Béisbol, español, cartas y autógrafos: 5 curiosidades de la visita de Obama a Cuba
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Béisbol, español, cartas y autógrafos: 5 curiosidades de la visita de Obama a Cuba

El mandatario de EU y su familia llegaron a La Habana este domingo, y fueron recibidos por los cubanos con alegría. Fuera de la visita oficial estos son algunos momentos de los Obama en la isla.
AP
Por Redacción Animal Político
22 de marzo, 2016
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La visita de Barack Obama es histórica, pues ningún mandatario de Estados Unidos había visitado Cuba desde 1928, cuando lo hizo Calvin Coolidge.

Luego vino el embargo impuesto en 1960 por el gobierno estadounidense a la isla en respuesta a las expropiaciones y luego de la revolución.

Desde entonces las relaciones entre ambas naciones se congelaron hasta 2014, cuando se dio un primer acercamiento. Con la llegada de Obama este domingo 20 de marzo, el término del embargo y la normalización de las relaciones parece más cerca.

Además de histórica, la visita de Obama a Cuba tiene ciertas curiosidades, más allá de los protocolos oficiales.

1. Una tarde de beisbol

En la última parte de su escala en Cuba, Obama y Castro acudieron a un juego de béisbol de exhibición, entre la Selección Nacional de Cuba y el equipo profesional estadunidense las Mantarrayas de Tampa Bay.

Obama le presentó a la viuda del beisbolista Jackie Robinson al presidente cubano Raúl Castro antes del inicio del partido.

Rachel Robinson viajó a La Habana en el avión presidencial. Robinson, el primer jugador de color en las ligas mayores del béisbol estadounidense, jugó en Cuba en 1947 con los Dodgers de Brooklyn, quienes realizaban su entrenamiento de pretemporada en la isla.

El presidente estadounidense Barack Obama y su homólogo cubano Raúl Castro saludan a los aficionados en el estadio Latinoamericano.

El presidente estadounidense Barack Obama y su homólogo cubano Raúl Castro saludan a los aficionados en el estadio Latinoamericano.

2. Obama le manda una carta a una cubana

Estados Unidos y Cuba restablecieron el servicio postal la semana pasada con un primer envío de correspondencia a la isla. El paquete postal incluía una carta firmada por Obama y dirigida a  Ileana Yarza, de 76 años de edad.

La mujer le escribió el mes pasado a Obama para decirle que estaba feliz de que visitara la isla y que quería invitarlo a su casa.

“Espero con anticipación visitar (La) Habana para promover esta relación y destacar nuestros valores compartidos, y espero tener tiempo para disfrutar una taza de café cubano”, escribió Obama a Ileana.

3. El himno de EU suena en la Plaza de la Revolución

Justo ahí, donde Fidel Castro y el Che Guevara pronunciaron discursos frente a la multitud después de la Revolución, se escuchó este lunes 21 de marzo el himno de Estados Unidos.

El presidente Barack Obama comenzó las actividades oficiales de su histórica visita a Cuba con una ofrenda floral en una estatua del líder independentista de la isla, José Martí ubicada en la Plaza de la Revolución, un lugar que pocos hubieran imaginado apropiado para un mandatario estadounidense unos años atrás.

Obama recorrió la plaza y caminó hasta el Palacio de la Revolución para reunirse con Raúl Castro.

4. “¿Que bolá Cuba?”, Obama y su español

Antes de llegar a Cuba, el mandatario de EU lanzó un saludo en español a los cubanos a través de su cuenta de Twitter, en el que decía que deseaba conocer y escuchar al pueblo cubano.

Este lunes, Obama inició su mensaje a medios junto con su homólogo cubano, Raúl Castro, con un “Buenas tardes” y finalizó su intervención con un “Gracias”. Aunque más tarde, en una reunión con empresarios cubanos y estadounidenses reconoció que “mi español es deplorable”.

Este martes 22 de marzo, durante su discurso en el Gran Teatro, Obama mezcló frases en español en su discurso al pueblo cubano. 

Pero Obama no es el único que habla español. Según el fotógrafo de la Casa Blanca, Pete Souza, su hija Malia hizo de traductora de su padre durante su cena en un restaurante de La Habana.

The President and Malia share a laugh as Malia translates Spanish to English for her dad at a restaurant in Old Havana.

Una foto publicada por Pete Souza (@petesouza) el

5.Los Obama, unos rockstars

Obama, su esposa Michelle y sus hijas Sasha y Malia llegaron el domingo a Cuba. Pese a la lluvia – y como todo turista – recorrieron a pie algunas calles de La Habana, saludaron a los ciudadanos emocionados que se cruzaban en su camino.

Greeting people in Old Havana on a very rainy Sunday.

Una foto publicada por Pete Souza (@petesouza) el

Waving to the Obama family.

Una foto publicada por Pete Souza (@petesouza) el

Michelle y sus hijas visitaron la Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada.

The First Lady with Malia and Sasha at La Catedral de la Virgen Maria de la Concepcion Inmaculada in Old Havana.

Una foto publicada por Pete Souza (@petesouza) el

Y ¿qué cenaron los Obama? Estos fueron algunos de los apreritivos.

Appetizers at dinner last night in Old Havana.

Una foto publicada por Pete Souza (@petesouza) el

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La familia que no tiene huellas dactilares

Una familia en Bangladesh tiene una rara mutación genética que les ha representado dificultades en un mundo cada vez más dependiente de datos biométricos.
26 de diciembre, 2020
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Apu Sarker me mostró la palma abierta de su mano durante una videoconferencia desde su casa en Bangladesh. Al comienzo nada me pareció raro, pero cuando miré más de cerca me percaté de lo lisas que eran las superficies de sus dedos.

Apu, de 22 años, vive con su familia en una aldea en el distrito norteño de Rajshahi. Hasta hace poco, trabajaba como asistente médico. Su padre y abuelo eran agricultores.

Los hombres en la familia de Apu parecen compartir una rara mutación genética que se cree que solo afecta a un puñado de personas en el mundo: no tienen huellas dactilares.

Antes, en las épocas del abuelo de Apu, no tener huellas digitales no era gran lío. “Nunca lo pensé como un problema”, dijo Apu.

Pero después de décadas, esos pequeños surcos que se arremolinan en las puntas de nuestros dedos -llamados dermatoglifos– se han convertido en el dato biométrico más recopilado del mundo.

Se usan para todo, desde el paso por un aeropuerto hasta para abrir nuestros teléfonos inteligentes.

Un teléfono inteligente que se abre con la huella digital

AFP
Hoy en día, las huellas digitales se utilizan para operar un sinnúmero de dispositivos, como el teléfono inteligente.

En 2008, cuando Apu era niño, Bangladesh introdujo una Tarjeta de Identidad Nacional para todos los adultos y la base de datos requería una huella del pulgar.

Los funcionarios confundidos no sabían si emitirle una tarjeta al padre de Apu, Amal Sarker. Finalmente, recibió una tarjeta con el sello “SIN HUELLA DIGITAL”.

En 2010, las huellas dactilares se volvieron obligatorias para pasaportes y licencias de conducción.

Después de varios intentos, Amal logró conseguir un pasaporte mostrando un certificado de una junta médica. Nunca lo ha usado, en parte porque teme que haya problemas en el aeropuerto. Y, aunque conducir una motocicleta es esencial para su trabajo de agricultor, nunca ha obtenido una licencia.

“Pagué la tarifa, pasé el examen, pero no me dieron la licencia porque no podía dar una huella digital”, explicó.

Registro de datos biométricos en Bangladesh

Getty Images
Bangladesh ha realizado una extensa recopilación de datos biométricos de sus habitantes, sin los cuales no se puede aquirir un pasaporte, o una licencia de conducir, ni siquiera una tarjeta SIM para el teléfono.

Amal carga consigo el recibo de pago de la licencia, pero no siempre le ayuda cuando lo detienen. Le han multado dos veces. En ambas ocasiones explicó sobre su dolencia a los policías, dijo, y les mostró las puntas de sus dedos para que vieran. Ninguno le perdonó la multa.

“Siempre es un experiencia vergonzosa para mí”, contó Amal.

En 2016, el gobierno hizo obligatorio comparar la huella digital con la base nacional de datos para poder comprar una tarjeta SIM para un celular.

“Parecieron confundidos cuando fui a comprar una SIM, el software de su sistema se congelaba cada vez que ponía mi dedo en el sensor”, dijo Apu, con una sonrisa irónica.

Le rechazaron la compra. Todos los hombres de su familia tienen que usar tarjetas SIM bajo el nombre de su madre.

Amal

BBC
Los dedos de Amal Sarker no tienen los patrones distintivos que se encuentran en la mayoría de las personas.

La dolencia rara que afecta a la familia Sarker se llama adermatoglifia.

Se dio a conocer ampliamente en 2007 cuando Peter Itin, un dermatólogo suizo, fue contactado por una mujer de su país que tenía problemas entrando a EE.UU.

Su cara correspondía a la foto de su pasaporte, pero los agentes de inmigración no podían registrar sus huellas dactilares. No tenía.

Tras examinarle, el profesor Itin encontró que la mujer y ocho miembros de su familia sufrían una rara condición, con las yemas de los dedos planas y un número reducido de glándulas sudoríparas en las manos.

Trabajando con otro dermatólogo, Eli Sprecher, y la estudiante de posgrado Jann Nousbeck, el profesor Itin examinó el ADN de 16 miembros de la familia -siete con huellas digitales y nueve sin éstas.

“Los casos aislados son muy raros y no se han documentado más que unas pocas familias”, contó el profesor Itin a la BBC.

Agente de inmigración en EE.UU. verifica las huellas digitales de una pasajera

Getty Images
En muchos países, como en EE.UU., los agentes fronterizos verifican las huellas digitales de los viajeros antes de permitir su entrada.

En 2011, el equipo se enfocó en un gen, SMARCAD1, que mutó en los nueve miembros sin huellas de la familia y pudieron identificarlo como la causa de la rara dolencia. Prácticamente no se conocía nada de este gen. La mutación no parecía causar otros efectos negativos aparte de los cambios en las manos.

La mutación que se buscó durante todos esos años afectaba un gen “del que nadie sabía nada”, expresó el profesor Sprecher. Por eso tardaron años en encontrarlo.

Una vez descubierto, la enfermedad fue nombrada adermatoglifia, pero el profesor Itin la apodó “enfermedad de demora migratoria”- por su primera paciente que tuvo problemas entrando a EE.UU.- y el nombre resultó.

Amal y Apu

BBC
Amal y Apu Sarker. “No está en mis manos, es algo que heredé”, dijo Amal.

La enfermedad de demora migratoria puede afectar a varias generaciones de una familia. El tío de Apu Saker, Gopesh, que vive en Dinajpur, a unos 350km de Daca, tuvo que esperar dos años antes de que le autorizaran un pasaporte.

“Tuve que viajar a Daca cuatro o cinco veces en los últimos dos años para convencerles de que sufría la mutación”, declaró Gopesh.

Cuando su oficina empezó a utilizar un sistema de control de asistencia con huellas digitales, Gopesh tuvo que convencer a sus jefes que le permitieran utilizar el sistema antiguo: firmando una planilla de asistencia todos los días.

Un dermatólogo en Bangladesh ha diagnosticado la condición de la familia como queratodermia palmoplantar congénita, que el profesor Itin cree que evolucionó en adermatoglifia secundaria, una versión de la enfermedad que también puede producir resequedad cutánea y reducción de la transpiración en las palmas de las manos y plantas de los pies.

Los Sarker na reportado todos estos síntomas.

Se necesitarían hacer más exámenes para confirmar si la familia tiene alguna forma de adermatoglifia.

El profesor Sprecher expresó que su equipo estaría “muy contento” de ayudar a la familia con pruebas genéticas.

Los resultados de esas pruebas podrían darles a los Sarker alguna certidumbre, pero no les aliviaría la carga de navegar diariamente por un mundo sin huellas digitales.

El hermano menor de Apu Sarker, Anu

BBC
El hermano menor de Apu Sarker, Anu, también heredó la rara mutación genética.

Los Sarker que padecen de esta mutación están viviendo en una sociedad que no solo les resulta más difícil de manejar, sino que no ha evolucionado para acomodar su problema.

Amal Sarker pasó la mayoría de su vida sin mucho traspié, pero ahora dice que siente tristeza por sus hijos.

“No está en mis manos, es algo que heredé”, declaró.

“Pero la manera en que mis hijos y yo nos estamos metiendo en todo tipo de problemas, es realmente doloroso para mí”.

Amal y Apu acaban de recibir un nuevo tipo de tarjeta de identidad nacional emitida por el gobierno bangladesí, tras presentar un certificado médico. La tarjeta utiliza otros datos biométricos –un escaneo de la retina y reconocimiento facial.

Pero todavía no pueden comprar una tarjeta SIM ni obtener una licencia de conducción. Expedir un pasaporte es un largo y arduo proceso.

“Estoy cansado de explicar mi situación una y otra vez. He pedido consejo a mucha gente, pero nadie puede darme una respuesta definitiva”, se quejó Apu. “Alguien me sugirió ir a un tribunal. Si todas las otras opciones fallan, eso es lo que tendré que hacer”.

Apu espera poder conseguir un pasaporte, dijo. Le encantaría viajar fuera de Bangladesh. Sólo tiene que empezar a llenar la solicitud.

Las fotos son cortesía de la familia Sarker.


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