El asesinato de Alexis a manos de su novio impulsa una campaña contra la violencia de género
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Facebook Carmen Gacía

El asesinato de Alexis a manos de su novio impulsa una campaña contra la violencia de género

Alexis tenía 17 años y su novio la asesinó tras terminar su relación con él. Su familia está decidida a que esto no le pase a nadie más.
Facebook Carmen Gacía
Por Nayeli Roldán
9 de mayo, 2016
Comparte

El 16 de abril cambió la vida de la familia García. Alexis estaba a punto de salir de su casa cuando su exnovio la visitó. Le disparó a la garganta y horas después murió. Sólo tenía 17 años. Su madre y hermana intentaron defenderla, pero él las golpeó en la cabeza con la cacha del arma.

El agresor, de 23 años, huyó en un automóvil, pero un familiar de Alexis escuchó los disparos y llamó a la policía. Lo arrestaron a los pocos minutos de persecución. Aunque se encuentra en el penal de Cadereyta en espera de un juicio por homicidio, hasta el momento, según la familia de la víctima, el delito no se ha tipificado como feminicidio.

El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio ha insistido que el asesinato de mujeres en Nuevo León ha aumentado: sólo de 2000 a 2011 aumentó 689%, pero nunca se ha iniciado una alerta de género, es decir, el mecanismo de emergencia que incluye acciones como protocolos de investigación o reformas legales para acabar con la violencia feminicida.

De acuerdo con el Código Penal de Nuevo León, el delito de feminicio está tipificado hasta con 60 años de prisión cuando el agresor tenga una relación de confianza con la víctima. En tanto, el homicidio calificado está penado con hasta 50 años de prisión.

“No nos la creemos. Está muy cabrón que te arrebaten así a alguien”, dice Carmen García, tía de Alexis, cuando narra lo ocurrido ese domingo que no pueden olvidar.

Su sobrina era porrista de un equipo de futbol americano y su exnovio la visitaba frecuentemente; era bien recibido por la familia. Días antes la joven había terminado su relación y tal vez, dice Carmen, sufrió algún tipo de violencia. La última vez que la vio, dice, estaba triste. “¿Por qué no le pregunté lo que le pasaba?”, se recrimina.

Carmen escribió en su cuenta de Facebook: “Yo creo que no era la primera vez que él manifestaba esta violencia contra mi sobrina. Yo creo que ella no dijo nada para no preocupar a nadie, por que igual pensaba que nadie la podía ayudar”.

Después de esa publicación recibió cientos de mensajes de apoyo y solicitudes de amistad. También le llegaron decenas de testimonios de más mujeres víctimas de violencia y se asombró.

“Nadie habla de la violencia. Las mujeres lo vemos tan normal que hemos llegado al punto en que se confunde la violencia con el amor”, dice en entrevista.  Por eso, después del funeral de Alexis, ella y su hermana decidieron abrir la página en Facebook Apoyo a las víctimas de la violencia  para hacer ver que “no estamos solas”.

En menos de una semana ha conseguido más de 700 seguidores y ha recibido decenas de testimonios que se han publicado en el perfil. Historias como esta: “Me encontraba en aquel gélido piso, tratando de recuperar mi respiración, saboreando la sangre que había entre mis dientes, sintiendo náuseas y teniendo dificultad para ver, ese hombre que pensé maravilloso me golpeó repetidamente y al lanzarme como muñeca de trapo al suelo mi cráneo golpeo contra el asfalto”.

Carmen y sus hermanas no son profesionales, pero hicieron una alianza con la organización Alternativas Pacíficas, enfocada a dar apoyo psicológico y legal a las víctimas de la violencia, para canalizar ahí a las mujeres que piden ayuda.

La historia de Alexis se ha difundido en medios de comunicación y por eso, dice, la gente se ha volcado en sus redes sociales como en un ejercicio de acompañamiento. “Que alguien te confía algo tan privado generas un vínculo”, dice.

La intención de la página es promover la detección de los signos de violencia. “Es alertar para que los padres de adolescentes revisen qué conductas tienen sus hijas e hijos. Uno tiene que estar atento para evitar este tipo de tragedias”.

Las hermanas García se presentan así en su página: “Nuestra sobrina murió asesinada por su ex novio. Y no queremos que esto vuelva a suceder en el hogar de nadie. por eso hemos creado esta página. Para crear conciencia”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Vacunas COVID: A qué se debe el secretismo que rodea los contratos entre los gobiernos y las farmacéuticas

Los detalles de los contratos entre algunas grandes farmacéuticas y los gobiernos son confidenciales, lo que ha provocado críticas y sospechas.
28 de enero, 2021
Comparte

El mundo entero se disputa una plaza para recibir la vacuna contra el coronavirus, un bien todavía demasiado escaso y producido por pocos laboratorios farmacéuticos.

Los gobiernos firman contratos con las compañías que han desarrollado esas vacunas en tiempo récord y, sin embargo, información crítica de esos acuerdos permanece oculta para el gran público debido a estrictas cláusulas de confidencialidad.

Cuánto cuestan o cómo se distribuirán son detalles que en la mayoría de los casos la ciudadanía desconoce, porque así lo exigen los acuerdos firmados.

En Perú, por ejemplo, las negociaciones entre el gobierno y la compañía Pfizer encallaron por este motivo. Y en Colombia el gobierno afirma que las cláusulas de confidencialidad le impiden ofrecer aún un cronograma claro de vacunación.

El problema es mundial.

En respuesta a una petición de información en el Parlamento Europeo a mediados de noviembre, la comisaria de Salud, Estela Kiriakides, afirmó: “Debido a la naturaleza altamente competitiva de este mercado, la Comisión está legalmente imposibilitada para desvelar la información que contienen estos contratos”.

Y la ministra belga de Presupuesto, Eva de Bleeker, tuvo que retirar poco después de publicarlo un mensaje en Twitter en el que recogía la lista de precios de los laboratorios con los que había negociado la UE.

A las quejas por el incumplimiento de los compromisos adquiridos por algunos fabricantes de vacunas, se suman ahora las de las voces que exigen mayor transparencia en un asunto de salud pública vital.

Y la polémica sigue subiendo de tono, sobre todo en la Unión Europea (UE), enojada después de que los laboratorios Pfizer y AstraZeneca le comunicaran que no estarán en condiciones de suministrar al bloque la cantidad de dosis iniciales acordadas.

Ello ha llevado a que, según fuentes de la UE citadas por la agencia Reuters, desde Bruselas se les exija a las farmacéuticas que hagan públicos los términos de los contratos y amenace con controlar las exportaciones de las vacunas producidas en Europa.

¿Por qué tanto secreto?

Una práctica habitual

Según Jonathan García, experto en salud pública en la Universidad de Harvard, en EE.UU., “esto no es nada nuevo; es frecuente que en los contratos entre los sistemas de salud de los países y las farmacéuticas se incluyan cláusulas de confidencialidad”.

“Los laboratorios buscan fraccionar el mercado para poder negociar precios distintos con los distintos países”, añade.

Esto les permite negociar con los países en función de sus recursos, ofreciéndoles precios más bajos a los países pobres o en desarrollo y exigiendo cantidades más altas a los más ricos.

La compañía AstraZeneca ha revelado que la vacuna que ha desarrollado en colaboración con la Universidad de Oxford tendrá un coste aproximado de entre 3 y 4 dólares por dosis (se requieren dos). Pero el suyo es por ahora un caso excepcional.

Además de los precios, se mantienen muchas veces en secreto la información relativa a la producción y logística, y las conocidas como cláusulas de responsabilidad.

En ellas se estipulan límites a la responsabilidad de los laboratorios en el caso de posibles efectos adversos de los medicamentos y se indica que si hay diferencias no las resolverán los tribunales nacionales, sino unas cortes especiales de arbitraje internacional.

Vacuna de Pfizer.

Reuters
Pfizer es una de las compañías señaladas por la exigencia de confidencialidad en los contratos.

Las voces que reclaman mayor transparencia alertan de que la urgencia por el desarrollo de una vacuna para una enfermedad que se ha cobrado ya más de dos millones de vidas en todo el mundo ha podido llevar a los gobiernos a aceptar limitaciones de responsabilidad aún mayores.

En la Estrategia para la Adquisición de Vacunas que hizo pública la Comisión Europea se decía que “la responsabilidad por el desarrollo y el uso de la vacuna, incluida cualquier indemnización específica requerida, recaerá sobre los Estados miembros que la adquieran”.

El caso de Perú

Un país de América Latina, Perú, se ha convertido en ejemplo destacado de los problemas que acarrea esta limitación de responsabilidad para las farmacéuticas.

Las negociaciones del gobierno peruano con la compañía Pfizer para la adquisición de la vacuna no cuajaron porque, según dijo la ministra de Salud, Pilar Mazzetti, “se identificaron algunas cláusulas que requerían un análisis más profundo para determinar la compatibilidad con las leyes peruanas y los alcances que puede asumir el Estado”.

BBC Mundo trató de contactar con Pfizer, pero no obtuvo respuesta.

La falta de acuerdo con Pfizer llevó a las autoridades peruanas a buscar otras opciones, como la vacuna del fabricante chino Sinopharm.

Mujer recibe la vacuna en Hungría.

EPA
El ritmo al que avanza la vacunación varía según los países.

Al contrario de lo que sucede en otros países de la región, como Argentina o Chile, la vacunación no ha comenzado aún en Perú y las autoridades no han podido ofrecer un cronograma seguro.

En Colombia, el gobierno ha sido objeto de fuertes críticas por no haber comenzado aún a vacunar a la gente y haber aludido a las cláusulas de confidencialidad para justificar por qué no podía ofrecer aún una fecha para comenzar a hacerlo.

La confidencialidad en los contratos, sin embargo, cuenta con defensores, con base, sobre todo, en los llamados “subsidios cruzados”. Al poder cobrarles más a los países ricos, los laboratorios se ven en condiciones de ofrecer precios asequibles a los países con menos recursos.

El economista David Bardey señala en conversación con BBC Mundo que si hubiera transparencia en los precios de los medicamentos, “sería más complicado para los laboratorios cobrar precios más altos a los países más ricos si estos pueden observar precios menores para otros países”.

“Si queremos que los países más desarrollados paguen más, es mejor que los precios no sean públicos“, indica el experto, que alerta además de que los países más avanzados están adquiriendo muchas más dosis de las que necesitan porque “sus gobiernos tienen una gran presión de su opinión pública y eso los está empujando a una especie de nacionalismo sanitario”.

Se suele aludir también al derecho que tienen las compañías a obtener un beneficio de las grandes inversiones que hacen en investigación.

Y un tercer factor son los derechos de propiedad intelectual. Un experto español en salud pública que prefirió no dar su nombre resume el papel que, a su juicio, están jugando los grandes laboratorios occidentales: “Están defendiendo su patente para evitar que otros la fabriquen en la India y se las vendan a menor coste a los países pobres”.

Ursula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

EPA
Ursula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, se enfrenta al problema de hacer que las farmacéuticas cumplan sus compromisos.

Jonathan García cree que los argumentos a favor de la transparencia ganan valor en el contexto de la pandemia.

“Estamos hablando de una emergencia sanitaria global, de algo que sucede cada 100 años, ante lo que uno esperaría que el sistema utilizara mecanismos mucho más transparentes y buscara un esquema más cooperativo. En cambio vemos que se sigue buscando un mercado monopólico y mantener ventajas en los precios”.

Las diferencias en el acceso a las vacunas han llevado al mundo a un riesgo de “fracaso moral catastrófico”, como definió el director de la Organización Mundial de la Salud, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, el hecho de que los países más necesitados vayan a tener que esperar años para inmunizar a su población.

La historia de las epidemias muestra que no sería la primera vez. Ya sucedió con la poliomielitis y la viruela, enfermedades erradicadas mucho antes en los países más avanzados.

O con el VIH, que todavía diezma a muchas poblaciones africanas cuando los pacientes en el llamado primer mundo han visto prolongada significativamente su esperanza de vida gracias al desarrollo de los tratamientos antirretrovirales.

“Los medicamentos están disponibles; el problema son los costos”, indica García.

Y los países de renta media, como la mayoría de los de América Latina, no pueden permitirse al negociar con los laboratorios la actitud exigente mostrada por la Unión Europea, un bloque formado por 27 estados entre los más prósperos del mundo.

*Con información adicional de Martín Riepl en Lima y Carlos Serrano en Miami.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=17IOYOyeNf0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.