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Manu Ureste
Autógrafos, ‘selfies’ y saludos: así es un día de Cuauhtémoc Blanco como alcalde
Animal Político acompañó durante un día a Cuahtémoc Blanco, el exfutbolista y capitán de la Selección Mexicana que desde el pasado 1 de enero asumió el cargo de alcalde de Cuernavaca, en Morelos.
Manu Ureste
Por Manu Ureste
15 de enero, 2016
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Cuauhtémoc Blanco, exfutbolista y alcalde de Cuernavaca, durante un evento el pasado 6 de enero. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

Cuauhtémoc Blanco, exfutbolista y alcalde de Cuernavaca, durante un evento el pasado 6 de enero. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

La voz informal del speaker suena entusiasmada.

“Y con todos ustedes… -deja unos segundos de calculada incertidumbre, como si estuviera a punto de presentar a una estrella de la música latina- el presidente municipal de Cuernavaca, ¡Cuauhtémoc Blanco!”.

Tras la ovación de los empleados municipales que fueron invitados a partir la rosca de reyes, el exfutbolista aparece caminando por el patio del Ayuntamiento junto a su mujer e hija. También lo acompaña Denise Arizmendi, síndico municipal, y el secretario municipal Roberto Yáñez, mano derecha y sombra permanente de Cuauhtémoc, quien junto a su hermano Julio llevó al exfutbolista al Partido Social Demócrata (PSD) para contender por la Alcaldía en la elección del pasado verano.

Ante los aplausos, Cuauhtémoc sonríe tímido. Levanta la mano para saludar, y alza los pulgares para las cámaras y los celulares que lo buscan.

A continuación, intercambia un diálogo fugaz con Yáñez –que lo escolta situándose un paso atrás de él-, y toma asiento en una silla de plástico que lo deja presidiendo una mesa junto a Bulmaro Hernández y Otilia Reyes, líderes sindicales de empleados del Ayuntamiento.

Durante unos segundos, mientras el speaker sigue presentando a los regidores, Cuauhtémoc se queda en silencio y con la mirada puesta en ninguna parte.

Parece cansado.

Como si los primeros problemas de su administración -aún no se ha formado el cabildo debido a la oposición de nueve regidores y algunos empleados municipales que terminaron su contrato acusan a Cuauhtémoc en la prensa local de hostigarlos para que renuncien a sus prestaciones de ley-, así como la polémica por el retorno a Cuernavaca del Mando Único y el enfrentamiento verbal por este tema con el gobernador Graco Ramírez, le estuvieran pasando factura.

 

Cuauhtémoc Blanco durante la tradicional partida de rosca de reyes en el ayuntamiento de Cuernavaca. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

Cuauhtémoc Blanco durante la tradicional partida de rosca de reyes en el ayuntamiento de Cuernavaca. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

Pero El Cuauh pronto vuelve en sí. Y tras la bienvenida que le brinda la lideresa sindical, se levanta de la silla y se lleva en un gesto informal la mano izquierda al bolsillo de los jeans.

“Como ustedes, yo también trabajo desde que tenía 14 años –saca la mano del bolsillo y se la lleva al torso de la camisa verde con cuadros azules que viste-. Y ahora les pido con todo el corazón que todos nos pongamos a chambear, porque esto es lo que necesita Cuernavaca: trabajo, dedicación y disciplina”.

La arenga es breve, apenas un minuto. Cuauhtémoc parte la rosca con su esposa, y anuncia que debe retirarse.

Sin embargo, la salida no será fácil. Tal y como sucedió durante toda la campaña electoral, largas filas de personas comienzan a aglomerarse para ver en persona al excapitán de la Selección Mexicana de futbol y a uno de los máximos artilleros del balompié azteca, autor de más de 200 goles en una dilatada carrera de más de 20 años que lo llevó a equipos como el América Club de Futbol, el Real Valladolid, el Chicago Fire, o el Puebla.

Estoico, Cuauhtémoc detiene el paso. Reparte autógrafos aquí y allá. Posa para las fotos, y se toma innumerables selfies con la gente.

Así, hasta que, después de más de 20 minutos y varios llamados amables por megafonía a dejar que Cuauhtémoc abandone el recinto, su equipo de prensa y de guardaespaldas se lo llevan de vuelta a la oficina desde donde despacha como nuevo alcalde de Cuernavaca.

“Mi equipo es gente chambeadora y honesta”

Después del primer evento público de los dos que tiene programados en su agenda para el Día de Reyes –además de otras cinco reuniones privadas que mantendrá con empresarios y representantes de partidos políticos a lo largo de la mañana y de la tarde-, Cuauhtémoc Blanco entra en su oficina ubicada en el segundo piso del Ayuntamiento de Cuernavaca; un inmueble viejo, estilo vecindad con un patio grande con palmeras y muchos balcones donde están las diferentes secretarías y oficinas.

En su despacho, al que llega entre ocho y media y nueve de la mañana desde que asumió el cargo apenas el pasado 1 de enero, ya lo espera su equipo de asesores y colaboradores. Entre ellos, el secretario municipal Roberto Yáñez; el coordinador de asesores, José Manuel Sanz; y su jefe de prensa y el coordinador de comunicación social, Jaime Rosas y Alexander Pisa. Además, en su núcleo más cercano también están Julio Yáñez, actual diputado local por el PSD, y su primo Édgar, otro de los hombres de confianza del exfutbolista, quien lo asiste en temas personales y lo acompaña en la camioneta en la que se traslada a los eventos.

En esas reuniones le exponen a Cuahtémoc los temas más importantes de la agenda del día y analizan cómo abordarlos ante la prensa; es decir, si es conveniente convocar una conferencia, o si el tema sólo amerita una intervención rápida -lo que en el argot de los reporteros se conoce como ‘chacaleo’-.  Incluso, le avisan si en un recorrido por algún espacio público el equipo de prensa no podrá tener control de que los medios hagan preguntas, por lo que le instan a que hable solo de los temas que acordaron en la reunión con los asesores.

Cuauhtémoc Blanco se toma un 'selfie' con una ciudadana durante un evento el pasado 6 de enero. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

Cuauhtémoc Blanco se toma un ‘selfie’ con una ciudadana durante un evento el pasado 6 de enero. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

Tras el evento con los empleados municipales y la reunión con su equipo de trabajo, Cuauhtémoc se sube poco antes del mediodía a una camioneta Cadillac Escalade del año –valorada en al menos un millón y 300 mil pesos, según la web de Cadillac; el diputado Julio Yáñez utiliza el mismo modelo- y se dirige escoltado por otras dos camionetas, y por un reguero de periodistas, a las instalaciones del DIF.

Allí, reparte juguetes a niños a los que les llama más la atención el exdelantero del América Club de Futbol que las tres personas que van disfrazadas de Reyes Magos. Da unos toques con la cabeza a un balón –lo que provoca una avalancha de fotógrafos- y tras partir otra rosca atiende a los medios, siempre acompañado por su equipo de prensa. Mismo que, hasta el momento, ha declinado cualquier entrevista exclusivas con el alcalde para evitar “sobreexponerlo” y para que nadie se haga “viral” con alguna respuesta de Cuauhtémoc. O con algún error, como cuando en la campaña pidió el voto para el PRD y no para su partido, el PSD.

Cuauhtémoc Blando dando toques de cabeza a un balón durante la entrega de juguetes a niños el pasado 6 de enero. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

Cuauhtémoc Blando dando toques de cabeza a un balón durante la entrega de juguetes a niños el pasado 6 de enero. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

Ante los reporteros que le preguntan una y otra vez por declaraciones del gobernador y por la polémica de la policía estatal del Mando Único –Graco Ramírez denunció ante los medios que en el equipo de trabajo del alcalde hay personas vinculadas con el crimen organizado; e incluso aseguró que hay quienes buscan aprovechar la “inexperiencia” del exfutbolista para convencerlo de sacar al Mando Único de Cuernavaca, y dejar así el terreno libre al crimen organizado-, Cuauhtémoc sonríe con desgana.

“Yo soy una persona limpia y mi gente es honesta. Todos en mi equipo son ciudadanos chambeadores”, se limita a responder el edil, empleando un tono de voz bajo y un ritmo de plática sosegado. Cosa que llama la atención de varios periodistas que comentan el cambio en las maneras de expresarse de El Temo, hombre de carácter fuerte y explosivo, tanto dentro como fuera de las canchas de futbol.

A continuación, una reportera le insiste y le pregunta por otras declaraciones del gobernador, en las que los acusa de ser grosero y de haberlo amenazado con “romperle la madre” durante una reunión sobre el Mando Único.

Cuauhtémoc observa a la periodista y frunce el ceño.

“Si el gobernador dijo eso, que saque la grabación y que la muestre”, contesta ahora retador, aunque acto seguido modera de nuevo el tono y explica, conciliador, que él no está peleado con el mandatario, y que ya no quiere entrar en un “toma y daca” de declaraciones que tantas notas están generando en la prensa.

“Ya le dije al gobernador que tiene que ser una coordinación de la policía local con la de la entidad. Eso es lo que piden los ciudadanos”, sentencia Cuauhtémoc, a quien su equipo de prensa lo abraza literalmente para alejarlo de los periodistas, y se lo lleva de regreso a la camioneta en la que parte de nuevo rumbo al Ayuntamiento.

Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

“No lo dejan acercarse a la gente”

Por ahora, hay pocos elementos para valorar la labor de Cuauhtémoc Blanco en los pocos días que lleva como alcalde desde el 1 de enero. Esta es la respuesta que más se repite entre las personas entrevistadas para este texto.

Sin embargo, para muchos ciudadanos el tema de la policía del Mando Único estatal es un buen termómetro para dar una opinión al respecto.

“A Cuauhtémoc, el gobierno del Estado le está poniendo muchas trabas para que no pueda trabajar bien. Y le están poniendo trabas por lo del Mando Único, porque se está rebelando para que no puedan hacer y deshacer en Cuernavaca como quieran”, opina Jesús, comerciante que asegura que votó por el alcalde por el compromiso que éste hizo en campaña de sacar a esta corporación del municipio ante supuestas actuaciones de abuso de poder, extorsiones y otros abusos contra la población.

En cambio, Juan Pérez Rivas, ciudadano y presidente del Colegio Morelense de Abogados, opina que, a pesar del equipo de asesores que acompaña a Cuahtémoc, el alcalde no está bien aconsejado en este tema clave.

“Cuauhtémoc, nos guste o no, ganó una elección por la vías de las urnas. Los tribunales lo declararon ganador y él debe empezar a gobernar. ¿Cómo? Pues bien asesorado. El problema aquí, desde mi punto de vista, es que no tiene asesores. Y el conflicto en el que se ha metido con el gobierno del estado por el Mando Único es muy grave, porque en mitad de todo estamos los ciudadanos y nuestra seguridad”, considera el abogado -cabe precisar que poco después de esta entrevista, el 8 de enero, Cuahtémoc aceptó el Mando Único en Cuernavaca-.

El exdelantero del América y actual alcalde de Cuernavaca se toma un 'selfie' con un ciudadano. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

El exdelantero del América y actual alcalde de Cuernavaca se toma un ‘selfie’ con un ciudadano. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)

Al margen del tema del Mando Único, ciudadanos como Marta Garduño, exdirectora del Parque Solidaridad, opinan que el problema de Cuauhtémoc Blanco es precisamente lo contrario, que está demasiado encorsetado por sus asesores y eso le resta cercanía con los ciudadanos. 

“No lo están dejando acercarse a la gente. Muchos cuernavacenses aún no lo han visto, no han podido hablar con él. Eso es lo que la gente de aquí quiere, pero los de su séquito no lo dejan. Y por eso hay quienes se están quejando, porque nada más lo pasean así rápido, lo llevan a hacer un recorrido, y no te lo dejan ni ver”, lamenta Garduño.

Mientras que Patricia Arriaga, una ciudadana que intentó sin suerte hablar en persona con Cuauhtémoc cuando éste realizaba un recorrido por el Ayuntamiento el 7 de enero para conocer a los empleados municipales, duda que el exfutbolista y su equipo cumplan con la promesa de ser un gobierno de ciudadanos para los ciudadanos.

“Para mí Cuauhtémoc ya es un político. Quise hablar con él y ni me peló. Desgraciadamente, siempre dicen que son candidatos ciudadanos, pero cuando tienen el poder se vuelven políticos”, critica Arriaga.

Por su parte, Ricardo, otro vecino de Cuernavaca, cree que “aún es muy prematuro para calificarlo como alcalde”.

“Lo bueno que yo veo de Cuauhtémoc es que viene de cuna humilde y sabe lo que es la necesidad de la gente. Además, él trae esa visión de triunfar porque ha sido siempre un triunfador”, comenta.

“Ahora bien, la gente lo quiere porque tiene carisma. Pero ojo, es por su carisma como futbolista. Lo que falta es que tenga también ese carisma como político y alcalde. Y eso -concluye el cuernavacense- también va a depender mucho de su equipo de trabajo, de que sea un equipo limpio y honesto”.

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