullar en Saint Denis.

Cuando me dirijo de vuelta a la estación, los kebabs ambulantes ya no se ven por ningún lado. En el sitio donde estaban hay tres policías.

Les pregunto que resuman en unas palabras Saint Denis.

“Podrido”, dice uno. De pronto, tal vez arrepentido de la palabra que escogió, añade: “Difícil, diría yo. En una palabra, este es un sitio difícil“.

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Petro presidente: 3 hitos que hacen que su llegada al poder en Colombia sea histórica (y que las expectativas sean tan altas)

Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda; y la primera vicepresidente afro, Francia Márquez, asumieron el poder en Colombia este domingo.
7 de agosto, 2022
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El primer presidente de izquierda. La primera vicepresidente afro. La primera vez que el progresismo tiene mayorías en el Congreso. Nadie tan ajeno a las élites políticas había llegado al poder, mucho menos un exguerrillero y una activista ambiental.

La lista de hitos históricos que produce el ascenso de Gustavo Petro y Francia Márquez es larga. Reflejo de un camino inexplorado que empieza a recorrerse este 7 de agosto, cuando el Pacto Histórico, la coalición petrista, asumió las riendas del Estado colombiano.

Desde la victoria electoral, el 19 de junio, los símbolos y celebraciones reivindicativas de una parte de la población que hasta ahora se sintió no solo subrepresentada en la política, sino abandonada por el Estado, han dominado el debate público. Se habla de un acuerdo nacional por la vida y por la paz. Las expectativas son enormes.

Es probable que con el paso de los días el carácter histórico de la presidencia pase a un segundo plano. La manera como el gobierno busque cumplir las complejas demandas sociales, económicas y políticas concentrará la atención de los colombianos.

La vara que el mismo Petro se puso es, como él admite, tan alta que parece difícil de cumplir en cuatro años de mandato. Enfrenta, además, una sensible situación económica, un contexto internacional incierto y un persistente conflicto armado en algunas regiones del país.

Con 11,2 millones de votos, Petro es el candidato más votado de la historia. Pero por el otro candidato, Rodolfo Hernández, votaron 10,5 millones que estarán alerta a cualquier movimiento que consideren perjudicial. La oposición, si bien dividida tras las elecciones, promete una veeduría rigurosa a través del Congreso, la prensa y otras entidades estatales y no gubernamentales.

Solo el desempeño del gobierno permitirá saber si Petro y Márquez estuvieron a la altura de su propia condición histórica.

Una mirada a los hitos que significó su presidencia explica por qué las expectativas son tan altas.

Gustavo Petro

Getty Images

1. El primer presidente de izquierda

En dos siglos de historia republicana son pocos los ejemplos de gobiernos alternativos que buscaron un cambio de fondo del modelo político y económico que rigió al país desde un principio.

Hubo presidentes reformistas como Alfonso López Pumarejo en los años 30 o líderes populares que marcaron la política como Jorge Eliécer Gaitán en los 40, pero los cambios del primero fueron frustrados por una derecha reaccionaria, y al segundo lo mataron en plena campaña electoral.

Petro, como ellos, tiene una lectura crítica del modelo colombiano. Quiere reformar elementos sensibles como la propiedad de la tierra, la explotación de recursos naturales y los sistemas de pensiones, salud y educación.

Exguerrillero del M19, vehemente congresista que denunció la corrupción de la clase política y polémico exalcalde de Bogotá que peleó con todos los poderes existentes, Petro ha intentado moderar su figura durante la campaña y tras la victoria.

La pregunta que se empieza a responder este domingo es si el Petro de izquierda obsesionado con la ruptura será remplazado por un ecuánime constructor de acuerdos que busca un cambio gradual y moderado.

El alcance de su agenda de izquierda, que por primera vez llega al poder en Colombia, dependerá de cuál de esas dos versiones termina siendo el que gobierna.

Gustavo Petro y Francia Marquez

Getty Images
Gustavo Petro y Francia Márquez.

2. El primer exguerrillero en el poder

La ausencia de dirigentes de izquierda en la Casa de Nariño se explica, en parte, por la guerra de guerrillas que inició en los años 60. La fobia por una agenda que sonara subversiva, la derechización de las Fuerzas Armadas y la alianza con Estados Unidos en plena Guerra Fría marcaron la política colombiana durante al menos 40 años.

Pero el país ha ido cambiando. Se firmó una Constitución avanzada en 1991, las diversas regiones se conectaron entre sí gracias a una revolución de infraestructura y las nuevas generaciones empezaron a pasar la página del conflicto armado, sobre todo después de la firma de la paz con las FARC en 2016.

Son cambios de fondo que generaron el espacio político para que un exmilitante de una guerrilla fuera presidente.

En 1977, a sus 17 años, Petro entró al Movimiento 19 de abril (M-19), una organización insurgente de corte urbano y socialdemócrata que se creó tras un fraude electoral en 1970.

Estuvo en esa guerrilla durante una década. Fue dos veces detenido y torturado, denuncia. Viajó por todo el país impulsando la revolución. Al final, cuando el M-19 se desmovilizó en 1990, se tuvo que exiliar en Europa por cuatro años.

Desde que volvió, en 1994, Petro se convirtió en una figura clave de la política, pero el economista hasta ahora no había podido quitarse el rótulo de exguerrillero.

“La paz es que alguien como yo pueda ser presidente y que alguien como Francia pueda ser vicepresidenta”, dijo en su discurso de victoria en junio.

Nadie se imaginaba que alguien como él, que representa todo lo que millones de colombianos rechazan de manera visceral, pudiera llegar al poder. Pero pudo. E hizo historia.

Poster de Vivir sabroso

Getty Images
“Vivir sabroso” es uno de los lemas de campaña de Márquez

3. El primer gobierno que representa la diversidad de Colombia

Colombia tiene una de las poblaciones afro más grandes de América Latina. Sus regiones, además, tienen la biodiversidad de un continente entero. Pocos países en el mundo tienen una multiplicidad tan amplia de comunidades indígenas.

Pero la inmensa diversidad étnica, racial y geográfica de Colombia no había tenido una representación en el gobierno nacional. Hasta ahora.

La vicepresidenta, Francia Márquez, viene de una de esas regiones aisladas y discriminadas: el Cauca, en el suroccidente. Se hizo política por su activismo en contra de mineras multinacionales que buscaban explotar su tierra ancestral. Es negra y feminista. Fue empleada del servicio y madre soltera.

El perfil de Márquez, tan similar al de millones de mujeres, puso a los colombianos a hablar de racismo, clasismo y género durante la campaña. Temas ausentes en campañas anteriores que ahora marcaron la pauta.

Tanto fue el impacto de Márquez en la candidatura de Petro que millones de personas en las zonas periféricas del país, donde primó la abstención durante décadas, participaron de los comicios. Fue la clave de la victoria en segunda vuelta.

Petro anunció que el embajador en Estados Unidos será un dirigente afro del Chocó experto en medio ambiente, Luis Gilberto Murillo, y que la embajadora ante la ONU será una líder indígena dedicada a defender los derechos ancestrales, Leonor Zalabata.

Son nombramientos inéditos, simbólicos, que se añaden a la lista de novedades que representa el gobierno que inicia este domingo.


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