10 errores de la nueva Plataforma Nacional de Transparencia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

10 errores de la nueva Plataforma Nacional de Transparencia

¿Quieres hacer solicitudes de información y no puedes? No eres tú, son errores de la nueva Plataforma
Por Nayeli Roldán
11 de junio, 2016
Comparte

Para que los ciudadanos pudieran hacer solicitudes de información y adecuar las leyes de transparencia de todos los gobiernos locales y el Federal en una sola página y de manera sencilla, el Instituto Nacional de Transparencia (INAI) lanzó la Plataforma Nacional de Transparencia el 6 de mayo pasado; sin embargo, un mes después, persisten los problemas técnicos que impiden ejercer el derecho a la información pública.

De acuerdo con el análisis realizado por 19 organizaciones y especialistas dedicadas al desarrollo de tecnologías, análisis de datos y gobierno abierto, la Plataforma tiene errores desde el diseño, hasta programación informática “alarmantes” que le resta efectividad.

En entrevista con Animal Político, el comisionado del INAI, Óscar Guerra Ford, asegura que la Plataforma funcionará al cien por ciento en dos meses y quedarán resueltos todos los problemas para hacer expedito el derecho a la información.

La Plataforma fue diseñada por la empresa Intellego S.C, después de ganar la licitación lanzada por el INAI y cobró 19 millones 663 mil pesos por el proyecto que ha resultado inoperante.

La Plataforma es la integración en un mismo lugar de los ocho mil sujetos obligados (dependencias públicas, partidos políticos, sindicatos, entre otros) de la Federación, los gobiernos estatales y municipales, pero la empresa operadora no ha podido hacerla funcionar.

El comisionado Guerra Ford advierte que la Contraloría deberá investigar y deslindar responsabilidades sobre las obligaciones de la empresa y las áreas encargadas del propio INAI por el retraso en la operatividad. Aunque en este momento la prioridad es echarla a andar lo más pronto posible.

Ciudadanos por la Transparencia, Social Tic, Cívica Digital, entre otras, enviaron una carta a los consejeros del INAI este 8 de junio para exponer su diagnóstico y en la que piden ser parte de la solución de los problemas.

“Garantizar el debido funcionamiento, método ágil de trabajo y sobre todo accesibilidad para todo tipo de usuarios y no solo para aquellos que ya estén familiarizados con el proceso, son prioridades que en estos momentos no se ven reflejadas en la plataforma presentada”, advierte la misiva.

Luis Godoy, integrante de OPI Inteligencia Participativa asegura que “si la Plataforma está mal hecha, se va a implementar mal”, lo que permitiría a los funcionarios evadir su obligación de transparencia. “Quienes están más felices de que no funcione la plataforma son los Javier Duarte y los funcionarios que no quieren transparencia”, sostiene Godoy en entrevista con Animal Político.

Para Juan Manuel Casanueva, director de Social Tic México, “el tema de accesibilidad es fundamental y hay que reformularlo. Si ese portal no es intuitivo y sencillo para un usuario común, no hay acceso de información”, afirma.

Reporteros han utilizado la Plataforma días después del lanzamiento, pero había errores del sistema por los cuales no se generaban las solicitudes de información y en intentos posteriores, el funcionamiento ha sido intermitente. También han perdido solicitudes previas durante el proceso de migración (el cambio de los sistemas de información hacia la Plataforma).

Aunque los sistemas de acceso a la información de todos los estados y del gobierno Federal debía pasar a esta Plataforma para que los ciudadanos pudiera hacer preguntas a cualquier entidad desde una misma página, aún no están disponibles todas.

Incluso, el INAI determinó habilitar de nuevo el sistema Infomex, canal que había funcionado para hacer solicitudes de información, luego de las fallas en la Plataforma Nacional.

La colaboración  

En la carta, las organizaciones solicitaron audiencia para concretar una colaboración entre los especialistas interesados y el INAI. Se trata de “conducir una auditoría ciudadana para que no se siga utilizando los recursos públicos en soluciones tecnológicas inadecuadas”, sostienen.

La Plataforma “está terriblemente mal hecha”, según han comprobado los especialistas, sin embargo, también solicitan trabajar en conjunto con el Instituto para tener acceso a los códigos informáticos y hacer pruebas de fondo para saber “de qué tamaño es el problema”, insiste Juan Manuel Casanueva.

El comisionado del INAI informó que este viernes entregarán una respuesta a la carta de las organizaciones civiles en la que reconoce las fallas y les invitan a una reunión para la próxima semana.

La organización Codeando México prevé la realización de encuentros para rehacer la plataforma de forma colaborativa. En tanto, Cívica Digital ya diseñó un interfaz de fácil navegación y que propone crear tutoriales para hacer solicitudes e interponer quejas y glosario de términos. http://blog.civica.digital/2016/05/31/como-mejoramos-la-plataforma-nacional-de-transparencia/

El diseño y la navegación sencilla es el tema fundamental. “No es trabajo del ciudadano identificar cuál es la información relevante y cuál no, la plataforma por sí sola debería de jerarquizar la información dejándole el camino fácil al ciudadano para crear una solicitud”, sostiene Cívica Digital.

Estas son algunas deficiencias encontradas por los especialistas:

  1. La información no es presentada en un orden lógico, simple y natural.
  1. Un usuario típico que visita por primera vez la plataforma no puede llevar a cabo la mayoría de tareas sin necesidad de asistencia.
  1. Es necesario un glosario donde se expliquen todos aquellos términos necesarios 
para entender cómo funciona la transparencia, quiénes son los actores y de qué se trata entre otras cosas. Algunos ejemplos son: ¿Qué es un Organismo Garante? ¿Qué es un Sujeto Obligado? ¿Qué es un recurso de revisión?
  1. El sitio no se ve bien en dispositivos móviles. Tiene problemas de CSS (Cascade Style Sheet). Esto es una barrera de acceso para el ingreso desde dispositivos móviles.
  1. Parece que hay un esfuerzo deliberado en incurrir en malas prácticas de diseño gráfico y usabilidad.
  1. Su buscador de “solicitudes contestadas” no permite la generación de motores de búsqueda como Google. Ésta es una mala práctica para un portal que busca apertura y accesibilidad a la información, pues está documentado y validado que la mayor parte del tráfico de un sitio web proviene de redes sociales y buscadores.
  1. Utilizan una especie de API (Application Programming Interface) que impide realizar la descarga histórica de solicitudes de cualquier tipo.
  1. No se siguieron estándares ni mejores prácticas en desarrollo web e impide que el sitio se despliegue adecuadamente en cualquier tipo de navegador y dispositivo. Se han detectado errores en navegadores como Firefox, Chrome y Safari.
  1. No existe alguna forma de saber si la información de la plataforma anterior se migró completa y en orden a este nuevo sistema.
  1. En congruencia con las mejores prácticas de la apertura gubernamental, el proceso y las tomas de decisión detrás del portal deberían ser públicas, como un link a la documentación de la licitación, un perfil de las compañías que lo desarrollaron, el presupuesto detallado y los criterios de asignación del contrato e información sobre a quienes se consultó para la definición de funcionalidades, cómo se probó técnicamente y funcionalmente la plataforma, datos de evaluaciones técnicas y el código abierto.
Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

'Cuando Putin amenazó con armas nucleares, mis padres me dijeron que me fuera': ucranianos huyen por México a EU

BBC Mundo fue a la frontera entre Tijuana y San Ysidro, la más transitada del mundo. Allí conversó con ucranianos que llegaron a México con la intención de pasar a Estados Unidos aprovechando un "permiso temporal humanitario" de entrada.
1 de abril, 2022
Comparte

“Cuando Putin amenazó con usar armas nucleares, mis padres me dijeron: ‘¡Huye lo más lejos que puedas!”.

A Nataliya*, de 30 años, lo más alejado posible de su ciudad en Ucrania, Mykoláiv, le pareció entonces México.

Tenía amigos en el país y no exige visa de entrada a los ucranianos, solo una autorización que se puede solicitar online y que permite permanecer hasta 180 días en el territorio sin realizar actividades remuneradas.

Así que pensó que era la mejor opción para vivir segura, lejos de los ataques rusos, y seguir trabajando en lo suyo, como informática, de forma remota.

El 6 de marzo salió de Mykoláiv, a 65 kilómetros del mar Muerto, una urbe en la que los soldados ucranianos se mantienen firmes y están forzando a las tropas rusas a desplazarse hacia el este.

Hizo una parada inicial en la capital Kiev, siguió a Jmelnitski, en la región occidental, y de allí a Chernivtsí, en el sureste.

Cruzó la frontera hacia Rumanía y el 10 de marzo, en Bucarest, tomó un vuelo a Ciudad de México.

Tras dos semanas de vivir en Monterrey, la ciudad industrial del norte mexicano, supo que Estados Unidos no estaba expulsando a los ucranianos que ingresaban por tierra sin visa y que les estaba permitiendo permanecer hasta un año en el país.

“No es un estatus migratorio”, aclara Andrey Plaksin, un abogado estadounidense de origen ruso especializado en inmigración, visas y centrado en casos de familias. “Es un permiso temporal humanitario“.

Efectivamente, en un memorándum de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP, por sus siglas en inglés) fechado el 11 de marzo se habla de “excepción para ciudadanos ucranianos del Título 42”.

Es así como se conoce a una política instaurada por la Administración de Donald Trump (2017-2021) y mantenida por la de Joe Biden y que permite expulsar rápidamente a migrantes por la pandemia de covid-19 sin que puedan solicitar asilo.

“El Departamento de Seguridad Nacional reconoce que la injustificada guerra de agresión de Rusia en Ucrania ha creado una crisis humanitaria”, se lee en el documento.

Ante ello, “la CBP está autorizada, en conformidad con la orden del Título 42, caso por caso y en función de la totalidad de las circunstancias, incluidas las consideradas de interés humanitario, a exceptuar del Título 42 a los ciudadanos ucranianos en los puertos de entrada fronterizos terrestres”.

La excepción no se aplica a los centroamericanos, venezolanos, haitianos y migrantes de otras nacionalidades que tratan de acceder a diario al país por la frontera sur, lo que organizaciones que trabajan con migrantes están denunciando como doble estándar.

El jueves pasado el presidente Biden anunció que Estados Unidos acogerá a 100.000 refugiados ucranianos.

Y la Casa Blanca aclaró que serán recibidos a través de “una gama completa de vías legales”, incluido el programa de admisión de refugiados, que puede conllevar el otorgamiento de una residencia permanente, y que otros recibirán el “permiso humanitario”.

Hasta 800 al día

A uno de esos pasos fronterizos que menciona el memorándum acudió Natalyia el pasado viernes, a la garita de San Ysidro.

Situado entre Tijuana, en el estado mexicano de Baja California, y el condado de San Diego, en EE.UU., es el cruce fronterizo más transitado del mundo. Lo atraviesan al año unos 6 millones a pie y 13 millones con vehículo.

Coches en el cruce fronterizo de San Ysidro el 25 de marzo de 2022.

BBC Mundo
La garita de San Ysidro es el paso fronterizo más transitado del mundo.

La encontramos allí, del lado mexicano, poco antes de las 10 de la mañana, con una maleta y su gato metido en una caja rosada. Una vez en EE.UU., su plan era dirigirse a Sacramento, en California, donde dijo tiene familia.

Con ella, junto a la puerta giratoria custodiada por agentes de la CBP, al costado de una cola que crecía por momentos, había una treintena de ucranianos.

Eran madres con niños, parejas, padres solos, familias enteras que huyeron tras la invasión o a quienes lo que el presidente Vladimir Putin llama “operación militar especial” los agarró en el extranjero y decidieron no regresar hasta que acabe.

“Es así todos los días”, le contó a BBC Mundo el abogado Alex Tovarian, de origen ruso y que ejerce en San Francisco. “Un grupo grande acaba de pasar, de familias con hasta cinco niños”.

Él y otros voluntarios que hablan ruso o ucraniano les asisten, explicándoles en qué consiste la medida que adoptó EE.UU. y qué documentación deben presentar cuando los retienen para interrogarles durante hasta dos horas.

Otros les ofrecen mandarinas, agua y barritas de cereal.

Son hasta 800 al día, apuntó Tovarian.

Fila en la garita de San Ysidro el 25 de marzo de 2022.

BBC Mundo
Los ucranianos esperan a un costado de la fila para cruzar el paso fronterizo de San Ysidro.

De octubre de 2021 a febrero, la CBP interceptó a poco más de 1.300 ucranianos a lo largo de la frontera entre México y EE.UU., de acuerdo a los datos públicos de la agencia. Pero la información no está actualizada en su página web con los números de este mes.

BBC Mundo solicitó a la CBP la cifra de los ucranianos a los que se les garantizó el “permiso temporal humanitario de ingreso” —un sello que dice parole en su pasaporte—, pero al momento de publicar esta nota sigue sin respuesta.

Sello del "permiso temporal humanitario" de estancia en EE.UU. para ciudadanos Ucranianos.

BBC Mundo
El sello que garantiza a los ucranianos permanecer durante un año en Estados Unidos.

“Suelen llegar por su cuenta, en vuelos a Cancún o Ciudad de México”, le confirmó a BBC Mundo el cónsul honorario de Ucrania en Baja California, Pedro Ramírez Campuzano.

“No suelen acudir a nosotros, no se registran en el Consulado y no tenemos cómo saber cuántos están llegando”.

“No quería que mi hija oyera las bombas”

Del radar del Consulado escaparon, por ejemplo, una mujer de 31 años, delgada y rubia, que nos encontramos en el cruce de San Ysidro y no dejaba de acariciar la cabeza de su hija de 9.

Hablaba algo de inglés y, mientras apretaba a la menor contra ella y sin despegarse del abogado Plaksin, contó escuetamente su odisea.

“Somos de Donetsk”.

La ciudad pertenece a la región del Donbás y fue, como la vecina Lugansk, tomada por separatistas prorrusos en 2014 y el pasado 22 de febrero Putin reconoció a ambos como estados independientes de Ucrania.

“Salimos cuando se anunció la invasión y cruzamos cinco países antes de llegar aquí”.

Así lo hizo también la familia formada por Federik, un joven rubio que en Ucrania tenía una empresa que minaba bitcoins, su esposa, la pelirroja Viktoriia, y la hija de 4 años de ambos, Monika.

“Encendí el celular y me entraron de golpe decenas de mensajes de amigos diciéndome que había empezado la guerra. Empacamos nuestras cosas en 20 minutos y nos fuimos“, recordó Federik. “No quería que mi hija oyera las bombas”.

Federik, Viktoriia y su hija Monika en el cruce fronterizo de San Ysidro el 25 de marzo de 2022.

BBC Mundo
Federik, Viktoriia y su hija Monika viajaron durante seis días en coche de su ciudad en Ucrania hasta Estambul.

Se metieron cinco personas en un auto y condujeron durante seis días desde Vyshneve, a dos kilómetros al sur de Kiev, hasta Estambul, donde vive la hermana mayor de Viktoriia. “Tratamos de hacer una media de 500 km al día”.

Desde la capital de Turquía volaron a Cancún, en el Caribe mexicano, y luego a Tijuana.

“Llegamos anoche, en el vuelo de las 11 de la noche. Dormimos, desayunamos y nos vinimos a hacer fila”.

Se sienten privilegiados. “Son muchos los que se quedaron en Ucrania. Algunos de nuestros amigos, luchando. Hay mucha destrucción, ciudades enteras”.

Viktoriia, quien apenas habla inglés, asentía, mientras Monika se agarraba a sus piernas.

“¿Y a su hija le hablan de la invasión?”, les preguntamos.

“Sí, le contamos la verdad”.

“¿Y ella qué dice?”.

Pregunta sobre su guardería: “¿Van a destruirla?”. Dice que echa de menos a los abuelos y cuando vemos imágenes de la guerra en la televisión quiere saber si es en nuestra ciudad. Le decimos que sí”.

Estamos en ‘shock’

Contando eso estaba Federik cuando se unieron a la espera dos mujeres con tres menores, de 9, 11 y 12 años, uno de ellos con parálisis cerebral, postrado en un coche para niños.

Cargaban bolsas, algo de comida, uno de los niños lleva un oso de peluche bajo el brazo.

Oso de peluche en el paso fronterizo de San Ysidro el 25 de marzo de 2022.

BBC Mundo
Las familias cargan con bolsas con comida, maletas, juguetes de niños.

Ukraine“, nos dijo una de las dos mujeres, que prefirió reservarse el nombre, nada más nos dirigimos a ella.

Con la ayuda de una voluntaria que se ofreció a hacer de traductora, supimos que salieron de Odesa, la tercera ciudad de Ucrania y el puerto marítimo más importante del país, al segundo día de la invasión, el 25 de febrero.

Se dirigieron a Moldavia y de allí a Rumanía. Viajaron en autobuses y trenes, con los niños, el coche, las bolsas.

Tras su paso por México, el objetivo es llegar a Nueva York, donde una de ellas tiene familia.

“¿Creen que los rusos atacarán Odesa?”, les preguntamos.

“Sí”, respondieron sin dudar, aunque estos días su ciudad trata de recuperar la cotidianeidad, en parte como desafío a las tropas rusas, en parte por necesidad.

Dijeron estar “en shock, sin poder creer lo que está pasando. “No entendemos nada. Ambos países somos hermanos, una familia“.

“Somos dos países iguales”, concordó Federik, atento a la conversación. “Escuchamos la misma música, vemos los mismos programas en la tele, compartimos problemas, la corrupción. Nos entendemos”.

3 días en un búnker, 16 personas en total

Recién casados en el cruce fronterizo de Tijuana-San Ysidro, entre México y Estados Unidos, el 25 de marzo de 2022.

BBC Mundo
Los recién casados Artem y Kate, de 23 años, estaban de luna de miel en Madrid cuando supieron que Rusia invadió su país.

Artem y Kate, de 23 años, hacían fila con las mascarillas puestas. Desarrollador inmobiliario él, cuidadora de niños ella, también son de Odesa.

Pero a ellos la invasión los agarró fuera del país: en Madrid, de luna de miel. Y optaron por no volver.

También a Alex, un hombre de mediana edad con los ojos claros y el pelo muy corto. Él estaba trabajando en Pensilvania, EE.UU.

Su esposa y sus dos hijos, de 9 y 15 años —que ahora hacían cola junto él—, estaban en ese entonces en Glevakha, a 15 kilómetros de la base aérea de Vasilkov que Rusia atacó con misiles.

Y se decidió a sacarlos de allí.

“Salieron el 26 de febrero y pasaron una semana en distintos lugares de Ucrania. Permanecieron tres días en un búnker, un garaje, 16 personas en total“.

Luego cruzaron la frontera hacia Rumanía. Allí les esperaba Alex.

Ya reunida, la familia viajó a Polonia.

Alquilaron un apartamento en Gdansk por unos días que pagaron “a un precio como de Nueva York”, y cuando supo de la excepción al Título 42, vio que la solución pasaba por viajar a México.

“Yo tengo pasaporte estadounidense, pero ellos no. Como no estamos casados, hasta ahora no podía traerlos, pero con el permiso humanitario se nos abrió una oportunidad”.

Viacheslav en el cruce fronterizo de San Ysidro el 25 de marzo de 2022.

BBC Mundo
Viacheslav viaja solo. Su mujer y su hija de 2 años se quedaron en Haití, con la familia materna.

A eso aspira también Viacheslav.

Casado con una haitiana a la que conoció en su ciudad Kropyvnitskyy, a donde ella había llegado a estudiar medicina, la guerra los agarró de viaje.

Tras dos años de pandemia sin poder salir del país, habían ido a visitar a la familia de su esposa a Haití y a presentarle a la hija que tuvieron en Ucrania. De allí, fueron a las islas Turcas y Caicos, y fue donde los agarró la invasión.

Decididos a no regresar a su país, él tomó rumbo a México, para aprovechar la coyuntura y probar a establecerse en EE.UU.

Su esposa y la niña se quedaron en Haití, ya que México exige visa de entrada a los haitianos.

Fue la última historia que escuchamos del lado mexicano de la frontera.

Nos avisaron que pronto iban a dejar pasar a otro grupo de ucranianos, así que nosotras también nos dispusimos a hacer fila.

Tres banderas

Era larga pero iba rápido. En menos de media hora cruzamos la puerta giratoria, mostramos la visa y el pasaporte a los agentes migratorios y nos vimos fuera del edificio del CBP, observando la bandera de EE.UU., la de California y la de McDonald’s ondear una al lado de la otra.

La bandera estadounidense ondea junto a la de California y la de McDonald's junto al cruce fronterizo de San Ysidro el 25 de marzo de 2022.

BBC Mundo
La bandera estadounidense ondea junto a la de California y la de McDonald’s.

Al poco rato cruzó Alex, con dos maletas, pero sin familia.

Su esposa y sus dos hijos tardarían dos horas en salir por la puerta, con sendos sellos que les permiten quedarse hasta un año en territorio estadounidense.

Junto a ellos salieron también la madre e hija de Donetsk, acompañadas siempre del abogado, y las dos mujeres con tres niños originarios de Odesa.

Natalie Moores, una abogada estadounidense de origen ucraniano esperaba allí para echarles una mano y ponerlos en contacto con la Jewish Family Service de San Diego, una de las organizaciones que asisten con el alojamiento y el transporte.

“Empecé a hacerlo el 7 de marzo, de forma voluntaria, y desde entonces vengo todos los días, como si fuera un trabajo”, le contó a BBC Mundo.

“Veía imágenes de la guerra en la televisión y pensé que, como hablo ucraniano, ruso e inglés, les podía ayudar. Ahora a veces les acompaño en el cruce, otras les espero de este lado”.

Viacheslav también logró cruzar. Lo encontramos sentado, con frío, comiéndose un sándwich.

“Quiero quedarme y tratar de traerlas. Buscar trabajo”. Lo intentará en Miami, donde vive una tía de su mujer.

Posó para la foto bajo la bandera estadounidense, sosteniendo su pasaporte ucraniano.

Nos preguntó si los tranvías iban hacia San Diego y se marchó.


*Texto y fotos: Leyre Ventas. Con el reporteo de Liliet Heredero.

*Nombre ficticio.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=zCY05LVIK6Y&t=139s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.