Policía detenido confiesa tortura y homicidio de los 5 jóvenes de Tierra Blanca, según autoridades
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Manu Ureste

Policía detenido confiesa tortura y homicidio de los 5 jóvenes de Tierra Blanca, según autoridades

Rubén Pérez Andrade fue detenido y consignado por su probable responsabilidad en el delito de desaparición forzada, informaron representantes del gobierno federal; "perdimos a nuestros chamacos”, dice José Benítez, padre y tío de dos de las víctimas.
Manu Ureste
29 de febrero, 2016
Comparte

Rubén Pérez Andrade, el octavo policía estatal de Veracruz detenido por la desaparición de cinco jóvenes ocurrida el pasado 11 de enero en Tierra Blanca, confesó a las autoridades que todas las víctimas fueron torturadas y asesinadas, en complicidad con presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación.

“Perdimos a nuestros chamacos” dijo a Animal Político José Benítez, padre y tío de dos de las víctimas, tras revelar  el contenido de la declaración que les comunicaron autoridades federales, en una reunión informativa que sostuvieron para conocer los avances del caso.

“Esta persona ya confesó  y dijo como pasó todo de todo hasta que ya perdimos a nuestros chamacos… confesó que nos los mataron” señaló con la voz entrecortada el señor Benítez.

Fue una reunión que se extendió casi cuatro horas en la que el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa, y el comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo, les detallaron la declaración de Pérez Andrade. Se trata del primer agente de la policía que confirma no solo la detención ilegal de los jóvenes, sino su presunto homicidio.

El señor José Benítez reconoció que no pudo escuchar el relato completo debido a la crudeza del mismo y tuvo que salirse.

“No aguante la presión de lo que este señor declaró, de la tortura y cosas así. Mi hijo no merecía eso ni ninguno de los muchachos, pero aunque así hubiera sido, nadie tiene que haber pasado por eso” dijo.

De acuerdo con lo informado por las autoridades al señor Benítez, la detención y declaración de este elemento de la secretaría de Seguridad Pública estatal resulta clave, ya que además de dar una crónica detallada de los hechos, da soporte al trabajo pericial que se ha reunido hasta ahora.

Según lo dicho en la reunión a los padres, el agente Pérez Andrade dijo que los jóvenes fueron llevados “a unas galeras” y finalmente entregados  a los criminales en El rancho el Limón, donde fueron asesinados.

Animal Político publicó que en dicho rancho, las autoridades encontraron cerca de tres mil fragmentos de restos humanos, la mayoría triturados y calcinados. Hasta ahora, los peritajes han permitido identificar a dos de los jóvenes con el material recolectado, aunque el Equipo Argentino de Antropología Forense está realizando un segundo análisis.

Cabe señalar que hasta ahora ya son ocho los elementos de la secretaría de Seguridad Pública Estatal detenidos por  su presunta relación con la desaparición forzada de los jóvenes.

La policía estatal de Veracruz, según datos oficiales del secretariado Ejecutivo del Sistema nacional de Seguridad Pública, es la que tiene el mayor número de mandos y agentes en activo que no son confiables.

Seguiremos  hasta el final

José Benítez dijo que la presencia permanente que tienen los padres y familiares de las víctimas en las instalaciones de la Fiscalía General de Veracruz continuarán hasta que todos los aspectos del caso se resuelvan.

“La petición que tenemos con las autoridades es que se de con todos nuestros hijos para empezar, y después que ni uno de los  responsables de este caso continúen en las calles, que el 100% de responsables estén en la cárcel” dijo.

En  la reunión, explicó Benítez, el comisionado de la Policía federal se comprometió a ampliar los radios de búsqueda en torno al Rancho El Limón para dar con los restos de los jóvenes “estén como estén”.

“Unos son los que se llevaron a nuestros hijos y otros son los que los asesinaron y hasta que todos los implicados de esas dos partes no estén detenidos, no vamos a quitar el dedo en la llaga y no nos vamos a mover de aquí” dijo.

En cuanto a una nueva reunión con las autoridades que trabajan en el caos, no quedó una fecha establecida pero si el compromiso de que el encuentro se realizará en cuanto hay nuevos resultados.

El comisionado Enrique Galindo dijo en una entrevista con medios que la detención de un octavo agente de la policía estatal abre nuevas líneas de investigación en torno al caso, de las que no se puede dar detalles para no afectar el caso.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Paolo Miranda

El enfermero italiano toma fotografías de la crisis por el COVID-19 en un hospital

Paolo Miranda es enfermero en un hospital en Italia. Sus imágenes cuentan la historia de los trabajadores de la salud que están al frente en la lucha para salvar vidas.
Paolo Miranda
20 de marzo, 2020
Comparte

“Todos nos llaman héroes, pero no me siento como uno”.

Paolo Miranda es enfermero de cuidados intensivos en el único hospital de Cremona, una pequeña ciudad de la región italiana de Lombardía que está en el corazón del brote del nuevo coronavirus.

Allí, hasta el 19 de marzo había más de 2,000 personas contagiadas del virus y unas 200 habían muerto.

Al igual que muchos de sus colegas, Miranda ha estado trabajando largos turnos de 12 horas durante el último mes.

“Somos profesionales, pero nos estamos agotando. En este momento, sentimos que estamos en las trincheras, y todos tenemos miedo”.

Un enfermero frente a una pantalla.

PAOLO MIRANDA

A Paolo le encanta tomar fotos y decidió documentar la sombría situación dentro de la unidad de cuidados intensivos donde trabaja.

“No quiero olvidar lo que está pasando. Esto se convertirá en historia y para mí las imágenes son más poderosas que las palabras”.

En sus fotos, Paolo quiere mostrar la fuerza de sus colegas, pero también su fragilidad.

“El otro día, de la nada, una de mis compañeras comenzó a gritar y saltar de un lado a otro del pasillo”, relata.

“Le habían hecho una prueba de y acababa de enterarse de que no tenía el virus. Normalmente es muy tranquila, pero estaba aterrorizada y no podía contener su alivio. Es humana”.

Una trabajadora de la salud usa máscara de protección. A

PAOLO MIRANDA
Hay más de 35.000 casos confirmados de coronavirus en Italia.

Es un momento de prueba para el joven enfermero y su equipo. Pero están comprometidos y se ayudan mutuamente.

“A veces, algunos de nosotros nos derrumbamos: sentimos desesperación, lloramos porque nos sentimos impotentes cuando nuestros pacientes no están mejorando”, cuenta.

Cuando eso pasa, el resto del equipo intenta hacer que su compañero se sienta mejor.

“Decimos alguna una broma, lo hacemos sonreír e incluso reír. De lo contrario, nos volveríamos locos”, dice.

Un miembro del hospital consuela a un compañero.

PAOLO MIRANDA
El desgaste emocional puede ser muy duro muchas veces.

Italia superó ya a China en número de muertos con de 3.400.

Con más de 41.000 casos confirmados, los médicos y enfermeros del país, particularmente en las ciudades más afectadas del norte, están luchando para seguir adelante día a día.

En los nueve años que lleva ejerciendo de enfermero, Paolo vio morir a muchas personas, ya está acostumbrado.

Pero lo que lo golpeó durante esta pandemia es ver a tanta gente morir sola.

“Cuando los pacientes mueren en cuidados intensivos, normalmente están rodeados de su familia. Hay dignidad en su muerte. Y estamos allí para apoyarlos, es parte de lo que hacemos”.

Por lo general, los familiares y amigos pueden visitar y reunirse junto a la cama de los enfermos.

Pero durante el último mes, eso está prohibido, para evitar el contagio. Ni siquiera pueden entrar al hospital.

“Tratamos a todas estas personas con el virus como si básicamente fueran abandonados”, describe.

“Morir solo es algo muy feo, no se lo deseo a nadie”.

Dos enfermeras hablan en el hospital.

PAOLO MIRANDA
El norte de Italia, donde se encuentra este hospital, tiene una gran cantidad de personas mayores, que son más vulnerables al virus.

Un hospital abrumado

El hospital de Cremona se ha transformado en un “hospital de coronavirus”.

Ahora solo tratan a pacientes con el virus, alrededor de 600, y todas las demás operaciones médicas fueron suspendidas.

Siguen llegando nuevos pacientes, pero se han quedado sin camas en la unidad de cuidados intensivos.

“Hemos estado instalando camas en cualquier lugar que podemos, en todos los rincones. Está tan desbordado de gente”.

Están construyendo un hospital de campaña fuera de la entrada principal, que proporcionará 60 camas adicionales para cuidados intensivos. Pero no es suficiente.

Hospital staff put on protective clothing

PAOLO MIRANDA
Paolo capturó el momento en el que sus colegas se preparan para tratar a los pacientes con coronavirus.

Luz al final del túnel

Entonces, ¿cómo se las arregla Paolo para enfrentar en esta situación?

Él dice que el amor que la gente le está demostrando a los enfermeros en todo el país los mantiene activos.

Muchos fueron aclamados como héroes.

El equipo de este hospital en Cremona recibió decenas de regalos.

“Cada día que entramos en el trabajo encontramos algo nuevo”, cuenta Paolo.

“Pizzas, dulces, pasteles, bebidas… el otro día recibimos mil cápsulas de café con máquina de café espresso. Digamos que mantenemos el ánimo con carbohidratos”, bromea.

Los regalos le dan a Paolo algo de consuelo, pero nunca puede desconectarse por completo del hospital.

Dos enfermeros se abrazan.

PAOLO MIRANDA
Los enfermeros se cuidan unos a otros.
Una enfermera descansa en una silla.

PAOLO MIRANDA
Un breve descanso durante un turno de 12 horas ayuda a recuperar la fuerza.

Estoy destrozado cuando regreso a casa al final de mi turno. Me voy a dormir y me despierto varias veces durante la noche. A la mayoría de mis colegas les pasa lo mismo”.

Lo único que lo mantiene activo es la adrenalina.

Pero esta situación está empezando a pasar factura y Paolo se siente cada día más cansado.

“No veo la luz al final del túnel por ahora. No sé qué pasará, solo espero que esto termine”.

Foto grupal de miembros del hospital.

PAOLO MIRANDA
Los miembros del hospital tratan de mantener el espíritu en medio del brote del coronavirus.
Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=bDSon-ZHCQM

https://www.youtube.com/watch?v=TBuHqj-S9F4

https://www.youtube.com/watch?v=BsXdeTlTQ7c

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Información verificada del COVID-19 #CoronavirusFacts