La niña que comenzó a ser feliz cuando su esposo la abandonó
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BBC Mundo

La niña que comenzó a ser feliz cuando su esposo la abandonó

BBC Mundo
29 de abril, 2016
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Asma tenía 16 años cuando su esposo la abandonó. Vivían en un barrio pobre de Bangladesh. Pero en lugar de hundirse en la tristeza y darse por vencida, su vida, de hecho, mejoró sustancialmente.

“Si me preguntan por mi esposo, les digo que no tengo. Les digo que está muerto“, dice Asma.

“Mi vida era dura antes de casarme pero no mejoró en absoluto con el matrimonio. Él solía golpearme en la cabeza con un cuchillo, especialmente después de haber estado bebiendo. Todavía tengo las marcas”.

Asma nació en Bhola, una localidad costera de la nación asiática, pero tras una serie de inundaciones la casa de su familia y la tierra que cultivaban quedaron destruidas.

Como muchas familias en la misma situación, se tuvieron que mudar a la capital, Daca, a buscar trabajo. Pero terminaron en Duaripara, un barrio empobrecido a las afueras de la ciudad.

Allí viven más de 40.000 personas. Sus calles pequeñas están repletas de casitas humildes hechas de hojalata.

15 años

El padre de Asma es sordo y no pudo encontrar trabajo en la ciudad. Su madre tuvo que salir a mendigar.

Asma
Antes de su matrimonio, Asma era vista como una joven “elegible”, pero los hombres ahora están menos interesados en ella.

“Mis padres son pobres”, cuenta. “Yo esperaba que una vez estuviera casada, su sufrimiento terminaría, pues iban a tener que alimentar sólo a mi hermanito”.

No pasó mucho tiempo desde que habían llegado a Dhaka, cuando un hombre de 27 años le propuso matrimonio a Asma, quien solo tenía 15 años.

Aunque renuentes, los padres tuvieron que aceptar.

Con frecuencia, las niñas son vistas como una carga en ciertos sectores de la sociedad de Bangladesh y se les obliga a casarse cuando están muy jóvenes.

Poco después del matrimonio, el esposo de Asma comenzó a atacarla y dos meses después de la boda, pidió una dote de unos US$250, aunque cuando se acordó el matrimonio no se habló de ningún tipo de dote.

No había manera de que la familia pudiese reunir esa suma de dinero.

Después de cinco meses juntos, su esposo le informó que la abandonaba y que no regresaría hasta que ella tuviera el dinero que estaba pidiendo.

“No lo he visto desde que se fue. Recuerdo que me dijo: ‘Si te veo en la calle, no te reconoceré’. No sé qué está haciendo ni si se volvió a casar”.

Sus amigos me dijeron que si me ve, me golpeará“.

Matrimonio infantil

Bangladesh tiene una de las tasas de matrimonio infantil más altas del mundo.

Asma
Asma dice que quiere aprender muchas cosas y progresar dentro de la fábrica que trabaja.

Legalmente a las niñas no se les permite casarse hasta que cumplen los 18 años, pero una de cada cinco jovencitas se casa antes de cumplir los 15 años.

El matrimonio infantil coloca a las mujeres y a las niñas en un riesgo cada vez más alto de sufrir actos de violencia a lo largo de sus vidas“, de acuerdo con la organización no gubernamental Girls Not Brides (Niñas, no novias).

Para estas niñas es más probable que su primera experiencia sexual sea descrita como una violación.

Asma regresó a vivir con su familia y empezó a buscar trabajo. Había dejado la escuela a los 10 años, por lo que sus opciones eran limitadas.

Sin embargo, al mes ya estaba empleada.

“Le pregunté a todo el mundo y después vi una fábrica de ropa que había abierto”.

Trabaja como cortadora de hilo. Los turnos son largos y la paga baja. Pero aun así, su salario, unos US$38 al mes, es de lejos más de lo que sus padres pudieran ganar y es suficientes para que la familia pueda comer tres veces al día.

Libertad

“Mi madre estaba muy feliz. Le dije que se quedara en la casa y cuidara a mi padre y a mi hermanito. Le dije que yo soy el hombre ahora. Hago el mismo trabajo que hace un hombre, yo estoy a cargo del hogar. Conseguir un trabajo y verme a mí misma como un hombre significa que cuando hablo, todo el mundo escucha.Ahora me siento persona“.

Bangladesh 
La extrema pobreza en Bangladesh es uno de los factores que influye en el momento que muchos padres deciden casar a sus hijas siendo aún niñas.

“Si Dios me hubiese hecho hombre, sería tan feliz y no hubiese tenido que casarme”.

Antes de su matrimonio, Asma era vista como una joven “elegible”, pero ahora, dos años después, los hombres están menos interesados en ella.

La presión para encontrar un esposo ha desaparecido y como consecuencia Asma se siente liberada.

Cree que tiene la libertad de escoger su propio futuro. “No me quiero volver a casar nunca más”.

En la fábrica, Asma ha hecho amigos. “Me dicen que los vea como mis hermanos y mis hermanas. Si el jefe me regaña y lloro, me consuelan y me hacen reír”.

Cuando proyecta su futuro, piensa en todo lo que quiere aprender y progresar. “Quiero ser una supervisora (en la fábrica)”.

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Por qué la pandemia de COVID-19 disminuyó nuestra capacidad de concentración (y 3 trucos para recuperarla)

Una de las consecuencias psicológicas de la pandemia es la dificultad para concentrarse en tareas como la lectura o el trabajo.
19 de diciembre, 2020
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Da la impresión que ya llevamos años en estos “tiempos inciertos”.

Hace meses nuestras rutinas fueron interrumpidas y nos hemos visto obligados a adaptarnos.

Y una consecuencia importante es el estado de fatiga mental. Se volvió más difícil concentrarse durante un período largo de tiempo y parece que estuviéramos en un estado colectivo de distracción casi constante.

“Sentí que tenía un bloqueo mental que me impedía concentrarme “, afirma la escritora y lectora asidua Sophie Vershbow.

Ella entró en ese estado de ánimo al principio de la pandemia y su tuit en el que admitía no poder concentrarse lo suficiente para leer un libro recibió más de 2.000 “me gusta”.

Pero no está sola. Haga una búsqueda rápida en internet y encontrará una avalancha de artículos recientes sobre personas que no pueden concentrarse, el predominio de la “niebla mental” y las diferentes formas de pérdida de concentración.

Por supuesto, gran parte de este sentimiento subjetivo de distracción mental se centra en los aspectos prácticos de la vida actual.

Para muchas personas, sobre todo para los padres y madres, el cambio repentino al trabajo desde casa significó una intensificación del conflicto entre su labor profesional y la vida doméstica.

Es complicado concentrarse en una hoja de cálculo mientras los hijos luchan por el control remoto del televisor.

Trabajo en casa

Alamy
El trabajo en casa cambió la vida a personas en todo el mundo.

Pero parece que hay más que eso. Incluso cuando se termina el trabajo del día y los niños están en la cama, no deja de ser difícil escapar con la ayuda de una novela.

La teoría

Existe una teoría psicológica, aplicada originalmente en el contexto del aprendizaje, que puede ayudar a explicar por qué vivir en la era de la covid-19 puede haber convertido nuestras mentes en una ensalada mixta.

Se llama teoría de la carga cognitiva y fue desarrollada por primera vez por el psicólogo educativo australiano John Sweller.

Nuestras mentes son como sistemas de procesamiento de información. Cuando estamos trabajando en un problema, especialmente uno desconocido, dependemos de nuestra “memoria de trabajo“, que es muy limitada tanto en su capacidad de almacenamiento como en el tiempo que retiene los datos.

Cuanto menos familiarizado uno está con una tarea, más dependerá de su memoria de trabajo para intentar hacer algún malabar con la información relevante y buscar una solución.

Por el contrario, cuando uno es experto, la mayor parte de lo que necesita saber se almacena en la memoria de largo plazo y puedes completar la tarea en piloto automático.

Nuevas tareas, nuevos niveles de estrés

La teoría de la carga cognitiva proporciona un marco útil para comprender las diferentes formas en que la pandemia puede estar causando estragos en la función mental.

Mujer corriendo

Alamy
El ejercicio es una buena manera de reducir el estrés.

Primero, le fuerza a adoptar nuevas rutinas y le despoja la capacidad de hacer cosas en automático.

Por ejemplo, en una reunión de trabajo de antes simplemente la persona aparecía y se unía a la discusión.

Ahora, si ese mismo individuo trabaja de forma remota, debe iniciar su software de videoconferencia, preocuparse por la conexión a internet, ajustar sus tiempos a los posibles retrasos, etc.

Lo mismo se aplica a los desafíos domésticos como hacer la compra online en lugar de en persona en el supermercado.

Estas adaptaciones forzosas obligan a salir del piloto automático y le exigen a nuestra limitada capacidad de memoria de trabajo.

Para esta teoría, la “carga cognitiva” intrínseca requerida en gran parte de lo que hacemos ha aumentado.

Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo obligados a pensar deliberada y conscientemente, más como novatos que como un expertos, y eso es agotador en sí mismo.

En segundo lugar, las investigaciones basadas en la teoría de la carga cognitiva sostienen que las emociones pueden interferir con el procesamiento de la información.

Imagen de cerebro

Getty Images
La pandemia provoca que nuestro cerebro se esfuerce más.

Cuando uno está ansioso, por ejemplo, se reduce la capacidad de la memoria de trabajo. Esto hace que sea más difícil resolver cualquier problema mental que requiera una resolución consciente.

Algo parecido a los nervios durante un examen que revuelven el cerebro y dificultan resolver operaciones matemáticas o redactar una oración coherente.

O cómo el estrés ante una prueba de manejo hace que sea mucho más difícil realizar las diferentes maniobras solicitadas.

En tercer lugar, esta teoría habla de la “carga cognitiva externa”. Se trata de la demanda sobre la capacidad de nuestra memoria de trabajo impuesta por distracciones que no son directamente relevantes para lo que se trata de hacer.

Estas alteraciones podrían ser solo tareas secundarias básicas que se ejecutan en segundo plano, como escuchar el boletín de noticias mientras se trabaja.

Lo que sucede ahora es que las interrupciones cotidianas causadas por la pandemia obligan a las personas a aprovechar su capacidad de memoria de trabajo con más frecuencia.

Cuando uno está más estresado y los niveles de ansiedad aumentan, o si se están haciendo malabares con múltiples tareas y compromisos, disminuye la capacidad de la memoria de trabajo.

Es lo peor de ambos mundos y otra razón por la que te puedes sentir agotado mentalmente.

Factor covid-19

Por lo general, en un momento de conflicto, podemos resolver el problema de forma rápida y la carga cognitiva se vuelve más manejable.

Mujer con barbijo

Getty Images
La pandemia nos impone desafíos nuevos todos los días.

Lo sorprendente de la vida en esta pandemia es que la situación no deja de cambiar.

Los gobiernos de todo el mundo están implementando constantemente restricciones diferentes y más complejas.

Reglas de viaje, instrucciones de autoaislamiento, listas de observación de síntomas, nuevas aplicaciones para teléfonos inteligentes, etc. No pasa un día sin que escuchemos sobre algún cambio.

Cualquier situación novedosa impone una carga cognitiva en nuestros cerebros, pero el hecho de que la covid-19 tuviera un impacto tan extendido en la sociedad nos obligó a absorber información nueva más rápido de lo que éramos capaces”, explica Samuli Laato, investigadora de la Universidad de Turku, quien estudia el papel de la carga cognitiva en el comportamiento de compra inusual de las personas durante la pandemia (compra por pánico) y en el intercambio generalizado de información errónea.

La experta explica que “en general, la incertidumbre siempre aumenta la carga cognitiva. Los factores estresantes como la amenaza para la salud, el miedo al desempleo y el miedo a las perturbaciones del mercado de consumo provocan eso”.

“Además, se introdujeron políticas de trabajo remoto a nivel mundial, lo que requirió que las personas se adaptaran a las nuevas tecnologías y una nueva forma de trabajar en conjunto “, añade Laato.

Planificación y autodisciplina

Afortunadamente, interpretar el efecto de agotamiento mental de la vida pandémica a través de la lente de la teoría de la carga cognitiva nos brinda algunas estrategias simples y efectivas.

En primer lugar, hay que intentar establecer nuevas rutinas y mantenerlas, de modo que no utilicemos constantemente la capacidad de la memoria de trabajo para tareas cotidianas.

Por ejemplo, recientemente invertí en un sistema de internet inalámbrico con repetidores que redujo la interferencia en las videollamadas y me tomé el tiempo para leer sobre las diferentes funciones de las distintas plataformas de conferencias virtuales.

Al comprender esta clase de elementos básicos necesarios durante la pandemia, ya no tendremos que desperdiciar capacidad mental en ellos.

Mujer duerme

Getty Images
Dormir bien es fundamental para mejorar nuestra salud mental.

En segundo lugar, debido a que estamos atravesando una era de mayor ansiedad e incertidumbre, es importante poner un esfuerzo adicional en el manejo del estrés, para que su memoria de trabajo no se vea constantemente sobrecargada por las preocupaciones.

Esto significa comer bien, hacer ejercicio y establecer una rutina regular a la hora de dormir, así como encontrar tiempo para actividades que relajen.

En la medida en que la situación lo permita, se pueden elaborar planes de contingencia para diferentes aspectos de su vida. Realizar preparativos realistas para escenarios temidos puede ser un gran alivio para la ansiedad.

Además, hay que darle al cerebro un descanso de las diarias actualizaciones de cifras de la pandemia.

Se puede considerar disponer días (o al menos tardes o noches enteras) para evitar cualquier charla o información referida a la covid-19.

Finalmente, es importante aliviar la tensión de la memoria de trabajo desconectando cualquier “carga cognitiva extraña”.

Esto significa esforzarse más en organizar el tiempo y ser disciplinado con las distracciones.

Tratar de reservar momentos del día dedicados a diferentes tareas, ya sean laborales o domésticas.

Por ejemplo, cuando se trabaja es mejor no tener encendido el televisor o la radio con las noticias de fondo.

Cuando se juega con los hijos, no tener el teléfono móvil al lado, o al menos no revisar correos electrónicos o Twitter.

Hay que permitir que la mente se concentre en una cosa a la vez y la recompensa será sentirse menos agotado mentalmente.

Parece que vamos a vivir en esta era pandémica por un tiempo todavía.

Si bien la ansiedad y la anomalía constantes cansan mentalmente, puede consolarnos el hecho de que no somos los únicos que se sienten así.

Nuestros cerebros tienen una capacidad de procesamiento limitada que se está extendiendo al límite en este momento, pero con una planificación cuidadosa y autodisciplina, hay formas de reducir la carga cognitiva y redescubrir cómo concentrarnos.

*Este artículo es una adaptación, puedes leer la versión original en inglés aquí.


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https://www.youtube.com/watch?v=DuMVeWY6gZU

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