Pueblayork, la ciudad secreta de mexicanos que sostiene a Nueva York
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Pueblayork, la ciudad secreta de mexicanos que sostiene a Nueva York

La avenida Rooselvelt, la calle principal del barrio Elmhursts de Queens, en Nueva York, es el refugio de cientos de migrantes de Puebla que buscan el sueño americano.
BBC Mundo
Por BBC Mundo
19 de abril, 2016
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En un negocio se venden tacos de carnitas de cerdo. A unos pasos se encuentra una tienda que ofrece vestidos para las chicas que cumplen 15 años, y después hay un restaurante donde el menú del día es verdolagas en salsa verde, quesadillas de papa y mixiotes de borrego, un guiso de cordero que se prepara al vapor.

Los anuncios en los negocios, la oferta de los vendedores y las conversaciones que se escuchan son en español. Parece una calle de cualquier ciudad de México. Pero no lo es.

Se trata de la avenida Rooselvelt, la calle principal del barrio Elmhursts de Queens, en Nueva York.

Desde hace décadas el barrio es uno de los refugios para mexicanos que se encuentran en EE.UU. sin documentos.

Muchos en el barrio son de Puebla, el estado que más migrantes aporta a la ciudad. De hecho fueron los primeros mexicanos en llegar a esta ciudad, dice Joel Magallán, fundador de la Asociación Tepeyac de Nueva York.

Nueva York
Image captionEste martes hay primarias en Nueva York, de donde es oriundo el precandidato republicano Donald Trump.

Más de un millón de poblanos viven en Estados Unidos, la mayoría en barrios neoyorquinos.

La migración ha sido tal que ahora representa la sexta parte de los habitantes de Puebla, que según el conteo más reciente del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía, tiene de 6,2 millones de personas.

Son tantos los arraigados en la ciudad estadunidense que en México desde hace tiempo rebautizaron a la Gran Manzana.

La llaman “Pueblayork“.

Nueva vida

Uno de los vecinos de Elmhursts es Cupertino Meléndez Santos, un joven de 28 años que trabaja en un restaurante de Wall Street.

Es algo común en la zona. Todos los días cientos de mexicanos abordan el metro y recorren hasta 30 estaciones para llegar a su trabajo, generalmente en Manhattan.

En el trayecto elevado el convoy pasa por un cementerio de vagones de desecho, vías de ferrocarril abandonadas y edificios viejos. Casi todos iguales: ladrillos grises, grafitis en el borde de las azoteas.

Cupertino Meléndez, mexicano en Estados Unidos
Image caption“Trabajar, no hay de otra”, dice Cupertino Meléndez, un migrante poblano.

Cupertino nos cuenta que hace 14 años llegó con sus padres y hermanos desde Atlixco, un municipio rural de Puebla, al sur de Ciudad de México.

Como miles de personas que han abandonado el estado en las últimas décadas, la familia dejó todo para buscar una mejor vida.

Ahora están separados. Cupertino vive en Queens con un hermano. Otros dos están con los padres en Pensilvania. En Puebla sólo quedan una hermana, los abuelos y algunos primos.

La vida del joven ahora está aquí, como otros cientos de miles de mexicanos.

Los migrantes forman comunidades que suelen unirse por el lugar de origen, a veces en clubes sociales, otras en los negocios que crean o los sitios donde trabajan.

Oferta de empleo en el barrio Helmhursts de Nueva York
Image captionLos extranjeros encuentran ahora más oportunidad de empleo que en la recesión de 2008.

Es un proceso de adaptación que no termina de completarse. Muchos poblanos, como ocurre con jaliscienses, guanajuatenses o veracruzanos, viven con la esperanza de ganar dinero para sustentar un cómodo regreso a casa.

La espera puede prolongarse por décadas. Mientras, los primeros migrantes atrajeron a otros, y tras ellos llegaron más.

Costumbres

Estamos en todos lados“, nos dice Ricardo, encargado de un bar en Brooklyn.

Él nació en Cholula, ciudad vecina de la capital de Puebla. Hace nueve años llegó a Nueva York.

“En cualquier restaurante que preguntes siempre vas a encontrar por lo menos a un mexicano, en la cocina o sirviendo platos. Y muchos son paisanos”.

Estudios de la alcaldía dicen que, por ejemplo, en el 70% de los restaurantes de la ciudad trabajan mexicanos, muchos originarios de Puebla.

Y también están en otras actividades económicas. De hecho, los migrantes creen que sin su trabajo la ciudad sería un caos.

Es claro que no sólo están en restarantes, pero es allí donde son más visibles. En Times Square, entre las enormes pantallas luminosas, fachadas de los edificios,Raúl Gómez, también de Cholula, reparte propaganda de un restaurante italiano. También, dice, a veces vende boletos de un autobús turístico.

Times Square, Nueva York.
Image captionTimes Square, un emblemático sitio de Nueva York. También allí hay migrantes de Puebla.

“Es a escondidas porque aquí el negocio lo tienen los afroamericanos”, nos dice mientras señala a dos guías en el trance de enganchar a una familia alemana.

Ricardo y Raúl llevan una vida distinta a la que tenían en Puebla. El primero era empleado de una paraestatal; el otro trabajaba en un banco.

Pero en otros casos el cambio no es tan radical. José Coyotl Cuautle, empleado de un supermercado, nos cuenta que ahora trabaja igual que en su comunidad, San Antonio Cacalotepec, pero aquí gana más dinero.

El problema es que sus gastos son mayores. Y además enfrenta el riesgo permanente a una deportación, la separación de la familia, la discriminacion cotidiana…

A veces el único refugio son la familia y los paisanos con quienes comparte los gustos por la comida, la forma de organizar las fiestas y las tradiciones de su pueblo.

Fútbol

Este es uno de los aspectos sutiles de la diáspora mexicana en Estados Unidos, y que en Nueva York es paulatinamente más visible.

Cada grupo de migrantes, según su origen, tiene sus fiestas tradicionales y las festeja en su nuevo país. Por ejemplo, quienes llegaron de Zacatlán, Puebla, promueven una feria de la manzana en agosto, como en su pueblo.

Cancha de soccer en el Barrio Chino de Nueva York
Image captionLos cocineros mexicanos juegan fútbol en esta cancha del Barrio Chino.

Algunos originarios de Veracruz organizan un carnaval al inicio de Semana Santa, mientras que los oaxaqueños en julio realizan la fiesta de la Guelaguetza.

Hay pocas actividades que unen a todos los mexicanos en ciudades estadunidenses: el día de la independencia, la batalla del 5 de mayo en Puebla (cuando el ejército mexicano derrotó a los franceses), y el soccer.

De hecho, los cocineros mexicanos organizaron un equipo de fútbol que juega contra colegas de otras nacionalidades.

Los partidos son por la mañana del lunes y martes, si el clima lo permite, en una cancha de pasto artificial en el Barrio Chino.

Esta vez no fue así. El martes 12 de abril la temperatura no superó los 8 grados Celsius y llovió casi todo el día.

Al encuentro sólo llegaron tres jugadores. Se fueron cuando arreció el frío.

Negocio mexicano en Elmhursts, Nueva York
Image captionCaminar en Elmhursts, Queens, es como hacerlo en México.

Deportación

La Asociación Tepeyac de Nueva York ocupa una pequeña oficina en un vetusto edificio del corazón de Manhattan, a sólo unas calles del mítico Empire State.

Durante varias décadas, la Asociación fue uno de los principales referentes para los migrantes de Puebla. De aquí surgieron los primeros datos sobre mexicanos víctimas de los ataques a las Torres Gemelas de 2001.

En la improvisada sala de juntas y desde sus dos viejos escritorios se han organizado protestas contra deportaciones, y también la carrera de la Antorcha Guadalupana que cada fin de año parte de Ciudad de México y termina en la Catedral de San Patricio, en Manhattan.

Hoy, la Asociación se dedica casi por completo a ayudar a los jóvenes migrantes a terminar el bachillerato.

Es el principal requisito para inscribirse en el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), una iniciativa del presidente Barack Obama parasuspender la deportación de los beneficiarios.

Asociación Tepeyac de Nueva York
Image captionLa Asociación Tepeyac prepara a los jóvenes migrantes para sumarse a DACA.

Joel Magallán dedica parte de su tiempo a impartir clases. Aunque en estos días no sólo se habla de álgebra o inglés. También de las próximas elecciones presidenciales de noviembre.

Y a veces de un nombre: Donald Trump.

“No le tengo miedo”

Entre los alumnos de la Asociación el posible candidato del Partido Republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, provoca sonrisas de burla, muecas de desprecio.

Pero no miedo. “¿Por qué lo voy a tener?”, nos pregunta Carlos Juárez Hernández, un delgado muchacho de 20 años y arete negro en cada oreja.

Hace un año llegó de Santa María Nopopoalco, municipio de Huejotzingo, Puebla.

Le ha tocado vivir en Estados Unidos el proceso político que ahora preocupa al Partido Republicano: la carrera de Trump hacia la candidatura presidencial.

Jóvenes migrantes en la Asociación Tepeyac de Nueva York
Image caption“No tengo miedo a Trump”, dice Carlos Juárez.
Periódicos en Elmhursts, Nueva York
Image captionLos mexicanos en Nueva York están atentos a las elecciones primarias en su ciudad.

Carlos se da cuenta. “Cuando empezó nos daba como risa, todos decían que es un payaso, era gracioso”, nos dice.

“Pero ahora analizamos y vemos que los mismos partidos creen que Donald Trump ya se salió de control, ellos tienen miedo de que en verdad gane”.

“No tengo miedo, pero a veces me da coraje. Yo hablo con los mexicanos que nacieron aquí y les digo: vayan a votar, necesitamos el voto latino porque, si no, ese Trump se lleva todo“.

Joel Magallán está de acuerdo. “La esperanza es que como todos están enojados con él pues van a votar en contra”, nos explica. El reto, que acudan a la urnas.

La otra cara de la moneda

En el otro extremo de Queens, a unas calles del Parque Central en Manhattan,Jaime Lucero se afana en los últimos detalles antes de un viaje de varios días.

Reúne a los empleados de su restaurante para darles las instrucciones de la semana; atiende una llamada y luego sonríe para recibir a los comensales del consulado mexicano en la ciudad.

Jaime Lucero, empresario mexicano en Nueva York
Image captionJaime Lucero representa la otra cara de la moneda en la migración de poblanos a Nueva York.

Lucero representa otra cara de la migración poblana a Nueva York, adondellegó en 1975.

En poco tiempo fundó una empresa comercializadora de textiles y luego creó una organización civil llamada Casa Puebla, durante tres décadas, uno de los principales centros de reunión de los empresarios poblanos avecindados en Nueva York.

Lucero es uno de los empresarios mexicanos más prósperos de la ciudad, algo que, asegura, aprendió de su antecesores migrantes.

“Hemos trabajado 18 horas seguidas, hacemos los trabajos que nadie quiere hacer y eso nos hace muy fuertes”, nos dice.

Para muchos Jaime Lucero podría ser el ejemplo del migrante que triunfa y alcanza su sueño. Pero otros lo ven como algo lejano.

Uno de ellos es Cupertino Meléndez. “Nosotros no podemos quedarnos permanentemente y por eso siempre estamos pensando en tener algo para regresar“, nos recuerda.

Si tuviera que definir su vida en Nueva York con una sola palabra, ¿cuál sería? “Trabajar”, nos responde. “No hay de otra”.

Letrero en el barrio Elmhursts, Nueva York
Image captionEn el barrio Elmhursts la vida es muy parecida a México.
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Cuartoscuro

¿Compras en línea tus regalos? Evita fraudes y paga de forma segura

Especialistas explican los pasos para evitar ser víctimas de fraude o iniciar el año con deudas por las compras de regalos.
Cuartoscuro
24 de diciembre, 2020
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La pandemia por COVID-19 trajo muchos cambios en nuestra forma de vida. Ante el riesgo de resultar contagiados, hemos aprendido a utilizar nuevas herramientas que antes parecían un lujo o incluso algo riesgoso, como lo son las compras en línea. 

Hoy, más que nunca, esta modalidad es la opción más segura para comprar en estas épocas decembrinas sin arriesgar nuestra salud. Además para quienes vivimos en la Ciudad de México, debido al semáforo rojo, las tiendas departamentales y de giros no esenciales se encuentran cerradas hasta enero. 

Los temores como comprador siempre son los mismos: los fraudes, que la mercancía no llegue o que la tarjeta sea clonada, y el peor de todos: caer en la tentación y comprar más de lo necesario. 

Para evitar una desgracia financiera presentamos una guía que te ayudará a comprar de forma segura e inteligente. 

Haz una compra segura

Dentro de todo lo malo, el confinamiento por COVID propició que la mayoría de los negocios acelerará su digitalización para las ventas en línea, convirtiendo este servicio en una prioridad, con procesos cada vez más seguros.

Aún así, no podemos confiarnos de cualquier empresa y de su sistema de ventas virtuales, ya que el riesgo del mal uso de los datos personales y el robo de identidad siguen latentes.

Para hacer una compra en línea, lo primero que tenemos que verificar es que la tienda o negocio que oferta el producto en verdad exista. Muchas de las promociones que recibimos en estas fechas suelen ser fraudulentas. 

Otro riesgo que se corre es la tardanza en el envío o que cuando el producto llegue a nuestras manos no sea igual o de la misma calidad al del anuncio o catálogo en línea.

Con el fin de evitar un fraude o una mala experiencia, Andrea Ávila, brand manager de Coru (plataforma comparadora de servicios financieros en México), recomienda lo siguiente antes de hacer una compra en línea:

  1. Revisar las políticas del sitio. Regularmente aparecen en las letras pequeñas y hasta el final de la página. Ahí se  puede verificar su aviso de privacidad, las políticas de devolución, las quejas y sugerencias.
  2. Que tenga certificados de compra segura. Por lo general son sellos que aparecen al realizar la transacción o captura de los datos bancarios y que garantizan que son una página segura de comercio electrónico.
  3. Leer comentarios y reseñas. Se pueden encontrar al hacer una búsqueda rápida en internet con el nombre del comercio. Las reseñas ayudan a saber si el sitio es de confianza o no.
  4. Página segura. La página web debe comenzar con “https”, pues la “s” indica que es un sitio seguro, también tiene un candado en la barra de direcciones. 
  5. Buscar el candado verde. A la izquierda del “https” debe estar un candado verde que indica que es un sitio confiable.

Además de estos pasos, Andrea Ávila aconseja conocer previamente la calidad e identidad del productor, verificar que no se hagan cargos adicionales al precio y costo del envío estipulado, así como guardar e imprimir los comprobantes de la compra. 

Es importante saber que si llegas a ser víctima de algún fraude en tus compras en línea, puedes ampararte con la Ley Federal de Protección al Consumidor y denunciar ante la Profeco. 

Las tarjetas bancarias no son inmunes 

El seguir los consejos anteriores no hace invulnerables a tus tarjetas, ya que pueden ser clonadas si haces la compra desde una red pública. 

En ese sentido, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda hacer las compras en línea siempre desde casa o en redes conocidas, en las que nadie podría hacer mal uso de la información de la tarjeta. 

Es decir, si como comprador efectúas la transacción desde una red pública, la persona que la administra puede tener acceso a tus datos bancarios, como el número de la tarjeta y la fecha de vencimiento, con los cuales puede clonarla y hacer mal uso de ella.

Al hacer una compra desde una red pública, tus datos también pueden quedar en manos de una empresa y llegar hasta un defraudador. 

Otro fraude común (si tu tarjeta fue clonada) es recibir cargos no reconocidos por pagos hechos por teléfono o internet. 

En caso de ser víctima, la Condusef recomienda reportarlo no más allá de cuatro días posteriores a la fecha del cargo no reconocido, ya que en ese periodo el banco debe atender el caso y abonar la cantidad perdida. 

Ojo, el banco podría no resolver la situación si detecta que la compra fue hecha por internet mediante el uso de sistemas de autenticación como Verified by Visa o MasterCard SecureCod, que sirven precisamente para evitar fraudes. 

Hasta el segundo trimestre de 2020, la Condusef había registrado 2 millones 749 mil 291 reclamaciones por fraude en el comercio por internet de las cuales, el 90% tuvo una resolución favorable. 

Sé un comprador inteligente

La emoción de la Navidad y la llegada del aguinaldo suelen ser una mala combinación que a veces nos hace gastar de más en épocas decembrinas. Sin mencionar a quienes deben ocuparse también de la llegada de los Reyes Magos. 

Sin embargo, siempre habrá formas de no caer en los excesos y ser compradores inteligentes. 

Para ello, los especialistas de Coru recomiendan tomar buenas decisiones que causen el menor estrés financiero posible. 

¿Cómo?, pensando mejor en nuestras necesidades y limitaciones. 

Los descuentos y promociones son muy comunes en estas fechas. Ante esto, el especialista recomienda hacer una lista con aquello que verdaderamente necesitemos y revisarla una y otra vez con una pregunta en la mente: ¿lo quiero o lo necesito?. 

Esto ayudará a no comprar artículos innecesarios, que en épocas de crisis como la que vivimos ahora, representan una carga muy fuerte en nuestra economía. 

Cuidado con la tarjeta de crédito. Tenerla es un arma de doble filo, por un lado ayuda a cubrir gastos inesperados, pero por otro es muy fácil confiarse y hacer un uso desmedido de ella. La mejor tarjeta de crédito no es la que tiene el límite más alto, sino la que se adapta mejor a tu estilo de vida. Es decir, hay que usarla solo para lo realmente necesario. 

En caso de comprar a meses sin intereses, el consejo del especialista es no acumular muchos pagos con este método para que al final de mes el pago no sea tan alto. Recuerda que de no poder cubrirlo te cobrarán intereses. 

También hay que comparar precios antes de comprar. Esto también se puede hacer en línea. Elige siempre la que se ajuste más a tu economía y a lo que necesitas. 

 

 

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