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Archivo Cuartoscuro
El 75% de la población mundial no tiene acceso a medicamentos para tratar el dolor
Las medidas altamente restrictivas de los países hacia sustancias controladas atentan contra el derecho a la salud de la población, que no tiene acceso a analgésicos opioides.
Archivo Cuartoscuro
3 de marzo, 2016
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El 75% de la población global no tiene acceso a un medicamento para controlar el dolor en caso de enfermedad terminal.

En el mundo, los cuidados paliativos —las atenciones y tratamientos para controlar el dolor de enfermos terminales— son un lujo al que sólo acceden una minoría debido a que los países mantienen medidas altamente restrictivas para tener acceso a medicamentos que contienen estupefacientes como la morfina.

De hecho, el 92% de la morfina utilizada en el mundo para tratar enfermedades se consume en países con sólo el 17% de la población global: Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelandia y algunos países de Europa occidental, alertó este miércoles la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) en su Informe mundial 2015.

El acceso insuficiente a estos medicamentos atenta contra el derecho a la salud. Los analgésicos opioides son indispensables en tratamientos para enfermedades como el cáncer, el VIH/SIDA, enfermedades cardiovasculares, otras crónicas de las vías respiratorias, diabetes u otras heridas y afecciones.

Los tratados internacionales sobre la fiscalización de estupefacientes —todos ratificados por México— establecen el compromiso de la comunidad internacional para garantizar la disponibilidad de drogas que son indispensables para fines médicos y no restringir “indebidamente” su suministro.

“En los últimos decenios esa promesa no se ha cumplido plenamente. Todavía hay demasiadas personas que sufren o que mueren con dolor, o que no tienen acceso a la medicación que necesitan. El sufrimiento innecesario por falta de medicación adecuada debido a la inacción y al exceso de requisitos administrativos es una situación que nos avergüenza a todos”, cita el informe de la JIFE.

El caso de México

Se estima que en el país al menos 300 mil personas que mueren cada año padecieron dolores agudos y requirieron cuidados paliativos.

Estos mexicanos fueron víctimas de dolor, ansiedad y depresión y no contaron con acceso a un tratamiento adecuado “socavando su calidad de vida y la de sus familiares en sus últimos días de vida”.

Sin embargo, para revertir esa situación México estrenó en junio pasado un nuevo sistema que busca facilitar la prescripción y entrega de analgésicos opioides.

Este sistema disminuye los trámites para que un médico obtenga las recetas especiales requeridas para prescribir ese tipo de tratamientos. Ahora puede hacerlo por Internet, pues antes tenían que acudir a un punto específico en la capital de cada estado para tramitar el recetario.

El control de los fármacos también es electrónico para las farmacias. Antes lo llevaban en libros que llenaban a mano y tenían que convertir en reportes para presentarlos ante autoridades estatales.

Sólo 24 recetas con analgésicos opioides se habían entregado en México durante el primer semestre de 2015. Con el nuevo sistema electrónico, ya se surtieron 11 mil 200, según datos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.

Fin a la política represiva

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) enfocó su informe 2015 en que los tratados sobre la fiscalización de drogas están hechos para proteger la salud y el bienestar públicos e individuales y dijo que éstos no dan pie a una “guerra contra las drogas”.

“El futuro de la política antidroga no radica en elegir entre la aplicación militarizada de las leyes sobre drogas y la legalización del uso de las drogas con fines no terapéuticos, sino en hacer de la salud y el bienestar la piedra angular de la política en materia de drogas y aplicar plenamente los objetivos y principios de los tratados y las declaraciones políticas”.

La Junta indica que se debe optar por medidas de prevención, educación, tratamiento, rehabilitación y reinserción social en lugar de la condena y el castigo por el uso de drogas.

“Al asegurar la prestación de servicios de prevención y tratamiento, los gobiernos no solo promueven la salud de sus ciudadanos, también contribuyen a privar a los traficantes de su clientela”.

La misión de la JIFE es trabajar con los gobiernos para asegurar que haya suministro de las drogas adecuadas para fines médicos pero también revisa cuáles son las deficiencias de los sistemas de cada Estado que propician la fabricación, tráfico y uso ilícito de drogas.

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Getty Images
Quentin Tarantino: 6 claves de su nueva película "Érase una vez en Hollywood"
"Érase una vez en Hollywood", la nueva película de Quentin Tarantino, recibió muy buenas críticas en el Festival de Cannes. El largometraje, que junta a Leonardo DiCaprio y Brad Pitt, se estrena en América Latina en agosto.
Getty Images
23 de mayo, 2019
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¡Luces, cámara, acción! Quentin Tarantino ya recibió las primeras críticas de “Érase una vez en Hollywood” (“Once Upon a Time in Hollywood”), su última película, que se presentó el martes en el Festival de Cannes.

El largometraje es una recreación extravagante de Hollywood en 1969, antes de los asesinatos cometidos por los seguidores de Charles Manson, el líder y cerebro de la llamada familia Manson, en agosto de 1969 en Los Ángeles, California.

Hasta el momento, los críticos de cine han elogiado la cinta, que se estrena en agosto en América Latina.

Peter Bradshaw, de The Guardian, la considera “totalmente indignante, desorientadora, irresponsable y también brillante”.

También la han comparado con Pulp Fiction, hito de Tarantino en la cultura pop, 25 años después de su lanzamiento en el festival.

Aquí recogemos seis puntos que las reseñas discuten sobre el nuevo filme.

1. Pitt y DiCaprio son los nuevos Redford y Newman

Leonardo DiCaprio interpreta a Rick Dalton, un actor alcohólico que recibe papeles de vaqueros; y Brad Pitt da vida a Cliff Boon, un doble de películas y mejor amigo del personaje anterior.

De acuerdo con The Hollywood Reporter, ambos entregan actuaciones “matadoras”, “llenas de ironía y agradable química”.

“Es difícil no recordar la energía que tenía la mejor pareja anterior en una película de Tarantino, John Travolta y Samuel L. Jackson en ‘Pulp Fiction'”, agrega la revista Time Out.

Robert Redford y Paul Newman hicieron dos películas clásicas juntos, “El Golpe” (“The Sting”) y “Dos hombres y un destino” (“Butch Cassidy and the Sundance Kid”).

¿Deberíamos esperar una nueva versión de cualquiera de las dos cintas en el futuro con Pitt y DiCaprio?

2. Hollywood se representa a sí mismo en la pantalla

La película representa a varias personalidades de la industria cinematográfica, por lo que la revista Variety la califica como un “espectacular collage nostálgico” que rinde homenaje a la era perdida de Hollywood.

Rafal Zawierucha interpreta al director Roman Polanski, y Margot Robbie, a su esposa, Sharon Tate, en los meses previos a su trágico asesinato por la familia Manson.

Mike Moh y Damian Lewis interpretan a los actores Bruce Lee y Steve McQueen, entre otros intérpretes que dan vida a figuras conocidas de la época.

3. Los asesinatos de Manson son solo una parte de la película

Antes de la presentación en Cannes, se especuló que la película giraría en torno al impacto de los crímenes de Charles Manson en Hollywood.

En 1969, sus seguidores, conocidos como la Familia Manson, mataron a nueve personas, incluida Sharon Tate, que tenía ocho meses y medio de embarazo, mientras Polanski estaba filmando en el extranjero.

Una de las jóvenes seguidoras de Manson, Susan Atkins, apuñaló a la actriz y garabateó “PIG” (cerdo) en la puerta de la casa con su sangre.

Los asesinatos conmocionaron a la industria cinematográfica de EE.UU. de la época y se les atribuye el final sangriento de la generación del amor libre y la contracultura de los años 60.

Roman Polanski y Sharon State en su boda.

Getty Images
La actriz estadounidense Sharon Tate tenía ocho meses y medio de embarazo cuando fue asesinada.

Sin embargo, la película de Tarantino rechaza esta narrativa y comienza seis meses antes de los crímenes.

Una canción de Manson suena en la película, pero el derramamiento de sangre no es el foco principal.

Todavía es un misterio cómo se representan los crímenes en la cinta, pues Tarantino envió una carta al público de Cannes pidiéndoles que no revelaran nada de la trama.

4. DiCaprio prende fuego a los nazis

El tráiler muestra al personaje de DiCaprio, Dalton, quemando nazis en un set de grabación durante un flashback a sus aparentes días de gloria como actor.

Es un guiño irónico a “Bastardos sin gloria”, película de 2009 de Tarantino, y típico de la afición del director por la violencia exagerada.

5. Falta de diversidad

Cuando se anunció el lanzamiento de la película, usuarios en redes sociales criticaron el hecho de que el elenco fuera completamente blanco.

La participación de MikeMoh como Bruce Lee aporta un breve destello de diversidad racial, pero el tráiler sigue siendo abrumadoramente blanco.

Este blanqueo ha provocado un animado debate en redes sociales, especialmente por el apoyo de Tarantino para el talento negro en los años 90, mucho antes de #OscarsSoWhite.

Anteriormente, el director había recibido críticas por usar la palabra “nigger” (forma despectiva de referirse a una persona negra) en los guiones, pero actores como Samuel L. Jackson y Jamie Foxx lo han defendido ya que simplemente refleja de manera realista el habla de los personajes en cuestión.

6. Los pies siguen siendo la fascinación de Tarantino

Los seguidores de la trayectoria de Tarantino reconocen que los pies ocupan un lugar destacado en sus películas.

Por ejemplo, en la escena “Mueve tu dedo gordo” de “Kill Bill”, o cuando Hans Landa de “Bastardos sin gloria” confirma que un zapato encontrado en la escena de un tiroteo le pertenece a la actriz Bridget von Hammersmark.

¿Un aparente fetichismo de pies? ¿Una broma? La razón exacta no está clara.

Pero una cosa es segura, hay muchos pies descalzos en “Érase una vez en Hollywood”.

Como concluye la revista Sight & Sound, es el “elogio descalzo” de Tarantino para la industria que adora.


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