¿Qué tan probable es que el millonario Donald Trump llegue a ser presidente de EU?
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¿Qué tan probable es que el millonario Donald Trump llegue a ser presidente de EU?

BBC Mundo
4 de mayo, 2016
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Incluso en una campaña presidencial como la actual, que ha pulverizado muchas “verdades eternas” acerca de la política estadounidense, lo que pasó este martes en las primarias republicanas en el estado de Indiana será recordado como un momento serio y, para bien o para mal, trascendental.

Donald Trump ganó en Indiana su séptima contienda electoral consecutiva en la lucha por la nominación presidencial del Partido Republicano.

Ello llevó a Ted Cruz, su más fuerte rival, a retirarse minutos después de conocerse los resultados.

Seguidores de Trump
Trump no ha hecho más que ganar seguidores, pese a los esfuerzos de parte del Partido Republicano.

Matemáticamente Trump no llega aún al número mágico de 1.237 delegados comprometidos a votar por él en la convención nacional de su partido en julio próximo, la cifra que requiere para obtener formalmente la nominación.

Pero a partir de la noche del martes ya todos hablaban del controversial magnate como el virtual candidato republicano: una de las dos personas que en las elecciones generales de noviembre se disputará el cargo más poderoso de la Tierra.

Lo que le ha otorgado un barniz de seriedad a una premisa que hace 12 meses habría parecido enteramente descabellada: que Donald Trump, un candidato que viene de afuera, del mundo de los negocios y de la farándula, y que defiende posiciones mucho más a la derecha que cualquier otro contendor serio a la Casa Blanca en décadas recientes, realmente tenga una posibilidad de ser el próximo presidente de Estados Unidos.

La nominación de Trump a la candidatura de su partido, hay que advertirlo, todavía no es un hecho consumado.

Donald Trump
Donald Trump ya se siente como el ganador de la carrera republicana tras el abandono de Ted Cruz.

Su último opositor en las filas republicanas, el gobernador del estado de Ohio, John Kasich, ha dicho que seguirá en la carrera.

Cuestión de tiempo

Pero con las encuestas mostrando al potentado neoyorquino como el favorito para ganar en las pocas elecciones primarias que quedan, especialmente la del estado de California, el más poblado del país, su victoria entre los republicanos ya parece apenas cuestión de tiempo.

Donald Trump                       Parece cuestión de tiempo que Trump logre los 1.237 delegados que necesita para asegurarse la nominación.

Detener la nominación de Trump requeriría un verdadero terremoto político; un escándalo por ahora inimaginable que afectara a un candidato que ha sobrevivido y, de hecho, se ha visto fortalecido por la sucesión interminable de polémicas que han enmarcado su campaña.

Haría falta también que Kasich consiguiera una serie espectacular de victorias electorales en las primarias restantes de aquí a junio para impedir que Trump consiguiera sus 1.237 delegados.

John Kasich
John Kasich será el único rival de Trump en las nueve primarias que restan.

E incluso ahí, todavía se requeriría que los asistentes a la convención republicana que tendrá lugar entre el 18 y el 21 de julio en Cleveland desafiaran la innegable supremacía electoral de Trump entre las bases del partido para elegir a un candidato distinto.

Por lo que ya parece prudente asumir que Trump será el que enfrente al candidato demócrata por la Casa Blanca. Lo que nos lleva a la pregunta verdaderamente importante: ¿tiene posibilidad de llegar al poder?

Distinto a todo

Trump es distinto a cualquier otro candidato que hayan presentado los dos partidos tradicionales en Estados Unidos.

Para empezar, es el primero desde 1952 en no haber ocupado ningún puesto político antes de presentarse como aspirante a la presidencia.

En ese año, el candidato republicano fue el general Dwight Eisenhower, un héroe de la Segunda Guerra Mundial, una figura de unión nacional.

Tal vez lo contrario de Trump, un candidato que no solo es visto como una alternativa apocalíptica por la izquierda del país, sino por vastos segmentos de su propio Partido Republicano.

Manifestantes contra Trump
Son muchos los sectores críticos contra Trump, lo que dificultará su camino a la Casa Blanca.

La dirigencia tradicional del conservadurismo estadounidense se muestra horrorizada ante la captura de su partido por un aspirante que muchos de ellos mismos han descrito como un “bufón peligroso” y enteramente inapropiado para ocupar el sillón presidencial.

Los republicanos, casi sin excepción en las últimas décadas, habían elegido como sus candidatos a la presidencia a políticos relativamente moderados, con buenas relaciones con la clase empresarial y dedicados a proteger el statu quo conservador de su nación.

El “outsider”

Trump es un “outsider”, un populista con un discurso incendiario contra las jerarquías económicas y políticas, que ha explotado con éxito electoral las inseguridades raciales y económicas de la clase trabajadora blanca, de la que se ha vuelto su abanderado.

Y defiende un estilo de nacionalismo que muchos asociaban solo con la ultraderecha europea. Era algo que supuestamente no podía pasar en Estados Unidos.

Pero, ¿está lo suficientemente radicalizado Estados Unidos para elegir a alguien que descalifica a los mexicanos como violadores, que promete prohibir la entrada de musulmanes al país y que amenaza con una guerra comercial contra China?

Seguidores de Trump
El magnate se ha ganado el voto de la clase trabajadora blanca, preocupada por su nivel de vida.

Teniendo en cuenta la extraordinaria campaña de Trump y la manera como ha desafiado una y otra vez los pronósticos que auguraban su derrumbe, pocos se aventurarán a descalificar del todo sus posibilidades electorales en noviembre.

Según las normas convencionales de la política estadounidense, el electorado tiende a preferir a los centristas más moderados para ocupar la Casa Blanca.

Las encuestas señalan que Hillary Clinton, la más probable candidata por el Partido Demócrata, ocupa una clara ventaja en la preferencia de muchos sectores electoralmente claves de la población.

Una mujer mexicana protesta contra Trump
Trump se ha ganado la ira de los votantes latinos con sus comentarios.

Dada la hostilidad racial de la campaña de Trump, la más explícita en un candidato presidencial desde la década de 1960, no sorprende que los hispanos lo rechacen en proporción cercana a 4 por uno.

Trump también enfrenta cifras enormes de rechazo entre los sectores más acomodados y más educados de la población. La lógica del pasado sugiere queTrump tendría dificultad de ganarle a Hillary Clinton.

Otra realidad

Pero, nuevamente, este ciclo electoral se ha caracterizado por una realidad que ignora las reglas tradicionales.

Simpatizantes de Trump
Trump asegura que ha movilizado a los votantes republicanos como nunca antes.

Los simpatizantes de Trump aseguran que su candidato atraerá a votantes blancos que antes eran abstencionistas, en números suficientes para compensar la hostilidad de los latinos contra el magnate.

Y está siempre la posibilidad de un evento inesperado que incline la balanza de la opinión, como la aparición de un escándalo que comprometiese a Clinton, o un acto de terror en suelo estadounidense que arrojara a más votantes estadounidenses hacia el discurso confrontacional de Trump.

¿Y si el candidato demócrata fuese Bernie Sanders? El senador socialista por Vermont no está matemáticamente eliminado.

Es más, fue el ganador en Indiana en la noche del martes, y sus ocasionales conquistas electorales en algunos estados reflejan, a su modo, la alienación que siente con la política tradicional otro segmento importante del electorado: los jóvenes universitarios.

Bernie Sanders                         Un duelo entre Trump y Bernie Sanders aún añadiría mayor incertidumbre a las presidenciales de noviembre.

Una eventual, aunque muy poco probable, confrontación entre Trump y Sanders en noviembre le añadiría todavía más incertidumbre a una campaña presidencial que ha causado desconcierto en Estados Unidos y el resto del mundo.

En Indiana este martes, ese desconcierto aumentó de manera sustancial.

Desde la campaña de Hillary Clinton y la dirigencia del propio Partido Republicano salieron tuits reconociendo a Trump como el virtual candidato de la colectividad conservadora. Fue la noche en que su aspiración adquirió un viso más oficial, más real.

Es verdad: Trump podría ser el próximo presidente.

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El misterio del esqueleto secuestrado por los nazis y los soviéticos

La identidad de un esqueleto del siglo X fascina a los expertos, después de ser explotada por nazis y soviéticos por razones ideológicas.
BBC Mundo
29 de diciembre, 2019
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Durante décadas, los arqueólogos han lidiado con la identidad de un esqueleto del siglo X descubierto en el castillo de Praga, y unos restos que fueron explotados tanto por los nazis como por los soviéticos con fines ideológicos.

Pero los intentos de fijar una etiqueta étnica clara en un cadáver de 1.000 años de antigüedad quizás revelen más sobre nosotros que sobre él.

Él yace con su cabeza en ángulo hacia la izquierda y su mano derecha descansando sobre una espada de hierro. Al lado de su mano izquierda hay un par de cuchillos, y sus esqueléticos dedos se extienden casi como para tocarlos.

A su lado hay lo que podría haber sido una navaja de afeitar y un acero de fuego: un encendedor medieval que era tanto un símbolo de estatus como cualquier otra cosa.

A sus pies se encuentran los restos de un pequeño cubo de madera, similar a los utilizados como vasos para beber en las ceremonias de los vikingos, y una cabeza de hacha de hierro.

Pero es la espada del guerrero la que llama la atención. Con poco menos de un metro de larga, sigue siendo un artículo poderoso y bello, a pesar de 10 siglos de corrosión.

¿Era un vikingo?

“La espada es de buena calidad, probablemente hecha en Europa occidental”, dice Jan Frolik, profesor de arqueología en la Academia Checa de Ciencias.

Ese tipo de espada fue utilizada por los vikingos en el norte de Europa, la Alemania moderna, Inglaterra y Europa central, y también por otros.

“Así que la mayoría de su equipo es vikingo o al menos similar a lo vikingo. Pero su nacionalidad es un interrogante“, agrega.

Es una pregunta que ha intrigado y confundido a los historiadores desde que el arqueólogo ucraniano Ivan Borkovsky desenterró el esqueleto guerrero en el castillo de Praga en 1928.


Aunque Borkovsky, un exiliado de la Guerra Civil Rusa, estuvo a cargo de las excavaciones, como un simple asistente del jefe de arqueología en el Museo Nacional de Praga se le impidió publicar sus propias conclusiones.

Cómo fue adoptado por los nazis y los soviéticos

Cuando los nazis ocuparon Praga en 1939, rápidamente se aferraron a la teoría vikinga, ya que encajaba perfectamente en la narrativa alemana de la pureza racial.

Los vikingos, después de todo, eran nórdicos y, por lo tanto, germánicos. Para los ocupantes, esa perezosa teoría era útil como propaganda, ya que reforzaba la idea de Adolfo Hitler de que la raza alemana simplemente estaba volviendo a ocupar la tierra antigua que era legítimamente suya.

Más tarde, Borkovsky fue presionado para trabajar al servicio de la academia nazi, bajo la amenaza de ser enviado a un campo de concentración, y su texto completamente editado se publicó para justificar las afirmaciones históricas alemanas.

Inmediatamente después de la guerra, cuando la influencia soviética sobre Praga se hizo cada vez más opresiva, Borkovsky se vio obligado a cambiar su versión y a decir que había sido presionado para que inventara la idea vikinga.

Jan Frolik

BBC
Jan Frolik dice que el equipo del esqueleto es principalmente vikingo, pero su nacionalidad sigue estando en duda.

Desempolvó apresuradamente la interpretación más antigua de su antiguo jefe: que el esqueleto en realidad pertenecía a un miembro importante de la dinastía eslava de los Premislidas, que gobernó Bohemia durante más de 400 años hasta 1306.

Así evitó la nueva amenaza: los campos de prisioneros del Gulag.

¿De dónde era?

Setenta años después, los arqueólogos como Jan Frolik son libres de emitir juicios basados ​​en la ciencia, más que en la ideología.

“Sabemos con certeza que no nació en Bohemia”, dice, y explica que el análisis de isótopos radiactivos de estroncio en los dientes del guerrero demostró que había crecido en el norte de Europa, muy probablemente en algún lugar de la costa sur del mar Báltico o quizás Dinamarca.

Pero ese es el territorio vikingo puro, ¿no?

“Sí, pero solo porque nació en el Báltico no significa automáticamente que fuera un vikingo. En aquel entonces, la costa sur del Báltico también albergaba eslavos, tribus bálticas y otros”.

Frolik cree que el guerrero del norte, quien murió por causas desconocidas a la edad de 50 años, llegó a Praga a principios de la edad adulta, para servir en el séquito ducal de Borivoj I, el primer duque de Bohemia y progenitor de la dinastía de los Premislidas, o su hijo mayor y sucesor, Spytihnev I.

Un grabado del siglo XIX de Borivoj I, duque de Bohemia y fundador de la dinastía de los Premislidas, que gobernó desde 895 hasta 1306.

BBC
Un grabado del siglo XIX de Borivoj I, duque de Bohemia y fundador de la dinastía de los Premislidas, que gobernó desde 895 hasta 1306.

Los Premislidas establecieron el castillo de Praga como el centro del incipiente estado bohemio, y el lugar de entierro del guerrero en el centro de su castillo sugiere que era un hombre de cierta prominencia.

Mirando el esqueleto del soldado desconocido, encerrado en vidrio en los fríos pasillos subterráneos del Antiguo Palacio Real, es difícil no plantear la misma pregunta, esencialmente sin respuesta: ¿Quién era exactamente este hombre, nacido en el Báltico, con su espada vikinga y sus amos bohemios?

“En el pasado, así como hoy en día, las personas pueden tener múltiples identificaciones según su situación”, dice el profesor Nicholas Saunders, especialista en conflictos, arqueología y antropología del siglo XX en la Universidad de Bristol.

Saunders publicó recientemente un artículo sobre el esqueleto en la revista Antiquity, junto con Frolik y Volker Heyd, arqueólogo de la Universidad de Helsinki, que actualmente está trabajando en un análisis de ADN que podría revelar más sobre los orígenes étnicos del guerrero. Más, pero no todo.

“La heterogénea colección de objetos reflejaba sus múltiples personalidades, tal vez, en lugar de decir ‘oh, él era un vikingo’ u ‘oh, era un eslavo'”, opina Saunders.

La gente inventa sus propias identidades de acuerdo con su ubicación en el tiempo y el espacio, y este personaje fue obviamente importante, si no el más importante, durante varios años”.

En otras palabras, los objetos reflejaban su vida.


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