Apenas 60% del DF es accesible para personas con discapacidad; la ley es laxa: expertos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Apenas 60% del DF es accesible para personas con discapacidad; la ley es laxa: expertos

Las casi 500 mil personas con discapacidad que viven en la Ciudad de México enfrentan dificultades para entrar a lugares, situación que refleja problemas de accesibilidad y discriminación.
Cuartoscuro
Por Iván Ramírez Villatoro / Más por Más
3 de diciembre, 2015
Comparte
Foto: Cuartoscuro.

Foto: Cuartoscuro.

Julieta Maruri se acuerda de un restaurante, ubicado en Churubusco, que le gusta pero al que ya ni siquiera sueña con ir. No porque sea un establecimiento lujoso o de precios exorbitantes, sino porque para entrar hay que subir una escalera larguísima.

“Simplemente ya no voy. También me pasa en los cines y en los hoteles”, dice la mujer de 49 años, quien utiliza silla de ruedas porque desde que tenía cuatro años no puede usar sus piernas debido a la poliomielitis que padeció.

Como ella, las casi 500 mil personas con discapacidad que viven en la Ciudad de México —de acuerdo con el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi)— enfrentan diferentes dificultades para entrar a lugares, una situación que refleja problemas de accesibilidad y discriminación.

A pesar de los esfuerzos de la última década, el Distrito Federal sigue sin ser completamente amigable con este sector de la población, pues apenas 60% de la capital es accesible para estos ciudadanos, señala Laura Bermejo, vicepresidenta de la asociación Libre Acceso. Esta organización promueve la movilidad para las personas con discapacidad, de quienes este jueves se conmemora su día internacional.

“La accesibilidad se ha manejado a voluntad y digamos que a capricho de la gente, en el sentido de que no hay una sanción. Si tú abres un establecimiento y no lo haces accesible, nadie viene y te lo clausura”, asegura Bermejo, al sostener que el principal problema en esta materia radica en que las leyes son laxas.

Por ejemplo, la Norma Complementaria del Reglamento de Construcciones del DF señala lineamientos básicos de accesibilidad en las obras, como la construcción de rampas de acceso, sanitarios y estacionamientos accesibles, pavimento táctil y señalizaciones en braile. Sin embargo, no indica cuál es la sanción si el inmueble carece de alguno de estos elementos.

Otra muestra del problema es la Ley de Integración para las Personas con Discapacidad del DF. En su artículo 23 señala la obligación de hacer accesibles los espacios abiertos al público como plazas comerciales, centros culturales y de entretenimiento bajo pena de una suspensión, pero carece de reglamento y, por lo tanto, no determina quién debe hacer la inspección ni aplicar la sanción.

En el mejor de los casos, una persona con discapacidad puede ejercer presión para hacer que un lugar sea accesible con ayuda de autoridades conciliatorias, como las comisiones nacional y local de derechos humanos y el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred).

“Un restaurante que no tiene una rampa sí está cometiendo una conducta discriminatoria porque hay alguien que no puede entrar ahí. discriminan, unos sí y otros no”, explica Jacqueline L’Hoist, presidenta del Copred.

Avances insuficientes

Hace una semana, Julieta tuvo que esperar a que un taxi se decidiera a llevarla. Pasaron cuatro y ninguno aceptó. El quinto sólo lo hizo después de que la mujer lo amenazó con denunciarlo.

Aunque hace más de un año inició el programa de taxis preferentes en el DF —con 120 unidades con rampa para transportar a pasajeros en silla de ruedas—, Julieta cree que son insuficientes.

“Casi no hay, lo he tomado como cuatro veces pero por aquí casi no pasan. Entonces sale lo mismo, no le veo un gran cambio”, dice.

Para ella, el transporte es un asunto prioritario. Por lo general se traslada en taxi y a veces, aunque no sin dificultades, en Metro y Metrobús.

En el Metrobús, considerado 100% accesible, existen rampas para entrar a las estaciones pero varias veces le ha ocurrido que las puertas prensan su silla. Y en las estaciones del Metro que no cuentan con elevador, ha tenido que esperar hasta 45 minutos para que alguien le ayude.

“Luego la gente es insensible, como que piensan que estás pidiendo limosna, en serio. Te sacan la vuelta”, se queja.

Pese a estas dificultades, los capitalinos con alguna discapacidad —motriz, auditiva o visual— cada día se desplazan por el DF y algunos se organizan para exigir mejoras en la infraestructura local.

Fidel Pérez de León, director del Instituto para la Integración al Desarrollo de las Personas con Discapacidad del DF (Indepedi), cree que la visibilidad que poco a poco ha ganado este sector obligará a que las autoridades atiendan sus necesidades y promuevan los cambios necesarios a nivel de leyes y de políticas públicas. Incluso, urge a que esto suceda.

“Venimos de una ciudad donde no ha habido un control en el crecimiento urbano y lo que menos ha importado son las personas con discapacidad”, reconoce.

Vías al remedio

Algunos especialistas creen que estas son formas de resolver los problemas de falta de accesibilidad:

  • Para los edificios e instalaciones ya construidos y los que están en proceso, hace falta una legislación que prevea sanciones para quienes no propicien espacios accesibles, así como una autoridad que se encargue de verificarlos.
  • La experta Laura Bermejo argumenta que esto se debe a que 90% de las razones por las que un lugar no es accesible es: “Nadie te obliga a hacerlo”.
  • En 2014, la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de Accesibilidad del DF, que preveía sanciones para quienes no cumplieran con los criterios mínimos en el tema. Sin embargo, la normativa fue regresada a la ALDF para que sea discutida nuevamente en esta Legislatura.
  • Según Berjemo, además de refozar las sanciones, una solución de raíz sería llevar a cabo labores de sensibilización en sectores estratégicos de la población, como los niños, principalmente haciendo accesibles todas las escuelas de educación básica.
  • “Un niño eventualmente se convierte en adulto y, si su entorno lo ve accesible de manera natural, va eliminando los problemas de ahora y a futuro”, opina la especialista.

DF accesible, ¿poco a poquito?

La Ciudad de México ha tenido avances en materia de accesibilidad, a pesar de que persisten las dificultades para entrar en numerosos establecimientos o para transitar libremente por la capital. Por ejemplo, para finales de 2015, se espera que las instalaciones del Metro cuenten con al menos 120 elevadores. Además, los principales edificios públicos, sobre todo aquellos a los que los ciudadanos deben acudir para realizar trámites, tienen parámetros universales de accesibilidad o están bajo adecuaciones.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Qué es el friluftsliv de los escandinavos y cómo puedes aplicarlo en la pandemia de COVID

Friluftsliv significa literalmente "vida al aire libre" y comprende todas las actividades que permiten entrar en contacto con la naturaleza. ¿Cómo puedes ponerla en práctica?
Getty Images
11 de octubre, 2020
Comparte

Los escandinavos aman tanto la naturaleza que su pasión tiene hasta nombre propio: friluftsliv.

La expresión significa literalmente “vida al aire libre” y fue popularizada en la década de 1850 por el dramaturgo y poeta noruego Henrik Ibsen.

El autor de “Casa de muñecas” utilizó el término para describir la importancia de pasar tiempo en lugares remotos para el propio bienestar físico y espiritual.

Ahora que la pandemia de COVID-19 ha llevado a imponer confinamientos generalizados, esta práctica podría resultar beneficiosa para la salud física y mental, siempre y cuando se cumplan las medidas de distanciamiento social y demás precauciones para evitar los contagios.

¿Cómo puedes aplicarla en tu día a día?

Arraigo

Hoy en día, suecos, noruegos y daneses usan la expresión friluftsliv de manera amplia para referirse a actividades diversas como correr en un parque o bosque a la hora del almuerzo, ir al trabajo en bicicleta, reunirse con amigos en una sauna junto al lago (con chapuzón en el agua fría incluido) o simplemente relajarse en una cabaña de montaña.

Todos los países escandinavos tienen leyes similares que le permiten a la gente caminar o acampar prácticamente en cualquier lugar, siempre y cuando muestren respeto por la naturaleza, la vida silvestre y los lugareños.

Una mujer meditando en un área verde.

Getty Images
Sentarse y relajarse en un área verde califica como friluftsliv.

Según los datos de 2017 de la agencia estadística del gobierno de Suecia, alrededor de un tercio de los ciudadanos de ese país realiza actividades al aire libre al menos una vez a la semana. Y más de la mitad de la población tiene acceso a una casa de verano en el campo o en la costa.

Muchas empresas escandinavas incluso incentivan a sus empleados a pasar más tiempo al aire libre en horas de trabajo.

Existen incluso exenciones de impuestos para las firmas que incentivan el friluftsliv. De esta manera, compañías en algunos de estos países pueden subsidiar las actividades deportivas del personal.

“Todo esto demuestra claramente que la obsesión escandinava por el friluftsliv está más arraigada que las raíces de los omnipresentes abedules”, dice Maddy Savage, periodista de BBC Worklife, en un artículo sobre el tema publicado en 2017.

Tanto, que por ejemplo, en Noruega, han sabido mantener la práctica durante la pandemia e incluso, reforzarla.

Friluftsliv en pandemia

“Cuando la pandemia llegó a Noruega y todo se cerró, la naturaleza se mantuvo abierta 24 horas al día, 7 días a la semana. Así es como la gente podía mantenerse físicamente activa, caminando y corriendo en la naturaleza”, dijo Siri Meland, de Norsk Friluftsliv, una coalición de grupos de actividades al aire libre de Noruega, a BBC Mundo.

“La gente usaba árboles, piedras y elementos naturales en lugar de máquinas de ejercicio”.

Piernas estiradas sobre el pasto.

Getty Images
Puedes simplemente descansar en un parque…

“Con la pandemia, la frecuencia de las personas que hacen friluftsliv ha aumentado, al igual que su popularidad, especialmente entre los jóvenes”, aseguró.

Meland detalló que durante este verano, 1,5 millones de noruegos durmieron en una carpa o en una hamaca al aire libre.

“Pero la atención también se centra en lo bueno que es para la salud mental salir y, por ejemplo, dar un paseo por la naturaleza o el bosque junto a su casa”, añadió.

Friluftsliv en otros lugares

Aunque otros países no tengan la misma historia o infraestructura para la promoción del friluftsliv, es un concepto que puede exportarse fácilmente, según dijo Angeliqa Mejstedt, autora de Vandringsbloggen, un blog sueco sobre esta práctica, a Maddy Savage, de BBC Worklife.

“No tienes que comprar muchos equipos o cosas costosas para hacerlo. Usa la naturaleza cerca de donde vives”, dijo Lasse Heimdal, exsecretario general de Norsk Friluftsliv al programa The World de la Public Radio International (PRI) en septiembre.

Si vas a compartir la experiencia de la naturaleza con amigos o familiares, asegúrate de llevar mascarilla, mantener el distanciamiento social y tomar todas precauciones para evitar la propagación del COVID-19.

“No hay problema mientras sigas los consejos de las autoridades de salud”, dijo Meland.

Heimdal señaló también que pasar tiempo al aire libre produce una gran cantidad de beneficios.

“Es social, es saludable”, le dijo a PRI. “Es bueno para tu cuerpo y bueno para tu mente”.

Pero friluftsliv “no solo significa participar en deportes al aire libre”, aclaró.

“Es mucho más (que esquiar o patinar). Son todo tipo de actividades en la naturaleza”, dijo. “También estar en la naturaleza, descansar en la naturaleza. No solo se relaciona con la actividad física, sino con las experiencias en la naturaleza en una amplia gama”.

“Salir a caminar en un entorno verde es lo más fácil para todos”, dijo Meland. “La ciencia muestra que te sientes menos estresado después de solo diez minutos caminando en un entorno verde”.

Sentarse en un parque y compartir té, por ejemplo, también funciona como friluftsliv.

“Relajarse, observar la tranquilidad, descansar, estar en la naturaleza, disfrutar del olor del café en una hoguera, es friluftsliv”, dijo también Meland.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=0fHkEolNWFc&list=PLLhUyPZ7578crTFv0q0Lb134UzgFe8735&index=2

https://www.youtube.com/watch?v=8urGTdEioOQ&list=PLLhUyPZ7578crTFv0q0Lb134UzgFe8735&index=10

https://www.youtube.com/watch?v=SZY7ugs_DvI&list=PLLhUyPZ7578crTFv0q0Lb134UzgFe8735&index=17

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.