Los hermanos radicales detrás de los ataques al aeropuerto y al metro de Bruselas
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Los hermanos radicales detrás de los ataques al aeropuerto y al metro de Bruselas

El fiscal de Bélgica señaló que uno de los atacantes no ha sido identificado, mientras que otro está prófugo.
AP
Por BBC Mundo
23 de marzo, 2016
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El fiscal de Bélgica Frederic Van Leeuw confirmó este miércoles que Ibrahim El Bakraoui se inmoló en el aeropuerto de Bruselas y que su hermano, Khalid El Bakraoui (27 años), fue uno de los atacantes del metro.

El atentado en el aeropuerto dejó 11 muertos, mientras que el de la estación de metro de Maalbeek, que sucedió cerca de una hora después, terminó con la vida de 20 personas. Al menos 300 personas resultaron heridas, de las cuales 61 se encuentran en estado crítico.

Nacidos en Bruselas, los hermanos El Bakraoui eran de nacionalidad belga y tenían antecedente penales, aunque no relacionados con terrorismo, añadió Van Leeuw. Ambos fueron identificados por pruebas de ADN.

Ibrahim es el hombre que está en el medio de la foto con los tres sospechosos que divulgó inicialmente la policía belga. Fiscales belgas dijeron que dejó un carta en la que habla de la desesperación que sentía.

Por otra parte, el fiscal dijo que el segundo atacante de la terminal aérea, quien se cree que también murió en el acto, no ha sido identificado y que un tercero está prófugo.

Este último tenía una bolsa con explosivos que dejó detrás. Según el fiscal, se trataba de la bomba más grande, que detonó por sí misma por la alta volatibilidad de los explosivos caseros que cargaba, pero no hirió a nadie.

Estuvo en Turquía

Este miércoles, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, informó que en junio del año pasado uno de los hermanos El Bakraoui, el fallecido Ibrahim, fue capturado en la frontera entre Turquía y Siria, y posteriormente deportado a Holanda.

Según declaró el presidente, las autoridades belgas y holandeses fueron informadas al respecto: “A pesar de nuestras advertencias de que esta persona era un terrorista combatiente extranjero, Bélgica no pudo establecer vínculos con el terrorismo”.

El ministro de justicia de Bélgica, Koen Geens, ratificó que sabían que el hombre había sido enviado a Holanda, pero aclaró que se lo había identificado como un criminal común que estaba bajo fianza, no como un sospechoso de terrorismo.

Además de los 31 muertos, las explosiones en el aeropuerto y la del metro dejaron unos 300 heridos. Unas 150 personas continúan internadas, de las cuales 61 se encuentran en cuidados intensivos.

Los ataques, reivindicados por el grupo autodenominado Estado Islámico (EI), tienen a Bélgica en alerta máxima y se decretaron tres días de duelo nacional. Además, el miércoles hubo un minuto de silencio al mediodía en la hora local.

Hermanos y militantes

Los hermanos El Bakraoui no son los únicos parientes vinculados a ataques recientes luego reivindicados por el EI.

Brahim Abdeslam, de 31 años y nacido en Francia, fue uno de los atacantes que se inmoló en un bar en el bulevar Voltaire durante los ataques en París del 13 de noviembre pasado que terminaron con la vida de 130 personas.

Su hermano menor, Salah Abdeslam, de 26 años y nacido en Bélgica, era considerado uno de los atacantes de la sala de conciertos Le Bataclan, donde se produjo la mayor cantidad de muertos.

Durante los cuatro meses que estuvo prófugo, fue el hombre más buscado por las autoridades europeas. Se especula que su captura, el 19 de marzo, pudo haber precipitado los ataques de Bruselas.

Recientemente también está el caso de los hermanos chechenos Dzhokhar y Tamerlan Tsarnaev, quienes llevaron a cabo el atentado contra la Maratón de Boston el 15 de abril de 2013, en el que murieron tres personas y 250 más resultaron heridas.

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Líneas de investigación

La policía ya llevó a cabo una operación en un apartamento del barrio Schaerbeek, un suburbio de Bruselas, donde descubrió “un artefacto explosivo que contenía, entre otras cosas, clavos”.

Según la fiscalía, el lugar fue descubierto gracias a los datos proporcionados por un taxista que llevó a los tres sospechosos hasta el aeropuerto.

El conductor contactó a la policía después de que la foto de los tres hombres fuera difundida.

Los investigadores también hallaron en la casa productos químicos y una bandera del EI.

Van Leeuw dijo que en una papelera cercana a la zona de explosiones en el aeropuerto, los investigadores también hallaron una carta de Ibrahim El Bakraoui que decía: “Estoy en apuros. Ya no sé qué hacer, me buscan en todos lados. Ya no estoy seguro. Si me entrego, me encerrarán en la cárcel”.

Estado Islámico reivindicó la autoría de los atentados en un texto publicado en inglés en el que se señala a Bélgica como uno de los países que “participa en la coalición internacional contra EI”.

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'Hará más mal que bien’: los peligros de apresurar la vacuna contra la COVID

La FDA adelantó que podría aprobar el uso de emergencia de una vacuna contra la COVID antes de que terminen los ensayos clínicos, pero varios expertos advierten que esto sería un "grave error".
Getty Images
4 de septiembre, 2020
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El jefe de la Administración de Alimentación y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), Stephen Hahn, adelantó que podría aprobar el uso de emergencia de una vacuna contra el coronavirus antes de que terminen los ensayos clínicos, algo sobre lo que varios expertos han advertido, tildándolo de “grave error”.

En una entrevista ofrecida al medio británico The Financial Times y publicada el domingo, Hahn insistió en que, de tomarse, la decisión será “científica, médica y basada en datos”, y no una respuesta política a las presiones del gobierno estadounidense para que se apruebe una vacuna.

A finales de agosto, el presidente Donald Trump acusó a la FDA de “retrasar” la aprobación de la vacuna hasta después del 3 de noviembre, fecha en la que los votantes acudirá a las urnas para decidir quién gobernará el país durante los próximos cuatro años.

De darle luz verde antes de terminar la fase 3 de los ensayos clínicos, EE.UU. se convertirá en el tercer país en aplicar la polémica medida, después de que Rusia y China lo hicieran en agosto.

Cuando el 11 del pasado mes las autoridades rusas registraron su vacuna Sputnik V, asegurando que había demostrado ser “altamente efectiva y segura”, científicos en todo el mundo y la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) acogieron con escepticismo.

Días después, el 20 de agosto, Moscú anunció que iniciaría las pruebas clínicas en 40.000 voluntarios en distintos países.

Vacuna contra el coronavirus.

Getty Images
Rusia y China han aprobado vacunas contra el coronavirus sin culminar la fase 3 de los ensayos clínicos.

La fase 3 de los ensayos clínicos suele considerarse la más crucial, pues es la etapa en la que los investigadores tratan de ver cuán eficaz y segura es la vacuna probándola en decenas de miles de personas.

“En otras palabras, se busca la reducción real de los casos de la enfermedad en el número de personas que fueron vacunadas comparado con el mismo número de sujetos que no recibieron la vacuna”, le explicó hace semanas el doctor Ian Jones, profesor de Virología de la Universidad de Reading en Reino Unido, a BBC Mundo.

Si bien en las etapas previas también se evalúa el desempeño y la seguridad del producto, la fase 3 es la que “realmente te dice que la vacuna es capaz de prevenir que ocurra la infección”, según el virólogo británico.

“Falsas esperanzas”

Pero quizás el lado más peligroso de aprobar una vacuna antes de culminar todos los ensayos clínicos son sus posibles consecuencias.

Mijail Murashko.

Getty Images
El ministro de Salud ruso ha desestimado las preocupaciones y dudas que genera el programa de vacunas Sputnik V.

En conversación con BBC Mundo, Jones explica que hay varios problemas asociados con que la vacuna sea aprobada demasiado pronto.

Lo primero es que podría generar falsas esperanzas: puede que la gente se apresure a ponerse la vacuna “cuando en realidad tal vez no sea la mejor vacuna, sino la primera que está disponible“.

“Esto causaría decepción en los individuos que se inmunizaron”, añade.

Según el experto, una vacuna que no funcione tan bien como debería podría extender la idea de que (la vacuna en general, todas las que se están desarrollando contra la COVID-19) es ineficiente y suscitar desconfianza dentro de la población. “Al final, una vacuna apresurada hará más mal que bien”.

“Simplemente le quitaría valor a todas las demás vacunas. Y le daría alas al lobby antivacunas, que se aprovechará de cualquier desliz. Es perjudicial para todo el mundo“.

Más difícil ponerle fin a la pandemia

Este lunes, la científica en jefa de la OMS, Soumya Swaminathan, se unió a las advertencias de la comunidad de expertos y aseguró que autorizar una vacuna demasiado pronto y con pocos datos podría tener una variedad de consecuencias negativas.

Vacuna contra el coronavirus.

Reuters
La fase 3 de los ensayos clínicos es frecuentemente considerada como la más crucial, pero la Administración de Alimentación y Medicamentos de Estados Unidos está considerando saltársela.

“En primer lugar, hará que sea muy difícil continuar con los ensayos clínicos aleatorios”, dijo.

“Y en segundo lugar, existe el riesgo de que se introduzca una vacuna que no se haya estudiado de manera adecuada y que podría resultar que es poco eficaz y no cumple con el trabajo de ponerle fin a esta pandemia o, peor aún, que tenga un perfil de seguridad inaceptable”.

Para que una vacuna sea aprobada por la FDA, se debe haber demostrado que es segura y eficaz en función de los datos recopilados tras ser probada en miles de voluntarios.

Es un proceso de verificación que puede durar meses.

Swaminathan agregó que la aprobación del uso de emergencia de una vacuna debe realizarse “con mucha seriedad”, particularmente porque se trata de una decisión que “podría provocar efectos secundarios adversos” en algunas partes de la población.

Un pequeño riesgo de mutación

La confianza de la gente en una campaña de vacunación es crucial, por lo que aprobar una vacuna antes de que culminen todos los ensayos clínicos podría además limitar el número de personas que se dejarían inyectar.

Una niña recibiendo una vacuna.

Getty Images
Ian Jones, profesor de Virología de la Universidad de Reading, dice el objetivo es tener una vacuna que nos inmunice completamente y no una que funcione a medias.

“Se trata de una preocupación muy seria, subraya.

“Si la gente piensa que la primera vacuna en ser lanzada lo ha sido por el simple hecho de ser la primera (en desarrollarse), pero no es necesariamente la mejor, podrían considerar que no vale la pena aplicársela, lo que llevaría a no querer ser inmunizados”, prosigue.

“Pero el peligro es que no querrían inmunizarse con una vacuna que funcione mejor y que podría venir después, y eso haría que el virus siga circulando”.

Jones considera poco probable que la vacuna no funcione del todo debido a las pruebas que ya se han hecho.

Pero otro riesgo, según explica, es que el virus podría transformarse y evitar la respuesta inmune generada por la vacuna aprobada con apuro, mutar en una forma ligeramente diferente, que ninguna de las vacunas podría combatir.

“No queremos una vacuna que funcione a medias”

Sin embargo, él no cree que las preocupaciones deban centrarse en cuán segura es la vacuna, sino en su eficacia.

El virus junto a una inyección.

Getty Images
Soumya Swaminathan advierte que aprobar una vacuna sin finalizar todos los ensayos clínicos podría provocar efectos secundarios adversos en algunas partes de la población.

“No queremos una vacuna que funcione a medias, queremos una que nos inmunice completamente”.

“En realidad, pienso que todas las vacunas que están siendo probadas en la actualidad son bastante seguras y probablemente no le causarán ningún daño a quien las reciba. Pero cuando apruebas una vacuna que funciona mal, estás fijando expectativas sumamente bajas, y lo que venga después no tendrá la obligación de ser mejor”.

“Estarías abriéndole paso a una serie de genéricos que también van a funcionar mal“.

Para este virólogo británico esto es algo que se debe evitar, y para hacerlo la fase 3 del proceso debe ser culminada, probando la vacuna “en tanta gente como sea posible, para así conocer su resultado habitual con una dosis habitual“.

“Tomar atajos para lograr vacunas no es exactamente una buena idea. Sería un grave error”, concluye.

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