¿Por qué un Tribunal liberó a los soldados del caso Tlatlaya? Cinco argumentos clave del caso
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¿Por qué un Tribunal liberó a los soldados del caso Tlatlaya? Cinco argumentos clave del caso

En su sentencia, el magistrado evidenció consignación de PGR con declaraciones incompletas, omisas y posiblemente fabricadas. Los hechos “no existieron” o la autoridad “no los probó”, concluye Tribunal.
Por Arturo Angel
16 de mayo, 2016
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La razón por las que un magistrado ordenó la liberación de los militares Fernando Quintero, Roberto Acevedo y Leobardo Hernández, los últimos elementos a quienes la Procuraduría General de la República acusaba del homicidio de ocho personas en junio de 2014 en Tlatlaya, Estado de México, son los fallos de esta dependencia al probar la culpabilidad de los acusados. Así lo señala la sentencia del Sexto Tribunal Unitario del Segundo Circuito.

La sentencia de poco más de 500 páginas señala que la PGR acusó a los militares con testimonios  “omisos, imprecisos y contradictorios”, con declaraciones de soldados “posiblemente fabricadas”, con peritajes que “no comprueban los hechos” y sin evidencia que confirme que hubo una ejecución extrajudicial posterior al enfrentamiento que ocurrió en una bodega .

El viernes pasado se informó a la medianoche que el Sexto Tribunal Unitario del Segundo Circuito desestimó las pruebas de la PGR para acusar a los últimos tres elementos que permanecían detenidos por los hechos del 30 de junio de 2014, acusados de los delitos de homicidio, encubrimiento y alteración del lugar de los hechos. Esto pese a que organismos como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez han señalado que en el lugar sí ocurrieron ejecuciones extrajudiciales.  

Con esta resolución, los siete militares contra los que la PGR ejerció acción penal por este caso ya  quedaron absueltos.

En su sentencia de 522 páginas –que puede leerse aquí – el magistrado Adalid Ambriz Landa considera que las 20 declaraciones y tres dictámenes periciales con los que la PGR sostuvo su acusación demuestran que 22 personas murieron, pero no que ocho de ellas fueran ejecutadas luego de un primer enfrentamiento, y menos que los responsables sean los tres militares acusados.

“Si no se allegaron las probanzas necesarias, ello sólo puede obedecer a que el hecho no existió, o que siendo cierto, el órgano de acusación no cumplió con su deber de aportarlas”, concluye el magistrado.

Estos son los cinco argumentos en los que sustentó su sentencia el tribunal, y que señalan los fallos de la PGR:

Dudosas versiones

En el expediente consignado por el caso Tlatlaya el 29 de octubre, la PGR incluyó las declaraciones de tres testigos civiles que corresponden a mujeres rescatadas en el operativo, las cuales aseguraron que luego del enfrentamiento inicial de ocho minutos en la bodega, hubo personas que se rindieron y pese a ello fueron ejecutadas por soldados del 102 Batallón de Infantería.

Sin embargo, dichas declaraciones a criterio del juez están plagadas de “contradicciones e incongruencias” que no permiten confirmar que los hechos ocurrieron, sobretodo porque se trata de una segunda versión.

De entrada, el magistrado recuerda que las tres testigos rindieron declaración el 4 de junio de 2014 ante la PGR, en las que coinciden en señalar que hubo un solo evento de disparos: el enfrentamiento de las 5:30 de la mañana que derivó en la muerte de los 22 presuntos agresores. Esas declaraciones no fueron valoradas como contrapeso por la PGR en su consignación, sin que exista una justificación de ello.

Tres meses después, entre el 1 y 7 de octubre dichas testigos cambiaron su versión señalando en general que hubo una ejecución posterior. El juez confrontó estos tres testimonios en un cuadro comparativo (página 137 a 146 de la sentencia) y encontró 42 imprecisiones, contradicciones y omisiones en cuanto a los tiempos, posición de cadáveres, soldados que entran a la bodega, entre otros.

Aunado a lo anterior, el tribunal establece que en ninguna sola parte de la averiguación las testigos explican porque cambiaron “radicalmente” su versión de los hechos, no dicen ante el Fiscal si fueron coaccionadas, amenazadas o intimidades para rendir la primera declaración, o dan alguna razón para no haber contado lo ocurrido.

Existen importantes y trascendentes omisiones, imprecisiones y contradicciones, que conllevan a este tribunal federal a estimar que en esos deposados, que las testigos rindieron aproximadamente tres meses después de ocurridos los hechos, actuaron con reticencia (no decir la verdad); pues sin existir una razón y menos justificación (al no advertirse de autos), cambiaron la primigenia versión de los hechos”, señala la sentencia en la página 146.

Lo anterior significa que estos testimonios no cumplen con lo establecido en el artículo 298 del Código Federal de Procedimientos penales respecto al requisito de que las declaraciones, para ser valoradas como pruebas, deben ser claras y sin reticencias.

Según la sentencia, si se tuvieran que confrontar las dos versiones de los hechos dadas por las tres testigos, la del mes de julio donde narran el enfrentamiento y la de octubre donde aseguran que hubo una ejecución, tendría que dársele más peso a la primera por un principio de “temporalidad”.

“El que pase el tiempo va en contra de la segunda declaración pues testimonios son fugaces”, señala el magistrado.

Declaraciones “fabricadas”

Para inculpar a los tres militares, la PGR incluyó en su consignación la ampliación de declaración de cuatro soldados del batallón rendidas el 28 de septiembre de 2014, en donde narran que tres compañeros suyos entraron a la bodega luego del primer enfrentamiento y se escucharon más disparos.

Esta ampliación contradice la declaración que dieron los mismos soldados cuatro días antes, el 24 de septiembre, donde sólo hablaron de un enfrentamiento. Además, presenta diferencias con la segunda versión de las testigos que hablan también de una ejecución. Por ejemplo, hay contradicción sobre el momento de rescate de las víctimas.

Peor aún es que en su comparecencia ante el juez, estos cuatro soldados desconocieron la segunda versión de los hechos donde dijeron que hubo disparos posteriores, y revelaron que esas declaraciones ya las tenía escritas la PGR y fueron coaccionados para que las firmaran.

Por ejemplo, el soldado 1 dice que firmó la declaración porque la fiscal le dijo que “le ayudaría a que saliera del problema”. El soldado 2 que no le dejaron leer la declaración pero que la firmara porque le prometieron que “la libraríamos todos”. El soldado 3 que se negó a firmar inicialmente porque no era lo que había pasado, pero lo intimidaron diciendo que lo estaban ayudando a él;y el soldado 4 que “firmara porque le convenía”

“Argumentos que generan aún más incertidumbre y desconfianza (…)se advierte que negaron haber expresado de viva voz y de manera espontánea, el contenido de esa segunda versión (doble evento de disparos), bajo la principal explicación de que esa narración fue previamente elaborada por el personal que tomó su declaración, y que el Ministerio Público de la Federación únicamente les pidió que firmaran ese documento”, dice la página 178 de la sentencia.

El Tribunal también advirtió como una posible irregularidad que el 28 de septiembre no se ampliara la declaración de los tres militares que fueron acusados de homicidio, más cuando en realidad nadie los reconoce plenamente como los autores de la presunta ejecución.

Dictámenes irrelevantes

Para sostener la acusación en contra de los militares por los homicidios dolosos, la PGR presentó además de las declaraciones tres peritajes en materia de criminalística, genética y química. En su sentencia, el Tribunal Federal consideró que ninguno de ellos sirve para corroborar los hechos.

En el caso del examen en criminalística, el magistrado Adalid Landa concluyó que el estudio, realizado tres meses después de los hechos, confirma daños a los vehículos que participaron así como disparos en las instalaciones, sin embargo, no es útil para determinar que hubiera un segundo tiroteo luego del enfrentamiento inicial de 8 minutos.

El dictamen químico denominado “radizonato de sodio” confirma que los tres militares acusados de homicidio accionaron armas de fuego pero el tribunal subraya que esto tampoco resulta útil, pues no hay controversia en que ellos participaron en el enfrentamiento donde también hubo disparos.

En el caso del peritaje en genética forense que identifica una mancha de sangre en uno de los muros donde habrían sido formados las personas y asesinadas según la acusación, a juicio del tribunal no funciona por si solo para determinar que ese los hechos hayan ocurrido así, y no sea resultado pro ejemplo del mismo tiroteo inicial.

No hay más pruebas

La acusación de homicidio en contra del sargento y los dos soldados del 102 Batallón de Infantería, está sustentada en las declaraciones y peritajes, sin que hay otra prueba que fortalezca el caso, de acuerdo con la revisión hecha por el Tribunal.

Con estos elementos la PGR consignó la averiguación previa PGR/SEIDO/UEITA/117/2014 en contra de los soldados por el delito de homicidio, con la agravante de que se habría cometido con ventaja. Un juez federal dictó el auto de formal prisión por ese delito, pero a juicio del Tribunal no se acredita que esto haya ocurrido.

“Ante la insuficiencia probatoria aportada por el fiscal de la Federación y las inconsistencias de las que obran en autos, no logra sustentarse la existencia de un segundo evento de disparos, como se dijo en el pliego de consignación y en consecuencia, tampoco es posible probar la participación de los procesados en el homicidio que se les atribuye” detalla la sentencia.

El Segundo Tribunal Unitario también concluyó que las pruebas en el expediente no confirman los demás delitos que se imputaban a los militares.

Por ejemplo, en el caso de los delitos de alteración de evidencia y del lugar de los hechos , el magistrado consideró que si bien existe un dictamen de la PGR elaborado el 8 de octubre donde se advierte que las armas fueron movidas de su lugar original, esta se basó en criterios “subjetivos y dogmáticos” sobre lo que pudo haber ocurrido en el lugar de los hechos,.

En cambio, existe un dictamen de las autoridades del estado de México realizado el mismo 30 de junio donde se describe pericialmente el sitio de los hechos de acuerdo con parámetros establecidos con la Corte.

Por lo mismos motivos, al no estar demostrado ni el segundo evento de disparos ni la alteración del lugar de los hechos, el delito de ejercicio indebido del servicio público no se acredita, de acuerdo con el criterio del magistrado.

“En la carga de la prueba no caben matices, un hecho está probado o no lo está, no cabe decir que está más o menos probado; mitigar la carga de la prueba sería como admitir que un hecho debe dar lugar a un auto de formal prisión aunque no haya sido probado”, sentencia el magistrado.

Caso abierto

Pese a que las pruebas no permiten establecer si hubo una ejecución luego del enfrentamiento inicial en la bodega de Tlatlaya y quienes serían los responsables, el Tribunal federal estableció que está probado el homicidio de 22 personas por heridas de arma de fuego, y el caso no se cierra mientras el delito no prescriba.

“Se decreta el auto de libertad por falta de elementos para procesar, sin perjuicio de que por medios posteriores de prueba el Ministerio Público de la Federación, actúe nuevamente en contra de los inculpados, pues en estos casos, no opera el sobreseimiento hasta en tanto prescriba la acción penal del delito de que se trata” establece la sentencia.

Ayer la PGR informó en el mismo sentido de la sentencia que el asunto no es cosa juzgada, por lo que se continuará con la integración de nuevos elementos de prueba para que el crimen no quede impune.

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El otro virus que preocupa en Asia (y cómo trabajan los científicos para que no provoque otra pandemia)

La tasa de mortalidad por el virus Nipah es de hasta un 75% y no tiene vacuna. Los científicos trabajan arduamente para asegurarse de que este virus no cause la próxima pandemia.
15 de enero, 2021
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Supaporn Wacharapluesadee

Getty Images
Supaporn Wacharapluesadee es una “cazadora de virus”.

Era el 3 de enero de 2020, y Supaporn Wacharapluesadee estaba esperando una entrega.

Se había corrido la voz de que había algún tipo de enfermedad respiratoria que afectaba a las personas en Wuhan, China.

Con la llegada del Año Nuevo Lunar, muchos turistas chinos se dirigían a la vecina Tailandia para celebrar.

Por eso, el gobierno tailandés comenzó a examinar en el aeropuerto a los pasajeros que llegaban de Wuhan, y se eligieron algunos laboratorios, incluido el de Wacharapluesadee, para procesar las muestras con las que querían detectar el problema.

Wacharapluesadee es una experta cazadora de virus.

Dirige el Centro de Ciencias de la Salud y Enfermedades Infecciosas Emergentes de la Cruz Roja Tailandesa en Bangkok.

Durante los últimos 10 años, ha formado parte de Predict, un proyecto mundial para detectar y detener enfermedades que pueden pasar de animales a humanos.

Ella y su equipo han tomado muestras a muchas especies, pero su enfoque principal ha estado en los murciélagos, que se sabe que albergan muchos coronavirus.

Un monje enseña un murciélago

Huw Evans picture agency
Los murciélagos que comen fruta son habituales en el sur de Asia y son el hábitat perfecto para el virus Nipah.

Pudieron comprender la enfermedad en solo unos días, detectando el primer caso de covid-19 fuera de China.

Descubrieron que, además de ser un virus nuevo que no se originó en humanos, estaba más estrechamente relacionado con los coronavirus que ya habían encontrado en los murciélagos.

Gracias a la información preliminar, el gobierno pudo actuar rápidamente para poner en cuarentena a los pacientes y asesorar a los ciudadanos.

A pesar de ser un país de casi 70 millones de habitantes, un año después, el 3 de enero de 2021 Tailandia había registrado 8.955 casos y 65 muertes.

La próxima amenaza

Pero mientras el mundo lidia con la covid-19, Wacharapluesadee ya está mirando hacia la próxima pandemia.

Asia tiene un gran número de enfermedades infecciosas nuevas.

Un murciélago

Getty Images
El equipo de Supaporn Wacharapluesadee fue el primero en confirmar un caso de covid-19 fuera de China.

Las regiones tropicales tienen una rica variedad de biodiversidad, lo que significa que también albergan una gran cantidad de patógenos.

Esto aumenta las posibilidades de que surja un nuevo virus.

El crecimiento de las poblaciones humanas y el aumento del contacto entre personas y animales salvajes en estas regiones también aumentan el factor de riesgo.

En el transcurso de un proyecto en el que tomó muestras de miles de murciélagos, Wacharapluesadee y sus colegas han descubierto muchos virus nuevos.

En su mayoría han encontrado coronavirus, pero también otras enfermedades mortales que pueden extenderse a los humanos.

Tasa de mortalidad del 40%-75%

Entre estos virus está el Nipah.

Los murciélagos que comen fruta son su huésped natural.

“Supone una gran preocupación porque no hay tratamiento y este virus tiene una alta tasa de mortalidad”, dice Wacharapluesadee.

La tasa de mortalidad de Nipah varía entre el 40% y el 75%, dependiendo de dónde ocurra el brote.

Pero la científica no está sola en su preocupación.

Murciélagos

Getty Images
El Nipah vive en los murciélagos que comen fruta y son ellos quienes lo transmiten.

Cada año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) revisa la larga lista de patógenos que podrían causar una emergencia de salud pública para decidir cómo priorizar sus fondos de investigación y desarrollo.

Se enfocan en aquellos que presentan el mayor riesgo para la salud humana, aquellos que tienen potencial epidémico y aquellos para los que no existen vacunas.

El virus Nipah está entre los 10 primeros.

Un virus siniestro

Y, como ya se han producido varios brotes en Asia, es probable que no hayamos visto el último.

Hay varias razones por las que el virus Nipah es tan siniestro.

El largo período de incubación de la enfermedad, que puede llegar hasta los 45 días, significa que existen muchas posibilidades de que un animal o persona infectada, sin saber que está enferma, lo propague.

Además puede infectar a una amplia gama de animales, lo que aumenta la posibilidad de que se extienda.

Y se puede contagiar por contacto directo o consumiendo alimentos contaminados.

Alguien con el virus Nipah puede experimentar síntomas respiratorios que incluyen tos, dolor de garganta, dolores y fatiga, y encefalitis, una inflamación del cerebro que puede causar convulsiones y la muerte.

Es claramente una enfermedad que a la OMS le gustaría evitar que se propague.

Pero el contagio es posible en cualquier lugar.

El mercado de la mañana en Battambang, Camboya.

Getty Images
El mercado de la mañana en Battambang, Camboya, sería un asunto sin complicaciones, excepto por sus murciélagos frugívoros.

El peligro acecha

En el mercado de Battambang, una ciudad a orillas del río Sangkae, en el noroeste de Camboya, las motocicletas pasan entre los compradores y levantan polvo a su paso.

Los carros llenos de mercancías y cubiertos con láminas de colores se colocan junto a puestos improvisados que venden frutas deformes.

Los lugareños entran y salen de las gradas, con las bolsas de plástico llenas de sus compras.

Las ancianas con sombreros de ala ancha se agachan sobre mantas cubiertas con verduras para la venta.

En otras palabras, es un mercado matutino bastante normal. Es decir, hasta que miras al cielo.

Colgados en silencio en los árboles de arriba hay miles de murciélagos que comen fruta, defecando y orinando sobre cualquier cosa que pase debajo de ellos.

En una inspección más cercana, los techos de los puestos del mercado están cubiertos de heces de murciélago.

Battambang

Getty Images
Los murciélagos sobrevuelan el mercado de Battambang defecando y orinando en cualquier sitio.

“La gente y los perros callejeros caminan todos los días bajo construcciones expuestas a la orina de los murciélagos“, dice Veasna Duong, jefa de la unidad de virología del laboratorio de investigación científica Instituto Pasteur en Phnom Penh y colega y colaboradora de Wacharapluesadee.

El mercado de Battambang es uno de los muchos lugares donde Duong ha identificado murciélagos frugívoros y otros animales que entran en contacto con humanos a diario en Camboya.

Cualquier lugar donde los humanos y los murciélagos frugívoros estén cerca se considera un “intercambio de alto riesgo” por su equipo, lo que significa que es muy posible que se produzca un contagio.

“Este tipo de exposición podría hacer que el virus mute, lo que podría causar una pandemia”, dice Duong.

A pesar de los peligros, los ejemplos de proximidad son infinitos.

“Observamos aquí y en Tailandia, en mercados, áreas de culto, escuelas y lugares turísticos como Angkor Wat, donde, por ejemplo, hay un gran nido de murciélagos allí”, dice.

En un año normal, Angkor Wat recibe 2,6 millones de visitantes.

Y eso son 2,6 millones de oportunidades al año para que el virus Nipah pase de murciélagos a humanos en un solo lugar.

El mercado matutino de Battambang

Huw Evans picture agency
El mercado matutino de Battambang es uno de los muchos lugares en Camboya donde los murciélagos y los humanos entran en contacto cercano.

De 2013 a 2016, Duong y su equipo lanzaron un programa de rastreo con GPS para comprender más sobre los murciélagos frugívoros y el virus Nipah, y para comparar las actividades de los murciélagos camboyanos con los murciélagos en otras regiones de puntos críticos.

Dos de estos lugares son Bangladesh e India.

Ambos países han experimentado brotes del virus Nipah en el pasado y probablemente estén relacionados con el consumo de jugo de palmera datilera.

Por la noche, los murciélagos infectados sobrevuelan las plantaciones de palmeras datileras y lamen el jugo que se derramaba del árbol y que los locales recolectan a través de un cuenco sujeto al árbol.

Es probable que los murciélagos orinen cerca del cuenco.

A la mañana siguiente, los lugareños que compren un jugo a su vendedor ambulante, pueden infectarse con la enfermedad.

En 11 brotes diferentes de Nipah en Bangladesh entre 2001 y 2011, se detectaron 196 personas con Nipah.

De ellas 150 murieron.

Laboratorio médico

Getty Images
El virus Nipah es mortal en muchas ocasiones.

El jugo de palmera datilera también es popular en Camboya, donde Duong y su equipo han descubierto que los murciélagos frugívoros en Camboya vuelan lejos, hasta 100 km cada noche, para encontrar fruta.

Eso significa que los humanos en estas regiones deben preocuparse no solo por estar demasiado cerca de los murciélagos, sino también por consumir productos que los murciélagos podrían haber contaminado.

Duong y su equipo también identificaron otras situaciones de alto riesgo.

Las heces de murciélago son un fertilizante popular en Camboya y Tailandia y en áreas rurales con pocas oportunidades laborales vender excrementos de murciélago puede ser una forma de ganarse la vida.

Duong identificó muchos lugares donde los locales animaban a los murciélagos frugívoros, también conocidos como zorros voladores, a posarse cerca de sus hogares para poder recolectar y vender su guano.

Los aldeanos cosechan guano en una caverna,

Getty Images
Los aldeanos cosechan guano en una caverna, un fertilizante popular en Camboya y Tailandia, pero que conlleva riesgos.

Pero muchos recolectores de guano no tienen idea de los riesgos a los que se enfrentan al hacerlo.

“El 60% de las personas que entrevistamos no sabían que los murciélagos transmiten enfermedades. Hay todavía una gran falta de conocimiento”, dice Duong.

De vuelta en el mercado de Battambang, Sophorn Deun vende huevos de pato.

Cuando se le preguntó si había oído hablar del virus Nipah, una de las muchas enfermedades de riesgo que podrían portar los murciélagos, dijo: “Nunca. Los zorros voladores no molestan a los aldeanos, nunca me he enfermado”.

Educar a los lugareños sobre las amenazas que suponen los murciélagos debería ser una iniciativa importante, cree Duong.

Cambiando el mundo

Evitar los murciélagos podría haber sido fácil años atrás, pero a medida que la población humana se expande, cambiando el planeta y destruyendo hábitats silvestres para satisfacer la creciente demanda de recursos, esto aumenta la propagación de enfermedades.

“La propagación de estos patógenos y el riesgo de transmisión se aceleran con los cambios en el uso de la tierra como la deforestación, la urbanización y la intensificación agrícola”, escriben los autores Rebekah J. White y Orly Razgour en un informe de 2020 de la Universidad de Exeter sobre enfermedades zoonóticas emergentes.

Campos deforestados

Getty Images
La deforestación obliga a los murciélagos a mudarse.

El 60% de la población mundial ya vive en las regiones de Asia y el Pacífico, y todavía se está produciendo una rápida urbanización.

Según el Banco Mundial, casi 200 millones de personas se trasladaron a áreas urbanas en Asia Oriental entre los años 2000 y 2010.

El Nipah en el pasado

La destrucción de los hábitats de los murciélagos ha causado infecciones por Nipah en el pasado.

En 1998, un brote del virus Nipah en Malasia mató a más de 100 personas.

Los investigadores concluyeron que los incendios forestales y la sequía local habían desalojado a los murciélagos de su hábitat natural y los habían obligado a buscar árboles frutales cultivados en las mismas granjas que los cerdos.

Bajo estrés, se ha demostrado que los murciélagos esparcen más virus.

La combinación de verse obligados a reubicarse y estar en estrecho contacto con una especie con la que normalmente no interactuarían permitió que el virus pasara de los murciélagos a los cerdos y luego a los granjeros.

Además, aunque Asia alberga casi el 15% de los bosques tropicales del mundo, pero la región también es un foco de deforestación.

El continente se encuentra entre los primeros del mundo en pérdida de biodiversidad.

Gran parte de esto se debe a la destrucción de bosques en plantaciones para productos como el aceite de palma, pero también a la creación de áreas residenciales y espacio para el ganado.

Deforestación

Getty Images
Asia está experimentando altos niveles de deforestación, a menudo debido a la construcción de plantaciones para productos como el aceite de palma.

Los murciélagos que comen fruta tienden a vivir en regiones boscosas espesas con muchos árboles frutales de los que alimentarse.

Refugios alternativos

Cuando su hábitat es destruido o dañado, encuentran nuevas soluciones, como el gallinero de una casa o las torres con grietas de Angkor Wat.

“La destrucción del hábitat de los murciélagos y la interferencia de los humanos a través de la caza impulsa a los zorros voladores a buscar refugios alternativos“, dice Duong.

Es probable que los murciélagos que el equipo de Duong ha monitoreado viajando hasta 100 kilómetros por noche en busca de fruta lo estén haciendo porque su hábitat natural ya no existe.

Pero los murciélagos, hemos sabido recientemente, albergan una serie de enfermedades desagradables: Nipah y covid-19, pero también ébola y SARS.

¿Deberíamos simplemente erradicar los murciélagos?

No, a menos que queramos empeorar las cosas, dice Tracey Goldstein, directora de instituto del Laboratorio del One Health Institute y directora de laboratorio del Proyecto Predict.

Murciélago

Getty Images
Aunque los murciélagos son portadores de enfermedades, también ayudan a controlar loa insectos, por lo que sacrificarlos no es una buena opción, dicen los científicos.

“Los murciélagos juegan un papel ecológico enormemente importante”, dice Goldstein.

Polinizan más de 500 especies de plantas.

También ayudan a mantener a raya a los insectos, desempeñando un papel muy importante en el control de enfermedades en los seres humanos, por ejemplo, reduciendo la malaria al comer mosquitos, dice Goldstein.

“Desempeñan un papel muy importante en la salud humana”.

También señala que se ha demostrado que sacrificar murciélagos es perjudicial desde la perspectiva de la enfermedad.

“Lo que hace una población cuando disminuye el número de bebés es tener más bebés; eso haría que sea más susceptible”, dice.

Encontrar respuestas, crear preguntas

Pero por cada respuesta, siempre surgen más preguntas.

Una es: ¿por qué Camboya aún no ha experimentado un brote del virus Nipah, dados todos los factores de riesgo?

¿Es cuestión de tiempo, o los murciélagos frugívoros de Camboya son ligeramente diferentes a los murciélagos frugívoros de Malasia, por ejemplo?

¿El virus en Camboya es diferente al de Malasia?

¿La forma en que los humanos interactúan con los murciélagos es diferente en cada país?

El equipo de Duong está trabajando para encontrar las respuestas, pero aún no conoce todos los aspectos del tema.

Angkor Wat

Getty Images
Los templos de Angkor Wat, en Camboya, son el escondire perfecto para los murciélagos.

Por supuesto, el equipo de Duong no es el único que analiza estas preguntas.

La búsqueda de virus es un esfuerzo de colaboración global masivo, con científicos, veterinarios, conservacionistas e incluso científicos ciudadanos que se unen para comprender a qué enfermedades nos enfrentamos y cómo evitar un brote.

Cuando Duong encuentra el virus Nipah en alguna de las muestras extraídas en murciélagos, se lo envía a David Williams, jefe del Grupo de Diagnóstico de Laboratorio de Enfermedades de Emergencia del Centro Australiano de Preparación para Enfermedades.

Debido a que el virus Nipah es tan peligroso (los gobiernos de todo el mundo consideran que tiene potencial de bioterrorismo), solo un puñado de laboratorios en todo el mundo pueden cultivarlo y almacenarlo.

El laboratorio de Williams es uno de ellos.

Su equipo está formado por algunos de los principales expertos mundiales en virus Nipah, con acceso a una amplia gama de herramientas de diagnóstico que no están disponibles en la mayoría de los laboratorios.

Al usar trajes de contención herméticos, pueden cultivar más virus altamente peligrosos a partir de una pequeña muestra y luego, trabajando con una carga mayor, realizar pruebas para comprender cómo se replica, transmite y cómo causa enfermedades.

Científicos

Getty Images
Los científicos tienen que tratar las muestras de virus peligrosos con un equipo especial.

Es bastante complicado llegar a este punto: primero, Duong recolecta orina de murciélago extendiendo una lámina de plástico debajo de un gallinero en Camboya.

Esto evita tener que atrapar a los murciélagos, lo que puede resultar traumatizante para ellos.

Lleva sus muestras al laboratorio, las decanta en tubos, las etiqueta y las empaqueta de forma segura en cajas frías.

Estos son recolectados por un servicio de mensajería especial que está aprobado para enviar mercancías peligrosas y vuelan a Australia, donde las muestras de virus pasan por la aduana para que se aprueben las licencias y los permisos correspondientes.

Finalmente llegan al laboratorio de Williams.

Después de las pruebas, compartirá los resultados con Duong en Camboya.

Fondos para investigación

Le pregunto a Williams si construir más laboratorios de alta seguridad como el suyo en todo el mundo podría acelerar la detección de enfermedades dañinas.

“Potencialmente sí, al poner más laboratorios en lugares como Camboya que podrían acelerar la caracterización y el diagnóstico de estos virus”, dice. “Sin embargo, su construcción y mantenimiento son costosos. A menudo, ese es el elemento limitante”.

La financiación del trabajo que están llevando a cabo Duong y Wacharapluesadee ha sido irregular en el pasado.

El gobierno de Trump dejó que el programa Predict, con 10 años de antigüedad, expirara, aunque el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, prometió restaurarlo.

Mientras tanto, Wacharapluesadee tiene fondos para una nueva iniciativa llamada Thai Virome Project, una colaboración entre su equipo y el Departamento de Parques Nacionales, Vida Silvestre y Conservación de Plantas del gobierno en Tailandia.

Muestras

Getty Images
Las muestras se mandan a Australia.

Esto le permitirá tomar muestras de más murciélagos y una gama más amplia de vida silvestre para comprender las enfermedades que albergan y las amenazas a la salud humana.

Duong y su equipo están buscando fondos para su próximo viaje de detección de patógenos.

Uno para financiar la vigilancia continua de los murciélagos en Camboya y otro para comprender si ha habido infecciones en humanos de las que no se han tenido noticias hasta ahora.

Todavía no han logrado asegurar el dinero para continuar con su trabajo contra el virus Nipah.

Sin él, dicen, es más probable un brote potencialmente catastrófico.

“La vigilancia a largo plazo nos ayuda a informar a las autoridades medidas preventivas y para evitar un contagio no detectado que causaría un brote más grande”, dice Duong.

Y sin una formación continua, es posible que los científicos no puedan identificar y caracterizar nuevos virus rápidamente, como hizo Wacharapluesadee con covid-19 en Tailandia.

Esta información es necesaria para comenzar a trabajar en una vacuna.

Murciélagos

Getty Images
Los murciélagos pueden recorrer decenas de kilómetros.

Cuando hablamos en junio de 2020 por videollamada, le pregunté si Wacharapluesadee estaba orgullosa del notable logro de su equipo. “¿Orgullosa?”, dijo. “Sí, lo estoy”.

“Pero el proyecto Predict fue un ejercicio sobre cómo diagnosticar virus nuevos a partir de animales salvajes. Así que cuando mi equipo y yo encontramos el genoma del no fue una gran sorpresa . Nos dio mucha experiencia. Fortaleció nuestra capacidad”, dijo.

Duong y Wacharapluesadee esperan seguir colaborando para combatir el virus Nipah en el sudeste asiático, y la pareja ha elaborado una propuesta para vigilar de forma conjunta el virus Nipah en la región.

Planean enviarlo a la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa, una organización gubernamental de Estados Unidos que financia el trabajo destinado a reducir las amenazas que representan los agentes de enfermedades infecciosas, una vez que la crisis de covid-19 disminuya.

En septiembre de 2020, le pregunté a Wacharapluesadee si cree que puede detener la próxima pandemia.

Estaba sentada en su oficina con su bata blanca de laboratorio, después de haber procesado cientos de miles de muestras para realizar pruebas de covid-19 en los últimos meses, algo muy por encima de la capacidad habitual de su laboratorio en cualquier otro año.

A pesar de todo, una sonrisa apareció en su rostro. “¡Lo intentaré!”, dijo.

Con información adicional de Mora Piseth en Camboya.

La presentación de informes para esta historia, que es parte de la serie “Stop the Next One”, fue financiada por el Pulitzer Center.

Esta nota se publicó originalmente en inglés en BBC Future.


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