Iztapalapa, la zona de Ciudad de México donde la gente compra agua embotellada para bañarse
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Iztapalapa, la zona de Ciudad de México donde la gente compra agua embotellada para bañarse

Algunas veces en el año Guadalupe García González recibe una agradable sorpresa: del grifo de su casa empieza a salir agua cristalina.
BBC Mundo
Por Alberto Nájar, BBC Mundo
7 de marzo, 2016
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Algunas veces en el año Guadalupe García González recibe una agradable sorpresa: del grifo de su casa empieza a salir agua cristalina.

Es un regalo inesperado en el barrio donde vive, la colonia Polvorilla de Iztapalapa, en el oriente de Ciudad de México.

La delegación (municipio) es la zona con más problemas de agua en la capital mexicana.

Desde hace décadas unas dos millones de personas sobreviven con racionamiento permanente.

La crisis es particularmente severa con los vecinos de las zonas montañosas de la demarcación, donde viven más de 300.000 personas.

En ocasiones pasan varias semanas sin recibir una gota en las redes de abastecimiento.

Y muchas veces el líquido que llega a sus casas es de color ocre. Las autoridades dicen que es un problema de los minerales que hay en los pozos de donde se extrae, pero que es apta para consumo humano.

Por eso cuando llega transparente es una fiesta. “Queremos guardar toda la que se pueda y bañarnos aunque sea una vez con agua limpia”, le dice a BBC Mundo.

El abasto de líquido es uno de los problemas más serios de la capital, que en los últimos años aumentó el número de recortes al suministro.

Pero en Iztapalapa la situación es extrema. BBC Mundo visitó algunos barrios de esta zona, la más sedienta de Ciudad de México.

“Bañarse a mentadas”

Iztapalapa, Ciudad de México
Iztapalapa es la zona más poblada de Ciudad de México.

La capital mexicana es una zona de contrastes.

En el poniente y el sur existen algunas colonias donde el ingreso promedio de sus habitantes es de los más altos del país.

Allí los servicios son muy parecidos a los que se encuentran en ciudades como Nueva York o Londres.

Pero a unos kilómetros de distancia, en la zona oriente donde se encuentra Iztapalapa, la realidad es otra.

En algunas colonias marginadas existen serios problemas de inseguridad, y en ocasiones los servicios públicos como recolección de basura o alumbrado de calles se ofrecen con deficiencia.

Pero lo más complicado es el desabasto crónico de agua. Y eso lo resienten los vecinos. Todos los días.

El racionamiento permanente les obliga a improvisar. En Iztapalapa la mayoría compra agua embotellada pero no para beber, sino para asearse y lavar ropa de colores claros.

“Nos bañamos adentro de una tina para juntar el agua que sobre y luego la usamos en el WC”, le dice a BBC Mundo Ivonne Martínez, vecina de La Polvorilla.

“No se usa la regadera (ducha) porque nunca hay presión en los tubos para que salga el agua”.

Guadalupe García dice que cuando la visitan sus nietos “me preguntan si el baño va a ser en la regadera o a mentadas, así le decimos a echarnos el agua desde una cubeta”.

Cacería de “pipas”

Cazar camiones cisterna con agua, que en México se conocen como “pipas”, es una de las actividades cotidianas en Iztapalapa.

 Camión cisterna que abastce agua en IztapalapaMiles dependen de camiones cisternas para tener agua.

Desde el amanecer muchos vecinos están pendientes del paso de los vehículos, especialmente los que envían las autoridades de la delegación, para suplicar a los conductores, llamados “piperos”, que les llenen aljibes y tambos.

Otros montan guardia desde el amanecer en los sitios donde se abastecen los camiones, y desde allí se van en ellos hasta sus casas.

La demanda de pipas es tal que algunos vecinos se pelean a golpes por una de ellas. Otros llegan al extremo de secuestrar la manguera del vehículo para obligar al conductor a que les entregue agua.

Y algunos son más sutiles. “Yo le digo a mi nuera que es joven y bonita que convenza al pipero, a las muchachas sí les hacen caso”, cuenta a BBC Mundo Elizabeth Serrato.

La lucha diaria por las cisternas parece justificada porque en muchos casos es la única forma de abastecerse.

Eso ocurre en unidades habitacionales como El Vergel de Santa Cruz, donde viven 2.000 personas.

Agua embotellada en México     El agua embotellada es la única alternativa para miles en Iztapalapa.

Los vecinos se cansaron de cerrar calles como protesta por el desabasto, y decidieron mejor organizarse para asegurar que, por lo menos, les lleguen cisternas dos o tres veces por semana.

Es un recurso que envían las autoridades y por lo mismo deben estar más pendientes, le dice a BBC Mundo Judith Rodríguez Varela, representante de los vecinos.

“Las pipas se pierden, en la delegación dicen que mandan tres pero sólo llega una”, cuenta.

No pueden descuidarse, porque la demanda es mucha. Llenar un aljibe que abastece a sólo un edificio necesita de 180.000 litros de agua.

Y dura sólo tres días.

Cutzamala

¿Por qué no hay agua en Iztapalapa?

Daniel Salazar Núñez, fundador del Consejo Ciudadano para el Desarrollo Sustentable dice que el problema es la forma como se distribuye el recurso en la ciudad.

Niña que juega en una fuente de agua en Ciudad de México   La capital mexicana es una zona de contrastes: en algunas zonas no tienen problema de agua.

La capital mexicana tiene dos fuentes básicas de aprovisionamiento: 700 pozos artesianos y un grupo de presas y acueductos llamado Sistema Cutzamala.

De éste depende el 30% del agua que se consume en Ciudad de México, pero muy poca de ésta llega a Iztapalapa.

El Cutzamala se encuentra en el poniente y la delegación en el extremo opuesto.

Así, el líquido que se envía a la capital prácticamente se acaba antes de acercarse a la delegación.

Los 79 pozos que existen en el lugar no son suficientes para cubrir la demanda, además que algunos dejaron de funcionar hace unos meses.

La jefa delegacional (alcaldesa) Dione Anguiano le dice a BBC Mundo que algunos de estos pozos tienen problemas de azolve (basura o lodo obstruyendo los conductos).

Además, la extracción de agua ha provocado grietas en algunas zonas, y el hundimiento provoca la fractura de tubos y ductos.

Esto agudiza la escasez. Unas 300.000 personas reciben agua “por tandeo, una o dos horas de abasto”, explica la funcionaria.

“Y cuando en los tubos no hay presión suficiente en los tubos se surten con pipas”.

¿Costumbre?

Guadalupe González, vecina de Iztapalapa, México
“Cuando cae agua limpia queremos guardarla”: Guadalupe González.

Resolver la escasez crónica de agua en Iztapalapa necesita una solución más allá de sus fronteras.

Un primer paso sería aumentar la cuota de líquido que se asigna a la capital de unos 32 metros cúbicos por segundo, la misma cantidad de hace 20 años dice Dione Anguiano.

Pero la mejor solución es eliminar las fugas en la red de abasto.

El Sistema de Aguas de Ciudad de México (Sacmex) calcula que el 42% del abasto se pierde en tuberías rotas o problemas en las viviendas.

Esto equivale a unos 12.000 litros por segundo.

Es un asunto cultural, señala Daniel Salazar, y que los capitalinos aprendan a cuidar este recurso.

Y también es un tema de autoridades. “Tenemos el 20% de la población de la ciudad pero sólo el 10% de los pozos”, le dice a BBC Mundo.

“El gobierno debe cambiar sus políticas públicas”, insiste.

Además, “cuando hay crisis de abasto castigan a Iztapalapa porque dicen que ya estamos acostumbrados a no tener agua”.

    El del agua es un problema cada vez más urgente en Ciudad de México.
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En Campeche, gobierno de Alejandro Moreno gastó 3 mil 800 mdp sin comprobar su destino; ASF y FGR indagan boquete

Durante la gestión de Alejandro Moreno, los malos manejos se dispararon, según auditorías federales. Solo se ha esclarecido el destino del 10% de los recursos observados.
Por Zedryk Raziel y Arturo Ángel
2 de junio, 2022
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A casi tres años de concluida su administración, las autoridades federales y de Campeche no han conseguido esclarecer el destino de más de 3 mil 800 millones de pesos de recursos federales que fueron transferidos a dicha entidad durante la administración del entonces gobernador y hoy presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas.

De acuerdo con datos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), entre 2016 y 2018 (los tres años completos que gobernó Campeche) se identificaron irregularidades por un monto total de 4 mil 263 millones de pesos. De esa cantidad, hasta el corte del pasado 1 de junio, solo se habían encontrado pruebas para solventar el uso correcto de 412 millones de pesos

Es decir, siguen sin esclarecerse ni devolverse más de 3 mil 851 millones de pesos de recursos públicos, esto es, el 90% del dinero observado.

Los datos de la ASF muestran claramente que justo en los tres años de administración del hoy presidente del PRI, el monto de los recursos mal manejados y no esclarecidos en la entidad se incrementó de forma exponencial.

Mientras que entre 2004 y 2015 los montos observados no superan los 70 millones de pesos anuales, para 2016 ascendieron a 122 millones, en 2017 rozaron los 300 millones de pesos; y en 2018 se dispararon hasta los 3 mil 430 millones de pesos.

El 2018 fue el último año completo que gobernó Moreno, ya que en 2019 pidió licencia para competir por la presidencia de su partido. En 2019 y 2020, las irregularidades volvieron a disminuir y no sobrepasan los 45 millones de pesos por año.

A través del área de comunicación social del CEN del PRI, Animal Político solicitó al dirigente partidista un posicionamiento respecto de las observaciones de la ASF sin aclarar, pero, hasta el cierre de esta edición, no se recibió respuesta alguna.

Aunque las observaciones hechas al gobierno de “Alito” (apodo con el que es conocido el priista)  ya tienen cerca de cuatro años que fueron realizadas, hasta el momento no han sido solventadas. Pese a ello, y como ha sido característico en la gestión del auditor federal David Colmenares, la ASF amplió los periodos de investigación y solventación y, hasta el momento, no ha presentado denuncias penales por el posible desfalco en Campeche.

No obstante, la Fiscalía General de la República (FGR) ya integra formalmente una carpeta de investigación por posibles malos manejos de recursos federales de Moreno Cárdenas en su periodo como gobernador de Campeche.

La indagatoria, iniciada por delitos que incluyen posible enriquecimiento ilícito, peculado y otros hechos de corrupción, se inició a partir de un desglose enviado por la Fiscalía General de Campeche, tras la denuncia presentada por la administración de la actual gobernadora, la morenista Layda Sansores.

Ésta es la segunda ocasión que se indaga penalmente al hoy presidente nacional del PRI. En 2019, a raíz de una denuncia presentada por el también priista Ulises Ruiz, la FGR abrió una carpeta de investigación por la presunta adquisición irregular de inmuebles por parte de “Alito” entre 2012 y 2015, durante su periodo como diputado federal.

“Alito” Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI. Foto: Cuartoscuro.

Recientemente, la gobernadora Sansores ha acusado púbicamente a Moreno Cárdenas de haber incurrido en presuntos hechos de corrupción. El martes, la morenista divulgó un audio en el que Moreno Cárdenas supuestamente planea un esquema de lavado de dinero mediante operaciones inmobiliarias simuladas.

Los desfalcos

De todo el dinero público cuyo destino no comprobó Moreno Cárdenas durante su administración, el 80% corresponde sólo a 2018, año de la elección presidencial.

Uno de los fondos federales más afectados fue el de Participaciones Federales a Entidades Federativas y Municipios, en el que la ASF detectó un ejercicio no justificado de 2 mil 941 millones de pesos. 

En la auditoría 606-DE-GF, el órgano fiscalizador determinó, por ejemplo, que 16 instituciones de Campeche –varias secretarías del Ejecutivo estatal, pero también institutos de educación y universidades– no aportaron documentación comprobatoria del gasto de 458 millones de pesos. 

La ASF también detectó 17 adjudicaciones por 39 millones de pesos en las que no se comprobó la recepción de los bienes o la prestación de los servicios contratados, entre los que se encuentran eventos artísticos, asesorías, impresiones de libros y mantenimiento de aeronaves.

Otro de los fondos federales cuyos recursos se ejercieron indebidamente en el gobierno de “Alito” fue el de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA), que tiene la finalidad de prestar servicio médico a la población que no cuenta con empleo formal o que no está incorporada en algún régimen de seguridad social, así como asegurar el abasto de medicamentos.

En la auditoría 603-DS-GF, la ASF determinó un monto de 339 millones de pesos cuyo destino no fue aclarado, una cuarta parte del total de recursos transferidos por la Federación a Campeche por concepto del FASSA.

Entre las irregularidades financieras detectadas se encuentra el hecho de que no existe documentación comprobatoria de erogaciones con cargo al capítulo 1000 (nómina); tampoco se cobraron penalizaciones a proveedores; y las que fueron cobradas fueron depositadas a cuentas no autorizadas.

Tampoco se retornaron a la Tesorería de la Federación (Tesofe) recursos del fondo que no fueron gastados; se hicieron pagos en exceso por concepto de sueldo a personal no calificado; se detectaron gastos de viáticos sin comprobar y se pagó a trabajadores del Seguro Popular con recursos del FASSA.

La ASF también encontró malos manejos del Programa Proyectos de Desarrollo Regional, cuyo objetivo es financiar proyectos en infraestructura, transporte, educación, salud, deporte y cultura tanto a nivel estatal como municipal.

En la auditoría 616-DS-GF, se detectó un posible daño al erario por 63.8 millones de pesos, que fueron pagados a cinco empresas por obras de construcción y remodelación de inmuebles que no se concluyeron.

Riqueza investigada

En julio de 2019, cuando ya había solicitado licencia al cargo de gobernador para contender por la dirigencia del PRI, Reforma dio a conocer que Moreno Cárdenas era dueño de una mansión en la capital del estado con valor de 46 millones de pesos, misma que construyó a lo largo de dos años en los que declaró ingresos de 5 millones de pesos anuales.

El diario documentó que “Alito” mintió en su declaración patrimonial, al afirmar que el valor de la propiedad era de 6 millones de pesos.

No es la única propiedad cuyo valor habría “maquillado” el ahora dirigente priista. En septiembre del mismo año, Reforma publicó que, según la denuncia presentada por Ulises Ruiz en la FGR, Moreno falseó el valor real de 15 inmuebles que adquirió en Campeche, los cuales fueron comprados con dinero en efectivo y cuya procedencia se desconoce.

En abril pasado, el Fiscal General de Campeche, Renato Sales, informó que se estaba integrando una carpeta de investigación contra el exgobernador por posible enriquecimiento ilícito en la adquisición de inmuebles.

El fiscal detalló que uno de los bienes es un polígono de 30 hectáreas que el priista compró en Champotón a un precio de medio centavo por metro cuadrado y el cual, supuestamente, donó a su madre.

En el audio divulgado el martes por Layda Sansores, Moreno se refiere a ese terreno como suyo.

Sales precisó que otras propiedades del dirigente priista que están bajo investigación son dos casas ubicadas en los fraccionamientos Campeche Hills y Country Club, así como un departamento en la Ciudad de México.

 

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