¿Cáñamo industrial o mariguana? La confusión que puede dejar sin tratamiento a cientos de niños como Grace

La diferencia entre ambos productos es que el cáñamo industrial tiene una cantidad de THC muy baja, que calma la actividad química y eléctrica del cerebro pero sin los efectos secundarios del THC de la mariguana, como la adicción o dependencia.

¿Cáñamo industrial o mariguana? La confusión que puede dejar sin tratamiento a cientos de niños como Grace
La niña Graciela Elizalde “Grace” de 8 años, quien padece el síndrome de Lennox-Gastaut, recibió un tratamiento a base de cannabidiol luego de que un juez le otorgara un amparo. Cuartoscuro
Desde que tenía cinco años, Grace comenzó a perder movilidad debido a las crisis de epilepsia cada vez más continuas y más intensas a causa del síndrome Lennox-Gastaut que padece. En febrero pasado, a los ocho años de edad, volvió a caminar. Los pasitos que, poco a poco, puede dar mientras sus padres le sostienen los brazos es un avance invaluable y también impensable tan solo unos meses atrás.

“Grace ha evolucionado muchísimo. Es otra niña. Desde que inició el tratamiento sus crisis convulsivas se han reducido en intensidad y en frecuencia hasta en un 80%”, presume Raúl Elizalde, papá de Grace, quien recuerda como una pesadilla reciente que su hija llegó a sufrir hasta 400 episodios de convulsiones diarios luego de probar sin éxito decenas de tratamientos para combatir esta forma grave de epilepsia infantil, e incluso una callosotomía; un corte en la banda de fibras que conecta los hemisferios cerebrales.

Ahora, Grace “está mucho más tranquila”. Y puede sostenerse sentada, alcanzar sus juguetes, moverse de un lado a otro, e incluso jugar con su hermana. Y todo se debe, subraya Raúl en entrevista con Animal Político, al tratamiento de aceite elaborado a base de cáñamo industrial que Grace está tomando desde que en agosto del año pasado un juez les otorgara un amparo para poder importarlo de Estados Unidos a México, donde la Ley General de Salud prohíbe este tipo de sustancias.

“Nos hemos cansado de decirle a los políticos que no es lo mismo el cáñamo industrial que la mariguana medicinal”

Sin embargo, a pesar de los resultados positivos en la salud de Grace, y a pesar de que este caso ha sido el precedente clave por el que la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) haya otorgado a la fecha 29 permisos a familias para la importación de medicamentos y tratamientos que contienen cannabidiol –un compuesto del cáñamo-, Raúl Elizalde teme, por varias razones, que estos avances se puedan ver truncados en la discusión que los legisladores mantienen sobre el tema en el Senado, donde el pasado 7 de abril se presentó en el pleno la propuesta de la Ley General para el Control de la Cannabis. 

La primera razón, explica, es que en México el debate se está centrando en discutir la aprobación de la mariguana medicinal.

“Estamos muy preocupados porque en todos los debates, en todos los medios de comunicación, sólo se está hablando del uso de la mariguana medicinal, aún y cuando nos hemos cansado de decirle a los políticos y a los legisladores que no es lo mismo el cáñamo industrial que la mariguana”, señala Elizalde.

El cáñamo industrial es una variedad de la planta de cannabis que se destina principalmente al uso industrial y alimentario. La gran diferencia con la mariguana, es que el cáñamo industrial tiene un porcentaje muy bajo de THC (tetrahidrocannabinol), el compuesto más frecuentemente asociado con el efecto ‘viaje’ que produce el consumo de mariguana.

En este sentido, Raúl Elizalde precisa que el aceite que toma su hija como parte del tratamiento “no es mariguana medicinal”, sino un producto elaborado a base de cáñamo industrial con una cantidad de THC “prácticamente inexistente”, que calma la actividad química y eléctrica del cerebro de la pequeña –de ahí que se reduzcan los ataques epilépticos-, sin los efectos secundarios del THC, como la adicción o dependencia.

“Este producto como el aceite que toma Grace no te coloca. Por eso se vende libremente en todo Estados Unidos, incluso en estados conservadores como Texas, porque ellos sí están entendiendo que el cáñamo industrial no es mariguana”, apunta Elizalde, quien insiste que en la discusión legislativa del asunto se incluya esta distinción, para que los productos elaborados a base de cáñamo industrial se despenalicen “porque no son mariguana”, y así cientos de padres de familia puedan acceder más fácilmente a este tipo de tratamientos para sus hijos.

Asimismo, esta distinción es importante, recalca Raúl, porque de producirse una reforma legislativa que aprobara el uso de medicamentos elaborados a base de mariguana, los niños que, como Grace, toman tratamientos a base de cáñamo industrial podrían quedar fuera de la nueva legislación.

El cáñamo industrial es considerado un suplemento alimenticio, no un medicamento. ¿Por qué es importante la distinción?

Otro punto importante, el aceite que toma Grace, debido a su bajo índice de THC, se vende en Estados Unidos como un suplemento alimenticio, no como un medicamento.

“Entonces, si hacemos una reforma donde ponemos que se autoriza los medicamentos a base de mariguana, ¿qué es lo que va a pasar también? –cuestiona Elizalde-. Pues que lo que está tomando Grace y muchos otros niños va a seguir siendo ilegal porque no es un medicamento, sino un suplemento alimenticio”.

“Lo que demandamos, en definitiva, es que en todos estos debates y en las discusiones en la Cámara de Diputados se amplíe mucho más la discusión, para que niños como Grace y muchos otros no se queden excluidos del debate. Porque, insisto, si decimos, vamos a permitir la importación de medicamentos a base de mariguana, estos niños se quedarían sin su tratamiento porque no son considerados medicinas. Para la autoridad sería muy fácil decir: no puedes importar este producto porque la ley ahora sólo permite traer medicamentos a México, y lo tuyo no es un medicamento, sino un suplemento alimenticio”, argumenta el padre de familia.

En este sentido, Raúl Elizalde apunta que desde su asociación civil Por Grace, a la que se han acercado “entre 500 y 600 padres de familia” para asesorarse sobre el uso del cannabis en el tratamiento de enfermedades como la epilepsia, están exigiendo que la nueva Ley que salga de la discusión de la Cámara de Diputados amplíe la permisión al uso de medicamentos y también de suplementos alimenticios y terapéuticos, derivados de la mariguana y también del cáñamo industrial.

“Los diputados no han legislado nada sobre el cannabis por una cuestión de egos”

No obstante, Elizalde critica que el debate legislativo va muy lento. Si bien en la petición que el pasado mes de marzo hizo a través de la plataforma Change.org urgió a los legisladores a aprobar una nueva ley durante el actual periodo de sesiones que concluye el próximo 30 de abril, todo parece indicar que la discusión se reiniciará hasta el mes de septiembre.

“Queríamos que se legislara en este periodo de sesiones, pero de momento no se ha legislado nada. Y no se ha hecho porque parece que hay una cuestión de egos en las cámaras legislativas y en los partidos políticos. Todos están trabajando por su lado, y no se sientan en la misma mesa para ver cuáles son los puntos que tienen en común y sacar una ley lo más rápido posible”, lamenta el padre de Grace.

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