Cuatro morras en la CDMX graban con cámara escondida para exponer casos de acoso
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Cuatro morras en la CDMX graban con cámara escondida para exponer casos de acoso

Jóvenes en la capital mexicana captaron momentos en los que los hombres les hablaron con expresiones como "mamacitas" y les chiflaron, por lo que decidieron enfrentarlos. 
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Por Redacción Animal Político
10 de mayo, 2016
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Cuatro jóvenes mexicanas recorrieron diferentes calles de la Ciudad de México y captaron con cámaras ocultas momentos en los que hombres les lanzaron expresiones como “mamacitas”, “qué chulas tangas”, “lesbianas” y “muñecas”, además de silbarles.

”Salimos con una GoPro a grabar clandestinamente a los acosadores de la Ciudad de México para saber qué quieren decirnos. La conclusión la pueden sospechar. Nosotras ya no tenemos miedo, ustedes tampoco lo tengan y enfrenten a sus acosadores”, se lee en la descripción de su video, que ya tiene más de 128,000 reproducciones.

Las cuatro mujeres que hicieron el video se hacen llamar “Morras”. Tienen 18, 26, 27 y 28 años, y tienen empleos vinculados con el periodismo. Tras la difusión del material, dicen que han recibido amenazas o insultos, por lo que prefieren no dar su nombre.

Durante sus recorridos por las calles, según se observa en la grabación, se acercaron a algunos hombres que les gritaron expresiones como  “cachetonas” o “esas de negro”, para preguntarles por qué les hablaban de ese modo, si ni siquiera las conocen.

“Después de días de recorrer la ciudad y grabar clandestinamente a nuestros acosadores, descubrimos que, como sospechábamos, no tienen nada qué decir. Así que, si eres un acosador, ahórrate tus comentarios sobre nuestra apariencia y no nos hables”, concluye el video.

Algunos comentarios en redes sociales han sido en contra del material.

“Para empezar esas mujeres del video ni son guapas, tienen vientre abultado, se miran sangronas, prepotentes, etc. Muchas de ac(sic) comentando a favor, cuando basta entrar al face de la mayoria de ellas subiendo fotos sugestivas para alimentar su ego con un monton de likes qe reciban”, escribió un usuario de Facebook. 

Una de las “morras” detalló a Animal Político sus motivaciones y los resultados de su experimento en calles del Centro Histórico, Reforma y la Zona Rosa, al caminar con vestido negro.

“Entre todas las preocupaciones que tenemos en común, una de ellas es el acoso que sufrimos diariamente en las calles. Nos sentimos inseguras en todos lados, incluso antes de salir de nuestra casa, pues ya estamos pensando en las agresiones que recibiremos. Nos unimos para reclamar nuestro derecho a los espacios públicos”, expresó vía correo electrónico.

“Los chiflidos fueron muchísimos, tal vez porque íbamos juntas, tal vez. Pero en un día común nos dicen exactamente las mismas cosas, no hay diferencia”, agregó.

Respecto a lo vivido en la calle, dijo que en algún momento si tuvieron miedo, aunque también les sorprendió la respuesta de aquellos a los que enfrentaron después de que les gritaran o chiflaran.

“Al principio sí teníamos miedo de que fueran violentos de manera física con nosotras, pero mientras avanzamos en los días de grabación, vimos que no están acostumbrados a que los enfrentemos, así que retroceden. Seguramente corrimos riesgo al grabar esto. Por ejemplo, teníamos miedo de que nos descubrieran la cámara”, mencionó.

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Perseverance en Marte: por qué sería una buena noticia que no descubriera vida en el planeta rojo

Si la misión no encontrara indicios de vida, muchos lo verían como un fracaso. Sin embargo, disponer de un planeta en el que la vida pudo haberse detenido en sus inicios ayudaría a responder otras preguntas clave, según un experto en astrobiología.
12 de marzo, 2021
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El 18 de febrero de 2021 aterrizó en el cráter Jezero de Marte el rover Perseverance, que estudiará la composición de rocas, el subsuelo y el clima.

Este fue el primer éxito de la misión Mars 2020 y su desarrollo contó con participación española: MEDA es una estación ambiental desarrollada por el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA).

La llegada de Perseverance ha avivado el debate sobre si hay o hubo vida en Marte, y su habitabilidad presente o pasada.

Habitabilidadno quiere decir que los humanos podamos construir una casa allí, sino que define las condiciones geoquímicas y ambientales favorables para el origen y evolución de la vida.

Entre los objetivos de la misión está estudiar la habitabilidad y la búsqueda de evidencias de vida microbiana antigua.

Hoy en día, por lo que sabemos, es improbable que en Marte haya vida. Pensemos en la de nuestro planeta: durante la mayor parte de su historia, la Tierra estuvo habitada solo por microorganismos.

La evolución necesitó unos 3.400 millones de años para que surgieran plantas y animales. Tiene sentido asumir que, de haber existido vida en Marte, esta era microbiana.

En la exploración espacial tomamos como referencia la vida terrestre actual, pues no conocemos otra. El inconveniente es que, si no se ven evidencias de vida marciana (algo probable), nos preguntaremos si es porque no sabemos qué buscar exactamente.

¿Qué evidencias de vida buscamos?

La ubicación del Perseverance no es casual. Si queremos buscar evidencias de vida, debemos ir a un sitio favorable.

En el cráter Jezero podría haber estado ese lugar: el delta de la desembocadura de un río.

Pero, que haya evidencias de que el agua formó paisajes familiares, con sus ríos y valles, no implica que haya habido vida. Hay que buscar las evidencias.

Cauce seco de un río en el cráter Jezero

Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin
Zona de operaciones de Perseverance en el cráter Jezero. El cauce seco del río se ve en la parte superior izquierda, con el abanico de sedimentos del delta en su desembocadura. Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin

Para la búsqueda, el Perseverance está equipado con SHERLOC, un instrumento capaz de encontrar moléculas orgánicas.

Sin embargo, debemos diferenciar entre “molécula orgánica” y “biofirma orgánica” o “biomarcador”.

Las moléculas orgánicas podrían ser un indicio de vida, pero, cuidado: en realidad, pocas lo son. A estas las llamamos biomarcadores.

Para entenderlo, pensemos en el petróleo. En los años 1930 el origen biológico del petróleo se debatía, hasta que el químico Alfred Treibs descubrió porfirina en los combustibles fósiles. Esta deriva de la clorofila y no podemos explicar su presencia sin la vida. Así, estudiando los biomarcadores (compuestos cuyo origen solo podemos atribuir a la vida), sabemos que el petróleo es lo que queda de ecosistemas de hace millones de años.

Si SHERLOC encuentra moléculas orgánicas, debe evaluarse si son biomarcadores válidos.

El problema es que ello implica asumir que el metabolismo terrestre es universal. Por ejemplo, si en Marte nunca hubo fotosíntesis con clorofila, nunca encontraremos la porfirina de Treibs como biomarcador.

Los minerales también pueden ser biofirmas:

Cristal de formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos

Gentileza C. Menor Salvan
Formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos.

Recogimos estos cristales de formiato, un compuesto orgánico, en un lago salino similar a los que pudo haber en Marte.

El (improbable) hallazgo de estos cristales en Marte tendría gran impacto y en las redes sociales se extendería la idea de que hubo vida.

A diferencia de la porfirina, el formiato puede ser abiótico y no es un biomarcador. Sabemos que lo es, porque la verdadera biofirma es el desequilibrio químico con los otros componentes del lago.

El estudio de biofirmas es difícil y requerirá el transporte de muestras a la Tierra.

¿Y si no se encuentran evidencias de vida?

Desde el punto de vista de la publicidad y la financiación, buscar indicios de vida es una buena estrategia. Es menos mediático, pero, que en Marte no haya vida, ni la haya habido, también sería una buena noticia.

Si Perseverance no encuentra indicios de vida, el público podría verlo como un fracaso. Sin embargo, la exploración de Marte siempre es un éxito, tanto por el conocimiento que nos aporta, como por las tecnologías derivadas.

Disponer de un planeta en el que se reunieron las condiciones que (pensamos) propiciaron la vida, pero que esta se haya detenido en su inicio, sería un escenario único para entender el origen de la vida terrestre.

No es una idea descabellada. El rover Curiosity encontró materiales que pudieron ser claves en el origen de la vida, formando un escenario intacto durante millones de años, libre de los cambios provocados por una potencial biosfera marciana.

Rocas de fosfato, meteoritos de hierro y vetas con sulfatos encontrados en Marte por el rover Curiosity

NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS
Rocas de fosfato (A), meteoritos de hierro (B) y vetas con sulfatos (C) encontrados en Marte por el rover Curiosity. Todos juntos son ingredientes para el origen de la vida. NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS/MSSS

Es probable que no se encuentren evidencias de vida en Marte, y la pregunta seguiría sin respuesta (la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia).

Pero, si tomamos la idea de que en Marte nunca proliferó la vida, podríamos centrarnos en las condiciones que, pensamos, debieron darse para su origen.

Si lo que encontremos encaja, ¿por qué no evolucionó la vida? ¿Faltaba algún ingrediente? ¿La dinámica de Marte no lo permitió? ¿Proliferó un tipo de vida distinto? Junto con el trabajo de laboratorio y lo que sabemos sobre nuestro planeta, quizá podríamos entender cómo empieza la vida y su evolución.

Si en Marte hubiera existido vida avanzada (y los ecosistemas bacterianos lo son), las preguntas sobre el origen de la vida seguirían abiertas. Sin embargo, un Marte sin vida podría ser la gran oportunidad para conocer nuestro propio origen.

*Este artículo se publicó originalmente en The Conversation. Puedes ver los vínculos a los estudios científicos y leer la versión original aquí.

César Menor-Salván es doctor en bioquímica y astrobiología, y profesor del Departamento de Biología de Sistemas en la Universidad de Alcalá.


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