Migración triplica su gasto, pero deja a migrantes detenidos en condiciones precarias
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Migración triplica su gasto, pero deja a migrantes detenidos en condiciones precarias

Según datos de la Secretaría de Hacienda, el Instituto Nacional de Migración (INM) gastó el año pasado un cifra récord de 12 mil 700 millones. El Colectivo Migraciones Para las Américas (COMPA) exige que el INM informe en qué gastó ese dinero, ya que las estaciones migratorias “siguen sin garantizar los derechos humanos de las personas migrantes”.
Cuartoscuro
11 de marzo, 2016
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El Instituto Nacional de Migración (INM) gastó en 2015 un total de 12 mil 760 millones de pesos, la cifra más alta de la que se tiene registro en toda su historia.

Según datos que publica la Dirección General de Estadística de la Secretaría de Hacienda, esta cifra equivale a que, en tan solo un año, Migración dobló el gasto del año 2014: se pasó de 6 mil 043 millones en 2014, a 12 mil 760 millones en 2015; un 111% más.

Mientras que si se compara 2015 con el primer año de Peña Nieto en Los Pinos, en 2013, el aumento es todavía mayor: 311% más –se pasó de 3 mil 331 millones a 12 mil 760-.

Incluso, si se suma el gasto neto total del INM desde que Peña Nieto es presidente se obtiene un dato revelador: en tres años del retorno del PRI, Migración ejerció un total de 22 mil 138 millones. Monto prácticamente idéntico a lo que el INM invirtió en ocho años de gobiernos panistas con Vicente Fox y Felipe Calderón -23 mil 172 millones, desde 2004 a 2012-.

En otras palabras, la velocidad del gasto destinado a Migración se ha triplicado con el PRI. De hecho, en 2015 –que también fue el año con el récord de más eventos de detención de migrantes sin documentos desde el 2006- el INM gastó más que el presupuesto de toda la Secretaría de Relaciones Exteriores (10 mil 374). O que el presupuesto ejercido por la Secretaría de Turismo (10 mil 333), o el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) (7 mil 587).

También ejerció un gasto 471 veces mayor a lo que se destina a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), 27 millones de pesos. Cabe recordar que esta comisión es la encargada de entrevistar a miles de personas procedentes en su mayoría de Centroamérica para decidir si se les concede o no la condición de refugiados ante las condiciones de violencia de países como Honduras y El Salvador. Sin embargo, en junio de 2015, un funcionario de la COMAR admitió a Animal Político que sólo cuentan con 15 agentes repartidos en tres oficinas en todo el país y un presupuesto muy reducido para atender las más de dos mil solicitudes de refugio que recibieron en 2014.

Gráfica: Omar Bobadilla (@obobadilla)

Gráfica: Omar Bobadilla (@obobadilla)

Gráfica: Omar Bobadilla (@obobadilla)

Gráfica: Omar Bobadilla (@obobadilla)

Otro dato relevante lo apunta Rodolfo Córdova, secretario de Organización de la Red Internacional de Migración y Desarrollo, quien tras analizar las cifras señala que el gasto ejercido por el INM desde agosto de 2014 a diciembre de 2015, es decir, desde que Peña Nieto anunció formalmente el lanzamiento del Programa Frontera Sur, se obtiene que en 15 meses de este plan se gastaron 17 mil 631 millones de pesos. Cifra mayor a lo gastado en los últimos 70 meses –de octubre de 2008 a julio de 2014 se ejercieron 17 mil 566 millones-.

Esto es, hace hincapié Córdova, “en 15 meses del Programa Frontera Sur, el gasto del INM fue superior a lo invertido en casi seis años”.

Más presupuesto que nunca, mismas quejas

El gasto del INM en 2015 contrasta directamente con lo expuesto por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la evaluación sobre el desempeño del Instituto, y sobre la situación que enfrentan miles de migrantes que son ‘alojados’ en las estaciones migratorias mexicanas.

En la nota publicada por Animal Político el pasado 20 de febrero, se da cuenta que la Auditoría le puso hasta seis ‘taches’ al INM. Uno de ellos evidencia que de los 77 centros de detención que hay en el país –entre estaciones migratorias y otro tipo de centros para recluir a los migrantes detenidos-, en 57 (74%) el INM no pudo acreditar que ofrezcan a los migrantes todos los servicios que obliga la Ley de Migración en cuanto a asistencia médica, psicológica, jurídica, alimentación, dietas, lugares separados para hombres y mujeres, condiciones para evitar el hacinamiento, espacios de recreación deportiva y cultural, y representación legal o consular.

De hecho, sólo cuatro centros de detención, en Iztapalapa (Ciudad de México), Chetumal (Quintana Roo), Hermosillo (Sonora) y Mérida (Yucatán), sí acreditaron que ofrecen estos servicios.

Además de lo expuesto por la Auditoría, Jorge Andrade, investigador del área de Migración y Derechos Humanos del Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde), recuerda que ya existen numerosos informes elaborados por organizaciones civiles en los que se denuncian agresiones a migrantes por parte de criminales y también de funcionarios, así como las condiciones precarias que éstos padecen en las estaciones.

Un ejemplo es el informe ‘Derechos Cautivos’, que se publicó en junio de 2015, en el que una red de organizaciones civiles documentó la existencia de celdas de castigo, trato violento y humillante hacia los migrantes, o casos de acoso de los custodios que piden sexo a cambio de brindar un mejor trato.

“Ya hay numerosos informes que son congruentes con lo que está diciendo la Auditoría, aunque muchas veces hay un menosprecio o una política de oídos sordos por parte del INM a lo que decimos desde la sociedad civil acerca del mal manejo de las estaciones, o sobre las carencias del Instituto en su modo de operar”, plantea el integrante de Insyde, organización que junto con otras 132 redes y organizaciones aglutinadas en el Colectivo Migraciones Para las Américas (COMPA) acaba de publicar un comunicado en el que denuncia que, a pesar de haber gastado más que nunca en 2015, las estaciones migratorias y el retorno de las personas “siguen sin garantizar los derechos humanos de las personas migrantes”.

Comunicado INM VF (1)

¿En qué se gasta el INM el dinero?

Además, subraya Jorge Andrade, el colectivo COMPA también exige al INM que explique en qué gastó específicamente esos 12 mil 700 millones ya que, apunta, en diversas reuniones que han tenido con funcionarios del Instituto la excusa sobre las carencias en el desempeño ha sido que tienen “un presupuesto limitado” y que, por ello, “no pueden operar como quisieran por la falta de recursos”.

“Necesitamos que el INM aclare cuáles son las áreas en las que se destinaron todos esos montos. Porque lo que hemos visto es que, por ejemplo, no hay sistemas de ventilación en la estación de Tenosique, o no hay cocinas en Acayucán y se tiene que traer la comida de otros lugares y llega en mal estado, o no hay atención médica ni medicinas en otras estaciones”.

“Por eso –agrega el investigador-, si el dinero no se está utilizando en brindar mejores condiciones a las estaciones, nos preguntamos en qué lo está gastando el INM. Y lo que creemos es que se está gastando en reforzar los operativos para detener migrantes en todo el país”, concluye Andrade, quien recalca que en 2015 el INM detuvo 190 mil 366 personas migrantes, un 50% más que en 2014,  y un 120% más que en el primer año de Peña Nieto en el gobierno.

Cabe precisar al respecto que el reporte de Hacienda sobre el gasto neto total ejercido por el INM informa cómo se distribuyeron los 12 mil 700 millones en diversas partidas, como ‘Gasto corriente’, ‘servicios personales’, ‘subsidios’, o gastos en ‘inversión física’. El problema, tal y como explica el investigador Rodolfo Córdova, “es que la contabilidad pública no te dice exactamente adónde se fue el dinero, porque esas categorías son muy amplias”.

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Nueva crisis en el gobierno de Boris Johnson: 4 claves del escándalo sexual que propició una ola de renuncias

El primer ministro británico, Boris Johnson, enfrenta una crisis de credibilidad en su gobierno que está generando nuevas presiones en las propias filas conservadoras para sustituirle.
6 de julio, 2022
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Menos de un mes después, un nuevo escándalo.

El gobierno del primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, fue sacudido por una crisis de consecuencias imprevisibles, iniciada por el escándalo sexual en el que se vio involucrado Chris Pincher, un parlamentario conservador cercano al premier.

El ministro de Hacienda, Rishi Sunak, y el ministro de Salud, Sajid Javid, fueron dos de los primeros en renunciar la noche del martes, poniendo en tela de juicio la competencia de Johnson para liderar el país.

Sunak argumentó que los ciudadanos esperan que el gobierno sea dirigido de una forma “apropiada, competente y seria”; mientras que Javid afirmó que el gobierno no estaba “actuando en el interés nacional”.

Ambas dimisiones avivaron las expectativas de que el gobierno británico pueda caer próximamente.

La mañana del miércoles, el ministro de Infancia y Familias, Will Quince, se unió a Sunak y a Javid, y envió una carta a Johnson anunciando su renuncia, después de que el lunes le dijera a los medios que le habían garantizado que el primer ministro no estaba al tanto de una serie de denuncias contra Chris Pincher.

Más tarde se supo que eso no era cierto.

Poco después el ministro del Tesoro, John Glen, se sumó a la serie de renuncias.

En menos de 24 horas, cerca de 20 funcionarios han abandonado sus cargos, entre ellos también se encuentran el procurador general Alex Chalk y Laura Trott, secretaria parlamentaria en el Departamento de Transporte.

“Después de toda la sordidez, de todo el fracaso, está claro que este gobierno conservador se está derrumbando“, señaló el líder del Partido Laborista, Keir Starmer.

Por su parte, el jefe del Partido Liberal Demócrata, Ed Davey, calificó el mandato de Johnson como un “gobierno de caos que le ha fallado al país” y le conminó a renunciar.

Estos llamamientos ocurren menos de un mes después de que el primer ministro enfrentara una moción de censura en el que 41% de los legisladores de su propio partido votaron contra él.

Rishi Sunak.

Reuters
El ministro de Hacienda, Rishi Sunak, era una de las figuras de más peso en el gabinete.

Aquel intento de destituirlo tuvo lugar después de que salieron a la luz pública fotos y pruebas de encuentros y celebraciones en la sede del gobierno mientras el resto del país se encontraba confinado por las restricciones impuestas por el propio gobierno de Johnson durante la pandemia de covid-19.

BBC Mundo te responde las preguntas clave sobre este nueva crisis que amenaza con hacer colapsar el gobierno de Johnson.

1. El origen de la crisis

El pasado 30 de junio, el diario británico The Sun publicó una información según la cual el entonces subjefe de la bancada del Partido Conservador en el Parlamento, Chris Pincher, había manoseado a dos hombres en un club privado en Londres.

Pincher, quien había sido nombrado en ese cargo por Johnson en febrero de este año en medio de una reorganización del Ejecutivo, renunció inmediatamente.

A los pocos días, los medios británicos publicaron información sobre al menos otros seis casos de supuesta conducta sexual inapropiada por parte de Pincher ocurridos en los últimos años.

Pincher, quien fue suspendido por el Partido Conservador, ha pedido disculpas y ha dicho que cooperará plenamente con las investigaciones sobre su conducta y que está buscando “apoyo médico profesional”.

2. ¿Cómo está implicado Boris Johnson?

Aunque el primer ministro británico no es quien ha incurrido en conductas sexuales inapropiadas, el escándalo de Pincher lo coloca en una situación difícil debido a que se está cuestionando su buen juicio así como la transparencia con la que el gobierno ha manejado el caso.

Chris Pincher

PA Media
Los señalamientos conra Chris Pincher han abierto un nuevo frente de batalla para Boris Johnson.

El pasado 1 de julio, la oficina del gobierno le dijo a la prensa que Johnson no sabía que hubiera acusaciones contra Pincher antes de su nombramiento.

El portavoz del gobierno dijo que el primer ministro no era consciente de “acusaciones específicas” sobre Pincher.

Esa fue la misma línea que mantuvieron en los días siguientes varios miembros del gabinete.

Sin embargo, el 4 de julio, el portavoz del mandatario dijo que Johnson conocía sobre “acusaciones que fueron resueltas o no progresaron hasta la fase de queja formal” y que no se había considerado apropiado detener el nombramiento de Pincher debido a “acusaciones no sustentadas”.

Esa misma tarde, sin embargo, la BBC reveló que Johnson había sido informado sobre una queja formal sobre el “comportamiento inapropiado” de Pincher, mientras este trabajó en el ministerio de Exteriores entre 2019-2020.

Esta queja llevó a un proceso disciplinario que confirmó que sí hubo un comportamiento inapropiado.

Posteriormente en una entrevista con la BBC, Johnson dijo: “Hubo una queja que me hicieron llegar a mí específicamente… fue hace mucho tiempo y me la presentaron de forma oral. Pero eso no es excusa, yo debí haber actuado a partir de ella”.

El primer ministro calificó como “un error” haber nombrado a Pincher, de quien dijo que se había comportado “muy, muy mal”, por lo que pidió disculpas a las personas afectadas.

3. ¿Por qué cuestionan al primer ministro?

“Todo esto se trata de una cosa: la verdad”, señala Chris Mason, editor de Política de la BBC al analizar la crisis en marcha en el gobierno británico.

Manifestación contra Boris Johnson.

Getty Images
El llamado “Partygate” dañó la credibilidad del gobierno de Johnson.

“Al margen de la marejada de detalles y acusaciones, todo se reduce a si la gente puede creer lo que dice el número 10 (como se llama coloquialmente al Ejecutivo británico)”, agrega.

Y es que la respuesta del Ejecutivo al escándalo de Pincher ha ido cambiando progresivamente a medida que han ido surgiendo otros elementos, como ocurrió durante el llamado “Partygate”, el caso sobre las fiestas realizadas en la sede del gobierno durante el confinamiento por el coronavirus, en el cual finalmente se comprobó que incluso Johnson había asistido a alguna de estas reuniones sociales.

“Las preguntas se refieren a lo que Boris Johnson sabía y cuándo lo supo. Y las respuestas siguen cambiando, a menudo en respuesta a hechos incómodos que demuestran que su anterior defensa era una basura, o al menos no tan sincera como podría haber sido”, señala Manson.

4. ¿Qué puede ocurrir ahora?

En teoría, tras haber sobrevivido a la moción de censura en su contra hace apenas un mes, Boris Johnson está protegido de otra iniciativa semejante durante un año.

Esto se debe a que así lo establecen las reglas actuales del Comité 1922, el grupo que agrupa a los legisladores comunes del Partido Conservador británico. Estas señalan que ese es el periodo que debe transcurrir para poder volver a someter a cuestionamiento al líder del partido.

Sin embargo, los críticos de Johnson quieren aprovechar la convocatoria para renovar a la directiva de ese comité para intentar tomar el control del mismo y cambiar esa regla para hacer posible una nueva moción de censura.

Reino Unido

PA
Johnson flanqueado por los dos ministros salientest, Rishi Sunak (dcha) y Sajid Javid.

El legislador conservador Andrew Bridgen, uno de los más críticos con Johnson, le dijo a Sky News que espera que la nueva directiva esté a favor del cambio de esa regla y que así se pueda eliminar esta limitación antes de las vacaciones de verano.

Consultado por la BBC sobre la viabilidad de este cambio en la normativa, Sir Graham Brady, actual jefe del Comité 1922, dijo que “técnicamente es posible”.

En la votación ocurrida hace un mes, Johnson obtuvo 211 votos a favor y 148 en contra.

Sin embargo, su situación política se ha deteriorado más en los últimos días con el escándalo de Pincher, primero, y ahora con las renuncias en su gobierno.

Otro mecanismo que podría llevar a la salida de Johnson es que se convoque un voto de censura en el Parlamento, en el cual los legisladores de todos los partidos puedan participar.

Esa iniciativa ya ha sido propuesta por los Liberales Demócratas, pero para que pueda prosperar necesitaría ser presentada por el Partido Laborista y el gobierno tendría que estar de acuerdo en que se incluyera en la agenda del Legislativo.

Nadine Dorries

Getty Images
La ministra de Cultura, Nadine Dorries, ratificó que está 100% junto a Johnson.

También es posible que sigan produciéndose renuncias dentro del gabinete que aumenten la presión política sobre Johnson para que renuncie.

Pero hay varios ministros que ya han ratificado su confianza en Johnson. Entre estos se incluye la ministra de Cultura, Nadine Dorries; la ministra de Interior, Priti Patel, y el ministro para la oportunidades del Brexit, Jacob Rees-Mogg.

Finalmente, existe la posibilidad de que el mandatario británico logre capear el temporal adverso como ha hecho en crisis anteriores que ha enfrentado su gobierno, aunque los analistas coinciden en que se le está acabando el tiempo.


Los leales a Johnson enfrentan un desafío incómodo

Análisis de Ione Wells, Corresponsal en Westminster, BBC News

Los parlamentarios y ministros conservadores están hartos de que no se les diga la verdad y, como resultado, se les haga quedar como tontos en la televisión y la radio.

Will Quince, cuando tuvo que defender al gobierno por el nombramiento de Chris Pincher, dijo a los medios que recibió una “garantía categórica” ​​de que el primer ministro no estaba al tanto de ninguna “acusación seria y específica” cuando nombró a Pincher.

Esto resultó no ser cierto.

El primer ministro admitió más tarde que estaba al tanto de una denuncia formal sobre Pincher cuando era ministro del Ministerio de Relaciones Exteriores en 2019.

Quince renunció este miércoles y dijo que “aceptó y repitió las garantías el lunes a los medios de comunicación que ahora se ha descubierto que son inexactas”.

A él se unieron el ministro junior Robin Walker y Laura Trott, anteriormente secretaria privada parlamentaria de transporte, quien también dijo que renunciaría porque se había perdido la confianza en la política.

Aquellos que se mantienen leales al primer ministro ahora enfrentan un desafío incómodo.

Deben defender por qué sienten que es aceptable que el gobierno de Johnson ordenara a sus ministros que dijeran una cosa, antes de cambiar de posición días o incluso horas después.


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