CNDH cierra caso de menor que apareció ahorcado en Yucatán en 2011; su muerte queda sin esclarecer
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CNDH cierra caso de menor que apareció ahorcado en Yucatán en 2011; su muerte queda sin esclarecer

En julio de 2011, José Felipe Castillo, un adolescente de 17 años, apareció ahorcado dentro de una cueva en Yucatán. Tres años y medio después, la investigación sobre su fallecimiento ha concluido, a pesar de que no se sabe cómo murió.
Cuartoscuro
Por Paris Martínez
15 de diciembre, 2015
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Mario Castillo acompañado de su esposa María Rosario Tzec, padres de José Felipe Castillo Tzec, se manifiestan en la sede de la CNDH. // Foto: Cuartoscuro.

Mario Castillo acompañado de su esposa María Rosario Tzec, padres de José Felipe Castillo Tzec, se manifiestan en la sede de la CNDH. // Foto: Cuartoscuro.

Si hablamos de justicia en México, el caso de José Felipe Castillo es ejemplar: él era un adolescente de 17 años que, en julio de 2011, apareció ahorcado dentro de una cueva, en Yucatán. Tres años y medio después, la investigación sobre su fallecimiento ha quedado totalmente concluida, según las autoridades mexicanas, aunque aún falte esclarecer un pequeño detalle: ¿cómo murió este niño, alguien lo mató… quién?

Cuando el cuerpo de José Felipe fue encontrado, su cabeza y sus manos presentaban diversas lesiones que no pudo ocasionarse por sí mismo: una rajadura en el cuero cabelludo, a la altura de la coronilla, de entre 15 y 20 centímetros de largo, así como distintos golpes y cortes en el dorso de sus manos y antebrazos.

Estas heridas fueron retratadas por la autoridad cuando se levantó el cadáver, pero nunca realizó ningún tipo de investigación sobre su origen, no determinó si las lesiones en las manos eran defensivas o si la herida en la cabeza había sido ocasionada durante una agresión previa a la muerte, sólo embolsaron el cuerpo y, en automático, determinaron que José Felipe se había suicidado.

Para sustentar esa conclusión, la Fiscalía General de Yucatán presentó una autopsia, que luego pudo comprobarse que era falsificada, y en la que no fueron registradas las heridas que presentaba el cuerpo del adolescente.

El acta de esta autopsia fue firmada un médico forense que, en realidad, nunca ha trabajado para la Fiscalía estatal y, peor aún, dicho documento pericial llevaba el nombre de otro muerto, no el de José Felipe.

Un día antes de morir, este adolescente –que aportaba al sustento familiar con el producto de las artesanías que realizaba en madera– había roto el compromiso matrimonial, que sostenía con otra menor de su comunidad. Ésa es, afirma su padre, Marco Antonio Castillo, la causa de que el menor fuera asesinado.

“Si tienes un poquito de dinero, en Yucatán puedes hacer lo que quieras –afirma–: si quieres matar a alguien, lo matas, y pagas por tu impunidad, y como si nada hubiera pasado.”

Ante la insistencia de los padres del menor, la Fiscalía de Yucatán realizó “entrevistas informales” con familiares de la exprometida de José Felipe, y ellos reconocieron haber estado en el lugar donde fue hallado su cadáver, un baldío en cuyo centro hay una formación cavernosa, el mismo día de la muerte.

Esta información fue recopilada por la Fiscalía, pero no hizo nada más: no solicitó a estas personas que rindieran declaración ministerial formal, para que explicaran por qué habían estado en el escenario de la muerte, el día de la muerte, si ése era un predio con el que no guardaban ninguna relación; tampoco investigó las últimas llamadas que José Felipe realizó desde su teléfono celular y, en general, no realizó un estudio de criminalística que permitiera determinar si la muerte era producto de un ataque u ocasionada voluntariamente.

De hecho, durante el siguiente año y medio transcurrido desde la muerte del menor, la autoridad no realizó ninguna diligencia orientada a esclarecer los hechos.

Todas estas irregularidades fueron denunciadas por la familia del menor artesano, en 2011, ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán, pero esta institución tampoco hizo nada.

Fue así que, en abril de 2012, los papás de José Felipe se encadenaron del cuello a un árbol, frente a las oficinas centrales de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en la Ciudad de México, hasta donde se trasladaron para exigir que el caso de su hijo fuera atraído por esta institución, ya que a nivel local nada parecía poder hacerse ya.

Ese mismo día, Raúl Plascencia Villanueva –entonces titular de la CNDH– determinó atraer el caso, ya que “los hechos denunciados implican posibles violaciones a los derechos a la seguridad jurídica y a la legalidad”, tal como explicó entonces, y durante los siguientes meses, este organismo autónomo fue confirmando todas las anomalías expuestas por los padres de José Felipe.

Además del acta forense falsificada y de la inexistencia del supuesto médico que la realizó, la CNDH constató que las autoridades del estado nunca emprendieron diligencias tendientes a esclarecer la muerte del menor; nunca tramitaron el historial de su teléfono celular, para verificar con quién mantuvo contacto antes de morir; nunca realizAron el estudio criminalístico que por ley debe hacerse en todo fallecimiento no aclarado.

La CNDH también constató que los agentes encargados del caso se robaron distintas evidencias del expediente, en especial el peritaje fotográfico que registraba las heridas en el cuerpo del menor (fotos de las que la familia conserva copias), las prendas de vestir que portaba José Felipe al morir; así como su teléfono celular.

Por todas estas irregularidades –que no fueron fueron atendidas, aún cuando el gobernador estatal, Rolando Zapata, así se había comprometido–, en septiembre de 2013 la CNDH emitió su recomendación 34/2013, al confirmar que, en el caso de José Felipe, el gobierno de Yucatán incurrió en “conductas que configuran violaciones a los derechos humanos de legalidad, seguridad jurídica, trato digno, verdad, debida procuración y acceso a la justicia”.

Dicha recomendación, exigía al gobernador de Yucatán distintas acciones, para enmendar las violaciones a los derechos humanos comprobadas, ente las que destacan integrar adecuadamente la averiguación previa por la muerte del menor, “subsanándose todas las irregularidades” detectadas; iniciar procedimientos administrativos y penales en contra de los agentes involucrados en estas irregularidades; y realizar acciones de reparación para las víctimas.

“En ese momento –recuerda el señor Marco Antonio Castillo– parecía que las cosas empezaban a componerse, yo le prometí a mi hijo en su féretro que se haría justicia, y pensaba que al fin estaba alcanzándola.”

Sin embargo, no fue así.

En vez de repetir la investigación sobre la muerte del menor, corrigiendo todas las irregularidades detectadas, la Fiscalía General de Yucatán determinó “el no ejercicio de la acción penal”, y dio por concluido el tema. No hubo nueva indagatoria, no se realizaron las diligencias pendientes, ni se desahogaron las líneas que señalan a un asesinato. El caso simplemente fue archivado.

Sobre las irregularidades cometidas por los agentes, como el robo de pruebas del expediente, la Fiscalía lo único que hizo fue cesar a dos funcionarios de sus cargos. Nunca recuperó las pruebas robadas, ni fincó cargos penales a los funcionarios que perpetraron el hurto.

Por último, como reparación del daño, el gobierno de Yucatán ofreció 50 mil pesos a cada integrante de la familia de José Felipe. Pero ese dinero, destaca su padre, fue ofrecido como un apoyo emergente para enfrentar su difícil situación económica, no como una reparación integral del daño o como un reconocimiento de responsabilidad patrimonial del Estado.

“Yo no necesito dinero –insiste–, yo lo que necesito es justicia, eso es lo que quiero.”

Con base en estas acciones del gobierno de Yucatán, la CNDH (ahora encabezada por Luis Raúl González Pérez) determinó el pasado 7 de septiembre de 2015 que las violaciones a los derechos humanos que se cometieron en este caso han quedado solventadas favorablemente, y que su recomendación 34/2013 ha sido acatada por el gobernador Rolando Zapata Bello “con pruebas de cumplimiento total”.

Esta es la historia de José Felipe, un ejemplo de la justicia en México.

–¿Que sigue? –se pregunta al señor Marco Antonio.

–Sigue la justicia internacional –afirma–, sigue la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En México no existe la justicia…”

Por cierto, el árbol en el que los papás de José Felipe se encadenaron frente a la CNDH, en 2012, para obligar a esta institución a abordar su caso, luego fue talado.

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Mark Brown, “el hombre que mató a Plutón” y nos dejó con sólo 8 planetas

Plutón solía ser el noveno planeta de nuestro Sistema Solar hasta que el autor de “Cómo maté a Plutón y por qué se lo merecía” descubrió el planeta enano Eris.
21 de noviembre, 2020
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“Durante 76 años, fue considerado como el noveno planeta de nuestro sistema solar, pero hoy, los científicos han degradado a Plutón por ser demasiado pequeño”.

Con esas palabras dio la periodista de la BBC Fiona Bruce la noticia que estaba dando la vuelta al mundo el 24 de agosto de 2006, provocando una ola de indignación generalizada.

Mientras los encargados de actualizar la información en enciclopedias y libros de texto se echaban las manos a la cabeza, en internet se multiplicaban memes en los que Plutón aparecía expresando emociones iban desde la ira hasta la soledad, pasando por la tristeza.

Y el responsable de la tragedia tenía nombre: Mike Brown, astrónomo del Instituto de Tecnología de California conocido como CalTech.

Se había especializado en el estudio del cinturón de Kuiper, una banda de cuerpos astronómicos que quedaron tras la formación del Sistema Solar.

En 2005, Brown y su equipo encontraron un objeto llamado Eris y ese hallazgo selló el destino de Plutón.

“De no haber sido por Eris -le dijo Brown a la BBC- Plutón posiblemente habría sido barrido debajo de la alfombra para siempre. Aunque desde principios de la década de 2000, los astrónomos tenían claro que Plutón era parte del cinturón de Kuiper, también estaba claro que nadie realmente quería cambiar su estatus ya que sería difícil y problemático”.

Los astrónomos no tenían muchas ganas de pelear con el público y realmente no había una razón imperiosa para cambiar el Sistema Solar, explicó el científico.

Sistema Solar con Plutón

Getty Images
Durante gran parte del siglo XX, el Sistema Solar era así.

“Así no tuviera sentido en términos científicos, estaba bien que se quedara así. El problema es que, después de que descubrimos a Eris y nos dimos cuenta de que este es más masivo que Plutón, no quedó otro remedio que hacer algo”.

Ese ‘algo’ fue finalmente fue decidido por la Unión Astronómica Internacional en agosto de 2006 después de que decidieran definir qué es un planeta.

“Algo grande”

Aunque en esta historia Mike Brown interpreta el rol del malo, la verdad es que nunca tuvo nada en contra de Plutón… todo lo contrario.

“Recuerdo que cuando era pequeño tenía un póster en mi pared con todos los planetas, sus órbitas y hasta algunos asteroides. El artista había imaginado la superficie de Plutón con unas agujas que se levantaban hacia el cielo y eran tan delicadas que parecía que si las tocabas se romperían…

“¿Cómo no me iba a fascinar un lugar tan distante, extraño y delicado? Plutón era uno de mis favoritos cuando era niño“.

El ahora planeta enano fue descubierto en 1930 por el astrónomo estadounidense Clyde Tombaugh.

Sabías que.... . [ 2.380 km es su ancho, lo que equivale a medio EE.UU. o 2/3 de la Luna ],[ 248 años terrenales equivalen a 1 año plutoniano ],[ 5 lunas y una de ellas, Caronte, es tan grande que Plutón y Caronte se orbitan entre sí como un planeta doble ], Source: Source: NASA, Image:

Los astrónomos lo habían estado buscando desde el hallazgo de Neptuno en 1846 por el francés Urbain Le Verrier. Se pensaba que “algo grande” estaba atrayendo gravitacionalmente a Neptuno y a su vecino Urano, afectando la forma de sus órbitas.

“El estadounidense Percival Lowell, quien lo llamaba ‘Planeta X’, fundó un observatorio completo para buscarlo: el observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona”.

Un accidente

Lowell falleció sin encontrarlo pero el observatorio continuó la búsqueda observando el área donde él había predicho que debería haber un planeta.

“En 1930 Tombaugh encontró un puntito de luz moviéndose. Que se moviera significaba que era parte del sistema solar; que lo hiciera lentamente significaba que estaba muy lejos”, explica Brown.

Clyde W. Tombaugh

Getty Images
El mismo año en el que degradaron a Plutón, cenizas de su descubridor Clyde W. Tombaugh fueron enviadas al espacio en la misión New Horizons, destinada a explorar el planeta enano.

“Si asumes que debe haber un planeta y encuentras algo, supones que eso es lo que debe ser.

“La predicción de Lowell no fue incorrecta, pero se basó en datos incorrectos. Resulta que las órbitas de Urano y Neptuno no están perturbadas en absoluto; ambos planetas están exactamente donde se supone que deben estar. Pero la gente no lo sabía en ese momento.

El descubrimiento de Plutón fue un accidente total“.

“Quedé boquiabierto”

En la década de 1930, no existían criterios para comparar el descubrimiento de Tombaugh, ni una definición de lo que era un planeta.

El concepto era algo vago: un planeta era, generalmente, algo dominante y redondo en el Sistema Solar.

Entonces, cuando Brown y su equipo descubrieron a Eris en 2005, y revelaron que era más grande que Plutón, fue evidente que las cosas no podían seguir así.

“Se formó un comité, el comité se disolvió y se formó un nuevo comité y el nuevo comité se disolvió. Finalmente la Unión Astronómica Internacional, la autoridad para hacer este tipo de cosas, formó otro comité con científicos e historiadores que preparó una propuesta para la reunión de 2006”.

Brown no quería involucrarse.

Imagen de Plutón enviada por New Horizons

NASA
El futuro de Plutón estaba en juego… (Imagen de NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute)

“De hecho, me escondí con mi familia en una pequeña isla en el noroeste del Pacífico donde asumí que nadie me encontraría. Pero, en el transcurso de esta reunión de la Unión Astronómica Internacional, me encontraron y mi teléfono comenzó a sonar…

“La propuesta era que Plutón conservaría su condición de planeta, Eris sería un planeta, la serie de asteroides sería un planeta y la luna de Plutón sería un planeta.

“Quedé boquiabierto: es la propuesta más loca que he visto en mi vida“.

Caso cerrado

De no haber sido por él, Plutón sería lo que tantos habíamos aprendido que era: el noveno planeta de nuestro Sistema Solar.

Pero el autor de “Cómo maté a Plutón y por qué se lo merecía” no se quedó callado.

“Estaban a punto de decir que había descubierto a un planeta -Eris-, lo que me habría convertido en el único descubridor de planetas con vida y por ende famoso, pero argumenté firmemente que eso no tenía sentido.

Sabías que.... . [ Es el único mundo (hasta ahora) nombrado por una niña de 11 años ],[ Venetia Burney de Oxford, Inglaterra, sugirió en 1930 que lo llamaran como el dios romano del inframundo. ],[ Corazón de hielo Plutón tiene un glaciar en forma de corazón más grande que Texas. ], Source: Source: NASA, Image:

“No descubrí un planeta. Descubrí este pequeño cuerpo genial que es el objeto más masivo que conocemos del cinturón de Kuiper, y eso es muy asombroso, pero simplemente no tiene la escala de un descubrimiento planetario.

“Mi argumento finalmente prevaleció abrumadoramente en la votación que tuvo lugar en la Unión Astronómica Internacional, y eso fue todo: Plutón dejó de ser un planeta.

“Yo diría que Plutón nunca lo fue. El caso se cerró y Plutón nunca volverá a ser un planeta”.

Sentimientos encontrados

La Unión Astronómica Internacional, por primera vez, precisó una definición de planeta.

Para ser un planeta, un objeto debe orbitar alrededor del Sol, ser redondo y haber despejado su vecindario, en otras palabras, no tener otros objetos cerca. En esa última condición falló Plutón.

“En el momento en que sucedió, fue emocionante; no era una decisión fácil de tomar y los astrónomos tomaron la correcta. Fue asombroso, en realidad nunca hubiera predicho que iba a suceder“.

Pero, por más que Brown intentara explicar lo sucedido, la gente se enfureció.

Sistema Solar con Plutón

Getty Images
Nada volvería a ser igual… de repente, esta profesora estaba errada.

“Ese primer año, me enviaban mensajes groseros de odio. Recibí amenazas de muerte reales”.

Al astrónomo la llamó la atención que la gente tuviera sentimientos tan fuertes respecto a Plutón.

A pesar de todo, no se arrepiente.

Fue y sigue siendo científicamente correcto. Es el esquema de clasificación correcto para nuestro sistema solar e importa pues nos permite entender realmente cómo es.

“Así que estoy encantado de haber tenido algún papel en ayudar a que el Sistema Solar se describiera de la manera correcta para los científicos y el público”.

¿Y cómo es esa descripción?

“Creo que la mejor descripción del Sistema Solar es: 8 planetas gigantes, una banda de asteroides entre Marte y Júpiter y una banda de objetos fuera de Neptuno en el cinturón de Kuiper”.


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