Aumento de escoltas en México es porque hay más dinero, no inseguridad, dice el gobierno
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Aumento de escoltas en México es porque hay más dinero, no inseguridad, dice el gobierno

La Comisión Nacional de Seguridad revela que son más de 70 mil los guardias registrados a nivel federal, y de ellos 33 mil son exclusivamente “guaruras”. Hay otros 80 mil guardias en estados. Los elementos de seguridad privada superan en número a cualquier fuerza de seguridad pública del país. Para registrar a una empresa se piden 14 requisitos, pero no control de confianza.
Cuartoscuro
Por Arturo Angel
29 de febrero, 2016
Comparte

El inusitado crecimiento de los guardias de seguridad privada en México en la última década, cuyo número supera ya al de cualquier corporación de seguridad pública, se debe – según el gobierno – al crecimiento de la actividad económica en el país (más empresas, mas bancos, mas cajeros) y no a un disparo de las condiciones de inseguridad en el país.

Animal Político publicó la semana pasada que del 2005 al 2015, el número de empresas de seguridad privada registradas a nivel federal ante la Secretaría de Gobernación pasó de 173 a 1,103, mientras que los elementos dados de alta se dispararon de 419 a 73,411. Es un crecimiento de más del 17 mil% de los guardias regulados.

La Comisión Nacional de Seguridad (CNS) confirmó que los datos del crecimiento en el número de empresas y agentes registrados son correctos. A través de una tarjeta informativa proporcionada a este medio, rechazó que hubiera un cambio en la metodología para dar de alta a los elementos, pero atribuyó a factores económicos la mayor demanda de este servicio.

“La seguridad privada se utiliza para medidas preventivas y su crecimiento se encuentra relacionado con el crecimiento de la actividad económica, mayores establecimientos comerciales, sucursales bancarias, abastecimiento de cajeros, custodia en el transporte de mercancías y valores, seguridad en inmuebles”, dijo la comisión.

La CNS no proporcionó datos en torno al crecimiento de la actividad económica a la que hace referencia.

Pero, de acuerdo con datos del Banco Mundial, la economía mexicana sí registra en los últimos años una tasa de crecimiento anual del 2.4%. En tanto, las cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) arrojan que entre 2005 y 2015 el Producto Interno Bruto (PIB) del país ha crecido todos los años entre 1 y 5 %, con excepción del 2009 en donde se desplomó 4.7%.

Por otro lado, la Comisión Nacional de Seguridad rechazó que el desarrollo de la industria de la seguridad privada en el país sea consecuencia directa del deterioro de las condiciones de seguridad, pues su labor no está relacionada con temas de combate o investigación de delitos.

“Es incorrecto relacionar a la seguridad privada con la inseguridad, pues los procedimientos que se utilizan no son reactivos, mucho menos en combate a la delincuencia, pues tal función le corresponde a los cuerpos de seguridad pública”, dice la comisión.

El crecimiento delictivo en la última década es real según los datos oficiales del Sistema Nacional de Seguridad Pública. La tasa de homicidios dolosos por cien mil habitantes pasó de 10.50 casos en 2005 a 14.07 en 2015; la de secuestros creció de 0.26 casos en 2005 a 0.87 en 2015; la de extorsiones casi se duplicó de 2.78 casos a 4.17; mientras que modalidades de asalto como el robo de auto con violencia crecieron de 25.62 a 37.32 atracos por cien mil habitantes.

Pero la CNS insistió en que la seguridad privada no tiene relación con la incidencia delictiva. Lo que sí reconoció es que las empresas del ramo, a diferencia de unos años, ya solicitan permisos para brindar más de un servicio de seguridad, por ejemplo de escoltas de personas y de protección de edificios.

“Ejército privado”

La Comisión Nacional de Seguridad proporcionó información actualizada al 2016 del número de empresas y elementos de seguridad privada registrados tanto a nivel federal como en los estados.

De acuerdo con los datos de su tarjeta informativa, existen mil 65 empresas dadas de alta ante la Secretaría de Gobernación con casi 71 mil elementos. A estos se suman tres mil 69 compañías de este ramo con permisos pero solo a nivel estatal, que incluyen a 87 mil 583 efectivos.

Las empresas que tienen registro a nivel estatal y no federal, explica la CNS, solo pueden operar en la entidad en donde se dieron de alta, mientras que las otras que pueden proporcionar su servicio en dos o más entidades.

En total, según los datos proporcionados, el número de elementos de seguridad privada asciende a 158 mil 651 agentes. Este estado de fuerza es superior al de cualquier otra corporación de seguridad pública a nivel federal o de los estados. Por ejemplo, en la Ciudad de México hay aproximadamente 85 mil policías entre todas las fuerzas policiales conjuntas.

A escala nacional, la Policía Federal es la de mayor envergadura con aproximadamente 60 mil elementos, mientras que la Policía Federal Ministerial dependiente de la PGR cuenta con 8 mil agentes aproximadamente.

Gráfico: Omar Bobadilla

Gráfico: Omar Bobadilla


Respecto al servicio de seguridad personal – los llamados escoltas – la Comisión Nacional de Seguridad dijo que hay 233 empresas a nivel federal y 530 con permito estatal registradas para proporcionar este tipo de protección.

Las empresas con permiso federal tienen registrados a 33 mil 379 elementos para dar servicios de seguridad personal, es decir, prácticamente la mitad de todos los guardias regulares. De los escoltas a nivel estatal, la dependencia dijo que no cuenta con ese dato desglosado.

La Comisión Nacional de Seguridad subrayó que los escoltas y guardias dados de alta están plenamente identificados con fotos, huellas, domicilio, antecedentes escolares, laborales, policiales y familiares.

Cabe señalar que los anteriores datos corresponden a los elementos regularizados y que cuentan con permiso. Se estima que las empresas que ofrecen también servicios de seguridad privada, pero operan sin el permiso correspondiente, podrían ser más del doble.

14 requisitos, sin control de confianza

La Comisión Nacional de Seguridad desglosó en 14 los requisitos que debe acreditar una empresa para poder darse de alta a ella misma y a todo su personal que brindará los servicios de seguridad. Dichos requisitos tienen como finalidad demostrar la capacidad humana, financiera, operativa y de infraestructura de la misma.

En ninguno de esos requisitos se pide que el personal cuente con la certificación de control de confianza, es decir, la batería de pruebas de polígrafo, conocimientos, entorno social, física y toxicológicas con las que sí deben de cumplir los policías de seguridad pública. Se trata de una prueba que tiene como finalidad corroborar que el agente es una persona confiable.

Incluso, la CNS dijo que expolicías y exmilitares pueden trabajar en una empresa de seguridad privada, salvo que su baja se haya dado por “motivos de deshonestidad”.

Entre los requisitos que debe cumplir una empresa de seguridad para registrarse está que sean personas físicas o morales mexicanas, tener domicilio matriz en México, identificar al personal administrativo y directivo, así como a los guardias.

También se pide identificar los vehículos, inmuebles y mobiliario de la empresa, mostrar el uniforme que utilizarán los guardias, la relación de equipos, radios y teléfonos, así como el armamento previa autorización de la licencia de portación que expide la Secretaría de la Defensa Nacional.

Por otro lado se pide a la compañía mostrar las normas internas de trabajo, incluyendo las de operación del servicio, así como presentar los planes de capacitación de los elementos.

En el tema específico de la capacitación de los agentes, la CNS explica que esta debe ser de forma “general” para brindar servicios de seguridad, y de forma específica en cuanto a la modalidad que van a desempeñar. La capacitación debe llevarse a cabo en términos de la legislación laboral vigente.

Por otro lado las empresas registradas están obligadas a reportar cualquier cambio que tengan en su administración, operación, bienes y personal. En caso de no hacerlo, puede ser motivo de una sanción, multa, suspensión, clausura o revocación definitiva del permiso.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Así fue la vida del príncipe Felipe de Edimburgo: murió a los 99 años

El duque de Edimburgo se ganó el respeto de muchos británicos por su constante apoyo a la reina. BBC Mundo recuerda los principales hitos de su extensa vida.
9 de abril, 2021
Comparte

El príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II y padre de sus cuatro hijos, estuvo casado con ella más de 73 años, y aunque como consorte de la soberana no tenía un rol constitucional, nadie fue tan importante como él en la vida de la monarca.

Felipe, que murió este viernes a los 99 años, asumió un rol extremadamente difícil para cualquiera, quizá más para un hombre acostumbrado al mando naval, que, además, tenía fuertes opiniones sobre una gran variedad de temas.

Pero tal vez fue esa misma fuerza de carácter lo que le permitió cumplir con sus responsabilidades y darle a la reina el apoyo que necesitaba.

Y, de paso, ganarse el afecto de buena parte del pueblo británico.

De Grecia a Inglaterra

Felipe de Grecia nació el 10 de junio de 1921 en la isla de Corfú, pero como el país no adaptaba todavía el calendario gregoriano su certificado de nacimiento dice que nació el 28 de mayo de ese mismo año.

La historia de su familia es bastante convulsionada.

Su padre fue el príncipe Andrés de Grecia y Dinamarca, hijo menor de Jorge I, rey de los Helenos, y su madre, la princesa Alicia, hija mayor del príncipe Luis de Battenberg y bisnieta de la reina Victoria.

Tras un golpe de Estado en 1922, su padre fue desterrado de Grecia por un tribunal revolucionario.

Su primo segundo, el rey británico Jorge V, envió un buque de guerra para rescatar a la familia, que se trasladó a Francia.

El pequeño Felipe hizo el viaje en una cuna hecha con una caja de naranjas.

El menor de la familia, y único hombre entre cinco hermanos, su primera infancia fue relativamente feliz. Pero venían tiempos difíciles.

A los 7 años, se mudó a Inglaterra para vivir con parientes.

Para entonces, su madre había sido diagnosticada con esquizofrenia y estaba un manicomio, por lo que tuvo poco contacto con ella.

Su formación estuvo marcada por el pionero educador judío Kurt Hahn, con quien estudió primero en Alemania y cuando este tuvo que huir de la persecución nazi. en Escocia.

Su método, con énfasis en la autoconfianza, resultó ideal para un adolescente que, separado de sus padres, pasaba mucho tiempo solo.

El primer encuentro

Al aproximarse la Segunda Guerra Mundial, Felipe decidió seguir una carrera militar.

Su primer deseo fue unirse a la Fuerza Aérea Real, pero terminó integrándose a la Marina por la tradición marinera de su familia materna.

El duque de Edimburgo y la reina

PA

En un recorrido por las instalaciones donde estudiaba que hacía el rey Jorge VI junto a su esposa y las princesas Isabel y Margarita, Felipe quedó a cargo de acompañar a las dos jóvenes.

Según testigos, el encuentro causó una profunda impresión en Isabel, de 13 años, cinco años menor que su futuro marido.

Muy pronto, el joven griego comenzó a mostrarse como un buen prospecto. y para fines de 1942 era uno de los más jóvenes primeros tenientes de la Marina.

“Rudo y maleducado”

El romance entre Isabel y Felipe se inició con un intercambio regular de cartas y continuó con invitaciones a compartir con la Familia Real.

Fue después de una de esas visitas que la heredera puso en su tocador una foto de Felipe vestido en su uniforme naval.

Isabel y Felipe el día de su boda

Getty Images
La boda entre Isabel y Felipe se celebró en noviembre de 1947.

Era toda una señal, y pese a que hubo oposición por parte de algunos cortesanos, uno de los cuales describió al futuro príncipe como “rudo y maleducado”, en el verano de 1946 Felipe le pidió oficialmente al rey la mano de Isabel.

Pero antes de que el compromiso pudiese ser anunciado, el novio necesitaba una nueva nacionalidad y un apellido. Fue entonces cuando renunció a su título griego, se hizo ciudadano británico y tomó el nombre de su familia materna, Mountbatten.

La boda se celebró en la Abadía de Westminster el 20 de noviembre de 1947. El entonces primer ministro Winston Churchill la describió como un “destello de color” en medio de la posguerra.

Desde ese día, Felipe fue reconocido como Su alteza real, duque de Edimburgo, conde de Merioneth y barón de Greenwich.

Felipe en 1953

Getty Images
El matrimonio eventualmente hizo que Felipe abandonara su carrera en la Marina.

El duque retomó su carrera naval y fue enviado a Malta, donde por un tiempo vivieron en relativa normalidad.

Un año después nació su hijo mayor, el príncipe Carlos, y en 1950 llegó la princesa Ana (los príncipes Andrés y Eduardo nacieron en 1960 y 1964, respectivamente).

La primera gran prueba que tuvo que enfrentar Felipe como marido de Isabel se produjo cuando la salud de Jorge VI comenzó a deteriorarse y ella debió asumir más responsabilidades reales.

Para poder estar a su lado, se tomó licencia de la Marina en julio de 1951. Nunca volvió a tener un papel activo.

Y pese a que no era un hombre de arrepentimientos, en una ocasión admitió que lamentaba no haber podido continuar su carrera naval.

La muerte del rey

La reina Isabel II y el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, y dos de sus hijos.

Getty Images
La reina Isabel II y el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, y dos de sus hijos.

En 1952, la pareja emprendió un viaje por África que originalmente harían el rey y la reina.

Estando en Kenia, llegó desde Inglaterra la noticia del fallecimiento de VI había por una trombosis coronaria.

Felipe fue el encargado de decirle a Isabel que su padre había muerto y ella era la nueva monarca.

Un amigo contó que para el príncipe fue un gran golpe. Parecía como si la mitad del mundo le hubiese caído encima, recordó.

Fuera de la Marina, se veía obligado a crearse un nuevo rol. La pregunta era cuál.

A medida que la Coronación se acercaba, se comunicó que si bien Felipe tendría prioridad después de la reina en todas las ocasiones, nunca ostentaría una posición constitucional.

El duque estaba lleno de ideas sobre cómo modernizar la monarquía, pero terminó desilusionado por la férrea oposición de parte de la vieja guardia de palacio.

Las fiestas y la familia

Durante los primeros años del reinado de Isabel, Felipe canalizó parte de sus energías manteniendo una intensa vida social.

El duque en un evento con amigos en la década de 1950

BBC
En los 50, el príncipe participaba con frecuencia en eventos sociales

Todas las semanas se reunía con un grupo de amigos en cuartos privados de un restaurante de Soho, en barrio bohemio del centro de Londres.

Compartían opíparos almuerzos y visitaban clubes nocturnos, y solía ser fotografiado con glomorosos acompañantes.

Una de las pocas áreas en que el príncipe tenía libertad para ejercer su autoridad era la familia, aunque perdió la batalla por imponer qué apellido llevarían sus hijos.

Él quería que fuese Mountbatten, pero la reina eligió Windsor.

“Soy el único hombre en este país que no puede darle a sus hijos su nombre”, se quejó con sus amigos”. “No soy más que una ameba”.

Proyectos propios

Con el paso del tiempo, Felipe fue encontrando su camino en proyectos ligados al bienestar de los jóvenes, uno de los problemas sociales que más le interesaban.

En 1956 lanzó el exitoso Premio del Duque de Edimburgo, que permitió que alrededor de 6 millones de jóvenes de todo el mundo se retaran física, mental y emocionalmente en una variedad de actividades al aire libre diseñadas para promover el trabajo en equipo, el ingenio y el respeto por la naturaleza.

Felipe sentado en un elefante en un viaje con la reina a India

PA
El duque trabajó intensamente en proyectos de conservación de la naturaleza.

“Si puedes lograr que los jóvenes tengan éxito en cualquier actividad, esa sensación de éxito se extenderá a muchos otros”, le dijo el príncipe a la BBC.

También fue un gran defensor de la naturaleza y el medio ambiente, aunque estuvo envuelto en algunas controversias por su afición a la caza. Su decisión de dispararle a a un tigre durante un viaje a India en 1961 es una de las más recordadas.

Eso no le impidió, sin embargo, dedicar energías y usar su influencia para respaldar la fundación del Fondo Mundial para la Naturaleza.

Fue además un gran deportista. Practicó vela, cricket y polo y fue presidente de la Federación Ecuestre Internacional.

La relación con Carlos

Como padre, tuvo altibajos, como todos.

De acuerdo al biógrafo del príncipe Carlos, Jonathan Dimbleby, la relación entre ambos era especialmente compleja.

Cuando el heredero era adolescente, Felipe insistió en que asistiera a la misma escuela en la que él se había educado, motivado por la creencia de que su filosofía podía ayudar a contrarrestar la naturaleza más bien retraída de su hijo.

Pero Carlos odió el lugar, extrañaba su casa y fue víctima constante de bullying.

Carlos llegando a Gordonstoun con su padre

Getty Images
Su insistencia en que el príncipe Carlos asistiera a la escuela de Gordonstoun provocó tensiones entre padre e hijo.

A su padre le costaba entenderlo, y más de una vez redujo al joven a lágrimas con sus reprimendas públicas.

Probablemente, su actitud reflejaba las dificultades de su, a veces solitaria, propia niñez.

Tuvo que desarrollar su independencia a muy temprana edad y podía costarle entender que no todo el mundo compartía su fuerte carácter.

En la biografía de Dimbleby también se dice que el duque de Edimburgo empujó más tarde a su hijo a casarse con Lady Diana Spencer.

Sin embargo, Felipe fue más especialmente diligente con sus hijos durante los difíciles años de sus crisis matrimoniales.

Tomó la iniciativa para intentar comprender los problemas, impulsado quizás por sus propios recuerdos de las dificultades de casarse con un miembro de la familia real.

Y aunque la ruptura de los matrimonios de tres de sus cuatro hijos -la princesa Ana y los príncipes Andrés y Carlos- le causaron una gran tristeza, siempre se negó a hablar de problemas personales.

Comentarios inoportunos

Si bien a lo largo de los años fue criticado en algunos sectores por comentarios que realizó que algunos consideraban inoportunos, muchos vieron sus gafes como un intento de aligerar el ambiente.

Príncipe Felipe, duque de Edimburgo

Getty Images
Su franqueza puso en aprietos a la familia real en numerosas ocasiones.

Hizo uno de sus comentarios más recordados mientras acompañaba a la reina en una visita de Estado a China en 1986, al hacer una mención en privado sobre los “ojos rasgados”.

Y en un viaje a Australia en 2002 le preguntó a un aborigen si “todavía se arrojaban lanzas los unos a los otros”.

Esa brusquedad que se le atribuía se suavizó un poco en los últimos años, en parte por la actitud a veces hostil del público hacia la familia real tras la muerte de Diana, la princesa de Gales, en 1997.

Una década después, en 2007, se publicaron cartas entre el duque y Diana, en un intento por refutar las afirmaciones de que Felipe había sido hostil con su nuera.

Mostraban que de hecho había sido una fuente de gran apoyo para la princesa, un hecho subrayado por el tono cálido en el que ella le escribía.

“Hice lo que creo que fue lo mejor que pude”

Felipe fue un hombre con un temperamento combativo que con frecuencia se sentía incómodo con el tacto que requería su posición.

No puedo cambiar de repente mi manera de hacer las cosas, no puedo cambiar mis intereses o la forma en que reacciono a las cosas. Ese es solo mi estilo”, le dijo una vez a la BBC.

La reina Isabel II, el príncipe Felipe, duque de Edimburgo; y Kate Middleton, la duquesa de Cambridge, y el príncipe Guillermo, con los hijos de ambos.

Getty Images
A Felipe se le atribuye haber encontrado discretas maneras de actualizar a la monarquía con los nuevos tiempos (aquí aparece con Kate Middleton, la duquesa de Cambridge, el príncipe William, y los hijos de ambos).

Esto fue reconocido por el entonces primer ministro David Cameron cuando rindió homenaje a Felipe por su 90º cumpleaños en 2011: “Siempre ha hecho las cosas a su manera inimitable, con un enfoque realista y sensato que los británicos, creo, encuentran entrañable”.

Retiro de la vida pública

Después de décadas viajando junto con la reina en visitas de Estado al extranjero o para atender a eventos de las organizaciones que presidía, el duque de Edimburgo se retiró de la vida pública en agosto de 2017.

En enero de 2019, sobrevivió a un accidente de coche mientras conducía cerca de Sandringham, en el que dos mujeres que iban en el otro vehículo implicado resultaron heridas. Tras el incidente, entregó voluntariamente su licencia de conducir.

Buckingham Palace calculó que, desde 1952, el príncipe atendió 22.219 compromisos en solitario.

Felipe jugó un rol importante ayudando a la monarquía a aceptar los cambios en las actitudes sociales a lo largo de los años.

Felipe e Isabel II en 2007

PA

Pero su mayor logro fue, sin duda, la constancia de su apoyo a la reina.

Él creía que su trabajo era, como le dijo a su biógrafo, “asegurar que la reina pudiera reinar”.

En un discurso pronunciado en una celebración para conmemorar el aniversario de bodas de oro de la pareja, Isabel II le rindió homenaje.

“Es alguien que no se toma fácilmente los cumplidos, pero simplemente ha sido mi fortaleza y se ha quedado todos estos años. Yo, su familia y este y muchos otros países le debemos muchos de lo que él admitiría y de lo que nunca sabremos”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.