"Me sentí como un prisionero", dijo Lula tras declarar por un caso de corrupción
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"Me sentí como un prisionero", dijo Lula tras declarar por un caso de corrupción

El expresidente de Brasil declara ante la policía del país en relación a un caso de corrupción en la petrolera estatal Petrobras. Su casa y las instalaciones de su fundación fueron revisadas por la policía.
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Por AP
4 de marzo, 2016
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La policía brasileña interrogó el viernes al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva y dos de sus hijos al tiempo que allanó su vivienda y otros inmuebles vinculados con su familia, lo que dejó a la figura más influyente de la política brasileña más cerca de quedar implicado en el caso de corrupción centrado en el gigante petrolero Petrobras.

El portavoz de Silva, Jose Crispiniano, confirmó la presencia de agentes en direcciones propiedad de Silva, incluyendo su residencia en Sao Bernardo do Campo, un suburbio de Sao Paulo, y en la sede de su ONG, el Instituto Lula. Silva habló con investigadores en la comisaría de la policía federal en el aeropuerto paulista de Congonhas durante unas cuatro horas, agregó el vocero.

Crispiniano dijo que la policía actuó en base a una orden judicial para que Silva preste declaración dentro de una investigación en marcha por presunta corrupción por valor de miles de millones de dólares en Petrobras.

“Me sentí como un prisionero esta mañana”, dijo Lula da Silva, “Yo creo que merezco más respeto que esto”.

La red noticiosa O Globo publicó imágenes de agentes en torno a un edificio que identificaron como el apartamento de Sao Bernardo do Campo, y añadió que también había policía en una casa relacionada con uno de sus hijos. Las imágenes también mostraron enfrentamientos entre seguidores y detractores de Silva en la calle frente a la vivienda.

Silva, un exdirigente sindical, era uno de los gobernantes más venerados de la historia de Brasil cuando dejó el cargo en 2010 y lo entregó a su sucesora escogida, Dilma Rousseff.

El Partido de los Trabajadores de Silva reaccionó con un furia, señalando en un tuit que “todos debemos reaccionar ya”, con el hashtag “LulaPresoPolítico”.

Con la orden de comparecencia a Silva, la investigación se aproxima a Rousseff, aunque los otrora aliados estrechos se han distanciado visiblemente en los últimos meses.

Rousseff no ha sido acusada en la investigación, pero enfrenta un juicio político en el Congreso por el presunto uso de los fondos estatales de pensión para cerrar déficit presupuestarios. Rousseff lo niega.

En un comunicado en su cibersitio, la policía dijo estar ejecutando 44 órdenes judiciales que forman parte de la llamada investigación “Autolavado”.

Aunque no ofreció detalles sobre las identidades de los investigados, el comunicado explicó que algunas de las operaciones se estaban llevando a cabo en la ciudad costera de Guarujá y en la localidad rural de Atibaia.

Se cree que Silva tiene viviendas en ambos lugares, y los pesquisas investigan informaciones que apuntan a que podrían haber sido remodeladas por empresas constructoras implicadas en el escándalo de Petrobras, que ya ha salpicado a importantes empresarios y políticos tanto del gobernante Partido de los Trabajadores como de la oposición.

Silva y su esposa Marisa debían declarar ante los investigadores sobre el caso, pero sus abogados dijeron que no lo harían y la comparecencia fue cancelada.

El jueves, la Corte Suprema de Brasil votó de manera unánime para admitir los cargos de corrupción en contra de Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados y figura clave de la oposición a la presidenta Dilma Rousseff.

Los fiscales dicen que empresarios pagaron más de 2.000 millones de dólares en sobornos para obtener contratos de Petrobras. También han dicho que parte de los fondos llegaron al Partido de los Trabajadores y otros partidos.

La semana pasada, Silva rechazó insinuaciones de corrupción, y acusó a la prensa y la oposición de difundir “mentiras, filtraciones y acusaciones de criminalidad”.

Silva, tornero en una fábrica metalúrgica que llegó a la política a través del sindicalismo, aparecía como representante del hombre humilde, y llegó al puesto más alto en un país donde la política siempre ha sido dominada por una elite. Durante sus dos períodos, de 2003 a 2010, presidió un gran crecimiento económico con reducción de la desigualdad, y decenas de millones de pobres ascendieron a la clase media.

A pesar de un escándalo de venta de votos que provocó la caída de su jefe de gabinete, Silva gozaba de niveles récord de popularidad al entregar el poder. Su sucesora escogida, Rousseff, ganó por amplia mayoría y se consideraba que él tenía un papel orientador en su gobierno.

La popularidad de ambos cayó a pique cuando Brasil se vio sumido en la recesión más grave en varias décadas, al tiempo que Autolavado implicaba a influyentes legisladores del PT. Los índices de popularidad de Rousseff han mejorado últimamente.

Christianne Machiavelli, vocera del juez Sergio Moro, quien encabeza la investigación “Autolavado” en Petrobras, dijo que se le permite a Silva prestar declaración en cualquier sede de la policía federal en todo el país y que no se le llevará a la sede de Moro en Curitiba.

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BBC

Brexit: 3 aspectos que cambiarán en la vida de europeos y británicos tras la salida de Reino Unido de la Unión Europea

Este 1 de enero acaba el llamado "periodo de transición" en el que Londres y Bruselas mantuvieron la mayoría de las leyes de la Unión mientras negociaban su nueva relación. ¿Qué pasa ahora?
BBC
1 de enero, 2021
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Reino Unido abandonó la Unión Europea (UE) el pasado 31 de enero de 2020, pero los cambios más visibles para ciudadanos europeos y británicos de a pie se notarán en 2021.

Este 1 de enero acaba el llamado “periodo de transición” en el que Londres y Bruselas mantuvieron la mayoría de las leyes de la Unión mientras negociaban su nueva relación.

Y el pasado 24 de diciembre, tras varios meses de intensas negociaciones y cuatro años de terremoto político originado por el referendo del Brexit, ambas partes sellaron el acuerdo que definirá su relación futura por décadas.

Aunque esto evita el llamado “Brexit duro” -una salida del bloque sin acuerdo- europeos y británicos ya no contarán con las mismas libertades que antes.

El Brexit supone, entre otros cambios, el fin del libre movimiento de personas, la imposición de controles aduaneros y la limitación de servicios que antes fluían de un lado a otro sin mayores restricciones.

Las nuevas regulaciones están contenidas en un documento de más de mil páginas donde se abordan, además, otros puntos como la cooperación climática, de seguridad y transporte.

No se descarta que en el futuro se restablezcan algunas facilidades que se perderán al efectuarse el Brexit, pero en BBC Mundo resumimos algunos de los aspectos principales que cambiarán para el ciudadano de a pie a partir de este 1 de enero.

https://www.youtube.com/watch?v=17IOYOyeNf0

Travel

BBC

1. Estancias limitadas

Durante años, británicos y europeos viajaban de un lado a otro del canal de la Mancha y podían elegir libremente donde vivir y trabajar.

Dichas facilidades llegaron a su fin y ahora se necesitará un visado para estancias largas y motivos de trabajo.

Para viajes de turismo, sin embargo, británicos y europeos seguirán sin necesitar visas y podrán usar sus permisos de conducción para manejar en cada país.

En el caso de los británicos, ahora solo pueden permanecer en territorio de la UE un máximo total de 90 días en un período de 180 días consecutivos. Para visitas a Bulgaria, Croacia, Chipre y Rumanía se aplican otras reglas. Si se viaja a estos países, las visitas a otros países de la UE no contarán para el total de 90 días.

Los británicos también deberán garantizar que sus pasaportes tienen al menos seis meses de validez (y no más de 10 años de haber sido expedidos) y pueden verse obligados a declarar ante las autoridades europeas cuestiones como el motivo de su visita y el pasaje de vuelta desde la UE.

Boris Johnson al anunciar el acuerdo.

Getty Images
Reino Unido y la Unión Europea alcanzaron un costoso acuerdo para definir su relación futura el pasado 24 de diciembre, a solo una semana del plazo final.

Es muy probable que más adelante los británicos deban utilizar y pagar el ETIAS (el sistema de registro electrónico de la UE para viajeros exentos de visado).

Además, al pasar por los controles migratorios, en principio ya no podrán utilizar la fila rápida reservada a los ciudadanos de la UE, el Área Económica Europea (Islandia, Liechtenstein y Noruega) y Suiza, lo que podría dilatar esperas en fronteras y aeropuertos.

Los europeos, por otra parte, pueden permanecer hasta seis meses en Reino Unido.

Si se viaja para recibir un tratamiento médico privado el permiso podría extenderse. Lo mismo si eres académico y cumples ciertos requisitos. En esos casos, la estancia puede ampliarse hasta 11 y 12 meses respectivamente.

Británicos en una cola en el aeropuerto.

Getty Images
Los británicos tendrán que tomar filas rápidas distintas cuando a partir de ahora aterricen en territorio europeo.

Además, ya no podrán entrar en Reino Unido con su tarjeta de identificación a partir de octubre de 2021, a menos que hayan oficializado su estatus como residente, en cuyo caso no habrá cambios hasta 2025. Los demás tendrán que presentar su pasaporte.

Por otra parte, europeos y británicos seguirán contando con asistencia médica de emergencia durante los viajes de turismo tanto en Reino Unido como la UE.

Actualmente, esta asistencia médica es facilitada por una tarjeta sanitaria común con la que cuentan tanto europeos y británicos. Reino Unido planea expedir una nueva tarjeta para sus ciudadanos, pero en principio tendrá una cobertura muy similar a su homóloga europea.

Sin embargo, el gobierno británico aconseja comprar un seguro de viaje con cobertura médica antes de irse de vacaciones, incluso a la UE.

Además de estas consideraciones, también se impondrán límites a los artículos que cada ciudadano lleve consigo de un lado a otro y los pasaportes de mascotas europeos dejarán de ser válidos en Reino Unido.

2. Visados especiales para trabajar

Los europeos que quieran trabajar en Reino Unido tendrán que aplicar en línea para una visa y se les pedirá una oferta de trabajo, suficiente nivel de inglés y un salario de al menos 25.600 libras al año (US$34.189), entre otros requerimientos que juntos conforman un sistema basado en puntos.

Y los ciudadanos británicos que quieran vivir y trabajar en algún país del bloque deberán cumplir los requisitos del sistema migratorio de donde quieran establecerse.

Vista de la zona financiera de Londres este diciembre.

Getty Images
Trabajar en Reino Unido no será tan sencillo como antes para los europeos, quienes deberán solicitar una visa con varios requerimientos.

Así también, algunas profesiones ya no serán homologadas de forma automática como antes, por ejemplo la arquitectura, la medicina o la enfermería.

Sin embargo, aquellos ciudadanos que ya vivían en Reino Unido y la UE antes del final de 2020 tienen sus derechos garantizados y solo necesitan formalizar su estatus como residentes.

Las nuevas regulaciones no aplican en el caso de Irlanda, que en materia de viajes y migración tiene una serie de arreglos con Reino Unido que son anteriores a la entrada de ambos en la Unión Europea, la llamada Área de Viaje Común (Common Travel Area o CTA).

Principales consecuencias tras el Brexit, en cuatro puntos

  • Fin de la libertad de movimiento: Se puede seguir viajando sin visa, pero solo para estancias cortas.
  • Visados para trabajar: Reino Unido implantará un nuevo sistema basado en puntos y la UE aplicará las reglas para terceros países.
  • Salida del mercado único: No habrá tarifas adicionales entre exportaciones e importaciones, pero se impondrán controles de seguridad en aduanas que podrían dilatar el intercambio fluido de bienes.
  • Excepciones: Las consideraciones anteriores no aplican para Irlanda del Norte ni europeos ni británicos con residencia oficial y regularizada en Reino Unido y la UE.
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BBC

Fin del programa Erasmus

El nuevo acuerdo de libre comercio entre Londres y Bruselas no impidió la ruptura del programa Erasmus para los estudiantes universitarios.

Reino Unido no participará más en este esquema en que se facilitaba que los universitarios europeos estudiaran durante un semestre o año fuera de sus países de origen en otro Estado miembro.

Boris Johnson anunció en su lugar otra alternativa para los estudiantes británicos, aunque aún no se han revelado suficientes detalles.

Los estudiantes en Irlanda del Norte sí continuarán en dicho programa como parte de un pacto con el gobierno de la República de Irlanda.

Trade

BBC

3. Bienes y servicios

En este aspecto, el haber conseguido un acuerdo ha salvado a muchos de un aumento considerable de precios en muchos productos que Reino Unido importa desde la UE y viceversa.

Y es que ambas partes acordaron no imponer tarifas ni costos adicionales al flujo de bienes, lo que en principio beneficia tanto a exportadores como importadores a ambos lados del canal.

Camionero en Dover, Reino Unido.

Getty Images
A pesar del acuerdo de libre comercio entre Londres y Bruselas, se introducirán controles migratorios y aduaneros que obstaculizarán el fácil flujo de antes.

Sin embargo, serán necesarios nuevos controles fronterizos y trámites burocráticos antes no existentes, lo que podría provocar demoras y disrupciones en las cadenas de suministro.

Esos controles, sin embargo, no se impondrán en Irlanda del Norte. Esto es porque comparte frontera terrestre con la República de Irlanda, miembro de la UE, y permanecerá de forma efectiva dentro del mercado único europeo.

Por otra parte, los proveedores de servicios británicos tendrán que adecuarse a las reglas de cada Estado miembro o relocalizarse en la UE si desean continuar operando como hoy.

Otro aspecto en que se insiste que tanto europeos como británicos deben estar alertas es el posible cambio en las tarifas de roaming para celulares.

Mujer hablando por teléfono en Roma.

Getty Images
Los ciudadanos tendrán que estar atentos a lo que dicten los proveedores de internet en materia de roaming.

Antes, un británico o europeo podía disfrutar de la misma tarifa contratada en su país de origen en cualquier Estado miembro de la UE.

Reino Unido y la UE han dicho que cooperarán en “justas y transparentes tarifas para el roaming internacional”, pero nada detiene que viajeros británicos y europeos no sean cobrados por usar su teléfono en uno u otro territorio.

De cualquier forma, las compañías proveedoras serán las encargadas de mantener las mismas condiciones o de lo contrario fijar nuevas tarifas.


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