Conasami ignora propuesta de 86 pesos y mantiene el salario mínimo por debajo de la línea de pobreza
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Conasami ignora propuesta de 86 pesos y mantiene el salario mínimo por debajo de la línea de pobreza

A pesar de la propuesta del Gobierno del Distrito Federal y de organizaciones civiles de determinar el salario mínimo a partir de la línea de pobreza que establece el Coneval, la Conasami volvió a fijar el pago mínimo a partir de la inflación.
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Por Manu Ureste
12 de diciembre, 2015
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Foto: Cuartoscuro.

A partir del 1 de enero de 2016, el salario mínimo en todo el país será de 73.04 pesos al día. //Foto: Cuartoscuro.

A partir del próximo 1 de enero, el salario mínimo que por ley se pague a un empleado en México será de 73.04 pesos por jornada laboral.

Una cifra que, si bien implica un aumento de 2.94 pesos (4.2%), ha supuesto un frenazo para quienes veían factible un alza por encima de los 80 pesos; especialmente, tras la reforma constitucional del 19 de noviembre que acordó liberar al salario mínimo de ser una referencia para el pago de multas, derechos, o de intereses crediticios. Motivo por el que organizaciones civiles vislumbraban, por primera vez en décadas, la posibilidad de discutir un alza más allá del factor de la inflación, y sin la preocupación de provocar incrementos en tarifas y multas.

Sin embargo, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) anunció ayer viernes que su Consejo de Representantes –integrado por 11 representantes del sector obrero, otros 11 del sector empresarial, y un presidente que representa al Gobierno federal- decidió el incremento de 2.94 pesos tomando de nuevo como referencia la inflación, la cual “será de alrededor del 2.0%”, según datos del Banco de México.

Con este anuncio se pasó por alto la propuesta que apenas el pasado miércoles 9 de diciembre presentó el Gobierno del Distrito Federal (GDF) a la Conasami, en la que se planteó un aumento de 16 pesos con 23 centavos diarios para el salario mínimo, para alcanzar así los 86 pesos con 33 centavos.

Salomon Chertorivski, secretario de Desarrollo Económico de la ciudad de México aseguró tras la reunión que tuvo el miércoles con Basilio González, presidente de la Conasami, que presentaron elementos que mostraban la viabilidad de ese aumento que, agregó, permitiría cubrir las necesidades básicas de la población y reducir la pobreza.

“Esos 16 pesos se irían a ir a comprar un litro de leche, a comprar un kilogramo y medio de tortilla; esos 16 pesos inmediatamente se inyectarán en la economía”, remarcó Chertorivski.

Además, el funcionario capitalino argumentó que con la liberación del salario mínimo fruto de la reforma del pasado mes de noviembre “se carece de pretexto para no incrementarlo, ya que no elevará impuestos, hipotecas ni multas”aquí puedes leer los argumentos del GDF para incrementar el salario mínimo a 86 pesos-.

En la misma línea que el GDF, la organización Acción Ciudadana Frente a la Pobreza planteó previo al anuncio de la Conasami que el salario mínimo estuviera, al menos, en el mismo nivel de la “línea de bienestar mínimo” que establece cada mes, a partir de datos del INEGI, el Consejo Nacional de Evaluación de Política de Desarrollo Social (Coneval), organismo público que mide la pobreza en el país.

Rogelio Gómez, integrante de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, recordó en entrevista con Animal Político que la Constitución mexicana, en su artículo 123, establece que el salario mínimo “debe ser suficiente para sostener a un trabajador y su familia en sus necesidades básicas”.

A pesar de este mandato, en la actualidad el salario mínimo se encuentra por debajo del costo de la canasta básica. Es decir, por debajo de la línea de pobreza.

En este sentido, Gómez detalló que para octubre de este 2015 el Coneval estableció el costo de la canasta básica en 2 mil 638 pesos al mes para zonas urbanas. Esto es, 86.88 pesos al día, mientras que el salario mínimo en el país se ubica en 70.10 pesos, dando una diferencia de casi 17 pesos diarios, o 508 pesos al mes.

“Es una flagrante violación a la Constitución que el salario mínimo esté por debajo de la línea de pobreza que estable el Coneval”, denunció Rogelio Gómez, quien además recalcó que el salario mínimo en México “es el más bajo en la OCDE y de América Latina”, según datos del Banco Mundial y de la propia OCDE.

“Con aumento de 16 pesos, muchas industrias no podrían sobrevivir”

A pesar de los argumentos del GDF y de la propuesta de establecer el salario mínimo a partir de la línea de pobreza que marca el Coneval, tanto el presidente de la Conasami, Basilio González, como los representantes del sector obrero y empresarial en el Consejo de Representantes, José Luis Carazo y Tomás Natividad Sánchez, defendieron el incremento de 2.94 pesos en función de la inflación, en lugar de los 16 pesos con 23 centavos planteados.

“Aumentar un 22% el salario mínimo implicaría que muchas empresas no pudieran sobrevivir. Por eso estamos privilegiando la creación de empleo y la captura de más inversiones para el país, que son las partes que más interesan a los trabajadores”, dijo José Luis Carazo.

Tomás Natividad Sánchez señaló que la corrección del poder adquisitivo del salario mínimo se hará “paulatinamente” para cumplir con el mandato constitucional, pero sin acudir a “argumentos políticos, ni demagogos”.

“Un aumento del salario mínimo sin sustento en la productividad puede tener efectos negativos en la economía, en la inflación, en el empleo, y en que México deje de ser competitivo. Por eso tenemos que ir a paso a paso”, resaltó el representante empresarial.

“Porque la economía se mueve por hechos reales –agregó-, y cuando se incrementan los gastos de operación de una empresa, al empresario sólo le quedan dos caminos: o sube los precios, que no es fácil; o desemplea a gente. Así de sencillo. Por lo que si tienes cinco trabajadores, y de repente te implantan una subida del salario mínimo del 22% en lugar del 4%, pues sacas tres empleados y te quedas con dos”.

Por su parte, cuando se cuestionó al titular de la Conasami para cuándo visualizan “una recuperación significativa del salario mínimo” más allá de un alza de 2.94 pesos, éste recordó que en el incremento de los salarios entran en juego tres factores: que el Producto Interno Bruto (PIB) “crezca lo máximo posible y por un periodo largo”; que las tasas de inflación sean bajas “también por periodos largos”; y que se incremente la productividad del país.

Ante la posible inconformidad por este aumento que no llega a tres pesos -en su cuenta de Twitter, Chertorivski acusó ayer a la Conasami de “volver a violar la Constitución”-, Basilio González dijo que continuarán estudiando “la forma de avanzar en la recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo, tomando en consideración la productividad, y sin que se afecte el empleo y las demás variables económicas”.

 

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Ayotzinapa: quién es Jesús Murillo Karam, el exprocurador acusado de torturas y desaparición forzada

El extitular de la Procuraduría General de la República y principal responsable de la investigación tras la desaparición de los 43 estudiantes fue detenido este viernes.
20 de agosto, 2022
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Poco podía imaginar Jesús Murillo Karam que algunas de las frases que pronunció tras la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014 se acabarían convirtiendo en auténticos emblemas cargados de polémica que resuenan hasta el día de hoy.

Como titular de la entonces Procuraduría General de la República (Fiscalía) de México, estuvo en el ojo del escrutinio público a medida que las dudas y distintas teorías salpicaban la investigación de uno de los mayores casos de vulneración de derechos humanos en la historia del país.

Una de sus intervenciones públicas más recordadas fue cuando habló de “verdad histórica” para referirse a la entonces versión oficial de lo sucedido: que los estudiantes habían sido entregados a un grupo criminal que los habría asesinado e incinerado.

Pero ni familiares ni grupos independientes de expertos internacionales creyeron esta versión, que acabó siendo descartada oficialmente por la Fiscalía en 2020.

Este viernes, sin oponer resistencia, Murillo Karam fue detenido frente a su vivienda en Lomas de Chapultepec, una de las zonas más lujosas de Ciudad de México.

Su arresto tuvo lugar solo 24 horas después de la publicación de un informe de la Comisión de la Verdad creada en 2018 por el gobierno para esclarecer lo sucedido.

El organismo tildó de “crimen de Estado” lo ocurrido en el que “estuvieron involucradas autoridades de todos los niveles” y señaló a varios exfuncionarios, entre ellos el propio Murillo Karam.

Al exprocurador se le acusa de desaparición forzada, tortura y contra la administración de justicia en el caso Ayotzinapa.

Familiares de los desaparecidos protestan ante la sede de la cancillería

Getty Images
Familiares de los desaparecidos en Ayotzinapa protestan en la cancillería mexicana.

¿Quién es Murillo Karam?

Murillo Karam nació hace 74 años en el municipio de Real del Monte, en el estado mexicano de Hidalgo.

Tras estudiar Derecho, comenzó su carrera política como abogado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), donde ocupó el cargo de secretario general de la formación y llegó a ser diputado y senador de la República.

Entre 1993 y 1998, fue gobernador de Hidalgo, su estado natal. Posteriormente ocupó el cargo de subsecretario de gobierno de la Secretaría de Gobernación.

A finales de 2012,se incorporó al gobierno de Enrique Peña Nieto, de su mismo partido, como procurador general.

Aunque permaneció en el cargo durante poco más de dos años, durante su gestión estuvo al frente de sonados casos en México como la segunda captura en 2014 de Joaquín “el Chapo” Guzmán, exlider del cartel de Sinaloa.

Sin embargo, fue su investigación tras la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en septiembre de aquel mismo año en Iguala, Guerrero, la que marcó su labor y le acarreó un aluvión de críticas y peticiones de dimisión.

Tomás Zerón durante una conferencia de prensa.

AFP
Tomás Zerón fue el jefe de investigación de la versión establecida como “verdad histórica” se encuentra fuera de México.

Del “ya me cansé” a la “verdad histórica”

El caso pronto adquirió repercusión internacional y la presión para que la investigación liderada por la Procuraduría arrojara resultados también aumentó casi tanto como las dudas de los familiares de los jóvenes ante las explicaciones que las autoridades les ofrecían sobre lo ocurrido.

Pocas semanas después de la desaparición, en una de sus múltiples conferencias ante la prensa para ofrecer detalles de las pesquisas, Murillo Karam protagonizó uno de los momentos más nefastos y criticados de su carrera.

El exprocurador cortó las preguntas de los periodistas con un recordado “Muchas gracias, ya me cansé”, en un momento en el que la sociedad exigía respuestas sobre lo ocurrido.

Aquella icónica frase se convirtió en una especie de lema para quienes exigían justicia, hartos de la violencia y la impunidad reinantes en el país, y que protagonizaron protestas en las calles y en las redes sociales durante semanas con el hashtag #YaMeCansé

En enero de 2015, acompañado del entonces director de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón -actualmente prófugo de la justicia mexicana en Israel por su presunta vinculación con este mismo caso- Murillo Karam presentó lo que llamó “versión histórica” de lo sucedido con los jóvenes.

La teoría apuntaba a que los estudiantes habían sido entregados al grupo criminal Guerreros Unidos, quienes los habrían asesinado e incinerado en el basurero municipal de Colula, en el estado de Guerrero.

“Esta es la verdad histórica de los hechos, basada en las pruebas aportadas por la ciencia como se muestra en el expediente”, dijo Murillo Karam en aquella polémica intervención por la que recibió duras críticas de familiares de los jóvenes y organismos internacionales en desacuerdo con el transcurso de la investigación.

Un mes después, Murillo Karam dimitió y le cedió su puesto como procurador a la senadora del PRI, Arely Gómez González.

Tras la polémica, el ya exprocurador concluyó su vida profesional al frente de la mucho más tranquila Secretaría de Desarrollo Agrario, donde solo permaneció unos meses.

Desde entonces, mantuvo un perfil público bastante bajo. Su nombre solo regresaba a la luz pública gracias a las distintas investigaciones e informes de organismos publicados sobre el caso de los 43 estudiantes desaparecidos en los años recientes.

El último, el publicado por la Comisión de la Verdad este jueves y que volvió a poner a Murillo Karam sobre la palestra como una de las autoridades presuntamente responsables de “alterar hechos y circunstancias para establecer una conclusión ajena a la verdad “, culminó con la detención del considerado “arquitecto de la verdad histórica” de Ayotzinapa.


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