¿Qué tipo de pájaro eres en las redes sociales?
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Yorokobu

¿Qué tipo de pájaro eres en las redes sociales?

Un 'Aviario' de Mario y Javier Tascón muestra distintos tipos de personas en función de lo que dicen en internet
Yorokobu
Por Yorokobu
7 de febrero, 2016
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¿Qué tipo de pájaro eres en las redes sociales? // Imágenes: Yorokobu

¿Qué tipo de pájaro eres en las redes sociales? // Imágenes: Yorokobu

Por las redes sociales sobrevuelan cada día todo tipo de personajes. Buitres, tórtolos, Doctores Peste… Antes podían pasar desapercibidos pero ahora es fácil reconocerlos. Un Aviario de Mario y Javier Tascón muestra y cataloga esas raras aves que pueblan Twitter, Facebook, Instagram y todo el bosque digital de internet.

Hacía tiempo que Mario se fijaba en las nuevas formas de escribir en internet y eso lo contó en su libro Twittergrafía. Ahora quería descubrir qué especies poblaban ese mundo y entonces aprovechó la luz de las pantallas de su móvil y su computadora para salir a hacer avistamientos en Twitter. Él también era pájaro: un águila, entre muchas otras especies, como más tarde se descubriría.

El fundador de Prodigioso Volcán se afanó en su labor de ornitólogo digital. Estudiaba y diseccionaba los tuits hasta que empezó a reconocer en los humanos el comportamiento de algunas aves. El de la alondra, por ejemplo. Esas que «despliegan toda su energía desde primera hora de la mañana» y «reflejan la alegría de vivir», las que avisan de los peligros, como hizo una de ellas, para advertir a Romeo y Julieta que podían ser descubiertos. El ave cantó por ellos. Para anunciarles que se levantaba la luz del día que alumbra los escondites.

Alondra, quienes despliegan toda su energía desde primera hora de la mañana

Alondra, quienes despliegan toda su energía desde primera hora de la mañana

El experto en medios digitales empezó a clasificarlos. Llevaba apenas unas notas cuando se alió con otro investigador, Javier Tascón. El ilustrador, y a la vez hermano, construiría la apariencia humana de estas especies. Ambos estudiaban cómo eran los pájaros y después veían a qué tipo de humanos se asemejaban.

Mario Tascón llevaba años al acecho. Mirar la pajarera digital era como observar un foro político español a principios del siglo XX. Muchos hablaban a la vez, otros vociferaban, algunos vitoreaban. Y a ese ruido, que hoy se compara con el de un gallinero, se llamó greguería: «algarabía, gritería confusa, piar desordenado de los pájaros en un bosque». Aquello era una versión física del piar incesante de Twitter. Todos a un tiempo, como el griterío actual de bits que suena, cada instante, en las redes sociales.

«En los años 20, antes de que Ramón Gómez de la Serna se apropiara de la palabra ‘greguería’ para describir un género literario, en la prensa usaban ese término para referirse al ruido de las conversaciones en el Parlamento», relata Mario Tascón, en su oficina de Madrid, España. «Hoy vuelve a producirse otra greguería, la de las redes sociales. Tenemos que recuperar ese término».

El aviario de las redes sociales // Imagen: Yorokobu

El aviario de las redes sociales // Imagen: Yorokobu

El vapor es el fantasma del agua.

La escalera de caracol es el ascensor a pie.

En su investigación encontraron que en este «bosque social plagado de vídeos, instantáneas, bits, mensajes, megustas, ceros y unos» hay, al menos, 40 tipos de pobladores. Ellos saben que hay más pero pararon ahí, por el momento, para llevar sus primeras observaciones a un libro artesanal tan cuidado como si las mejores máquinas que existieran en el mundo fueran las manos.

El Aviario describe al ave fénix (que resurge de sus cenizas y lo hace de forma majestuosa), al búho (el más reclamado por su sabiduría), al buitre (que busca camorra), al cóndor (que porta mensajes de los poderosos), a la cotorra (habla, habla y habla sin esperar respuesta), al Doctor Peste (cada vez que aparece en un debate, preludia el apocalipsis), al pavo real (cuenta sus hazañas, sus conciertos y no suele conversar con los demás) o a los tórtolos (muestran sus mensajes de amor de manera pública y, de vez en cuando, ostentosa).

Estudiaron la biología de los pájaros, investigaron qué cuenta de ellos la cultura pop y rebuscaron el rastro de su vuelo en leyendas antiguas. Su intención no era ir más allá de la pura observación, la mirada empírica, esa que le gustaba tanto al filósofo británico David Hume. Pero puede que sin quererlo, los dos hermanos llegaran a un conocimiento profundo de la especie humana. Un profesor de filosofía del Colegio Brains, en Madrid, vio elAviario y desde hace unos días lo usan en su clase para hablar de los distintos tipos de personalidad.

Acotorra, los que no paran de hablar en las redes sociales // Imagen: Yorokobu

Acotorra, los que no paran de hablar en las redes sociales // Imagen: Yorokobu

El Aviario empezó a despertar la curiosidad desde el momento en que comenzaron a escribirlo. A Mario le gusta trabajar en documentos abiertos, con las persianas arriba, para que se asome quien quiera. Mientras escribía sobre estas especies, publicaba tuits que invitaban a entrar en su Google Doc y contemplar los relatos. En la parte superior del documento empezaban a aparecer los iconos de los visitantes. Eran desconocidos, que desde ahí arriba, desde la prudencia de la distancia, posaban como lo hacen las aves en lo alto de un palomar. «Muchas personas hacían comentarios y sugerencias. Tomamos nota, y después añadimos y cambiamos algunas cosas porque nos parecían buenas ideas», relata Tascón.

El Aviario no solo recuerda a los libros de otro siglo por su tacto y su aspecto. También porque están contados. Solo hay 500 ejemplares, seriados y numerados con un sello artesanal. Los Tascón lo decidieron así porque querían que fuera un regalo. Aunque unos días después, ante la insistencia, empezó a venderse en una librería de Madrid.

Mario y Javier siguen al acecho. Eso significa que en el futuro podría aparecer un nuevo libro. Son pájaros de altos vuelos y, en su clasificación, como ya se descubrió, águilas: los que «siempre están ojo avizor», los que «aterrizan sobre lo mejor de la Red y lo muestran al mundo»

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Júpiter y Saturno alineados: cómo, cuándo y dónde ver la espectacular gran conjunción de ambos planetas

Cuando se esconda el sol el 21 de diciembre, la cercanía de Júpiter y Saturno hará que desde la Tierra se vean como un planeta doble. La última vez que se vieron así fue hace cerca de 800 años.
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20 de diciembre, 2020
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El 21 de diciembre, cuando caiga la noche, el cielo nos regalará uno de los eventos astronómicos más espectaculares del año.

Se trata de la “gran conjunción” de Júpiter y Saturno, un fenómeno en el que estos dos planetas estarán alineados de tal manera que parecerá que forman un planeta “doble”.

Si bien estos dos planetas se encuentran en esta posición cada 20 años, el encuentro de 2020 es muy particular ya que han transcurrido casi 400 años desde que ambos estuvieron tan cerca el uno del otro, y cerca de 800 años desde que el encuentro tiene lugar por la noche, lo que hará posible que sea visible en casi todas partes del mundo, señala la NASA.

La cercanía, por supuesto, es una cuestión de perspectiva: en realidad estos dos planetas están separados por cientos de millones de kilómetros.

Si quieres aprovechar la ocasión para verlo, te contamos a continuación cómo, dónde y cuándo se podrá observar.

Desde casi todas partes

No importa donde estés, la gran conjunción será visible desde casi todos los lugares de la Tierra, aproximadamente una hora después de que se esconda el sol.

Aunque se verá mejor cuanto más cerca estés de la línea del Ecuador, dado que allí durará más tiempo.

Claro que, como todo fenómeno astronómico, su visibilidad dependerá en gran medida de las condiciones meteorológicas: hace falta que no llueva y que el cielo esté despejado.

Cielo nocturno

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Es importante buscar un lugar donde tengamos una visión amplia y despejada.

Por su luminosidad, se podrá ver sin binoculares o telescopio. Tienes que apuntar la mirada hacia el oeste, pero es importante que lo hagas desde un sitio despejado como un parque o un piso elevado, sin nada frente a ti que te obstaculice la visión y, en lo posible, con poca contaminación lumínica.

Si tienes un telescopio pequeño o un par de binoculares, puede que estos te permitan ver las cuatro lunas más grandes de Júpiter orbitando alrededor de este planeta gigante.

A simple vista, los dos planetas aparecerán casi “pegados” en el cielo del crepúsculo vespertino. El punto de luz más grande y luminoso es Júpiter.

A partir del 16 de diciembre

Si quieres asegurarte de no perderte el fenómeno, puedes empezar a practicar ya mismo, ya que en estos días los planetas irán acercándose.

En caso de que el tiempo no acompañe, paciencia, no te desanimes: en 20 años, específicamente el 31 de octubre de 2040, se volverán a acercar, aunque entonces no será tan espectacular como esta.

Otra opción es visitar la página de algún observatorio internacional, como el Observatorio Lowell en Arizona, Estados Unidos, que hará una transmisión en vivo de la “gran conjunción”.


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https://www.youtube.com/watch?v=sNuAl-Lj8PI

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