Debilidad del mercado externo afecta más a la economía que la inseguridad: #SemáforoEconómico
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Debilidad del mercado externo afecta más a la economía que la inseguridad: #SemáforoEconómico

El mercado externo, la inestabilidad financiera internacional y la plataforma de producción petrolera son los principales factores que ocasionan el bajo crecimiento de México, indican los expertos del Observatorio Económico de México ¿Cómo Vamos?
Cuartoscuro
9 de diciembre, 2015
Comparte
Al momento, 14% de los expertos atribuyen a la falta de seguridad el bajo crecimiento del país.. // Foto: Cuartoscuro.

Al momento, 14% de los expertos atribuyen a la falta de seguridad el bajo crecimiento del país.. // Foto: Cuartoscuro.

El indicador de seguridad y Estado de derecho del #SemáforoEconómico está en rojo y lo ha estado en todos los meses de 2015, excepto en agosto. Ello se debe a que, de acuerdo con la “Encuesta sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado” realizada por Banco de México a expertos del sector privado, al menos 10% de los encuestados perciben que la inseguridad es una de las principales razones por las cuales México no crece. Según el último dato, de noviembre de 2015, al momento 14% de los expertos atribuyen a la falta de seguridad el bajo crecimiento del país.

El que al día de hoy, 14% de los expertos consideren que la inseguridad está deteniendo el crecimiento es grave, y coloca al semáforo en rojo, pero representa una disminución con respecto a los primeros meses del año, cuando el indicador fluctuaba entre 20% y 26%.

De hecho, partir de agosto, vino una caída importante del número de expertos que consideraban que la inseguridad era el principal obstáculo al crecimiento, llegando a ser sólo el 9%, y desde entonces no se ha llegado de nuevo a los niveles con los que comenzamos el año.

Durante 2015, el mes en el que los expertos consideraron que la inseguridad afectó más el crecimiento económico fue enero, seguido de mayo, con 26% y 25%, respectivamente. Es decir, más de una cuarta parte de los expertos consideraron que la inseguridad era uno de los principales factores que más impedía el crecimiento económico.

Por el contrario, el único mes en el que el semáforo estuvo en amarillo durante 2015 fue agosto, con 9% de los encuestados percibiendo que la falta de seguridad era el principal obstáculo al crecimiento. Ello no refleja necesariamente que las condiciones de seguridad hayan mejorado en ese mes, sino que otros factores se volvieron más relevantes. Desde agosto, la debilidad del mercado externo y de la economía mundial, así como la inestabilidad financiera internacional, se colocaron como los factores que más impiden el crecimiento, quitándole el primer lugar a la inseguridad. Al día de hoy, los problemas de seguridad son el cuarto factor que más está impidiendo el crecimiento de acuerdo a los encuestados.

Es decir, la disminución en la apreciación de la inseguridad como principal obstáculo al crecimiento se dio sólo por la fuerza que han tomado otros obstáculos en los últimos meses. Los tres principales factores que ganaron terreno como principales obstáculos al crecimiento: primero, la “debilidad del mercado externo y de la economía mundial”, que pasó de 12% de las respuestas en enero a 23% en noviembre; segundo, la “inestabilidad financiera internacional”, que pasó de 9% de las respuestas en enero a 17% en noviembre, y tercero, “la plataforma de producción petrolera”, que se incluyó en el panel de respuestas en marzo 2015 y acaparó el 16% de las respuestas en noviembre.

Académicos y expertos de México ¿cómo vamos? consideran que implementar un estado de derecho pleno y tener seguridad es fundamental para lograr un mejor desempeño económico, por ello, mientras más del 10% de los expertos consideren que la seguridad es uno de los principales impedimentos al crecimiento económico en México, el semáforo económico continuará en rojo.

 

Imagen: Animal Político.

Imagen: Animal Político.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
NOOA

La Niña está de regreso: qué es y qué significa para el clima en América Latina

El fenómeno climático responsable de crudos inviernos y grandes sequías en todo el mundo ha llegado nuevamente y sus efectos se sentirán por varios meses.
NOOA
18 de octubre, 2021
Comparte

La Niña está de vuelta por segundo año consecutivo.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos anunció el jueves que el fenómeno climático responsable de crudos inviernos y grandes sequías en todo el mundo ha llegado nuevamente y hará sentir sus efectos por varios meses.

Según la NOAA, tras un periodo de relativo equilibrio atmosférico desde inicios de año, La Niña se intensificará durante las próximas semanas y no comenzará a debilitarse hasta la primavera de 2022, lo que puede tener un impacto en las lluvias, el final de la temporada de huracanes y la intensidad del próximo invierno boreal.

“Las condiciones de La Niña se han desarrollado y se espera que continúen con un 87% de probabilidad entre diciembre de 2021 y febrero de 2022“, indicó la agencia.

De acuerdo con el comunicado, los expertos comenzaron a notar que el evento climático se aproximaba en el último mes, cuando detectaron varios factores que apuntaban a su desarrollo entre ellos:

  • temperaturas de la superficie del mar por debajo del promedio en el Pacífico ecuatorial
  • anomalías térmicas en la mayor parte del Océano Pacífico central y oriental
  • anomalías en vientos del este en niveles bajos y en los vientos del oeste en los niveles superiores de la atmósfera.

Aunque generalmente los signos de su activación comienzan a detectarse en el verano boreal, ahora, como ocurrió en 2017, La Niña comenzó a manifestarse entrado el otoño.

“Nuestros científicos han estado rastreando el desarrollo potencial de La Niña desde este verano, y fue un factor en el pronóstico de la temporada de huracanes por encima de lo normal que hemos visto desarrollarse”, dijo Mike Halpert, subdirector del Centro de Predicción del Clima de la NOAA.

Pero ¿qué es la Niña y cómo afecta al clima de nuestro planeta y a América Latina?

La Niña

Para entender qué es La Niña es preciso explicar el fenómeno más general en el que se engloba: el llamado evento ENOS o El Niño-Oscilación del Sur.

El Niño es un patrón climático que causa un debilitamiento de los vientos alisios en el hemisferio sur del Pacífico.

Esos vientos, cuando son normales, arrastran las aguas superficiales desde las costas hacia el océano y esto provoca que las aguas frías de las profundidades surjan allí.

Cuando El Niño está activo, el agua del océano en la zona ecuatorial está más caliente.

BBC
Cuando El Niño está activo, el agua del océano en la zona ecuatorial está más caliente.

Esa agua fría es lo normal en la zona ecuatorial de la costa de Sudamérica.

Cuando esos vientos alisios se debilitan cesa ese proceso, al agua caliente se acumula y se produce un aumento de la superficie del mar en la costa de Perú y Ecuador, principalmente.

Ahora bien, cuando los alisios son muy fuertes y se refuerza la subida de esa agua fría en la zona ecuatorial y la temperatura del mar está por debajo de lo normal, comienza a manifestarse el fenómeno de La Niña, que viene a ser un patrón climático opuesto a las condiciones de El Niño.

Generalmente, entre las dos fases, ocurre un periodo llamado “zona neutra” (en la que nos encontrábamos hasta hace poco) en la que ninguno de los dos eventos están notablemente activos y las temperaturas están sobre el promedio.

¿Cuáles son sus efectos?

Los efectos de La Niña y el Niño, que van desde sequías a inundaciones, de lluvias intensas a huracanes, dependen siempre de la zona de la oscilación: puede producir indistintamente sequías en Latinoamérica, nevadas intensas en la zona norte de Estados Unidos o sequías en Australia o en las islas del Pacífico.

Y aunque siguen patrones, esto no implica que cada vez que se activen las condiciones se manifiesten de la misma manera: ningún evento de La Niña es como otro.

Aunque los pronósticos más certeros para la actual temporada se conocerán a finales de este mes, la NOAA y otras organizaciones meteorológicas de América Latina prevén “una La Niña de intensidad moderada“.

Esto, sin embargo, no predice por sí mismo las condiciones en las que se manifestará dado que datos históricos revelan que ha habido casos de sequías más severas en eventos débiles o moderados de La Niña que en eventos fuertes a intensos.

En años anteriores, el fenómeno se ha manifestado muy débil, aunque desde 2020 se comenzaron a experimentar síntomas de un potencial fortalecimiento como fue la larga temporada de huracanes del Atlántico, condiciones de sequía en América del Sur y fuertes lluvias en Centroamérica y el norte de Suramérica.

Cómo afectará a América Latina

Generalmente, La Niña se manifiesta en dos formas totalmente diferentes en América Latina: lluvias intensas y abundantes, aumento del caudal de los ríos y posteriores inundaciones en Colombia, Ecuador y el norte de Brasil; y en condiciones de sequía en Perú, Bolivia, el sur de Brasil, Argentina y Chile.

Varios de estos últimos países viven desde el pasado año una intensa sequía, que ha afectado los cultivos, ha secado ríos e impactado la generación hidroeléctrica.

Ahora se teme que La Niña retrase aún más la temporada de lluvias en el Cono Sur y haga de 2022 un año aún más seco.

Mientras, en el noreste de América del Sur han ocurridos deslaves en varios países y en otros, como en Colombia, las represas se encuentran en un 86% de capacidad, casi el doble de los niveles de hace un año, lo que es considerado históricamente alto.

Río Paraná

Getty Images
La sequía ha afectado a varios países de América Latina y ha “secado” ríos como el Paraná.

La NOAA ha señalado que La Niña puede influir en los últimos meses de la actual temporada ciclónica en el Atlántico, que ha sido particularmente activa.

En México, las autoridades meteorológicas indicaron que una nueva activación del evento podría traducirse en una extensión del periodo de lluvias hasta finales de noviembre, así como precipitaciones intensas en algunas partes del país en las que no son frecuentes y luego, un invierno más seco.

En Centroamérica, por su parte, el Comité Regional de Recursos Hidráulicos había pronosticado desde el verano que La Niña podría traer a la región “condiciones más lluviosas que lo normal”, principalmente en la frontera de México con Guatemala, el sur de El Salvador; la parte central de Honduras y en el Pacífico de Costa Rica y Panamá.

La Niña anterior ocurrió durante el invierno de 2020-2021 y con anterioridad, entre 2017 y 2018.

El último evento El Niño tuvo lugar entre 2018 y 2019.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=DKprRs-mZpw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.