Cruzada contra el hambre, sometida a la buena voluntad de los gobernadores

El avance de la estrategia es desigual en el país porque su implementación varía según la voluntad de actores locales, informó el Coneval.

Cruzada contra el hambre, sometida a la buena voluntad de los gobernadores
Algunas de las entidades que compiten con la Cruzada por beneficiarios son Sonora y Estado de México. Cuartoscuro
Los resultados de la Cruzada Nacional contra el Hambre dependen de la buena voluntad y los intereses de cada gobierno estatal.

De estado a estado varía la forma en la que opera la estrategia pues los gobernadores no tienen “grandes incentivos para darle prioridad a las actividades de la Cruzada, por lo que su colaboración está en función de factores políticos, personales coyunturales”, concluye el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

La consecuencia es que la Cruzada tiene resultados desiguales con entidades en las que logra coordinar los esfuerzos de la política social y otras en donde no se avanza en la reducción de la carencia alimentaria u otras carencias.

Esto por la decisión de los gobiernos locales de compartir información, colaborar operativamente y coordinarse con los programas del gobierno federal ligados a la estrategia.

“La eficacia de la estrategia podría estar en función de actores y decisiones ajenos a los mecanismos de la Cruzada” pues existen casos en los que no hay disposición de los gobiernos estatales para cooperar, lo que trae como consecuencia que “el gobierno local compita con la Cruzada: crea estructuras paralelas, programas similares y compite por beneficiarios”, informó el Coneval en el Balance de la Cruzada Nacional contra el Hambre 2013-2016 que publicó este viernes.

El organismo que evalúa la política social del país alertó que cuando no existe disposición de autoridades locales la estrategia del gobierno federal “es insuficiente para compensar el desinterés o vencer la resistencia de un gobierno estatal”. Y menciona, sin dar más detalles, que algunas de las entidades que compiten con la Cruzada por beneficiarios son Sonora y Estado de México.

La falta de coordinación también es entre secretarías estatales, con autoridades municipales o incluso entre secretarías a nivel federal, indica el reporte de Evaluación de la Coordinación Interinstitucional de la Cruzada Nacional contra el Hambre, que fue parte de los informes tomados en cuenta por el Coneval para crear el Balance 2013-2016 de la estrategia.

“La capacidad de los delegados de la Sedesol para coordinar a sus pares de otras dependencias (y la disposición de éstos para vincularse y cooperar) no es necesariamente uniforme, como tampoco lo es la capacidad de los Ayuntamientos para colaborar de forma sustantiva con las actividades de la Cruzada. Y lo mismo ocurre en las dependencias federales: hay programas más susceptibles a la coordinación en la lógica de carencias y otros que, por su diseño, coordinarse es operativamente complejo”.

El Coneval encontró que a nivel municipal no existen indicios de buena coordinación con la Cruzada Nacional contra el Hambre; mientras que entre secretarías locales de las entidades federativas “se comparte información sobre los beneficiarios sólo de manera excepcional y lo mismo sucede con el intercambio de información entre las dependencias estatales y federales”.

En este Balance sobre los resultados de la estrategia, el organismo encargado de evaluar la política social del país indicó que la coordinación es uno de los desafíos centrales de la Cruzada Nacional contra el Hambre y si se logra “resulta en una atención integral en comunidades que dejan de padecer alguna de las carencias sociales”.

El Coneval reconoció que la estrategia “ha logrado que la atención a las carencias ocurra de manera más integrada” pero insiste en que, hasta ahora, la implementación ha sido desigual debido a las fallas en la coordinación entre los actores involucrados.

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