El belga que pide la eutanasia porque no quiere ser gay
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BBC Mundo

El belga que pide la eutanasia porque no quiere ser gay

En un país en el que la eutanasia es legal desde 2002, el hombre puede lograr su objetivo a pesar de que hay médicos que afirman que su caso no cumple con los criterios normativos.
BBC Mundo
Por BBC Mundo
21 de junio, 2016
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“Siempre pensé en la muerte. Desde mis primeros recuerdos, siempre estuvo presente. Esto es un sufrimiento permanente, es como estar prisionero en tu propio cuerpo”.

Esto es lo que cuenta un hombre gay belga que está tratando de terminar con su vida porque no puede aceptar su homosexualidad.

Sébastien, cuyo nombre fue cambiado para proteger su identidad, es originario de Bélgica, donde la eutanasia es legal desde 2002.

Ha pensado cuidadosamente sobre el momento en el que espera que su vida llegue a su fin.

“No estoy preocupado por el momento en que me pongan el goteo en el brazo”, explicó a la BBC. “Para mí, es solo una especie de anestesia”, agrega.

La mayoría de los casos en Bélgica para los que se aprobó la eutanasia eran personas de edad avanzada que sufrían de enfermedades terminales, incluyendo cáncer. Sólo el 4% padecían trastornos psiquiátricos.

Tras 17 años de tratamiento terapéutico, Sébastien cree que no tiene otra opción que la eutanasia.

Afirma que se siente atraído por hombres jóvenes, tras atravesar una infancia difícil. Su madre estaba enferma y había una estricta ética católica en su familia.

“Toda mi vida me ha llevado a esto, en realidad”, dice. “Mi madre tenía demencia, así que yo no estaba bien mentalmente”.

Eutanasia en Bélgica

  • Por enfermedad física dos médicos deben estar de acuerdo con el paciente para que pueda ser sometido a eutanasia
  • Para casos psiquiátricos se requieren tres médicos que estén de acuerdo.
  • Los pacientes que solicitan la eutanasia deben ser legalmente competente y consciente.
  • También deben estar haciendo una solicitud de forma voluntaria.
  • Y tienen que estar padeciendo sufrimiento físico o mental incurable, constante e insoportable.
“Estaba muy solo, era extremadamente reservado y muy inhibido físicamente. Tenía miedo de salir, de ser visto. Estaba todo el tiempo asustado y era considerablemente tímido”, dice.

“Cuando crecí, conocí a un joven del cual me enamoré perdidamente. Los dos teníamos 15 años. Era algo inaguantable para mi. Yo no quería ser gay“, agrega.

Sufrimiento permanente

Para Sébastien o cualquier otra persona en Bélgica que ve la eutanasia como una opción, no resulta tan simple como preguntar a un médico y que se le otorgue una inyección letal.

La ley establece que los pacientes deben demostrar un “sufrimiento físico o mental constante e insoportable”.

En los casos psicológicos,tres médicos deben estar de acuerdo en que la eutanasia sea la opción correcta.

Sébastien está decidido a conseguirlo.

“Es un constante sentido de la vergüenza y sensación de cansancio, por estaratraído a gente de la que no debería sentirme atraído, como si todo fuera lo contrario de lo que hubiera querido”, analiza.

Ley de eutanasia

Eutanasia BélgicaLa eutanasia es legal en Bélgica desde 2002.

Existe un amplio apoyo de los belgas a la ley de eutanasia y el número de casos aprobados ha aumentado año tras año desde que entró en vigor en 2002.

En 2014, la ley fue modificada para permitir la eutanasia de los niños con enfermedades terminales.

Sin embargo, existe un debate entre la comunidad médica acerca de que si esta debería ser una opción para las personas que padecen enfermedades mentales.

La psiquiatra Caroline Depuydt, que trabaja en el hospital psiquiátrico Clinique Fond’Roy, en Bruselas, prefiere animar a los pacientes a buscar tratamiento adicionales.

“Siempre hay algo que puede funcionar. Tiempo, medicación , psicoterapia… algo que debemos probar e insistir con eso. Y el psiquiatra debe dar esperanza al paciente de que nunca es el final“, afirma.

“Es una ley muy difícil, es una cuestión filosófica y ética muy profunda y no hay una buena respuesta“, agrega Depuydt.

Problemas psicológicos

Cada muerte como resultado de la eutanasia en Bélgica se revisa después del evento por un comité de abogados y médicos.

Para Gilles Genicot, profesor de derecho médico en la Universidad de Lieja y miembro del comité de revisión de la eutanasia, el caso de Sébastien no cumple con los criterios legales para la eutanasia.

hombre homosexual eutanasia
El hombre ya no cree en una “cura milagrosa” para su caso.

“Es muy probable que tenga problemas psicológicos relacionados con su sexualidad. No puedo encontrar un rastro de enfermedad psíquica real aquí”, opina.

“Pero lo que no se puede hacer es simplemente descartar la opción de la eutanasia para estos pacientes“.

“Ellos pueden ser amparados por la ley cuando cada tratamiento se haya intentado y ninguno haya tenido éxito, y luego tres médicos lleguen a la conclusión de que no queda ninguna otra opción” más que la eutanasia, agrega.

La solicitud de Sébastien para obtener la eutanasia fue en un principio aceptada y ahora se enfrenta a nuevas evaluaciones para determinar si su caso se ajusta dentro de la ley.

“Cura milagrosa”

Cuando se le preguntó si existe alguna posibilidad de que reconsidere su decisión o tome un camino diferente, Sébastien se mostró escéptico.

“Si alguien me diera algún tipo de cura milagrosa, ¿por qué no? Pero por ahora, realmente no lo creo. Y estoy demasiado agotado también”, asegura.

A pesar de que se muestra en calma sobre el deseo de poner fin a su vida deliberadamente, reconoce el efecto que esto tendrá en la gente a su alrededor.

“Lo más difícil ahora es decírselo a mi familia. Conseguir un ‘sí’, eso es lo que va a ser más delicado”, concluye.

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Eréndira Aquino

Manifestantes y ONG acusan represión en marcha 8M de CDMX; autoridades dicen que se respetó libre expresión

El operativo de seguridad para el 8M en la CDMX incluyó cercos policiacos, uniformadas con equipo antimotín instruidas por hombres y uso de extinguidores para replegar a las manifestantes.
Eréndira Aquino
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Cercos policiacos, un hombre ‘armado’ sobre Palacio Nacional, miles de uniformadas y el uso de extinguidores para replegar a las manifestantes marcaron el operativo de seguridad por la marcha del 8M en la Ciudad de México, que de acuerdo con autoridades concluyó con un saldo de 62 policías y 19 civiles lesionadas, de las cuales 9 uniformadas y una asistente fueron hospitalizadas.

Alrededor del mediodía, en calles aledañas a Paseo de la Reforma y el primer cuadro del Centro Histórico, policías auxiliares aguardaban a recibir instrucciones para contener los distintos contingentes de ciudadanas, colectivas, organizaciones sociales, sindicatos, quienes se movilizaron desde diversos puntos con rumbo al Zócalo.

Lee: ‘¡Vean cuántas estamos hartas y violentadas!’: testimonios de mujeres (enojadas) este 8M

La mayoría de ellas eran mujeres policía uniformadas, con cascos, escudos y extinguidores para replegar a las manifestantes. Las coordinaban hombres vestidos de civil.

El primer cerco policiaco ocurrió entre Paseo de la Reforma e Hidalgo, donde replegaron a un grupo de manifestantes que acudió a la marcha con objetos como martillos y palos.

De manera paralela, más policías fueron desplegadas para acompañar a la manifestación durante su recorrido.

En Zócalo, el operativo fue replegado hacia un costado de la plancha, hasta que las manifestantes comenzaron a golpear las vallas metálicas que protegen Palacio Nacional. Entonces se les ordenó pararse frente a ellas y resguardarlas con sus escudos.

No resistieron mucho antes de que algunas de las manifestantes les arrebataran sus escudos y comenzaran a insultarlas, por lo que fueron enviadas a resguardar el sitio pero desde detrás del muro metálico, que continuó siendo golpeado por mujeres que lanzaban consignas en exigencia de justicia.

A partir de ese momento, el actuar policiaco se concentró en accionar extinguidores para impedir que se derribaran las vallas y en resguardarse del fuego que les lanzaban algunas protestantes, quienes encendieron aerosoles apuntando hacia ellos por unas ranuras situadas en el muro a la altura del rostro.

Mientras tanto, en el techo de Palacio Nacional apareció un grupo de hombres, uno de ellos con un objeto que parecía un arma, lo que fue denunciado por parte de asistentes a la marcha. Ante la inquietud que generó su presencia, la oficina de Presidencia respondió que se trataba de un inhibidor de drones.

El vocero de Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, compartió una fotografía del dispositivo y precisó que “nunca hubo personal armado. Se trató de personal de resguardo que usó un inhibidor de drones tipo Hikvision para evitar vuelos sobre Palacio por ser un área reservada por seguridad”.

Balas de goma, gas y una fotógrafa detenida

A lo largo de la jornada, activistas denunciaron el uso de gas y balas de goma para replegar a las inconformes.

En redes sociales, el colectivo de activistas y periodistas ‘Rompe el Miedo’ documentó que elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSC) habrían disparado “balas de goma y gotcha directamente contra manifestantes e integrantes de la Brigada Marabunta”.

“Ninguno de estos proyectiles se contemplan en el protocolo policial. Exigimos a las autoridades garantizar el derecho a la protesta”, reclamó el colectivo.

Animal Político constató que en algunas ocasiones, el humo que disparaban las policías desde atrás de las vallas metálicas provocaba ardor e irritación en la piel, ojos, nariz y garganta, además de provocar episodios de tos y sensación de dificultad para respirar.

Sin embargo, autoridades capitalinas negaron “categóricamente” que estos artefactos hubieran sido utilizados por las policías. En su versión, fueron las manifestantes quienes “registraron diversas agresiones con gases, petardos e incendios”.

En conferencia de prensa, la SSC y la Fiscalía capitalina señalaron que el objetivo del operativo de seguridad implementado fue “el de garantizar el derecho a la libre manifestación y expresión de las ciudadanas, más aún cuando se trata de una causa tan legítima como la lucha de las mujeres”.

De acuerdo con su versión, se realizó un cerco policiaco en metro Hidalgo porque detectaron que “portaban palos, varillas, tubos, martillos y bombas molotov, entre otros objetos”, mismos que fueron entregados a las autoridades varias horas después.

“Posteriormente, en su arribo al Zócalo de la Ciudad de México, un grupo de personas en actitud violenta intentaron saltar y derribar las vallas ubicadas frente a Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana, lanzaron petardos, bombas molotov y prendieron fuego en repetidas ocasiones, por lo que elementos de la SSC utilizaron únicamente extintores para evitar un incendio mayor”, informaron.

Señalaron que se registraron diversas agresiones con gases, petardos e incendios contra mujeres policía, y negaron “categóricamente el uso de gas lacrimógeno u otro tipo de sustancia irritante para usar contra las manifestantes”.

También informaron sobre un incidente entre uniformados, manifestantes y periodistas gráficas al interior de la estación Hidalgo de la línea 3 del Metro, donde el personal de la Policía Bancaria Industrial trató de contener a mujeres que realizaban pintas, lo que provocó una riña en la que hubo jaloneos, golpes y empujones y derivó en la detención de una fotógrafa.

Derivado de estos hechos, la Dirección General de Asuntos Internos de la SSC inició una carpeta de investigación, identificó al mando que dio la instrucción de detener a estas mujeres y lo suspendió. Los policías involucrados y las afectadas fueron contactadas por personal de Asuntos Internos para que presenten su denuncia correspondiente.

La directora general de Gobierno, Adriana Contreras, calificó como “inusual” la marcha, pues dijo, “se buscó en todo momento el diálogo con las manifestantes y la intermediación a través de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad y de organizaciones de la sociedad civil, como se había venido haciendo en otras ocasiones, sin embargo hubo negativa al diálogo”.

Las autoridades también señalaron que en diversos momentos de la marcha detectaron que las agresiones eran realizadas o incitadas por hombres presentes durante la movilización.

De acuerdo con la red ‘Rompe el Miedo’ se registraron 12 agresiones a la prensa y 4 contra integrantes de la Brigada Marabunta, entre ellas robos y daños a equipo de trabajo, ataques físicos y una campaña de desprestigio en redes sociales.

 

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