¿Desobedecen a Mancera? Estos funcionarios no han hecho pública su declaración de intereses
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: Cuartoscuro

¿Desobedecen a Mancera? Estos funcionarios no han hecho pública su declaración de intereses

Aunque lo ordenó el jefe de Gobierno capitalino, los titulares de nueve instituciones y seis delegados no han dado a conocer sus declaraciones de intereses.
Foto: Cuartoscuro
Por Rafael Montes / Más por Más
24 de febrero, 2016
Comparte
Miguel Ángel Mancera. //Foto: Cuartoscuro

Miguel Ángel Mancera. //Foto: Cuartoscuro

A pesar de que el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, lo ordenó en mayo pasado, los titulares de siete instituciones de la Ciudad de México han incumplido con dar a conocer su declaración de intereses, medida que la administración capitalina considera elemental para evitar que ocurran conflictos de interés entre sus funcionarios y empresas privadas.

De acuerdo con una revisión a la página web de la Contraloría General de la capital y con información solicitada por transparencia, hasta ahora no se cuenta con esos datos de Rafael Camacho Solís, del Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones (IAPA); Guillermo Orozco, de la Procuraduría Social (Prosoc); Julio César Serna, del Fideicomiso de la Central de Abasto, y Hugo Villa, de la Comisión de Filmaciones.

Lo mismo sucede con los titulares del Instituto Técnico de Formación Policial, Ignacio Medina; del Instituto de Formación Profesional de la procuraduría, Juan José Olea; y del Fideicomiso de Promoción y Desarrollo del Cine Mexicano, Luis Enrique Miramontes Higuera.

 

Esto se debe a que los funcionarios en cuestión entregaron su declaración de intereses pero rechazaron hacerla pública, detalló la Contraloría General a Máspormás.

En el caso de ProCDMX, la declaración de su titular no aparece en la página de la Contraloría, pero  la dependencia aclaró que Simón Levy cumplió desde el pasado 18 de agosto de 2015, con la presentación de la declaración y desconocen la razón por la cual en el sitio web de la Contraloría no se encuentran los datos.

Enrique Provencio, titular del Consejo Económico y Social de la CDMX aclaró que no presentó su declaración de intereses ya que no es servidor público pues su cargo es a título honorífico y ciudadano.

La orden de Mancera fue que no solamente presentaran el documento, sino que lo dieran a conocer. “ también están obligadas a generar una versión pública ”, indican los lineamientos emitidos a través de la Gaceta Oficial.

Además, seis jefes delegacionales electos en junio —y cuyas gestiones comenzaron en octubre— tampoco han atendido la instrucción. Se trata de los morenistas Avelino Méndez, de Xochimilco, y Pablo Moctezuma, de Azcapotzalco; de los perredistas Valentín Maldonado, de Coyoacán, y Carlos Estrada, de Iztacalco, y de los priistas Miguel Ángel Salazar, de Cuajimalpa, y Jorge Alvarado Galicia, de Milpa Alta.

La orden de Mancera abarcó a los delegados porque estos, a diferencia de los alcaldes de un estado, no gozan de autonomía respecto del gobierno central. Pese a ello, los de Xochimilco e Iztacalco ni siquiera cumplieron con entregar el documento.

En mayo, Mancera dijo que habría sanciones para quien no cumpliera con dar a conocer sus relaciones familiares o personales que fueran potencialmente conflictivas, es decir, que pudieran poner a un funcionario en una posición ventajosa para aprovechar su cargo y obtener un beneficio privado. Sin embargo, según información entregada por transparencia, no ha sido sancionado ningún servidor público.

Formato poco claro

Expertos en transparencia y rendición de cuentas coincidieron en que el formato de versión pública que ofrece el gobierno de la ciudad para conocer las declaraciones de intereses de sus funcionarios es insuficiente y poco claro. Lo anterior, debido a que el documento únicamente muestra el número de relaciones familiares y personales de cada servidor público, pero no detalla los nombres de las empresas o asociaciones con las que están vinculadas esas personas.

De acuerdo con la revisión realizada, más de 90% de los titulares de instituciones del gabinete capitalino declaró no tener relaciones potencialmente conflictivas.

Eduardo Bohórquez, director de la ONG Transparencia Mexicana, señaló que las declaraciones de intereses deben ser totalmente públicas y claras, es decir, incluir los nombres de las empresas en las que participen los familiares y amigos de los funcionarios, así como los cargos que ocupan en ellas.

“En la declaración de intereses es central que sea todo público, salvo que una ley expresa prohíba su divulgación; porque su función es preventiva, lo que busca evitar es que haya potenciales conflictos de interés. Si no se hace pública, no se entiende la naturaleza de la declaración de intereses. Los intereses tienen que estar arriba de la mesa, todos”, dijo.

Para Bohórquez, en este punto existe una diferencia en comparación con la declaración patrimonial, en la que, por razones de seguridad, es justificable que ciertos datos se mantengan ocultos.

Marco Fernández, investigador del Tec de Monterrey, comentó que la legislación tiene un problema de origen, pues en ella no se define con claridad qué se entiende por conflicto de interés ni cuántas relaciones personales se deben reportar.

“ parece más una simulación, porque los funcionarios no entienden lo que se tiene que reportar”, consideró Irma Eréndira Sandoval, coordinadora del Laboratorio Anticorrupción del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.

Los detalles de la orden

Estos son algunos puntos de la instrucción que dio el jefe de Gobierno de la Ciudad de México:

  • La orden fue dada a conocer el 27 de mayo de 2015, después de dos escándalos por posibles conflictos de interés en la capital y otros más a nivel federal.
  • El jefe de Gobierno dijo entonces que la obligación de presentar y hacer pública la declaración de intereses incluiría a todos los funcionarios, desde titulares de instituciones hasta el personal de base que participara en procedimientos de toma de decisión o adquisiciones.
  • Esto último se incluyó porque se considera que estos funcionarios son los que están en mayor probabilidad de caer en un conflicto de interés y favorecer a ciertas empresas.
  • Actualmente, los funcionarios capitalinos ya están obligados a presentar una declaración patrimonial, pero hacerla pública o no es su decisión.
  • Este año, un grupo de ONG impulsa una ley para hacer obligatorio que los funcionarios del país presenten declaración patrimonial, fiscal y de intereses.

Los casos que detonaron escándalos

Desde finales de 2014, dos casos derivaron en escándalos por posibles conflictos de interés en la ciudad. El primero fue en diciembre de ese año, cuando se dio a conocer que el entonces delegado de Iztapalapa, Jesús Valencia, conducía una camioneta de lujo de un contratista de la demarcación. El segundo fue en marzo de 2015, cuando Mancera pidió la renuncia al entonces secretario de Obras, Alfredo Hernández, luego de que se reveló que había dado un contrato a una empresa de la que su esposa era directiva.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
BBC

Qué pasaría en la Tierra si los humanos desapareciéramos de ella

Si nuestra especie se extinguiera mañana ¿qué pasaría realmente y qué tipo de planeta dejaríamos atrás?
BBC
6 de julio, 2020
Comparte

Estamos viviendo los albores de una nueva época en la historia de la Tierra: el Antropoceno.

Los humanos siempre han moldeado aspectos de su entorno, desde el fuego hasta la agricultura. Pero la influencia del Homo sapiens en la Tierra ha alcanzado un nivel tal que ahora define el tiempo geológico actual.

Desde la contaminación del aire en la atmósfera superior hasta fragmentos de plástico en el fondo del océano, es casi imposible encontrar un lugar en nuestro planeta que la humanidad no haya tocado de alguna manera.

Pero hay una nube oscura en el horizonte.

Nube oscura en el horizonte.

Getty Images
Tarde o temprano, la humanidad se enfrentará a su extinción.

Más del 99% de las especies que han existido en la Tierra han desaparecido, la mayoría durante catástrofes y extinciones como la que acabó con los dinosaurios.

La humanidad nunca ha enfrentado un evento de esa magnitud, pero tarde o temprano lo hará.

El fin de la humanidad es inevitable

Para muchos expertos la cuestión no es si los humanos nos extinguiremos, sino cuándo lo haremos. Y hay algunos que piensan que será más pronto que tarde.

En 2010, el eminente virólogo australiano Frank Fenner dijo que desapareceremos probablemente en el próximo siglo, debido a la sobrepoblación, la destrucción del medio ambiente y al cambio climático.

Frank Fenner

Getty Images
El profesor Frank Fenner frente a una fotografía proyectada de sí mismo tomada en la década de 1950

Por supuesto, la Tierra puede sobrevivir y lo haría sin nosotros.

La vida continuaría y las marcas que dejamos en el planeta se desvanecerían antes de lo que creerías. Nuestras ciudades se derrumbarían, los campos crecerían y los puentes se caerían.

“La naturaleza finalmente lo descompondrá todo”, dice Alan Weisman, autor del libro The World Without Us (“El mundo sin nosotros”), publicado en 2007 y en el que examina lo que sucedería si los humanos desaparecieran del planeta.

“Si no puede descomponer las cosas, finalmente las entierra”.

En poco tiempo, todo lo que quedaría de la humanidad sería una fina capa de plástico, isótopos radiactivos y huesos de pollo (matamos 60.000 millones de pollos por año) en el registro fósil.

Como evidencia de esto, podemos mirar las áreas del planeta que nos hemos visto obligados a abandonar.

En la zona de exclusión de 19 millas (30 km aproximadamente) que rodea la planta de energía de Chernóbil en Ucrania, que fue severamente contaminada después del colapso del reactor de 1986, las plantas y los animales prosperan de una manera que nunca antes lo habían hecho.

Gato en Chernóbil

Getty Images
Los animales, como este gato aventurero, tomaron la Zona de Exclusión de Chernóbil desde que los humanos se alejaron.

Un estudio de 2015 financiado por el Natural Environment Research Council encontró “abundantes poblaciones de vida silvestre” en la zona, lo que sugiere que los humanos son una amenaza mucho mayor para la flora y fauna local que 30 años de exposición crónica a la radiación.

La velocidad a la que la naturaleza se adueña del paisaje depende mucho del clima de un área.

En los desiertos de Medio Oriente las ruinas de hace miles de años aún son visibles, pero no se puede decir lo mismo de las ciudades que solo tienen unos pocos cientos de años en los bosques tropicales.

En 1542, cuando los europeos vieron por primera vez las selvas tropicales de Brasil, reportaron ciudades, rutas y campos a lo largo de las orillas de los principales ríos.

Sin embargo, después de que la población fue diezmada por las enfermedades que los exploradores trajeron consigo, estas ciudades fueron rápidamente tomadas por la selva.

Es seguro que las ruinas de Las Vegas persistirían por mucho más tiempo que las de Bombay.

Árboles y raíces tomaron el templo de Ta Prohm en Camboya.

Getty Images
Árboles y raíces tomaron el templo de Ta Prohm en Camboya.

Recién ahora las técnicas de deforestación y teledetección nos ofrecen una idea de lo que había antes.

Las especies de plantas y animales que han formado vínculos estrechos con los humanos serían las más afectadas si desapareciéramos.

Los cultivos que alimentan al mundo, que dependen de las aplicaciones regulares de pesticidas y fertilizantes, serían reemplazados rápidamente por sus antepasados salvajes.

“Van a ser superados rápidamente”, dice Weisman. “Las zanahorias convertirán en silvestres y las mazorcas de maíz podrían volver al tamaño original, no más grandes que una espiga de trigo”.

Ruinas romanas.

Getty Images
Al igual que estas ruinas romanas, los edificios de hoy seguirían siendo reconocibles en el futuro

La repentina desaparición de pesticidas también significaría una explosión demográfica para los insectos.

Los insectos son móviles, se reproducen rápidamente y viven en casi cualquier entorno, lo que los convierte en una clase de especies altamente exitosa, incluso cuando los humanos están tratando activamente de suprimirlos.

“Pueden mutar y adaptarse más rápido que cualquier otra cosa en el planeta, excepto quizás los microbios”, explica Weisman. “Cualquier cosa que se vea deliciosa será devorada”.

La explosión del insecto a su vez aumentaría la población de especies que se alimentan de ellos, como pájaros, roedores, reptiles, murciélagos y arácnidos, y luego un auge en las especies que comen esos animales, y así sucesivamente en toda la cadena alimentaria.

Una silla llena de insectos.

Getty Images
Cuando los humanos abandonen el planeta, los insectos disfrutarán de un rápido renacimiento.

Pero todo lo que sube debe bajar. Esas enormes poblaciones serían insostenibles a largo plazo, una vez que se hubieran consumido los alimentos que los humanos dejaron.

La extinción de los humanos tendría consecuencias en la red alimentaria durante al menos 100 años, antes de que se estableciera una nueva normalidad.

Algunas razas salvajes de vacas u ovejas podrían sobrevivir, pero la mayoría fueron criadas como máquinas de comer lentas y dóciles que terminarán muriendo en grandes cantidades.

“Creo que pronto se volverán las víctimas de carnívoros salvajes que van a comenzar a proliferar”, opina Weisman.

Esos carnívoros incluirían a las mascotas humanas, más probablemente gatos que perros. “Creo que los lobos van a tener mucho éxito y van a competir con los perros”, dice Weisman.

“Los gatos son una especie no nativa muy exitosa en todo el mundo. Donde quiera que vayan prosperan”.

La pregunta de si la vida “inteligente” podría evolucionar nuevamente es más difícil de responder.

Una teoría sostiene que la inteligencia evolucionó porque ayudó a nuestros primeros antepasados a sobrevivir a los choques ambientales.

Otra es que la inteligencia ayuda a las personas a sobrevivir y reproducirse en grandes grupos sociales.

Gatos

Getty Images
A los gatos les iría mejor que a los perros en caso de extinción humana.

Una tercera es que la inteligencia es simplemente un indicador de genes sanos.

Los tres escenarios podrían ocurrir nuevamente en un mundo poshumano.

“Entre los primates, el siguiente cerebro más grande por peso corporal es el del babuino, y se podría decir que sería el candidato más probable”, analiza Weisman.

“Viven en la selva, pero también aprendieron a vivir en los bordes de la misma. Pueden recolectar comida en las llanuras realmente bien y saben cómo unirse contra los depredadores”, describe.

“Los babuinos podrían hacer lo que hicimos, pero por otro lado no veo ninguna motivación para ello. La vida es realmente buena para ellos tal como es”, añade.

Zona abandonada en Chernóbil tomada por la vegetación.

Getty Images
Muchas zonas de Chernóbil están hoy repletas de vegetación.

El futuro de la vida en un planeta contaminado

Los cambios que podrían expulsar a los babuinos (u otras especies) de su zona de confort podrían ponerse en marcha por la desaparición de los humanos.

Pero si todos desapareciéramos mañana, los gases de efecto invernadero que hemos bombeado a la atmósfera tardarían decenas de miles de años en volver a los niveles preindustriales.

Algunos científicos creen que ya hemos pasado puntos de inflexión cruciales, particularmente en las regiones polares, que acelerarán el cambio climático incluso si no volviéramos a emitir otra molécula de CO2.

Luego está el problema de las plantas nucleares del mundo.

La evidencia de Chernóbil sugiere que los ecosistemas pueden recuperarse de las emisiones de radiación. Pero hay alrededor de 450 reactores nucleares en todo el mundo que comenzarían a derretirse tan pronto como el combustible se agotara en los generadores de emergencia que les suministra refrigerante.

Ruta dañada y con humo en Centralia, Pensilvania.

Getty Images
Un incendio de carbón ha estado ardiendo bajo tierra en Centralia, Pensilvania desde hace décadas.

No hay forma de saber cómo una liberación tan enorme y abrupta de material radiactivo a la atmósfera podría afectar los ecosistemas del planeta.

Y eso es antes de que comencemos a considerar otras fuentes de contaminación.

Las décadas posteriores a la extinción humana estarían marcadas por devastadores derrames de petróleo, fugas químicas y explosiones de diferentes tamaños, todas bombas de tiempo que la humanidad ha dejado atrás.

Algunos de esos eventos podrían provocar incendios que pueden arder durante décadas.

Debajo de la ciudad de Centralia en Pensilvania, una capa de carbón se ha estado quemando desde al menos 1962, lo que ha obligado a la evacuación de la población local y la demolición de la ciudad.

Hoy, el área parece una pradera con calles pavimentadas que la atraviesan y columnas de humo y monóxido de carbono emergen desde abajo. La naturaleza ha tomado la superficie.

Las huellas finales de la humanidad

Cueva de las manos en Argentina.

Getty Images
La cueva de las manos en el sur de Argentina contiene arte rupestre de hace unos 13.000 años.

Pero algunas huellas de la humanidad quedarían, incluso decenas de millones de años después de nuestro fin.

Los microbios tendrían tiempo de evolucionar para consumir el plástico que dejamos.

Los caminos y las ruinas serían visibles durante muchos miles de años (el hormigón romano aún es identificable 2.000 años después) pero finalmente serían enterrados o destruidos por las fuerzas naturales.

Es tranquilizador que nuestro arte sería una de las últimas pruebas de que existimos.

La cerámica, las estatuas de bronce y los monumentos como el Monte Rushmore -en el que están tallados los rostros de cuatro presidentes de EE.UU.- estarían entre nuestros legados más perdurables.

El Monumento Nacional Monte Rushmore

Getty Images
El Monumento Nacional Monte Rushmore es una escultura tallada entre 1927 y 1941 en una montaña de granito situada en Keystone, Dakota del Sur en el que figuran los rostros de 18 metros de altura de los presidentes estadounidenses George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln.

Nuestras transmisiones también perdurarían: la Tierra ha estado transmitiendo su cultura a través de ondas electromagnéticas durante más de 100 años, y esas ondas siguen en el espacio.

Entonces, a 100 años luz de distancia, con una antena lo suficientemente grande, podrá captar una grabación de cantantes de ópera famosos en Nueva York, la primera transmisión pública de radio, en 1910.

Esas ondas persistirían en forma reconocible durante algunos millones de años, viajando cada vez más lejos de la Tierra, hasta que finalmente se debilitaran tanto que no se pudieran distinguir del ruido de fondo del espacio.

Pero incluso nuestros artefactos espaciales seguirían funcionando.

Sondas.

Getty Images
Suponiendo que no haya colisiones, las sondas espaciales Voyager sobrevivirán incluso a nuestro planeta.

Las sondas Voyager, lanzadas en 1977, están saliendo del Sistema Solar a una velocidad de casi 60.000 km/hora.

Mientras no golpeen nada, lo cual es bastante improbable (el espacio está muy vacío), sobrevivirán al fatal encuentro de la Tierra con un Sol hinchado en 7.500 millones de años.

Serán el último legado restante de la humanidad, girando para siempre en la oscura negrura del Universo.

Si quieres leer el artículo original en el inglés puedes hacerlo aquí.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=JwghZEmvmb8

https://www.youtube.com/watch?v=8urGTdEioOQ

https://www.youtube.com/watch?v=FaMsbdQTjtI

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.