El virus que secuestra tu computadora y te pide rescate
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
BBC

El virus que secuestra tu computadora y te pide rescate

Este virus puede afectar tu computadora o tu smartphone al encriptar todos tus archivos. Para que puedas recuperar tu dispositivo, se te exige un pago de unos 500 dólares.
BBC
Por Zoe Kleinman de BBC Mundo
16 de diciembre, 2015
Comparte
El ransomware encripta tus documentos y te pide un pago de unos US$500 para liberarlos. // Foto: BBC.

El ransomware encripta tus documentos y te pide un pago de unos US$500 para liberarlos. // Foto: BBC.

Se instala rápidamente en tu computadora y secuestra tus archivos. Solo puedes recuperarlos si pagas un rescate.

Es el virus ransomware. Y según los expertos el número de víctimas en el mundo ya alcanza nivel de alarma.

Un reporte del gobierno de Australia, realizado este año, revela que 72% de los comercios monitoreados sufrieron incidentes con este malicioso virus. En el 2013 esta cifra apenas alcanzaba 13%.

¿Pero cómo llegas a ser víctima? ¿Cómo puedes protegerte?

Cómo te llega el virus

En sus inicios, hace unos cinco años, el virus adoptaba la forma de una notificación de un cuerpo policial que te llegaba al ingresar a una página o hacer clic en un archivo infectado.

El usuario víctima era dirigido a una página web, de apariencia oficial, en donde le advertían que fotos ilegales de niños habían sido detectadas en su computadora, por lo que debía pagar una multa.

La emboscada digital estaba tan bien hecha que no solo la página simulaba ser del FBI, sino que advertía, a través de continuas ventanas de diálogo, que mientras más se tardara en pagar la penalización, más se tendría que pagar.

Hoy en día, como la mayoría de los virus de las computadoras, ransomware llega disfrazado como un email fraudulento o spam, o una falsa actualización de un software ya instalado, en los que hay un link o archivo anexo.

Al hacer click el virus se descarga y encripta todos los archivos, de modo que no pueden ser utilizardos.

Una vez que la computadora queda bloqueada, aparece una ventana pidiendo un rescate por los archivos, que usualmente debe pagarse en bitcoins, dado que es más difícil de monitorear el destino final del dinero.

El pago por lo general es de uno o dos bitcoins, equivalentes a unos US$500.

Los ataques no solo se concentran en computadoras, sino en teléfonos inteligentes, a los cuales llega oculto en aplicaciones, dijo además Gert-Jan Schenk, vicepresidente de la empresa de seguridad en internet Lookout.

“En la mayoría de los casos, el virus llega al bajar una aplicación que es presentada como muy popular, por lo que hay grandes probabilidades que le hagas clic, y termines descargando el virus”, explica.

Cómo te proteges

Algunas veces es solo una amenaza, pero por lo general los archivos quedan realmente encriptados.

La única manera de recuperar tus documentos sin pagar el rescate es acudir a tus copias de respaldo.

Neil Douglas, de la compañía de tecnología Network Roi, acaba de vivir una experiencia reciente con un cliente.

“Tuvimos que recuperar todo recurriendo a la copia de respaldo. Afortunadamente, se había hecho un respaldo dos minutos antes de producirse la infección, pero obviamente no fue una experiencia agradable deshacerse del virus”.

“Tú puedes tomar la decisión de pagar, pero esto es como caer en la trampa de un chantajista. Si pagas una vez, seguirás pagando. No sabes si después de pagar van a eliminar el virus y te devolverán tus documentos”, advierte.

“Recomendamos pagar como la última opción”, señala Douglas.

Al respecto, el profesor y experto en seguridad cibernética Alan Woodward, indica que el hecho de pagar te hace vulnerable a otros tipos de crímenes.

“Tan pronto pagas pasas a formar parte de la lista de tontos que cayeron, por lo que probablemente seas contactado nuevamente”, resalta Woodward. “Te conviertes en una presa fácil”.

Como recomendación básica a tener en cuenta, Schenk aconseja a los usuarios “ser muy cuidadosos con las aplicaciones que instalan en sus computadoras y teléfonos.

“Revisen de dónde vienen, lean las opiniones que sobre las aplicaciones se emiten en sitios como Google Play, y eviten las que provengan de fuentes no confiables”.

¿Cuánta gente paga rescate?

La policía de Tewsbury, en Estados Unidos, admitió haber pagado rescatecuando a finales del año pasado su servidor sufrió un ataque y quedó bloqueado.

“Nadie quiere negociar con terroristas, Nadie les quiere pagar”, dijo en esa oportunidad el jefe del cuerpo policial, Timothy Sheehan.

“Hicimos todo lo que pudimos para recuperar los documentos. Fue un momento de gran impacto para nosotros, porque tuvimos la sensación de perder el control de todo. Pagar el rescate en bitcoins fue nuestra última acción”, recuerda Sheehan.

En este sentido, ransomware es muy lucrativo para los criminales.

La mayoría de las victimas prefiere pagar el rescate, antes que enfrentar falsas acusaciones vinculadas a temas usualmente de pornografía o, como en el caso del departamento de policía, porque la víctima sencillamente cae en la desesperación debido a la urgencia de recuperar sus documentos.

El problema se ha hecho tan frecuente que el profesor Woodward afirma que ya muchas compañías han comenzado a abrir sus cuentas en bitocins, en caso de verse en una situación complicada por el virus.

“Recomiendo que nadie pague. La única forma de solucionar este tipo de problemas es actualizando tus respaldos periódicamente y contando con un buen antivirus que prevenga estos ataques”, puntualiza el académico.

¿Quiénes se enriquecen con ransomware?

Para Woodward se trata del crimen organizado.

“Hacen millones con este virus. Lo intentan con todo el mundo, y no hay intermediarios como los bancos para recibir los pagos”, revela.

La firma Palo Alto Networks y sus socios industriales realizaron recientes investigaciones en las que sugieren que una familia de este virus conocida como Crypto Wall, ha producido US$35 millones para los criminales que la lanzaron.

“En el mundo de los delitos cibernéticos, ransomware es uno de los más prolíficos que enfrentamos”, admitió a la BBC Greg Day, jefe de seguridad para la división de Europa de la empresa Palo Alto Networks.

“El robo con tarjetas de crédito está alcanzando un punto donde el valor de cada tarjeta es muy bajo. Como resultado de eso, ransomware ha surgido para llenar ese vacío y producir mayores ganancias con cada víctima”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cuánta gente se necesita que salga a protestar para derrocar a un gobierno (según la ciencia)

¿Cuán grande tiene que ser una protesta para forzar la salida de un líder político? Un equipo de expertos de la Universidad de Harvard analizó lo ocurrido desde 1900 hasta el presente para hallar una respuesta.
20 de septiembre, 2020
Comparte
Protestas en Bielorrusia

Getty Images
Las protestas no violentas tienen más posibilidades de éxito.

La lucha de los sindicatos agrupados en Solidaridad en Polonia en la década de 1980; el movimiento anti-apartheid en Sudáfrica; el derrocamiento del presidente serbio Slobodan Milosevic; la Revolución del Jazmín que forzó la salida del presidente tunecino Zine al-Abidine Ben Ali y desencadenó la Primavera Árabe…

Todos estos son ejemplos de movimientos populares que culminaron con un cambio político sustancial.

Y el último en ser noticia está en Bielorrusia, donde decenas de miles de personas han salido a las calles en las últimas semanas tras unas polémicas elecciones en las que el presidente Alexander Lukashenko se adjudicó la victoria.

Las autoridades han reaccionado con brutalidad: muchos manifestantes han sido arrestados y hay numerosas denuncias de torturas a manos de la policía.

Protestas en Bielorrusia

Reuters
Las protestas en Bielorrusia han movilizado a mucha gente. ¿En cantidades suficientes?

A pesar de esto, sin embargo, el movimiento de momento se ha mantenido fundamentalmente pacífico.

Pero, ¿cuán probable es que tenga éxito?

Lecciones de la historia

Una buena forma de evaluarlo es mirando la historia.

Que es lo que ha hecho la politóloga de Harvard Erica Chenoweth.

La profesora Chenoweth ha centrado su trabajo sobre todo en protestas contra dictaduras, no democracias.

A diferencia de los demócratas, los dictadores no pueden ser destituidos mediante el voto popular. En una democracia, si una política es impopular, otros políticos pueden ser elegidos con la promesa de abolirla. No existe tal mecanismo en una dictadura.

Erica Chenoweth

Kris Snibbe / Harvard Gazette
La politóloga de Harvard Erica Chenoweth ha estudiado la efectividad de las protestas.

Estas definiciones, sin embargo, son a menudo cuestionadas. ¿Dónde está la frontera entre democracia y dictadura? A menudo, de hecho, hay todo un espectro: un sistema político puede ser más o menos democrático.

Y también está el problema de cómo se clasifica la violencia y la no violencia.

¿Los ataques a la propiedad deben considerarse “violentos”? ¿Qué pasa con las personas que gritan insultos racistas pero sin agresión física? ¿Qué pasa con los actos de autosacrificio, como la autoinmolación o las huelgas de hambre? ¿Son violentos?

Las ventajas de la no violencia

A pesar de estas dificultades de categorización, existen algunas formas de protesta que son claramente no violentas y otras que son claramente violentas.

El asesinato es claramente violento. Las manifestaciones pacíficas, las peticiones, los carteles, las huelgas y los boicots, las sentadas y las huelgas no son violentas.

De hecho, según una clasificación bien conocida, existen 198 formas de protesta no violenta.

Y al analizar cada movimiento de protesta sobre el que había datos suficientes, desde 1900 hasta 2006, Erica Chenoweth y Maria Stephan llegaron a la conclusión de que un movimiento tenía el doble de probabilidades de éxito si no era violento.

La siguiente pregunta entonces es: ¿por qué?

La respuesta parece ser que la violencia reduce la base de apoyo de un movimiento, mientras que mucha más gente se une activamente a las protestas no violentas.

Protestas en Bielorrusia

Getty Images
La no violencia atrae a mucha más gente a las manifestaciones.

La no violencia es generalmente de menor riesgo, requiere menos capacidad física y ningún entrenamiento avanzado.

Y, por lo general, también requiere menos tiempo.

Por todas estas razones, los movimientos no violentos tienen mayores tasas de participación de mujeres, niños, ancianos y personas con discapacidad.

Pero, ¿por qué importa esto?

Bueno, tomemos la llamada Revolución Bulldozer contra Slobodan Milosevic. Cuando los soldados fueron entrevistados sobre por qué nunca apuntaron con sus armas a los manifestantes, explicaron que conocían a algunos de ellos. Se mostraban reacios a disparar contra una multitud que contenía a sus primos, amigos o vecinos.

El 3,5%

Obviamente, cuanto mayor sea el movimiento, más probable es que los miembros de la policía y las fuerzas de seguridad conozcan a algunos de sus participantes.

Y Erica Chenoweth ha dado una cifra muy precisa de cuán grande debe ser una manifestación antes de que su éxito sea casi inevitable: esa cifra es el 3,5% de la población.

Puede parecer un número pequeño, pero no lo es.

La población de Bielorrusia, por ejemplo, es de poco más de nueve millones, por lo que el 3,5% supera los 300.000. Y se estima que en las grandes manifestaciones en la capital, Minsk, participaron decenas de miles, quizás hasta 100.000 (aunque la agencia Associated Press una vez las estimó en 200.000).

La regla del 3,5% tampoco es estricta.

Muchos movimientos tienen éxito con tasas de participación más bajas que esta, y uno o dos fracasan a pesar de contar con el apoyo de las masas: el levantamiento de Bahréin de 2011 es uno de esos ejemplos que cita Chenoweth.

Menos efectivas

Los datos originales de Chenoweth llegan hasta 2006, pero la académica acaba de completar un nuevo estudio que examina los movimientos de protesta más recientes.

Y aunque sus últimos hallazgos generalmente refuerzan la investigación inicial, que muestra que la no violencia es más efectiva que la violencia, también ha identificado dos nuevas tendencias interesantes.

La primera es que la resistencia no violenta se ha convertido, con mucho, en el método de lucha más común en todo el mundo, mucho más que la insurrección armada o la lucha armada.

De hecho, entre 2010 y 2019 hubo más levantamientos no violentos en el mundo que en cualquier otra década de la historia registrada.

Argelia

Getty Images
Las protestas de Argelia en 2019 obligaron a dimitir al presidente Bouteflika.

La segunda tendencia es que la tasa de éxito de las protestas ha disminuido.

Ha caído drásticamente en lo que se refiere movimientos violentos: actualmente alrededor de nueve de cada diez movimientos violentos fracasan, dice Chenoweth.

Pero la protesta no violenta también tiene menos éxito de lo que solía.

Antes, alrededor de una de cada dos campañas no violentas tenía éxito; ahora es alrededor de una de cada tres.

Aunque, por supuesto, también se han producido algunos éxitos desde 2006.

Por ejemplo, el presidente sudanés Omar al-Bashir fue depuesto en 2019. Y unas semanas más tarde, el malestar popular obligó a dimitir al presidente argelino, Abdelaziz Bouteflika.

Pero estas salidas son cada vez más raras.

¿Por qué? Bueno, podría haber muchas explicaciones, pero una parecería ser el impacto de doble filo de las redes sociales y la revolución digital.

Durante unos años, parecía que Internet y el auge de las redes sociales habían proporcionado a los organizadores de protestas una nueva y poderosa herramienta, facilitando la transmisión de información de todo tipo: por ejemplo, dónde y cuándo reunirse para la próxima marcha.

Pero los regímenes despóticos ahora han encontrado formas de darle la vuelta a esa arma y de usarla contra sus oponentes.

Policía en Bielorrusia

Reuters
Los gobiernos despóticos también utilizan la tecnología.

“La organización digital es muy vulnerable a la vigilancia y la infiltración”, dice Erica Chenoweth.

Y los gobiernos también pueden utilizar las redes sociales para hacer propaganda y para difundir desinformación.

Lo que nos lleva de regreso a Bielorrusia, donde los teléfonos de los manifestantes detenidos son examinados de forma rutinaria para establecer si siguen los canales de la oposición en la aplicación de mensajería Telegram.

Cuando las personas que manejan estos canales han sido arrestadas, Telegram se ha apresurado a cerrar sus cuentas con la esperanza de hacerlo antes de que la policía haya podido verificar la lista de seguidores.

¿Podrá el presidente Alexander Lukashenko aferrarse al cargo? ¿Realmente conseguirá sobrevivir ahora que está tan claro que existe una oposición tan generalizada a su gobierno?

Tal vez no. Pero si la historia sirve de guía, es demasiado pronto para descartarlo.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5tVPAlZqgQw

https://www.youtube.com/watch?v=YPmLtudnWbo

https://www.youtube.com/watch?v=xzjd_7qkYtU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.