Cómo se evalúa a los maestros en los países con los mejores sistemas educativos del mundo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Archivo Cuartoscuro

Cómo se evalúa a los maestros en los países con los mejores sistemas educativos del mundo

En México, miles de maestros se oponen a la evaluación docente planteada por el gobierno federal en la reforma educativa de 2013, una medida que los países que encabezan el informe PISA, aplican con rigor, aquí te explicamos cómo lo hacen.
Archivo Cuartoscuro
Por Leire Ventas de BBC Mundo
21 de junio, 2016
Comparte

”Queremos que se evalúe todo”, le decía Eligio Hernández, un maestro mexicano de 31 años, a BBC Mundo.

Todo, no solo a ellos.

Y es que, como él, miles de profesores en México se niegan a ser evaluados, una medida incluida en la reforma educativa que el gobierno promulgó en 2013 y que hoy está bloqueada.

El rechazo a la reforma lo han manifestado de varias maneras desde entonces, con acampadas, paros y bloqueos de carreteras, liderados siempre por la combativa Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), correspondiente a Oaxaca.

El último episodio se vivió este domingo en ese estado sureño y se saldó con seis muertos y 50 heridos.

Aunque quizá con menos intensidad y sin llegar a la tragedia, docentes de otros países también han mostrado su rechazo a este tipo de iniciativas.

Así ocurrió por ejemplo en Chile, antes de que en 2006 se aprobara una medida similar.

Sin embargo, “la mayoría de los países con buenos resultados educativos evalúa a sus profesores”, subraya a BBC Mundo Cristián Cox Donoso, experto en estrategia docente de Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe.

Obligatorio y formal en los asiáticos

Es el caso de Shanghái, Singapur, Hong Kong y Japón, quienes encabezan el más reciente informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA), para el que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) compara el desempeño en matemáticas, ciencia y lectura de medio millón de alumnos de 15 años en 65 países.

En Shanghái, como en el resto de la República Popular China, existe un complejo sistema destinado a medir la calidad de sus profesores.

Los criterios generales se establecen a nivel nacional, se detallan a nivel local y es cada escuela la encargada de llevar a cabo las evaluaciones.

En éstas se mide también la integridad profesional o los valores del maestro, no sólo sus habilidades y capacidades.

El proceso incluye la autoevaluación, cuestionarios a los colegas, a los alumnos y a los padres, y tiene en cuenta también los premios que el docente haya podido recibir y los resultados académicos de sus alumnos.

Y los resultados van directamente al gobierno central.

“El reto en China es redefinir el sistema para hacerlo más científico”, escribe Vivien Stewart como una de las conclusiones de la cumbre de la profesión docente, organizada por la Sociedad Asia en 2013.

Además de asesorar a esa organización dedicada a estrechar lazos entre Asia y Occidente, Stewart es autora de “A World-Class Education: Learning from International Models of Excellence and Innovation” (Educación de primer nivel: aprendiendo de modelos internacionales de excelencia e innovación).

En el informe también se hace referencia al sistema de evaluación de maestros deSingapurllamado Sistema de Gestión de la Mejora del Rendimiento-, otro de los países en los primeros puestos del informe PISA.

En este país asiático la evaluación es obligatoria desde 2005 para todos los maestros, quienes deben someterse a ella cada año.

Se lleva a cabo en cada centro escolar, y tiene en cuenta no solo los resultados académicos de los alumnos, sino también las iniciativas pedagógicas que el maestro pone en marcha, las contribuciones a sus colegas y su relación con los padres de los alumnos y con las organizaciones comunitarias.

Asimismo, el maestro debe trazar su propio plan para el curso, que será revisado por el director o el subdirector en tres momentos del año.

De la misma manera, en Japón cada maestro establece sus objetivos junto con el vicedirector y el director al principio del año, y al finalizar el curso evalúa hasta qué punto los ha alcanzado.

Durante el curso las lecciones son supervisadas por grupos de profesoresy en algunos casos por investigadores y políticos vía video, quienes deben analizar cómo planificó las clases el maestro, qué objetivos concretos logró con ella, qué dificultades tuvo y en qué se equivocó.

En Hong Kong las escuelas también llevan a cabo evaluaciones anuales, que luego son revisadas entre cada tres y seis años por el gobierno.

Informales y basados en la confianza

Pero no todos los sistemas de evaluación docente se definen a nivel nacional ni son tan formales.

En Finlandia, un país que ha perdido posiciones en los últimos informes PISA pero que sigue siendo un importante referente educativo a nivel internacional, la manera de medir el desempeño de los profesores es mucho más informal.

¿Dejó Finlandia de ser el mejor sistema de educación del mundo?

Fue a principios de la década de los n90 cuando este país del noreste de Europa abolió el sistema de inspección escolar, y hoy la evaluación se lleva a cabo en cada centro, en base a conversaciones entre el propio maestro y su director.

“Es un modelo basado en la confianza”, matiza Paulo Santiago, analista de la Dirección de Educación y Capacidades de la OCDE.

Pero no hay un sistema que sirva de referente para todos, coinciden los expertos consultados por BBC Mundo.

“Hay que adaptarlo al contexto”, subraya Santiago.

Además, depende del objetivo de tengan las evaluaciones; esto es, de si su fin es medir la calidad de la enseñanza en cada aula e identificar a aquellos maestros que no desempeñan su labor como deberían, o de si el objetivo es ofrecer una crítica constructiva a los docentes para que avancen en su carrera.

Aunque para que un modelo de evaluación funcione, los expertos concuerdan en que debe cumplir con las siguientes características: los estándares de medición deben estar bien establecidos, los maestros deben conocerlos y quienes los evalúan deben estar bien formados.

Panorama latinoamericano

En América Latina el país que lleva más años evaluando a sus maestros es Chile.

La medida “se aprobó en 2006 tras una larga negociación con los sindicatos y ahora, con la promulgación de la Ley de la Carrera Docente este año, no sólo se evaluará a los maestros del sistema público, sino también a los demás“, explica a BBC Mundo Cristián Cox Donoso, experto en estrategia docente de la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe.

El proceso incluye la revisión del portafolio del maestro, que incluye documentación sobre una unidad didáctica y la grabación de una clase de 40 minutos, una autoevaluación, las conclusiones de una entrevista con un evaluador e informes de referencia del director o subdirector.

Un sistema informático gestiona todos estos datos y a partir de ellos calcula el desempeño docente.

El informe es remitido a la Comisión Comunal de Evaluación, quien finalmente determina si los docentes pueden pedir un incentivo monetario, seguir ejerciendo hasta ser reevaluados o realizar un Plan de Superación Profesional para mejorar en las áreas que así lo requieran.

Y si el docente no mejora en las siguientes evaluaciones, entonces puede ser obligado a dejar de ejercer.

Los países de América Latina “con peor rendimiento académico”

Además de Chile y del polémico planteamiento de México, en la región Colombia también ha puesto en marcha un proyecto piloto de evaluación docente y Perú llevó a cabo el primero proceso 2015, informa Cox.

“La política de profesionalización docente supone inevitablemente implementar la evaluación de maestros”, concluye el experto.

“Aunque ésta no puede ser estandarizada”, añade, algo que también reclaman los combativos maestros de México.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo fue estar con Donald Trump el día que perdió la carrera por la Casa Blanca

Cómo el presidente que nunca ha dudado de sí mismo se enfrentó a la derrota después de cuatro años en el poder.
8 de noviembre, 2020
Comparte

En los últimos cuatro años he visto al presidente de EE. UU. en sus días buenos y en sus días malos.

Pero este 7 de noviembre, el día en que perdió las elecciones, fue un día muy distinto a todos esos otros.

Vestido con una chaqueta negra, pantalón deportivo oscuro y un gorro con la inscripción MAGA (las iniciales de su lema de campaña en inglés, Make America Great Again), Donald Trump dejó la Casa Blanca un poco después de las 10 de la mañana del sábado.

Antes, se la había pasado tuiteando sobre las elecciones y, sobre todo, sobre el fraude electoral que considera tuvo lugar en torno a los comicios generales del 3 de noviembre.

Salió por la puerta de la residencia presidencial y se subió a su vehículo oficial que lo llevó en dirección de su club de golf Trump National, en la ciudad de Sterling, Virginia, a unos 40 kilómetros de Washington.

En ese momento, proyectaba un aire de autoconfianza. Era un día precioso, perfecto para el golf, y por eso decidió que iba a pasarlo en su club.

Trump jugando al goflf.

Getty Images
Trump pasó gran parte del día jugando al golf.

Pero, a la vez, se notaba que las personas que trabajaban con él estaban incómodas. Como al borde de una situación muy tensa.

“¿Cómo la están pasando?”, le pregunté a una de sus empleadas.

“Bien”, respondió. Y sonrió, pero sus ojos se entrecerraron y bajó rápido la mirada hacia la pantalla de su celular.

Trauma electoral

La Casa Blanca ha estado en una especie de trauma en los días que han pasado desde la elección.

Aunque fue apenas el martes, parece que hubiera ocurrido hace mucho tiempo.

La mayoría de los escritorios del ala oeste de la Casa Blanca estaban vacíos cuando pasé por el edificio en la mañana de este sábado. Muchos miembros del personal han resultado infectados por el covid-19 y no pueden ir a la oficina. Los otros están en cuarentena.

Entonces, a eso de las 11:30 y mientras el presidente estaba jugando al golf, la BBC y varias cadenas comenzaron a proyectar que Joe Biden había ganado las elecciones.

Estaba sentada en un restaurante italiano ubicado a un poco más de un kilómetro de distancia del Trump National cuando recibí el dato.

Trump regresa a la Casa Blanca después de jugar al golf

Reuters
El presidente Trump se enteró de la noticia de la victoria de Joe Biden en su campo de golf en el estado de Virginia.

Yo hago parte del grupo permanente de periodistas que cubren la Casa Blanca, un conjunto de colegas de medios distintos que viajan con el presidente de EE.UU.

Todos estábamos esperando que saliera del club.

“Él es una persona tóxica”, dijo una mujer en las afueras del restaurante. Ella, como muchos de sus vecinos en ese distrito de mayoría demócrata, habían votado por el rival de Trump.

Otros se preguntaban en voz alta cuándo el presidente dejaría el club y volvería a la Casa Blanca.

Pasaron los minutos. Pasaron las horas.

“Se está tomando su tiempo”, le dijo un funcionario a otro.

El presidente no tenía prisa en marcharse. En el club estaba rodeado de amigos. Fuera de esas puertas, sus seguidores me gritaban a mí y a los otros periodistas “Acaben con los medios”.

Una mujer, vestida con tacones altos y un gorro rojo, azul y blanco, llevaba un cartel en el que se leía: “Detengan el robo”.

Un hombre pasó conduciendo su camioneta por enfrente del club mientras hacía ondear varias banderas, incluso una en la que se mostraba al presidente encima de un tanque, como si fuera el comandante de los ejércitos del mundo.

Críticos del presidente.

BBC
Un mensaje claro: “Usted está a punto de perder su trabajo”.

Era una muestra de cómo sus seguidores ven al presidente, e incluso cómo Trump se veía a sí mismo.

Finalmente, el presidente decidió abandonar el club y regresar a la Casa Blanca.

Allí, miles de sus críticos lo esperaban.

“Has perdido. Nosotros hemos ganado”

La caravana presidencial avanzó por Virginia. Yo iba en una camioneta que hacía parte de la caravana, que por poco se estrella en una de las calles del condado de Fairfax. Se encendieron las sirenas.

Entre más cerca estábamos de la Casa Blanca, más grande era el tumulto: la gente estaba en las calles celebrando la derrota del mandatario.

Alguien llevaba en alto un cartel: “Has perdido y todos nosotros hemos ganado”. Había clima festivo y cánticos.

Con un letrero de "Hasta nunca" algunas personas saludaron la caravana de Trump en el Sterling (Virginia).

Getty Images
Con un letrero de “Hasta nunca” algunas personas saludaron la caravana de Trump en el Sterling (Virginia). La campaña del mandatario estadounidense anunció este sábado que no reconocen los resultados y que la “elección está lejos de haber terminado”.

Cuando llegamos a la Casa Blanca, el presidente ingresó por una puerta lateral, una entrada que ha utilizado poco durante sus cuatro años de mandato. Sus hombros estaban hundidos y la cabeza, gacha.

Entonces levantó la vista hacia los periodistas que estábamos allí y levantó su pulgar. Fue un gesto a medias. No levantó su mano ni apretó su puño, como suele hacer.

Tanto en la Casa Blanca como en el club de golf, el presidente nunca vaciló: siempre hizo reclamos sin sustento sobre el fraude electoral e insistió que será reivindicado.

Durante toda esa mañana escribió en su cuenta de Twitter sobre los “votos ilegales” y por la tarde declaró, desafiante y en mayúsculas, “YO GANÉ ESTAS ELECCIONES”.

Pero eso fue Trump en Twitter. El hombre que yo vi me dejó una impresión muy distinta. Cuando entró por la puerta lateral de la Casa Blanca por la tarde, la arrogancia se había ido.

Texto de Tara McKelvey, corresponsal de la BBC en la Casa Blanca

raya separatoria

BBC

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=bW1ibaFkARg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.