Caso Ayotzinapa: Las 8 razones para que Peña Nieto permita interrogar a militares, según OSC
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Caso Ayotzinapa: Las 8 razones para que Peña Nieto permita interrogar a militares, según OSC

Las fuerzas armadas deben sujetarse a controles civiles y no pueden ser ajenas a la supervisión internacional en materia de derechos humanos, indicaron las organizaciones de la sociedad civil.
Cuartoscuro
3 de marzo, 2016
Comparte

Tres organizaciones de la sociedad civil dieron a conocer ocho razones por las que el presidente Enrique Peña Nieto debería garantizar que los integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) puedan entrevistar a los militares relacionados con el caso Ayotzinapa.

Las razones enlistadas por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Serapaz y por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan son:

  • Las fuerzas armadas no pueden ser ajenas a la supervisión internacional en materia de derechos humanos
  • En democracia, las fuerzas armadas no deben ser autónomas sino sujetarse a controles civiles
  • La entrevista a los militares es absolutamente legal
  • Se encuentra demostrado que elementos del 27 Batallón presenciaron la agresión contra algunos de los estudiantes desaparecidos
  • La noche del 26 de septiembre de 2014, el ejército operó en Iguala con un cuerpo irregular, cuya intervención debe indagarse
  • El ejército intervino en la información recabada en el C4
  • El ejército cuenta con videos y fotografías de los hechos que no ha sido debidamente incorporados en la investigación
  • Los investigadores de la Procuraduría General de la República (PGR) no interrogaron exhaustivamente a los militares acerca de sus posibles vínculos con grupos delictivos.

Las organizaciones dieron a conocer sus argumentos un día después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió al presidente Peña Nieto –en su calidad de comandante supremo de las Fuerzas Armadas– que permita que los integrantes del GIEI entrevisten a militares del 27 Batallón de Iguala.

En el informe “Situación de Derechos Humanos en México”, la CIDH advierte que la desaparición de los jóvenes en Iguala, Guerrero, es una muestra de “las graves deficiencias que sufren las investigaciones sobre estos hechos y la impunidad estructural y casi absoluta en la que suelen quedar estos crímenes” y un ejemplo “emblemático de la aparente colusión entre agentes del Estado e integrantes del crimen organizado”.

En el informe, la CIDH respalda la actuación de los miembros del GIEI sobre el caso Ayotzinapa y señala que el Estado mexicano no ha permitido las entrevistas a los miembros del Batallón 27 que presenciaron el ataque contra los estudiantes.

Este jueves 3 de marzo, dos de los cinco miembros del GIEI instaron a la Unión Europea (UE) a que “apoye” su trabajo, ante los obstáculos que está encontrando para esclarecer el suceso.

“Es importante mostrar apoyo al trabajo que hacemos. Los intentos de cuestionarnos personalmente o cuestionar sin ningún argumento concreto el trabajo que hemos hecho, son intentos de cerrar el espacio en la búsqueda de la verdad en el caso”, declaró el médico y psicólogo español Carlos Beristáin, de acuerdo con la agencia de noticias EFE.

Con información de EFE.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Shingo, el pueblo de Japón en el que aseguran que está enterrado Jesús (junto a la oreja de su hermano)

De acuerdo a la leyenda, en una remota localidad en el norte de Japón, estaría enterrado el cuerpo de Cristo, quien dicen que vivió allí hasta los 106 años y tuvo descendencia.
9 de abril, 2020
Comparte

Jesús no murió a los 33 años, sino que vivió en realidad hasta los 109.

El que fue crucificado en Jerusalén fue su hermano.

Y se casó y tuvo tres hijas.

Estas tres afirmaciones forman parte de la creencia de un pequeño grupo de cristianos que residen en el lejano poblado de Shingo, en el norte de Japón.

Donde además, afirman, “está enterrado Jesús, el verdadero. Junto a la oreja de su hermano”.

Aunque parece un absurdo, este lugar enclavado entre montañas atrae a unos 20.000 peregrinos y turistas que cada año visitan el lugar que es conocido como el “Museo de la Leyenda de Cristo”.

A Cristo, en realidad, en este remoto paraje japonés lo llaman Daitenku Taro Jurai. Y el lugar de su supuesta sepultura es un montículo de tierra coronado por una enorme cruz de madera.

“Es solo una atracción turística, para hacer dinero”, le dijo a la cadena ABC Marcel Poliquin, un sacerdote católico que vive cerca del museo.

Sacerdote

Getty Images
En Japón apenas el 1% de la población se considera cristiano.

Pero, ¿cómo un grupo de personas que viven a más de 20.000 kilómetros de Jerusalén terminan creyendo que no solo Jesús vivió entre ellos, sino que además está enterrado allí?

Todo parte de una creencia que viene del siglo XVII.

¿En qué creen?

De acuerdo a la información entregada por el “Museo de la Leyenda de Cristo”, cuando Jesús tenía 21 años viajó a Japón para aprender más de las otras religiones que existían en el mundo.

Ese detalle, anota el grupo de creyentes, explicaría los años ocultos de Jesús, de los que nada dicen los relatos bíblicos.

Allí estuvo hasta que cumplió los 33 años, cuando regresó a Jerusalén -vía Marruecos- para continuar con su predicación.

Pero a partir de este punto es donde el relato realmente se complica: Jesús efectivamente es arrestado por las autoridades romanas, quienes lo condenan a la crucifixión. Pero, según la leyenda japonesa, se cambia de lugar con su hermano, conocido en Japón como Isukiri.

Así, dice este grupo, Jesús logró escapar de Jerusalén con dos reliquias, con las que llegó hasta Shingo: una oreja de su hermano crucificado y un mechón del cabello de María.

Y estableció su residencia en Japón, donde se retiró y formó una familia. Finalmente fue enterrado en el lugar donde hoy se erige la enorme cruz de madera, afirman.

Buda de Nara

Getty Images
La mayoría de los japoneses practica el budismo o el sintoismo.

Además, la misma historia señala -basándose supuestamente en unos rollos del siglo XVII que convenientemente desaparecieron durante la II Guerra Mundial- que la familia de los Sawaguchis, cultivadores de ajo de la zona, son los descendientes directos de Jesús.

De ellos, ninguno cree en Cristo, en un país donde la población es mayoritariamente budista y sintoísta.

El origen de la leyenda

Esta creencia -parte del folclore local- surge de la mezcla de varios relatos: los mitos de misioneros cristianos enterrados en las cercanías, el afán de un alcalde de atraer turistas y las elucubraciones de arqueólogos oportunistas.

De acuerdo al periodista Winifred Bird, no hay una fecha exacta en la que se haya dado la creación del lugar “sagrado”, pero hay un registro de que en la década de 1930 se comenzó a hablar sobre el supuesto sitio donde existía la tumba de Cristo.

“Hacia 1935 llegó a esta región Kiyomaro Takenouchi, un religioso que había leído unos documentos luego conocidos como los Libros Takenouchi, donde se señalaba que Cristo estaba enterrado en Japón”, escribió Bird.

Jesús

Getty Images
De acuerdo a la leyenda, la persona que fue crucificada no fue Jesús sino su hermano.

“Cuando llegó al lugar, uno de los locales le mostró dos montículos de tierra cubiertos de bambú. Él declaró inequívocamente que uno era el lugar donde estaba enterrado Jesús y el otro, donde yacía el fragmento de su hermano”, anotó.

A esto se unió el empeño del alcalde de la época, Denjiro Sasaki, quien vio en el asunto de la tumba de Cristo una oportunidad turística.

Y efectivamente viene dando su rédito.

Pero, ¿los locales creen en la leyenda?

Es la parte central de nuestra industria turística. Si no lo crees, no te salvas“, le dijo al diario “Japan Times” Mariko Hosokawa, una habitante de Shingo.

Otros son más escépticos.

“Por supuesto que lo de las tumbas es una mentira. Sin embargo, hay algo que puede sugerir que en esta región sí ocurrió un hecho inédito y espiritual”, agregó Toshiko Sato, otra habitante de la zona, en alusión a la leyenda.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=rCXa2gRXlcM

https://www.youtube.com/watch?v=VhMGk9zH0Zo

https://www.youtube.com/watch?v=QWwnV83nGzY

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.