Quién es Ronald Wayne, el fundador olvidado de Apple
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Quién es Ronald Wayne, el fundador olvidado de Apple

Ronald Wayne tiene 81 años. Cuando tenía 41 trabajaba en Atari donde conoció a Steve Jobs, quien le pedía consejos todo el tiempo.
BBC
3 de abril, 2016
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A una hora en auto desde Las Vegas, atravesando el desierto de Nevada en Estados Unidos, llegas al fin del mundo.

Un poco más allá encuentras la localidad de Pahrump, donde vive el cofundador olvidado de Apple, posiblemente la empresa más poderosa del planeta.

Ronald Wayne tiene 81 años. Cuando tenía 41 trabajaba en Atari donde conoció a Steve Jobs, quien le pedía consejos todo el tiempo.

Jobs le preguntó si debía de crear una empresa de máquinas traganíqueles. Wayne le dijo que no.

Jobs le dijo si debería ir a India a encontrarse. Wayne le aconsejó que sí, pero que tuviese cuidado.

Un día, Jobs le preguntó algo que cambiaría la historia. “¿Podrías ayudarme a hacer entrar en razón a Steve Wozniak?” refiriéndose a quien sería el otro fundador de Apple.

“Tráelo a casa”, Wayne le respondió. “Nos sentaremos y charlaremos”.

Woz

El carismático Wozniak –conocido también como Woz– trabajaba con Jobs intentando hacer que las computadoras de empresas fueran más pequeñas.

Woz era el mejor. Su placa base sería el corazón del Apple I, la primera computadora de Apple que en el 2015 se subastaría por US$365.000.

Pero Woz no quería saber nada de Apple. Hasta que llegó al apartamento de Wayne situado en Mountain View, California.

“Jobs pensaba que yo era algo más diplomático que él”, recuerda Wayne.

“Estaba ansioso para que Steve Wozniak entrara en el proyecto. Pero Wozniak, siendo caprichoso, sólo quería hacer cosas que le divirtieran”.

En 45 minutos Wayne cambió todo. “Entendió el concepto, le vendimos la idea”.

Fue en ese momento que Steve Jobs dijo: “Vamos a crear una compañía. Será Apple”.

Jobs y Wozniak tendrían un 45% cada uno, y Wayne el 10% con el encargo de ser la voz de la razón en caso de cualquier disputa.

Dos níqueles

Apenas 12 días después de comprar las acciones, Wayne las vendió por sólo US$1.500. Ahora valdrían US$60.000 millones.

Lo hizo por razones que “aún hoy tienen sentido para mi”, afirma.

“Si la compañía se hundía, teníamos que responder personalmente de las deudas”.

“Jobs y Wozniak no tenían ni siquiera dos níqueles. Yo tenía una casa, una cuenta bancaria y un coche, ¡podían atraparme!”

Wayne les dijo que quería ayudarles donde pudiera, pero que ya no podía formar oficialmente parte de la compañía.

Su contribución antes de despedirse formalmente de la empresa fue crear el primer logo de Apple, un dibujo mostrando al científico Isaac Newton sentado bajo un manzano. Jobs lo descartó después.

Modesto

Pahrump está situado a 800 kilómetros de Cupertino, donde hoy en día está la sede de Apple.

La casa de Wayne es tan modesta como bien cuidada. Por todos lados hay adornos reflejando de su vida de ingeniero curioso y gran coleccionista.

Cerca de la puerta hay una antigua tragamonedas de color plateado, y una radio de los años 30 que sigue funcionando.

Le pregunté si se arrepentía de haber vendido su participación en Apple.

“Habría terminado dirigiendo barajando papeles en un rincón del edificio de la compañía por los siguientes 20 años de mi vida. Ése no era el futuro que quería”, afirma.

“Si el dinero fuera lo único que quisiera había muchas otras maneras de conseguirlo. Pero para mi era mucho más importante hacer algo que me motivara”.

Hermano

Wayne guarda el correo de sus fans en una pequeña caja en su estudio. Está llena de peticiones de autógrafos, cartas pidiendo consejos y mensajes expresando admiración.

Una carta de un admirador llamado Jason bromea sobre la idea de que Steve Jobs, conocido por su seguridad y espíritu combativo, aceptara algún consejo constructivo de Wayne.

“Era un hombre fascinante”, recuerda Wayne.

“¿Quién hizo que Apple se convirtiera en lo que és ahora? Jobs, sin duda”.

¿Era Jobs buena persona? En varios aspectos no lo era. Pero eso da igual”.

Wayne se consideraba la persona que aportaba una “supervisión adulta” al sueño de Jobs.

“Jobs me dijo una vez: ‘sabes, tengo dudas sobre esto. Hay otras cosas que me gustaría hacer.'”

“Y yo respondí: ‘hagas lo que hagas, te resultará más fácil hacerlo con dinero en el bolsillo. Sigue adelante y gana dinero, y haz lo que quieras. Sólo no olvides para qué lo querías en primer lugar”.

“Terminó olvidando eso. Creo que se involucró en el manejo de Apple hasta el punto que nada más importaba”.

Vida sin Apple

Wayne no se arrepiente de vender sus acciones de Apple, pero sí de haber vendido la copia de su contrato original por US$500.

Ese mismo documento se subastó por US$1,6 millones hace cinco años.

En casa de Wayne no se ve ningún producto de Apple. Prefiere crear y adaptar su propia tecnología, eso es mucho más divertido que comprarla, comenta.

En 2011 alguien le dio un iPad. Como muchas otras cosas en su vida, Wayne acabó regalándolo.

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Cuartoscuro

Cifra real de muertos por COVID es casi 45% más de lo reportado por Salud: Inegi

El 58% fallecen fuera de hospitales, según el Instituto. En los primeros 8 meses de 2020 fallecieron casi 185 mil personas por encima de lo esperado, como efecto de la pandemia y la posible caída en atención de otras enfermedades.
Cuartoscuro
27 de enero, 2021
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Entre enero y agosto de 2020, un total de 108 mil 658 personas murieron a causa del COVID-19 en México, de acuerdo con el conteo preliminar de certificados de defunción revelado por el Inegi. Esto ubica a la nueva enfermedad como la segunda causa de muerte en México en ese periodo, solo detrás de los padecimientos del corazón.

Se trata de 33 mil 641 muertos más por COVID respecto a los que, en su momento, dio a conocer la Secretaría de Salud Federal al cierre de agosto pasado. Es decir, la cifra real de decesos confirmados por COVID es casi un 45% superior a la que se reporta diariamente.

El 31 de agosto, en su conferencia diaria, la Secretaría de Salud reportó un acumulado de 64 mil 414 defunciones por COVID.

El titular de Inegi, Julio A. Santaella, confirmó dicha diferencia esta mañana. Es decir, la cifra real de decesos confirmados por COVID es casi un 45% superior a la que se reporta diariamente. El titular de Inegi, Julio A. Santaella, confirmó dicha diferencia esta mañana.

Lee: México registra 1,743 muertes de COVID en un día y supera las 152 mil defunciones

“Muchas personas no están muriendo en hospitales, están muriendo en sus casas. De hecho, la mayor parte de las personas mueren en sus casas. El 58% por ciento mueren fuera de los hospitales Eso puede explicar en parte esta diferencia”, explicó Edgar Vielma Orozco, director general de Estadísticas Sociodemográficas de Inegi en entrevista con Ciro Gomez Leyva en Radio Fórmula.

Además, la estadística dada a conocer por Inegi muestra que de enero a agosto de 2020 fallecieron en total en México 683 mil 823 personas por todo tipo de causas, de las cuales 673 mil 260 fueron muertes ocurridas en ese periodo y 10 mil 563 son decesos extemporáneos de otros años o con fecha no confirmadas.

A partir de dicha cifra y siguiendo una metodología de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Inegi estima que en los primeros ocho meses de agosto de 2020 fallecieron 184 mil 917 personas más por encima de lo que se hubiera esperado normalmente, tomando en cuenta lo registrado en años anteriores. Se trata de lo que técnicamente se denomina “exceso de mortalidad”.

Entérate: 40% del personal de funerarias enfermó de COVID y 3 mil fallecieron; sector pide ser vacunado

Funcionarios de Inegi explicaron a Animal Político que entre esas 184 mil 917 muertes por encima del promedio figuran los decesos de COVID (una nueva enfermedad que no existía en años anteriores), pero también personas que podrían haber fallecido por COVID y que fueron erróneamente certificadas, o que murieron de otra enfermedad pero no recibieron la atención médica debido a los esfuerzos para canalizar recursos a la atención de la pandemia sanitaria.

En septiembre pasado un reportaje publicado por este medio ya había adelantado a través de la revisión de datos de actas de defunción que hasta julio había un exceso de mortalidad superior a las 130 mil muertes y que un millón y medio de personas se habían quedado sin recibir atención de urgencias u hospitalaria.

El informe dado a conocer hoy por Inegi ubica al COVID-19 como la segunda causa de defunción general en México en el periodo de enero a agosto de 2020. Por la nueva enfermedad murieron 108 mil 658 personas en ese lapso, por debajo de las 141 mil 873 personas que fallecieron por problemas del corazón. La tercera causa de defunción fue la diabetes tipo II con 99 mil 733 decesos.

Al diferenciar los decesos por sexo, el COVID se mantiene como la segunda causa de muerte en los hombres, sin embargo, en el caso de las mujeres es la tercera causa de muerte por debajo de los padecimientos del corazón y la diabetes.

La información de mortalidad también muestra que los homicidios dolosos son la octava causa de muerte en México en el periodo referido, con 22 mil 798 casos. En el caso específico de los hombres es la sexta causa de defunción.

En conferencia de prensa, autoridades de Salud señalaron que el porcentaje de exceso de mortalidad registrado por Inegi y la estimación de la dependencia “es muy similar”.

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