Los homicidios en Campeche, Colima y Veracruz suben hasta 300% en enero
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Los homicidios en Campeche, Colima y Veracruz suben hasta 300% en enero

Enero dejó un incremento nacional de homicidios de más del 10% en averiguaciones; es el nivel más alto desde 2013. Hay entidades en donde los casos se han multiplicado al doble o triple.
Cuartoscuro
Por Arturo Angel
23 de febrero, 2016
Comparte
Campeche, Colima y Veracruz son las entidades en donde los homicidios se multiplicaron en mayor proporción en enero pasado. // Foto: Cuartoscuro.

Campeche, Colima y Veracruz son las entidades en donde los homicidios se multiplicaron en mayor proporción en enero pasado. // Foto: Cuartoscuro.

El 2016 inició con un incremento nacional de homicidios. El país registró en enero más de mil 400 averiguaciones previas por este delito que significan un repunte del diez por ciento de los casos. Se trata de la cantidad más alta para un mes de enero desde 2013 y hay estados en donde el incremento de los asesinatos fue mucho más elevado.

Campeche, Colima y Veracruz son las entidades en donde los homicidios se multiplicaron en mayor proporción en enero pasado, con alzas que van desde el 150 hasta más de 300 por ciento, de acuerdo con los datos oficiales revelados por el Sistema Nacional de Seguridad Pública.

De hecho, el incremento de asesinatos en Colima (que además ha sido sostenido en los últimos meses) ya coloca esta entidad como la segunda con la mayor tasa de homicidios,  solo por debajo de Guerrero. Ambas entidades reportan por lo menos cuatro homicidios por cien mil habitantes, cuando el promedio nacional es de un caso.

Alejandro Hope, experto en temas de seguridad, dijo que el incremento de los crímenes en varios estados es significativo. Destacó el caso de Veracruz que registró  su nivel mensual más alto de asesinatos en más de dos años.

Respecto al incremento nacional de homicidios en enero, señaló que el repunte fue en menor proporción de lo que esperaban los analistas: 7.4 por ciento en el caso de víctimas de este delito. No obstante, advirtió que se trata de un mes en que tradicionalmente el registro no es tan alto, por lo que habrá que esperar hasta el segundo semestre parta identificar una tendencia clara.

En cuanto a los secuestros, las averiguaciones previas a nivel estatal y federal registraron  una reducción del 23 por ciento en comparación con enero del 2015 aunque la organización Alto al Secuestro advirtió que existen errores de metodología en los registros. Dicha ONG dijo ayer que respecto a diciembre, hubo un repunte de 3 por ciento en los plagios.

Balance nacional negativo

Los datos dados a conocer por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública arrojan que en enero de 2015 se abrieron mil 427 averiguaciones previas por homicidio a nivel nacional. Es un alza del 10.7 por ciento respecto al mismo mes del año pasado y es el enero con más crímenes desde el 2013.

Los referidos casos de homicidio dejaron un total de mil 534 víctimas, un incremento superior al siete por ciento respecto al año pasado.

Las anteriores cifras significan que en nuestro país entre 49 y 50 personas son asesinadas todos los días, o lo que es lo mismo, un promedio de por lo menos dos casos cada hora.

El analista Alejandro Hope consideró que si bien, hay un incremento en homicidios dolosos en comparación con el año pasado, también es  cierto que existe una reducción respecto al mes inmediato anterior (diciembre de 2015) en el que se registraron mil 592 víctimas de este delito.

“Es una cantidad (de homicidios) menor de la que anticipábamos aunque bueno, también es habitual que en enero bajen respecto a diciembre que es un mes en donde se registran muchos homicidios, ya sea porque hay más alcohol por ejemplo, pero también por razones institucionales. Muchas averiguaciones se incluyen hasta el último mes del año” dijo.

Hope dijo que enero de 2016 registró el promedio más bajo de homicidios al día de los últimos diez meses. No obstante, recordó que la experiencia de años anteriores arroja que los primeros meses del año registran un nivel bajo que luego tiende a incrementarse.

“Podríamos tener unas cifras bajas relativamente hasta mayo pero después veremos en la segunda mitad del año cómo se comporta la tendencia (…)  Si esto sigue como arrancó podríamos tener un año muy similar al pasado que dejó un incremento en los homicidios” agregó el experto.

// Gráfico: Omar Bobadilla.

// Gráfico: Omar Bobadilla.

Estados críticos

El balance del primer mes del año evidencia el incremento significativo que ha tenido la proporción de homicidios en algunos estados.

El caso más dramático es el de Campeche en donde los crímenes prácticamente se cuadruplicaron. Pasaron de solo tres averiguaciones en enero de 2015 a trece casos en enero del 2016. En porcentajes, es un incremento de la incidencia del 333 por ciento.

Colima registra el segundo incremento  más significativo en su incidencia de homicidios con un 275 por cierto, pero además, ya es la segunda entidad con la mayor tasa de crímenes en el país con 4.08 casos, triplicando la tasa nacional de ese delito.

Cabe señalar que hasta octubre del año pasado el número de personas asesinadas al mes en Colima no rebasaba las 20 víctimas pero desde noviembre los asesinatos no descienden de por lo menos 25 casos.

Veracruz registró en enero el tercer incremento más significativo. En la entidad que gobierna Javier Duarte los homicidios se multiplicaron 166 por ciento. El estado no había registrado un número mensual tan alto de homicidios desde octubre del 2013.

En opinión de Alejandro Hope, este repunte puede obedecer a dos circunstancias: a que en efecto hubo un incremento notable de la violencia en el estado en el arranque de este año, o en su defecto, a que la entidad registró correctamente los homicidios que en la misma se presentan, ya que sus cifras estadísticas son en general poco confiables.

Otros estados con incrementos importantes de homicidios en el primer mes de 2016 fueron Hidalgo con un 75 por ciento de alza en la incidencia; Baja california con 62 por ciento; Nuevo león con 41 por ciento y Morelos con 40 por ciento.

En cuanto a los estados con mayores tasas de homicidios, según los datos oficiales, Guerrero tiene el primer sitio con casi cinco casos por cada cien mil habitantes. Es de forma significativa la entidad con la mayor incidencia de este delito, como ha sido en los últimos años. En enero se registraron en total 166 averiguaciones por homicidio doloso con el mismo número de víctimas.

Colima, como ya se dijo, ocupa el segundo sitio con cuatro homicidios aproximadamente por cien mil habitantes, y le siguen Sinaloa, Baja California y Morelos, entidades que registran una tasa de entre 2.1 y 2.5 homicidios. Cabe señalar que el promedio nacional es de un crimen  por cien mil habitantes.

// Gráfico: Omar Bobadilla.

// Gráfico: Omar Bobadilla.

Secuestros: lo bueno… y lo malo

Los datos oficiales del Sistema Nacional de Seguridad Pública arrojan un resultado positivo en la incidencia de secuestro, tanto a nivel federal como estatal.

En enero pasado se iniciaron en las procuradurías de los estados 78 averiguaciones con 97 víctimas. Es una reducción en la incidencia de este delito del 13 por ciento. Por su parte, la Procuraduría General de la República (PGR) registró 26 averiguaciones por este delito, 45 por ciento menos que en enero del 2015.

No obstante, Alejandro Hope consideró que estas cifras deben tomarse con cautela pues particularmente en el delito de secuestro resultan poco fiables. La principal razón es la cantidad de casos que se cometen pero no se denuncian por el temor de las víctimas a que los plagiarios tomen represalias.

Isabel Miranda de Wallace, presidenta de la organización Alto al Secuestro, coincidió en que los registros oficiales no resultan confiables pues hay muchos casos que se quedan fuera. Solo en enero de este año, dicha organización contabilizó 146 plagios, mientras que los datos oficiales fueron de 104.

“El Secretariado (Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública) no está teniendo una metodología adecuada para poder contabilizar todos los delitos de secuestro; solamente se convierte en un receptor de lo que le declara el Estado” declaró Wallace.

De acuerdo con la activista una de las lagunas se encuentra en los casos que atiende Policía Federal pero que, por no tener aparente vínculo con delincuencia organizada, no son atraídos por la PGR. Las investigaciones tendrían que pasar entonces a las fiscalías de los estados pero muchas se quedan sin contabilizar ni se les da seguimiento.

Según el reporte de Alto al Secuestro, los 146 secuestros ocurridos en enero pasado dejaron un saldo de 225 víctimas lo que es, según esta organización, un incremento real del tres por ciento en la incidencia de este delito.

Wallace también informó que aproximadamente el 18 por ciento de las víctimas de secuestro terminan perdiendo la vida a manos de sus captores.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué es un "bear market" como el que vive ahora la bolsa y por qué es un indicio de una crisis económica

Los mercados están a punto de entrar en "bear market", según analistas, lo que podría suponer el inicio de una nueva crisis económica.
14 de junio, 2022
Comparte

Los índices estadounidenses Dow Jones y S&P500, referentes de las tendencias en los mercados globales, han caído un 15% y casi un 20% respectivamente desde sus máximos históricos en diciembre.

A veces ocurre que las bolsas tienden a la baja por períodos limitados de tiempo: es lo que llamamos “correcciones” del mercado.

Pero ahora muchos analistas pronostican la llegada de un “bear market”, literalmente “mercado oso”, aunque en español se conoce como mercado bajista.

Se considera que hay “bear market” cuando las acciones en conjunto pierden más del 20% de valor en bolsa respecto a su cota más alta más reciente.

Es decir, en ese período de tiempo los inversores han vendido muchos más títulos de los que han comprado, reduciendo la capitalización de las compañías que conforman el mercado.

¿Qué nos dice de la economía?

Para interpretar la señal que nos da un “bear market” es importante saber que la bolsa es un indicador adelantado: anticipa situaciones futuras según la -acertada o equivocada- perspectiva de los inversores.

Estos observan al detalle los datos que revelan la salud de la economía (desde empleo y salarios hasta inflación y tipos de interés) para decidir qué hacen con su dinero.

Si creen que nos aproximamos a una fase de contracción económica, en la que caen los beneficios de las empresas, tenderán a desprenderse de las acciones de estas compañías antes de que pierdan aún más valor.

Así, un “bear market” suele advertir la llegada de tiempos difíciles con reducciones de la demanda de productos, de la actividad empresarial, del comercio y, en último término, del empleo.

Hombre e índices bursátiles

Getty Images

También es más fácil que se produzca un mercado bajista después de un período de crecimiento fuerte en el que se han tocado máximos muy altos.

Es el caso actual: tras los primeros meses de la pandemia, los precios de la mayoría de las acciones se dispararon, especialmente las de las tecnológicas, alcanzando niveles muy superiores a las anteriores alzas de finales de 2019.

De hecho, pese a haber perdido parte de su valor en los últimos meses y estar al borde de un “bear market”, tanto el Dow Jones como el S&P500 superan con creces sus niveles máximos anteriores a la pandemia.

¿Cuánto suele durar?

El S&P500 ha caído en “bear market” un total de 26 veces desde 1929, si bien 14 de ellas sucedieron antes de 1950, principalmente por la volatilidad propiciada por el crash del 29.

En tiempos más recientes los mercados bajistas han sido menos frecuentes y por lo general han sucedido inmediatamente antes o al inicio de épocas de crisis económica o recesión.

Fueron especialmente duros los registrados durante la crisis del petróleo, cuando el índice se desplomó un 48,2% en solo tres meses (noviembre de 1973 a marzo de 1974), y el de la crisis financiera de finales de los 2000, con una caída del 51,93% entre octubre de 2007 y noviembre de 2008.

Entre febrero y marzo de 2020 hubo un “bear market” poco habitual, muy corto y pronunciado (-33% en poco más de un mes) por el miedo de muchos inversores que retiraron en masa sus acciones al creer que la pandemia iba a provocar una debacle económica.

La duración media de los “bear markets” en el S&P500 ha sido de 289 días, con un nivel de descenso promedio del 36%, según datos de la consultora Ned Davis Research.

¿Y un “bull market”?

El término opuesto es “bull market”, literalmente “mercado toro” y en español mercado alcista.

La duración de los mercados alcistas en el S&P500 ha sido de 991 días y los beneficios del 114%, en promedio.

Bull and bear markets

Getty Images

Es habitual que los “bull markets” sean más frecuentes, prolongados y con mayores porcentajes de ganancias, en comparación con las pérdidas en los mercados bajistas.

Esto sucede porque a largo plazo la economía tiende a expandirse mientras el dinero pierde valor, lo que resulta en una trayectoria ascendente con etapas de crecimiento especialmente fuertes (“bull markets”), contracciones temporales y fases de fuertes descensos (“bear markets”) que a la larga se corrigen.

El “bull market” más largo de la historia se prolongó desde 2009 hasta 2020, con ganancias acumuladas de más del 300%.

Comprar acciones en el momento más bajo de un “bear market” y venderlas en el más alto de un “bull market” es el negocio perfecto.

El problema es que es imposible saber cuándo nos encontramos en uno de esos dos extremos.

¿Por qué un toro y un oso?

Existen varias teorías sobre por qué el toro (bull) y el oso (bear) representan los mercados alcista y bajista, respectivamente.

Una de ellas atribuye su origen a los espectáculos de peleas de animales populares en Inglaterra entre los siglos XVI y XIX.

Dos de las variantes de esa tradición (abolida por el Parlamento en 1835) consistían en enfrentar a un toro o a un oso contra jaurías de perros en un recinto cerrado.

Pelea de osos y perros o "bear baiting" en Londres en 1820

Getty Images
Pelea de osos y perros o “bear baiting” en Londres en 1820.

Los toros embestían a los perros con movimientos de cabeza de abajo hacia arriba, mientras los osos lanzaban sus zarpazos de arriba hacia abajo, por lo que los pioneros de la Bolsa de Londres (fundada en 1801) habrían incorporado estos términos a su jerga.

Otra teoría alude a la -hoy todavía usada- expresión “vender la piel del oso”, referida a intermediarios que adjudicaban pieles a clientes sin tenerlas aún en su poder.

A los “vendedores de piel de oso” se les comenzó a llamar simplemente “osos” y el término pasó a denominar un negocio con pérdidas o una tendencia bajista, mientras su opuesto sería el toro, la antítesis del oso en el ya citado espectáculo de peleas.

Otros se decantan por una explicación más sencilla: el toro es un animal que representa el vigor, la agresividad y la fuerza.

El oso, por el contrario, es tímido, parsimonioso y, sobre todo, conocido por sus largos periodos de hibernación.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=xzJmRZ2Sw4Y&t=92s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.