4 de cada 10 policías estatales creen que ascenderán si le 'caen bien' al jefe
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4 de cada 10 policías estatales creen que ascenderán si le 'caen bien' al jefe

Según la encuesta ‘¿Qué dicen los policías?’, realizada por Causa en Común, casi 6 de cada 10 policías estatales tienen jornadas laborales muy largas y ellos compran con su dinero uniformes y balas.
Cuartoscuro
Por Manu Ureste
20 de enero, 2016
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Los policías firmaron un documento en el que aceptan acatar lo dispuesto en la Constitución de Oaxaca y en la Ley del Sistema Estatal de Seguridad Pública. // Foto: Cuartoscuro.

Policías estatales de Oaxaca, en una imagen de archivo. // Foto: Cuartoscuro.

Si eres policía estatal en México y quieres ascender de rango, tienes que caerle bien a tu superior inmediato.

O al menos, así lo creen 4 de cada 10 elementos policiacos en la encuesta ‘¿Qué dicen los policías?’, elaborada por la organización civil Causa en Común, en la que los agentes opinan que los ascensos no se realizan en igualdad de oportunidades, ni con base en sus méritos laborales, ni tampoco a través de un proceso transparente.

De hecho, el 78% de los policías entrevistados –en una muestra de mil 600 agentes de 32 entidades- están “nada” o “poco” satisfechos con la manera en la que se otorgan los ascensos en las corporaciones policiacas.

Asimismo, el sondeo expone que a pesar de que el 73% de los policías considera que merece un premio o ascenso por su labor durante el último año, sólo un 14% lo recibió. Además, más de la mitad, el 51%, desconoce cuáles son los mecanismos para ascender de grado. Por lo que depende de lo que decida el superior inmediato, el cual, para el 60% es un jefe “algo autoritario” y “muy autoritario”.

En las entidades en las que hay mayor desconocimiento de los policías sobre el mecanismo para ascender de grado son: Baja California Sur (78%), Michoacán (74%), Chihuahua (72%), Campeche, Nayarit y Coahuila (70%).

Jornadas maratónicas de 24 horas o más

En cuanto a las condiciones laborales, la encuesta refleja como uno de sus principales hallazgos que casi 6 de cada 10 policías estatales, el 57%, tienen jornadas laborales maratónicas de 24 horas (29%) o más (28%), mientras que 3 de cada 10 (el 32%) dijeron que trabajan 12 horas.

Es decir, en promedio, los policías estatales trabajan 21 horas al día.

Además, tampoco se respetan los horarios, ya que el 70% manifestó que que “nunca” o “muy pocas veces” sale de su trabajo a la hora que le corresponde. Las principales razones por las que se extiende su jornada laboral son “exigencias de mando”, “operativos”, “relevo tardío” y “mala organización”.

Otro 11% dijo que su jornada se alarga por otras razones, como por ejemplo “por falta de capacidad de los mandos y prepotencia de ellos”.

Esta situación se ve reflejada directamente en la salud de los elementos estatales: 60% afirmó que la carga de trabajo les afecta causándoles: “cansancio”, “dolor de espalda, nuca u hombros”, “gastritis”, así como “insomnio”, “coraje”, “tristeza” y “estrés”. 

Gráfica: Omar Bobadilla (@obobadilla)

Gráfica: Omar Bobadilla (@obobadilla)

6 de cada 10 compran las esposas con su dinero

En lo que respecta al equipamiento que reciben los policías, el 60% dijo que no recibió esposas para inmovilizar a los detenidos, por lo que tuvo que comprarlas con su propio dinero.

Asimismo, 7 de cada 10 policías pagan de su bolsillo el uso de tiempo aire de celular para cuestiones de trabajo; 2 de cada 10 pagan de sus ingresos el uniforme, y comentan que para estar “presentables y cómodos” tienen que hacer más gastos; 2 de cada 10 también pagan las reparaciones de la patrulla; y 1 de cada 10 compra las “balas” de su arma reglamentaria.

Muy pocos, 2 de cada 10, recibieron un equipo de cómputo para sus labores.

Por el contrario, el equipamiento que más recibieron fue el uniforme (80%); armas de fuego cortas y largas (70%), y el chaleco antibalas (60%).

Gráfica: Omar Bobadilla

Gráfica: Omar Bobadilla

60% cree que examen de confianza no sirve para limpiar policías

Sobre la profesionalización de las policías, la encuesta de Causa en Común refleja que el 30% se siente poco preparado para dar primeros auxilios, mientras que el 20% admitió estar poco preparado para denunciar actos de corrupción superior, y el 40% asegura que se sienten “regularmente” preparados para recibir una denuncia.

El 30% de los elementos acudió a cursos de capacitación en su día de descanso. 

En el trato a mujeres policías, el 30% dijo haber presenciado abuso verbal y discriminación hacia sus compañeras de trabajo, y el 20% aseguró que ha presenciado alguna humillación hacia éstas.

Mientras que el 60% de los policías opina que el examen de confianza al que deben someterse por ley no es un buen mecanismo para dar de baja a los “malos elementos”. Incluso, 5 de cada 10 cree que es una justificación para el despido.

Gráfica: Omar Bobadilla

Gráfica: Omar Bobadilla

Aquí puedes leer la encuesta completa de Causa en Común:

Encuesta Causa en Comun

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El poco conocido virus que aumentó en niños durante la pandemia de COVID

Un virus estacional que normalmente afecta a los bebés antes de los 2 años ahora está aumentando de manera drástica, con un comportamiento inusual.
15 de septiembre, 2021
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A principios de 2021, el personal del Hospital Infantil Maimónides en Brooklyn, Nueva York, comenzaba a sentir una cautelosa sensación de alivio.

Los casos de Covid-19 en la ciudad estaban cayendo.

Como efecto secundario del distanciamiento social, el uso de mascarillas y el lavado de manos, también habían visto muchas menos otras infecciones virales, como la gripe.

Pero luego, en marzo, comenzó a llegar un número creciente de niños y bebés con tos, algunos de ellos con dificultades parar respirar.

Eran pacientes contagiados del virus respiratorio sincitial (VRS, también conocido como RSV, por sus siglas en inglés), una infección común durante el invierno que puede causar problemas pulmonares.

En esta época del año, los casos de VRS deberían estar disminuyendo. En cambio, el número de contagios se estaba elevando.

Durante los meses siguientes, el aumento repentino e inesperado de VRS en esta época del año comenzó a notarse en lugares tan lejanos como el sur de EE.UU., Suiza, Japón o Reino Unido.

El extraño comportamiento del virus parece ser una consecuencia indirecta de la pandemia de covid-19, dicen los médicos.

Aumento repentino

En 2020, los confinamientos y las medidas de higiene suprimieron la propagación del coronavirus, pero también de otros virus como el VRS.

Como resultado de estas medidas, los niños no tuvieron la oportunidad de desarrollar inmunidad contra virus como el VRS.

Una vez que se relajaron las medidas, el VRS encontró una gran cantidad de bebés y niños susceptibles a la infección, lo que provocó drásticos aumentos de contagios en momentos inusuales.

Lo que comúnmente era un virus bastante predecible, ahora tenía la capacidad de tomar por sorpresa a hospitales y familias en cualquier época del año.

VRS

Getty
El VRS por lo general causa una enfermedad leve, pero puede generar complicaciones.

Estos brotes inesperados llevaron a las salas de algunos hospitales al límite, pusieron a las familias en alerta y mostraron cuán profundamente el covid-19, y las medidas para evitar su propagación, habían trastocado el mundo.

Para los trabajadores de la salud, la experiencia fue dramática.

“Nuestra unidad de cuidados intensivos volvió a verse desbordada, esta vez no con casos de covid, sino con otro virus”, recuerda Rabia Agha, directora de la División de Enfermedades Infecciosas Pediátricas del Hospital Infantil Maimónides.

En el punto máximo del brote, a principios de abril, la mayoría de los niños ingresados en la UCI eran pacientes de VRS.

En otras partes del mundo, el virus se extendió en poblaciones de niños pequeños que durante meses habían estado protegidos de enfermedades infecciosas, pero ahora estaban repentinamente expuestos a ellas.

“Nos tomó por sorpresa. Sabíamos que era algo a lo que había que estar atentos, pero no pensamos que serían tantos“, dice Christoph Berger, jefe del Departamento de Enfermedades Infecciosas y Epidemiología Hospitalaria del Hospital Infantil Universitario de Zúrich, Suiza.

En ese centro, los casos de VRS por lo general alcanzan su punto máximo en enero, y rondan el cero en los meses de verano, de junio a agosto.

Este año no hubo casos en invierno. En cambio, comenzaron a aumentar abruptamente en junio, luego se dispararon a 183 infecciones en julio, más que en temporadas de invierno anteriores.

Un menor en una camilla de hospital.

Getty Images

“Estábamos llenos, todas las camas estaban ocupadas, y eso es un desafío”, recuerda Berger sobre el punto álgido del brote en julio.

Su hospital tuvo que trasladar bebés y niños con VRS a otros hospitales que aún tenían espacio. Varios otros hospitales suizos tuvieron que hacer lo mismo.

Durante el verano en Suiza, el VRS significó un problema mayor que el coronavirus.

“Casi no tuvimos casos de covid durante ese período”, dice Berger.

Los pocos niños que llegaron al hospital con covid se recuperaron relativamente rápido. “Aquellos con RSV se quedaron más tiempo”, dice.

Tratamiento

Una infección por VRS no es en sí misma un motivo de alarma.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU., la mayoría de los niños habrá tenido VRS a la edad de 2 años.

Para casi todos ellos será una enfermedad similar a un resfriado, con secreción nasal y tos, y se recuperarán por sí mismos.

Pero en algunos bebés y niños pequeños, el VRS puede causar bronquiolitis, una inflamación de las partes inferiores del pulmón.

También pueden tener dificultades para respirar y alimentarse.

Médico atendiendo a una niña.

Getty Images

Aproximadamente entre el 1% y el 2% de los bebés menores de 6 meses con VRS deben ser trasladados al hospital y recibir oxígeno adicional a través de una máscara, o tubos en la nariz para ayudarlos a recuperarse.

Algunos también pueden requerir una sonda de alimentación. Con ese tratamiento, la mayoría mejorará en unos pocos días.

Antes de la pandemia de coronavirus, los hospitales se preparaban de forma rutinaria para los aumentos repentinos del VRS antes del invierno.

Los pacientes con mayor riesgo, como los bebés prematuros y aquellos con problemas pulmonares y cardíacos, pueden protegerse con palivizumab, una inyección de anticuerpos que ayuda a combatir el virus.

La inyección debe administrarse todos los meses durante los meses en los que el VRS está activo, otra razón por la que prepararse para el aumento de casos es tan crucial.

Saltarse una temporada

La pandemia ha interrumpido el ritmo estacional del VRS y su papel en el desarrollo habitual de la inmunidad de los niños.

“Con las medidas que teníamos para el covid, la gente no se reunía, no viajaba y eran cuidadosos con el distanciamiento y el uso de la mascarilla”, dice Agha.

“Eso realmente ayudó a mantener a raya al covid y a todos los demás virus. Por lo tanto, fue como saltarse una temporada de VRS. Y si te saltas una temporada, no estás produciendo anticuerpos contra el virus, y las madres tampoco están produciendo anticuerpos que luego pueden transmitir a sus bebés”.

Como resultado, esos bebés pueden ser particularmente vulnerables al VRS cuando el mundo se vuelva a abrir.

Los datos de diferentes países respaldan la idea de una brecha de inmunidad causada por una temporada sin VRS.

“El mayor aumento relativo de casos se da en niños de un año, que ‘perdieron’ una temporada de VRS durante el otoño-invierno pasado”, explicaron funcionarios de la oficina de Salud Pública de Inglaterra en un correo electrónico a la BBC, refiriéndose al aumento repentino de casos en algunas partes de Inglaterra durante el verano.

Saltarse una temporada aumenta el grupo de bebés y niños vulnerables, ya que incluye a los que estuvieron protegidos durante el invierno, así como a los nacidos desde entonces.

Eso puede hacer que las oleadas virales sean más fuertes.

En Tokio, los investigadores han informado del mayor aumento anual de casos de VRS desde que comenzó el monitoreo en 2003.

Sus datos sugieren que la acumulación de personas vulnerables durante la pandemia puede haber contribuido al brote inusualmente grande de este año.

Preguntas sin respuesta

Otros aspectos del nuevo panorama viral aún no están claros.

Uno de ellos es por qué el VRS resurgió una vez que se relajaron las medidas contra el covid, pero no ocurrió lo mismo con la gripe, que se ha mantenido bastante moderada.

El patrón del aumento repentino de VRS también ha variado de un país a otro.

Agha y su equipo en Brooklyn observaron que su aumento fue inusualmente severo, afectando a niños mucho más pequeños de lo habitual y enviando una mayor proporción a cuidados intensivos.

En Australia, en cambio, afectó a un grupo de mayor edad que antes.

Una menor con asistencia para respirar.

Getty Images
Otros aspectos del nuevo panorama viral aún no están claros.

Berger dice que los brotes de verano en Suiza no habían sido más severos que las típicas oleadas virales de invierno.

Una gran pregunta es qué significa este nuevo patrón para los próximos meses.

Un aumento repentino de casos durante el verano no significa necesariamente que no habrá más casos en el invierno. Y en algunas áreas, los casos solo están comenzando a aumentar ahora, a principios de otoño.

“El VRS, y la bronquiolitis que causa es definitivamente el aspecto clave para el cual los hospitales infantiles se están planificando“, dice Sophia Varadkar, subdirectora médica y neuróloga pediatra del Hospital Infantil de Great Ormond Street, en Londres.

En ese hospital, los casos han comenzado a aumentar y esperan más en las próximas semanas.

Para quienes atienden bebés, el VRS puede ser una preocupación mayor que el covid-19, advierte Varadkar.

“El covid para los niños, en general, no fue una enfermedad significativa. No hizo que muchos niños se sintieran realmente mal”.

“El VRS es una enfermedad potencialmente mayor, a muchos más niños, y definitivamente sabemos que puede hacer que esos bebés se sientan mal”, señala.

Medidas de cuidado

Con la reapertura de las escuelas, los virus, incluido el VRS, tendrán más oportunidades de propagarse.

Pero el comportamiento de los adultos puede ser aún más crucial.

En Suiza, las guarderías y las instalaciones de juego permanecieron abiertas durante todo el invierno y los niños pequeños no usaban mascarillas.

Casi ningún niño contrajo infecciones virales como el VRS y la gripe ese invierno, presumiblemente porque las medidas de higiene de los adultos ayudaron a protegerlos.

“La gente siempre dice que los niños infectan a los adultos, pero si lo piensas, ese no fue el caso en absoluto aquí, fue al revés”, apunta Berger.

“Cuando los adultos y los niños mayores usan mascarillas, mantienen el distanciamiento social y se lavan las manos, no vemos ni gripe ni VRS. Y cuando relajan esas medidas, el virus circula nuevamente y más niños pequeños terminan en el hospital”.

Incluso después de la oleada de verano, su hospital permanece en guardia. “No tengo idea de cómo continuará esto, y si esos fueron todos los casos, o si veremos otra ola en invierno, no lo sé”, dice Berger.

Lavarse las manos y mantener a los bebés vulnerables alejados de las personas con secreción nasal y tos puede ayudar a evitar la propagar de la infección.

También puede aplanar el punto álgido de una epidemia de VRS, garantizando que los hospitales tengan la capacidad de cuidar a todos los niños que necesiten ayuda.

“Para la mayoría de los niños será una enfermedad leve, podrán ser atendidos por sus padres, solo necesitan cuidado, alimentarse de manera más frecuente, reposo, algo de paracetamol si tienen fiebre, y eso es todo”, dice Varadkar.

Pero si el bebé tiene dificultades para respirar o alimentarse, o si los padres sienten que algo no está bien, deben buscar ayuda, aclara la experta.

Lección para el futuro

En el Hospital Infantil Maimónides en Brooklyn, ha pasado el punto álgido de VRS.

Pero Agha extrae una lección para los hospitales que se adaptan al mundo post covid-19.

“Lo que nos enseñó fue que hay que estar preparados“, destaca. “Estos no son los mismos tiempos que hace dos años: la vida ha cambiado, el mundo ha cambiado y estos virus están evolucionando y comportándose de formas inesperadas”.


Puedes leer la versión original de este artículo en inglés en BBC Future.


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