10 ideas polémicas en las que Donald Trump realmente cree
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10 ideas polémicas en las que Donald Trump realmente cree

Trump se volvió a colocar en el ojo del huracán al pedir que se prohíba la entrada de los musulmanes a Estados Unidos, pero ese no es su único planteamiento polémico.
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Por BBC Mundo
8 de diciembre, 2015
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Donald Trump encabeza las encuestas dentro del Partido Republicano.. // Foto: AP.

Donald Trump encabeza las encuestas dentro del Partido Republicano.. // Foto: AP.

El precandidato por el partido Republicano a la presidencia de EU Donald Trump lo dijo sin inmutarse, mientras leía su propio comunicado:

“Donald J. Trump le pide al gobierno que le prohíba la entrada total y completa a los musulmanes que quieran ingresar en nuestro país“, demandó desde las entrañas del portaviones USS Yorktown, donde se encontraba conmemorando un nuevo aniversario del ataque de Pearl Habor, ocurrido en 1941.

La ceremonia tuvo lugar una semana después del ataque en San Bernardino, California, en el que un matrimonio musulmán acusado de haberse radicalizado mató a 14 personas.

Y el empresario justificó así su demanda: “Es obvio para cualquiera que el odio va más allá de toda comprensión. De dónde viene ese odio y por qué es algo que tendremos que determinar. Hasta entonces, nuestro país no puede ser víctima de estos horrendos ataques perpetrados por gente que solo cree en la yihad”.

La indignación ante estas palabras no se hizo esperar y las declaraciones de rechazo llegaron desde el propio Partido Republicano hasta Naciones Unidas, pasando por el Partido Demócrata, representantes de la comunidad musulmana y líderes de varios países.

Su rival en la carrera por la nominación republicana, Jeb Bush, tildó a Trump de“desquiciado”, y el exvicepresidente Dick Cheney señaló que la idea “va en contra de todo lo que creemos”.

“Simplemente tonto”, fue el calificativo del senador republicano por Arizona, John McCain.

La Casa Blanca también expresó su desacuerdo y el primer ministro de Reino Unido, David Cameron, dijo que las palabras de Trump “causan división, no ayudany son simplemente erróneas”.

Más allá de la gravedad del pronunciamiento (cerca de tres millones de musulmanes viven en Estados Unidos, aunque Trump puso en la mira a los turistas y potenciales inmigrantes en particular), cabe recordar que éste hace parte de un largo repertorio de ideas polémicas esbozadas por el precandidato.

Y con esta retórica, Trump ha llegado a los primeros lugares en la intención de voto republicano.

La última encuesta publicada por la cadena de noticias CNN y la consultora ORC lo ubica de primero entre los aspirantes republicanos a la Casa Blanca, con un 36% de favorabilidad frente al 16% que presenta su inmediato seguidor, el senador Ted Cruz.

Por eso en BBC Mundo quisimos revisar esas ideas que, a pesar del rechazo de la opinión pública, han calado en las audiencias que piensan participar en las elecciones primarias del partido Republicano.

1. Con Gadhafi y Sadam las cosas serían mejor

La situación sería mucho mejor si Saddam Hussein y Muammar Gaddhafi estuvieran vivos.

Trump le dijo a CNN que él cree que la situación en Libia e Irak es “mucho peor” que cuando estaban los dos líderes en el poder

“Estoy seguro al cien por cien de que el mundo sería mejor si Sadam Husein y Muammar Gaddafi aún estuvieran en poder. Libia es un desastre. Irak es un desastre. Siria también”

2. Él le ganaría a China

China debería trabajar en varios asuntos para poder negociar con Estados Unidos de forma más equitativa.

Si resultara elegido, Trump haría que China devaluara su moneda y forzaría al gigante asiático a cambiar sus estándares ambientales y laborales.

“¿Cuándo fue la última vez que alguien vio ganarle, digamos, a China, en un acuerdo comercial? Nos matan. Yo le gano a China todo el tiempo. Todo el tiempo”

3. El ahogamiento simulado “es poca cosa”

Trump cree que Estados Unidos debe utilizar métodos de tortura como el “submarino” o ahogamiento simulado (cubrir la cara de una persona con una manta y verter agua sobre su rostro) y otras modalidades en los “interrogatorios extremos” que forman parte de su lucha contra el autodenominado Estado Islámico.

A su modo de ver esos métodos son “minucias” en comparación con las tácticas usadas por los militantes de EI, tales como las decapitaciones.

“Creo que el ahogamiento simulado es muy poca cosa comparado con lo que ellos nos hacen a nosotros”.

4. Donald Trump es un buen tipo

Trump cree que él es esencialmente “un buen tipo”. En su más reciente libro,“Crippled America” (“Estados Unidos lisiado”), escribió: “Soy realmente un buen tipo, créanme, me siento orgulloso de serlo, pero a la vez soy apasionado en la aspiración de que nuestro país sea grande de nuevo”.

“Soy realmente un buen tipo, créanme, me siento orgulloso de serlo, pero a la vez soy apasionado en el profundo deseo de que nuestro país sea grande de nuevo”

5. Es posible bombardear a EI hasta erradicarlo

Trump “bombardearía a Estado Islámico hasta hacerlo desaparecer de la faz de la tierra”. Él cree que ningún otro candidato sería lo suficientemente fuerte ante el autodenominado Califato. Su estrategia sería cortar su acceso a las plantas petroleras.

“¿Saben por qué son ricos? Porque tienen petróleo. Les arrebataré por completo su fuente de riqueza, que es el crudo. Los bombardearé hasta erradicarlos”

6. El cambio climático es una mentira

El cambio climático es solo una cuestión de “el clima”. Aunque el magnate cree importante mantener limpios el aire y el agua, considera que el “cambio climático” es una mentira y cree que poner restricciones ambientales para los negocios reduce la competitividad en el mercado global.

“Deberíamos concentrarnos en un aire limpio y hermoso. No en el caro y quebrador de negocios calentamiento global. El calentamiento global es una total, y muy cara, estafa”

7. Se puede deportar a 11 millones de inmigrantes

Quiere promover una masiva deportación de por lo menos 11 millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos. Su idea no solo es criticada por xenófoba, sino también por derrochadora: se calcula que hacerlo podría costar cerca de US$114.000 millones.

Pero no solo es la deportación. De llegar a ser presidente, terminaría con la “ciudadanía por nacimiento”, la legislación que garantiza la ciudadanía estadounidense a las personas que hayan nacido en su suelo, sin importar si son hijos de inmigrantes indocumentados.

“Vamos a mantener a las familias juntas, pero se tienen que ir. Una nación sin fronteras no es una nación”

8. La solución al problema de la migración es un gran muro

El aspirante a la candidatura republicana quiere construir “un gran, gran muro” entre Estados Unidos y México para mantener alejados a los inmigrantes indocumentados, así como evitar la entrada de refugiados sirios.

Trump ha sugerido que los mexicanos que han llegado a EU. son en su mayoría criminales.

“Ellos están trayendo drogas, crimen y además, son violadores”, dijo.

Además cree que México debe pagar por ese muro, que según estimaciones de la BBC podría costar entre US$2.200 millones y US$13.000 millones.

“Los líderes de México se han aprovechado de Estados Unidos al usar la inmigración ilegal para exportar el crimen y la pobreza de su propio país. Ellos deben pagar por el muro”

9. Se llevaría bien con Putin

Él y Vladimir Putin se “llevarían muy bien”. En una entrevista con CNN, Trump dijo que Putin y Obama no se caen tan bien como para negociar, pero que él probablemente se llevaría muy bien con él. “Y es posible que no tuviéramos los problemas que estamos teniendo ahora”.

“Hay que acercarse a personas como él. Con Putin hay que llevarse bien. Obama no se lleva bien con nadie. Según él, estamos rodeados de enemigos”

10. Hay que vigilar las mezquitas

Debe existir vigilancia federal en las mezquitas de EU: Trump cree que los musulmanes deben ser vigilados por las fuerzas de seguridad como una iniciativa “contraterrorista” y no le importa si esta iniciativa es vista como “políticamente incorrecta”.

“Cuando los refugiados sirios comiencen a llegar a este país, no sabemos si son del Estado Islámico o si se tratará de un ‘caballo de Troya’. Por eso, es necesaria una vigilancia”
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Quién vigila la radiación del 5G (y cuáles son sus verdaderos riesgos)

Esta nueva tecnología regresa el eterno debate sobre los efectos sobre la salud de las radiaciones electromagnéticas. Estos, sin embargo, son descartados por todas las agencias internacionales.
27 de octubre, 2020
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Seúl

Getty Images
Corea del Sur ya tiene una red 5G en todo el país.

Decenas de antenas, dispositivos bluetooth y cientos de teléfonos móviles nos rodean e irradian cada día. Por no hablar de la telefonía 5G que, al parecer, acabará con la vida en la Tierra. ¡Tanta radiación no puede ser buena!

¿Quién controla los niveles de exposición y los posibles efectos sobre la salud?

Percepción del riesgo

Los campos electromagnéticos están presentes en la naturaleza desde antes de la aparición del ser humano. La luz solar, los rayos cósmicos, las tormentas y la radiación natural terrestre son fuentes de exposición a estos campos.

A mediados de los años 90, se comenzaron a desplegar las redes de antenas de telefonía móvil. Aunque se hacían con estándares técnicos internacionales, que ya tenían en cuenta la protección de la población, no se ofreció la suficiente información al respecto.

A pesar de una reacción rápida por parte de organismos, operadoras y expertos, la percepción de riesgo se instaló entre los ciudadanos. También caló en instituciones, administraciones locales y asociaciones.

Así, se produjo una situación paradigmática. Por un lado, el rechazo a las antenas era un fenómeno global. Por el otro, crecía la demanda universal del servicio.

Ilustracion 5G

Getty Images
La red 5G es mucho más que la mejora de la red 4G.

La OMS parece tenerlo claro

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Unión Europea fueron conscientes a principios de los 2000 de esa carencia y de la necesidad de dar respuesta a una inquietud y percepción social del riesgo asociado a la telefonía móvil.

Aunque esta percepción e inquietud estaban sobredimensionadas.

A pesar de los esfuerzos realizados para informar y tranquilizar a la población, la OMS reconoció en 2006 que “algunas personas consideran probable que la exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia entrañe riesgos y que éstos puedan ser incluso graves”.

En la revisión de 2014, la OMS aseguraba que “hasta la fecha no se ha confirmado que el uso del teléfono móvil tenga efectos perjudiciales para la salud”.

En otro documento publicado a comienzos de este 2020 sobre el 5G, insiste en que en las últimas décadas no hay estudios científicos que demuestren una relación causal que pueda hacer temer efectos sobre la salud.

“El calentamiento de tejidos es el principal mecanismo de interacción entre los campos electromagnéticos de radiofrecuencia y el cuerpo humano”.

Ese posible efecto, a los niveles habituales de exposición, es insignificante. Por eso es importante que los niveles se mantengan por debajo de los límites establecidos por agencias internacionales independientes.

Mujer con una tablet.

Getty Images
La OMS ha dicho que no hay estudios científicos que demuestren una relación causal del 5G que pueda hacer temer efectos sobre la salud.

Quién y cómo se establecen los límites de exposición

En 1992 se estableció en Alemania la Comisión Internacional de Protección frente a Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP). Esta organización científica, independiente y sin ánimo de lucro, revisa periódicamente y de forma sistemática las evidencias científicas para determinar los niveles a los cuales se producen efectos biológicos.

No solo de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia, sino también de otras radiaciones electromagnéticas como la luz visible, los infrarrojos y los ultravioletas que, por encima de ciertos niveles, también pueden resultar muy peligrosos.

Por eso se fijan niveles de seguridad y, por eso mismo, no debemos preocuparnos de la radiación que emite el mando a distancia de nuestra tele. Tampoco del router wifi de nuestra casa o de nuestro teléfono inalámbrico.

El proceso de revisión es abierto y su publicación se realiza en una revista científica tras un proceso de revisión por pares.

Así, una vez se establecen los niveles a los cuales se observan efectos para cada frecuencia, se aplica un factor de precaución o seguridad de 50.

Estos valores son aceptados por la mayor parte de los países occidentales desde hace décadas y se adoptan en las correspondientes legislaciones.

Además, existen otras agencias u organismos que realizan una revisión similar. Por ejemplo el Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE) y la Food and Drug Administration de Estados Unidos.

Estos tres organismos, en los últimos meses y coincidiendo con el despliegue de la 5G, han revisado y publicado sus guías de límites seguros de exposición humana.

La mano negra de la industria

Que la industria está detrás de todas estas regulaciones e instituciones es un argumento reiterado por los movimientos antiantenas -ahora anti-5G- que parecen acoger toda clase de creencias conspiranoicas con respecto, también, a las mascarillas, las vacunas y la COVID-19.

En realidad han sido la industria y los profesionales del sector los más interesados en garantizar que las radiaciones emitidas por las antenas fueran seguras y que los niveles de potencia estuviesen dentro de los límites permitidos.

Transmisión de eventos deportivos en dos pantallas.

Getty Images
Con la conexión 5G se podrán conectar muchos dispositivos al mismo tiempo.

El Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación (COIT), como entidad de derecho público al servicio de la sociedad, fue la primera organización que ya en 2001 elaboró un informe sobre las radiofrecuencias de telefonía móvil.

Con ello se pretendía informar a la ciudadanía y mitigar la inquietud que ya surgía ante el desconocimiento de esta tecnología y la normativa que la regula.

La labor de difusión se centró en ayuntamientos y asociaciones ciudadanas, aunque se ha seguido trabajando durante todos estos años con todo tipo de administraciones e instituciones.

En 2006, se creó el Comité Científico Asesor de Radiofrecuencias y Salud (CCARS), comité independiente compuesto por profesionales de gran prestigio -en campos como la medicina, física, química, biología, ingeniería de telecomunicación y derecho-, que, desde entonces, ha elaborado cinco informes trienales de referencia.

En ellos recogen las evidencias científicas existentes sobre el impacto de los campos electromagnéticos en la salud.

Además, ha publicado numerosos documentos sobre tecnologías concretas -el último sobre 5G-, con el ánimo de informar verazmente a la sociedad, manteniendo siempre el conocimiento científico riguroso como referencia.

Sus informes han tratado siempre de arrojar luz y evitar cualquier tergiversación que de forma interesada se intentara hacer sobre el efecto de estas tecnologías sobre la salud.

Incluidas comparaciones sin fundamento con sustancias, como el tabaco o el alcohol, que la ciencia sí ha demostrado como perniciosas incluso en pequeñas cantidades.

5G

Getty Images
Los verdaderos riesgos de estas tecnologías son los asociados a la dependencia, problemas musculares, malas posturas y al condicionamiento de nuestras relaciones personales y hábitos saludables.

Los verdaderos riesgos para la salud

Decir que los campos electromagnéticos de radiofrecuencia son inocuos es falso si no se acompaña de la frase “a los niveles habituales de exposición”.

Dichos niveles están decenas o centenas de miles de veces por debajo de los de seguridad marcados por ICNIRP.

Es lo que han demostrado numerosos estudios y revisiones sistemáticas de exposición personal en condiciones reales.

Pero hay efectos constatados derivados del uso de dispositivos y que no son consecuencia de las radiaciones que emiten.

Así, se ha demostrado que su uso puede provocar dependencia, problemas musculares, malas posturas y que condicionan nuestras relaciones personales y hábitos saludables.

Dichos efectos, sin embargo, no son denunciados por los movimientos en contra de estas tecnologías.

Ilustración 5G

Getty Images
Hay una proliferación de un cierto “negocio del miedo” vinculado a las nuevas tecnologías.

Negar la evidencia, ¿con qué fin?

Quizá piense que existe cierta controversia científica en este tema.

Habrá oído que “numerosos científicos alertan de los efectos” en cuestionables llamamientos internacionales, algún pseudoinforme como el Bioinitiative o declaración política ajena a la Unión Europea, como la declaración 1815 del Consejo de Europa.

Todos tienen en común su falta de rigor, el establecimiento de límites de forma arbitraria o la extrapolación inadecuada de estudios en animales o de laboratorio sin tener en cuenta las condiciones reales.

En 30 años, no se ha publicado una revisión sistemática o metaanálisis -los estudios con mayor fortaleza en ciencia- que demuestre sus alarmantes augurios y peligros para la salud (efectos sobre el sueño, la concentración, fisiológicos, hipersensibilidad o, incluso, cáncer).

En cambio, sí es constatable la relación de sus promotores con la proliferación de un cierto “negocio del miedo” a partir de datos tergiversados, erróneos y en ningún caso avalados por la evidencia científica.

Y ese negocio que se basa en esos datos afecta tanto a ámbitos como el médico-sanitario, con diagnósticos o prescripciones no fundamentados en el conocimiento médico; el legal, con denuncias insostenibles basadas en opiniones de supuestos expertos, medios de información carentes de credibilidad (webs pseudocientíficas) o, incluso, empresas que ofrecen aparatos y dispositivos de protección completamente innecesarios.

Todo un negocio basado en el miedo y el desconocimiento que sigue alimentando esa falsa percepción de que vivimos radiados al límite.

*Alberto Nájera López es doctor en radiología y medicina física y profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha y Juan Carlos López es ingeniero de telecomunicaciones y catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Puedes leer la versión original aquí.


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https://www.youtube.com/watch?v=6ekpZ0RCrs4&t=8s

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