Sus comunicaciones privadas y datos personales: los derechos que Kate del Castillo denuncia que violó PGR
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Sus comunicaciones privadas y datos personales: los derechos que Kate del Castillo denuncia que violó PGR

El amparo que solicitó la actriz es por la presunta violación a derechos constitucionales, entre ellos que sus conversaciones fueran espiadas sin orden judicial y que se usen en su contra. La PGR giró una orden de presentación para la actriz.
Cuartoscuro
Por Arturo Ángel
4 de febrero, 2016
Comparte
La actriz se reunió en octubre de 2015 con Joaquín 'el Chapo' Guzmán, pues planeaban una película de la vida del capo. // Foto: Archivo Cuartoscuro

La actriz se reunió en octubre de 2015 con Joaquín ‘el Chapo’ Guzmán, pues planeaban una película de la vida del capo. // Foto: Archivo Cuartoscuro

En la demanda de amparo que Kate del Castillo presentó ante un juez federal el pasado 29 de enero, la actriz acusó a la Procuraduría General de la República (PGR), de presuntamente violar los derechos que le otorgan dos artículos de la Constitución, entre los que figuran el de la inviolabilidad de sus comunicaciones privadas, de sus datos personales y de su libertad misma.

Un día después de que la actriz Kate del Castillo solicitara un amparo para evitar ser detenida, la Procuraduría General de la República (PGR) emitió de manera formal una orden de localización y presentación para que ella declare sobre su vínculo con el narcotraficante Joaquín el Chapo Guzmán.

La información pública disponible sobre la demanda, que quedó radicada en el expediente 70/2061 en el Juzgado Tercero de Distrito en Materia de Amparo, revela que la actriz, a través de su abogado, solicitó la protección de la justicia por la violación de sus derechos consagrados en los artículos 14 y 16 constitucionales.

Dichos artículos protegen la libertad de una persona para que no sea detenida ilegalmente, sin embargo, también  garantizan otros derechos específicos que no pueden ser afectados ni siquiera por las autoridades, y entre ellos se encuentra el de la “inviolabilidad” de las comunicaciones privadas.

El artículo 16 de la Constitución establece que solamente se pueden intervenir las comunicaciones privadas de cualquier persona mediante una orden otorgada expresamente por un juez federal para ello y bajo condiciones específicas. En caso contrario, cualquier tipo de espionaje o intervención de esa naturaleza resulta ilegal.

“Exclusivamente la autoridad judicial federal, a petición de la autoridad federal (…) podrá autorizar la intervención de cualquier comunicación privada. Para ello, la autoridad competente deberá fundar y motivar las causas legales de la solicitud, expresando además, el tipo de intervención, los sujetos de la misma y su duración” señala el referido artículo.

En ningún caso, precisa la constitución, la información obtenida de forma ilegal mediante una intervención de comunicaciones podrá ser utilizada para sustentar que una persona es responsable o no de algún delito.

Cabe señalar que en los últimos meses, se ha publicado en medios de comunicación información de la actriz relacionada con su posible nexo con el narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán. Entre esa información se encuentran mensajes de texto que ella habría intercambiado con su teléfono móvil.

De acuerdo con las notas publicadas esas intervenciones obedecieron a un trabajo de inteligencia que realizó el gobierno durante varios meses sobre Kate del Castillo y otras personas.

Lo que no se sabe hasta ahora es si este seguimiento filtrado a los medios, y con el que se presume que Castillo tenía contacto con Guzmán incluso para llevar a cabo supuestos negocios, se hizo o no con el consentimiento de un juez federal.

Protección de datos y posesiones

El artículo 16 de la constitución que Castillo denuncia en su demanda de amparo que la PGR violó, también protege otros derechos entre ellos el que una persona no sea molestada no solo en su integridad física sino también en sus papeles o posesiones.

En ese sentido se señala que cualquier inspección a un sitio físico, como puede ser una casa particular o una empresa, se podrá realizar solamente mediante una orden de cateo que otorgue un juez  y esté plenamente justificada en una averiguación previa.

Por otro lado la Constitución también protege el que los datos personales de una persona, como pueden ser su domicilio por ejemplo, no pueden publicarse más que en situaciones excepcionales como casos de seguridad nacional o e alteración del orden público.

La correspondencia que se envíen dos personas también resulta inviolable sin excepciones.

Tanto el artículo 14 como el 16 protegen el que una persona no pueda ser privada de su libertad salvo que sea mediante una orden de aprehensión  girada por un juez o en caso de que se cometa un delito en flagrancia.

El artículo 16 señala en específico que una persona solo podrá ser arraigada por casos específicos de delincuencia organizada y por un periodo de 40 días que podrá duplicarse, a lo sumo, por otros 40 días más.

La ruta del amparo

Kate del Castillo presentó el pasado viernes 29 de enero la demanda de amparo en contra de la PGR. Debido a que la actriz vive en Los Ángeles, el trámite se hizo a través del abogado Humberto Ferro Baranda en la Ciudad de México.

El caso fue turnado al el Juzgado Tercero de Distrito en Materia de Amparo del Primer Circuito que aceptó a trámite la demanda sin embargo, antes de otorgar cualquier tipo de suspensión en favor de la actriz le pidió a ella que (a través de su abogado) especifique los términos de su solicitud con apego al artículo 144 de la Ley de Amparo.

Dicho artículo da un plazo de cinco días hábiles para que la parte quejosa (en este caso Kate del Castillo) subsanen los requerimientos que demanda el juez o en caso contrario la demanda puede ser desestimada. El referido plazo vencerá el próximo lunes 8 de febrero.

En caso de que esta parte quede resuelta, el juez deberá analizar si concede prácticamente de forma inmediata una suspensión provisional en beneficio de la actriz, para que la autoridad señalada, en este caso la PGR, no pueda violentar cualquiera de los derechos que protegen los referidos artículos de la Constitución.

Con independencia de si se otorga o no una suspensión, se iniciaría también el juicio de amparo en el que la PGR y Kate del Castillo deberán presentar los elementos con los que cuenten y que permitirán al juez definir si en efecto, los derechos de la actriz han sido violentados ahora o en el pasado por las autoridades.

Al término de ese análisis el juez dará a conocer una sentencia en la que establecerá si concede la protección de la justicia en favor de la actriz y con que alcances o de lo contrario si se la niega por considerar que no se han violado ninguno de sus derechos. Todo este procedimiento puede extenderse varios meses.

Serie suspendida, decenas de afectados

La serie “Ingobernable”, que produciría la cadena Argos para ser trasmitida por el servicio de video en streaming Netflix, fue definitivamente aplazada por lo menos dos meses, sin que exista certeza de que se llevará a cabo.

Aunque no existe confirmación pública de parte de las empresas todavía, fuentes que participan directamente en la producción de dicha serie y que pidieron que no se revelen sus nombres por temor a una sanción, revelaron a Animal Político que ya les fue notificado verbalmente que las grabaciones no iniciarán el 15 de febrero.

De acuerdo con lo que se les informó, el proyecto fue traspasado para la última semana de abril con la salvedad de que se les avisará en las próximas semanas la fecha precisa del arranque de las grabaciones.

El retraso de la producción de esta serie afectará no solo a Kate del Castillo, sino a un equipo de por lo menos cien personas que son contratadas específicamente por el proyecto y a partir de la realización del mismo es como reciben sus honorarios.

Los empleados consultados dijeron que hace unas semanas recibieron un correo electrónico de directivos de Argos en donde se señalaba que no se podía dar información pública de este proyecto pues solamente Netflix es propietaria de los derechos del mismo incluyendo su comunicación.

Respeto a presunción de inocencia

La titular de la PGR Arely Gómez, señaló que su dependencia respeta la presunción de inocencia de la actriz Kate del Castillo, aunque recordó que esta se encuentra bajo investigación (por presunto lavado de dinero en favor del Cártel de Sinaloa) y por lo mismo ha sido llamada a declarar en calidad de testigo.

Gómez dijo en entrevista, que la actriz está en su derecho de solicitar una demanda de amparo si considera que sus garantías individuales han sido violadas en algún momento y será un juez quien determine lo que procede,

Cabe señalar que la PGR ya requirió en dos ocasiones a Kate del Castillo para que comparezca en calidad de testigo sobre los presuntos vínculos con la delincuencia organizada.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El extraordinario caso de COVID del "paciente 91" que mantuvo en vilo a todo un país

Stephen Cameron estuvo 68 días conectado a un ventilador pero, contra todo pronóstico, sobrevivió al coronavirus. En una entrevista exclusiva, habló con la BBC sobre su experiencia en Vietnam.
1 de julio, 2020
Comparte

“Si hubiera estado en casi cualquier otro lugar del planeta, estaría muerto. Habrían pulsado el interruptor después de 30 días”, dice Stephen Cameron desde su cama de hospital.

El piloto escocés de 43 años pasó 68 días conectado a un respirador. Se considera el mayor período de tiempo que ha estado en esas circunstancias cualquier paciente en Reino Unido.

Pero no lo hizo en un hospital en su ciudad natal, Motherwell, sino en la extensa y agitada Ho Chi Minh, en Vietnam, sin amigos o familiares cercanos.

Cameron, el último paciente con covid-19 en una unidad de cuidados intensivos en Vietnam, ha sido la persona más enferma que los médicos del país han tenido que tratar durante el brote de coronavirus.

Vietnam, con 95 millones de habitantes, ha tenido solo unos pocos cientos de casos confirmados, ingresos de UCI de un solo dígito y ni una sola muerte registrada.

Tan raro fue el caso de gravedad de Cameron en Vietnam, que se informó cada minuto de su recuperación en periódicos nacionales y en boletines de noticias de televisión.

El gobierno publicó actualizaciones periódicas en televisión sobre el estado del piloto.

Gobierno de Vietnam
El gobierno publicó actualizaciones periódicas en televisión sobre el estado del piloto.

Ahora es conocido en toda la nación como el “paciente 91, el apodo que le dieron los funcionarios de salud pública cuando se enfermó en marzo.

“Me siento muy honrado por cómo los vietnamitas me llevaron en sus corazones”, dice Cameron, en una entrevista exclusiva con la BBC. “Y, sobre todo, estoy agradecido por la terquedad de los médicos de no querer que yo muriera bajo su cuidado”.

“10% de posibilidades de sobrevivir”

Docenas de especialistas en cuidados intensivos de Vietnam hicieron videoconferencias constantes para discutir el estado de Cameron.

“El muy escaso número de pacientes en cuidados intensivos significaba que cualquier persona gravemente enferma llamaba la atención de todos los médicos de primer nivel del país“, explica el doctor Kidong Park, representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Vietnam.

Durante gran parte de los dos meses y medio que Cameron estuvo en coma inducido, dependió de una máquina de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO, por sus siglas en inglés), una forma de soporte vital que solo se usa en los casos más extremos, para sobrevivir.

Las máquinas extraen sangre del cuerpo de un paciente y la infunden con oxígeno, antes de bombearla nuevamente.

“Tengo suerte de que el único efecto duradero parece ser que mis piernas aún no son lo suficientemente fuertes como para sostenerme, pero estoy haciendo fisioterapia dos veces al día”, dice Cameron.

“En cierto momento, el Ministerio de Relaciones Exteriores le dijo a mi amigo Craig que tenía un 10% de posibilidades de sobrevivir, así que se preparó para lo peor: entregó mi departamento y comenzó a hacer lo que uno haría si alguien va a regresar a casa en un ataúd“.

Desde que recuperó la conciencia, describe entre lágrimas algunas conversaciones telefónicas con amigos en su casa de Escocia que “no pensaban que volvería”.

Los médicos tuvieron que lidiar con múltiples complicaciones mientras Cameron estaba en coma: sufrió coágulos de sangre, sus riñones fallaron -lo que significa que necesitaban diálisis- y su capacidad pulmonar se desplomó al 10%.

Médicos de hospitales de todo Vietnam hablando sobre la condición del "paciente 91".

Gobierno de Vietnam
Médicos de hospitales de todo Vietnam hablando sobre el estado del “paciente 91”.

“Cuando aquí salió en la prensa que necesitaba un trasplante de pulmón, aparentemente mucha gente ofreció sus pulmones, incluido un veterano de la guerra de Vietnam de 70 años“, sonríe.

“Pero habría sido un trasplante de doble pulmón, así que eso no habría tenido un buen final para él”.

Pero a pesar del gran apoyo del pueblo vietnamita y de los cientos de miles de dólares gastados en el cuidado de Stephen Cameron, la reacción cuando dio positivo de covid-19 por primera vez fue menos amable.

El grupo del Buddha Bar

Cameron se enfermó solo unas pocas semanas después de llegar a Vietnam, a principios de febrero.

Al igual que muchos pilotos occidentales, se dirigió a Asia para ejercer su oficio por salarios más altos en la floreciente industria área regional.

Dos noches antes de pilotar su primer vuelo para Vietnam Airlines, y la noche antes de que la mayoría de los bares y clubes cerraran en la ciudad de Ho Chi Minh para contener la propagación del virus, fue a encontrarse con un amigo en un bar de expatriados en un exclusivo barrio de la ciudad.

En ese momento, Vietnam había tenido menos de 50 casos confirmados, pero, según Guy Thwaites, director de la Unidad de Investigación Clínica de la Universidad de Oxford, con sede en Ho Chi Minh, y asesor gubernamental sobre enfermedades infecciosas, la población “ya tenía bastante respeto y miedo al virus”.

Era el fin de semana anterior al día de San Patricio, por lo que el Buddha Bar and Grill estaba lleno de juerguistas con disfraces irlandeses cuando Cameron llegó justo después de las 22:00 horas.

“No bebo, la mayor parte del tiempo estuve solo en una esquina, jugué algunas rondas de billar y me fui a casa alrededor de las 3:15 de la mañana”, recuerda.

Sin embargo, cuando le subió la fiebre, el día después de su vuelo inaugural, y otras 12 personas en el bar dieron positivo los días siguientes, la muestras de simpatía hacia él por parte de los lugareños fueron escasas.

El “grupo del Buddha Bar”, como se dio a conocer en la prensa local, fue el brote más grande de coronavirus en el sur del país, llegando a contagiar a casi 20 personas de manera directa e indirecta.

Policía en el Buddha Bar

Police handout
La policía revisó minuciosamente el bar antes de volver a abrirlo.

Y para algunos en las redes sociales, la culpa fue de Cameron, que había estado recorriendo la ciudad.

A pesar de no que había pruebas de que él fuera la fuente del brote, un prominente empresario, Luong Hoai Nam, calificó al “paciente 91 de “bomba de tiempo”.

Pidió que los extranjeros que incumplen las reglas fueran deportados, motivando los aplausos de sus seguidores en redes sociales.

“Parecía haber un interés de culparme a mí por venir del extranjero, ya que había ido a Bangkok una semana antes para gestionar un tema de la visa”, dice Cameron, quien está convencido de que él también se contagió en el Buddha Bar, y de que no fue la fuente del brote.

“Fui la primera persona en alzar la voz y decir: ‘Miren, no me siento bien’. Era inevitable que me echaran la culpa“.

Declive rápido

El 18 de marzo, Cameron ingresó en el hospital después de dar positivo de covid-19, y las autoridades actuaron rápidamente para cerrar el bar y poner en cuarentena a todos los que vivían en su edificio.

En total, se realizaron pruebas a 4.000 personas vinculadas al brote del Buddha Bar.

“El estado del ‘paciente 91’ empeoró muy rápidamente”, recuerda Luong Ngoc Khue, quien forma parte del equipo de trabajo sobre el covid-19 del Ministerio de Salud vietnamita y aconsejó sobre el tratamiento de Cameron.

“Hubo una disminución preocupante de la función no solo de sus pulmones, sino también de sus riñones, hígado y flujo sanguíneo”.

Con su estado deteriorado, Cameron recuerda haber tomado la audaz decisión de pedir que le conectaran a un respirador. “Estaba exhausto porque no podía dormir”, recuerda.

Luego estuvo en coma durante semanas, mientras los médicos se angustiaban por su tratamiento. Mientras tanto, los pocos otros pacientes en las unidades de cuidados intensivos de Vietnam se recuperaron y se fueron a casa.

Su caso fue ganando prominencia. Los principales políticos prometieron hacer todo lo posible para mantenerlo con vida, y el hospital se hizo cargo temporalmente de los cuantiosos costos de su atención.

“Hay muchos elogios políticos que Vietnam puede recibir por mi recuperación”, reflexiona Cameron, “y mantiene su récord de casos de covid-19, que es bastante impresionante, muy, muy bajo”.

Khue insiste en que todo el mundo, extranjero o vietnamita, tuvo acceso a una buena atención sanitaria.

“Nos centramos en tratar a las personas enfermas al más alto nivel, tanto en términos de instalaciones como de recursos humanos, independientemente de si eran vietnamitas o extranjeros”, señala.

Pero afirma con orgullo que “49 de 50 pacientes extranjeros se recuperaron y fueron dados de alta del hospital”.

Días “borrosos”

Cuando Stephen Cameron fue conectado al respirador por primera vez a principios de abril, había poco más de un millón de casos de coronavirus en todo el mundo.

Cuando los médicos lo despertaron, el 12 de junio, había más de 7 millones. Pero Vietnam había evitado lo peor de la pandemia. No se ha registrado un caso de transmisión local desde el 16 de abril.

“Nunca pensé que tardaría hasta 10 semanas en despertarme. Recuerdo que me levantaron, me hicieron una traqueotomía y me llevaron por los pasillos del hospital. Los siguientes días son borrosos”.

Desde su cama en una habitación privada del Hospital Cho Ray, al otro lado de la ciudad de Ho Chi Minh, donde fue trasladado tras dar negativo en la prueba del virus, Cameron siente las consecuencias de haber permanecido varios meses inmóvil y gravemente enfermo.

Ha perdido 20 kg y sus músculos están tan débiles que le supone un esfuerzo mover su pierna hacia arriba incluso unos pocos centímetros.

También sufre fatiga severa yepisodios depresivos desde que despertó, además del miedo persistente de que el estrés postraumático pueda estar a la vuelta de la esquina.

El escocés de 43 años está haciendo una rehabilitación intensiva para poder volver a caminar.

Gobierno de Vietnam
El escocés de 43 años está haciendo una rehabilitación intensiva para poder volver a caminar.

“He pasado por muchas cosas a nivel mental. En este momento, lo único que quiero hacer es regresar a casa. Lo que más extraño es la falta de ruido y de calor. Aquí hay un fuerte zumbido por las bocinas de las scootersy es temporada del monzón”.

En las últimas semanas, no solo se han sentado junto a su cama de hospital unos cuantos médicos y enfermeros, también diplomáticos de alto rango, funcionarios gubernamentales y políticos, entre ellos el cónsul británico y el presidente del Comité Popular de la ciudad de Ho Chi Minh.

Él solo desea volver a su casa en Escocia.

Contra todo pronóstico

Mantenerle con vida ha sido costoso. Una máquina ECMO cuesta entre US$5.000 y US$10.000 por día, y dependió de ella durante ocho semanas y media.

Las continuas disputas sobre quién cubre los costos le causan estrés y desvían su atención de su recuperación.

Al principio, el Hospital de Enfermedades Tropicales pagó el tratamiendto de su propio bolsillo. Entonces, parecía que la embajada británica intervendría. Su seguro de trabajo eventualmente cubrió el gasto.

Pero la financiación de su estadía en el Hospital Cho Ray todavía está en el aire.

Se ha vuelto muy, muy frustrante. Al principio, le envié un email a la compañía de seguros y me dijeron ‘Sí, lo solucionaremos’. Ahora la respuesta es: ‘Nos ocuparemos de esto en breve’ y nada parece suceder”.

De momento, tiene un asiento en un vuelo de Vietnam Airlines de regreso a Reino Unido el 12 de julio. Mientras tanto, los aviones continúan transportando a ciudadanos vietnamitas de regreso de Europa.

Cameron no entiende por qué no puede volver antes, pues fue declarado apto para volar hace una semana. “Como soy una figura pública tan conocida aquí ahora, todo sobre mi caso estácontrolado por el gobierno“, asegura.

Los líos sobre su regreso son un recordatorio de que la milagrosa recuperación del “paciente 91” no es solo la historia de un piloto escocés que venció al covid-19 y superó sus probabilidades de morir, contra todo pronóstico.

Es la historia de cómo un país del Sudeste Asiático en vías de desarrollo y con un turbulento pasado reciente también venció al covid-19, contra todo pronóstico.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial

Banner

BBC

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=-kpIq2W8Sqs

https://www.youtube.com/watch?v=dDHHLysaCHg

https://www.youtube.com/watch?v=6hsbyQAQcWw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.