Morena sube al top 3 de fuerzas electorales en estados que tenían dominio priista
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Morena sube al top 3 de fuerzas electorales en estados que tenían dominio priista

Morena logró colocarse en segundo lugar de las preferencias en Oaxaca y Zacatecas, y en tercero en Veracruz, estados donde antes no tenía presencia electoral.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
6 de junio, 2016
Comparte

Morena contendió por primera vez en elecciones a gobernador durante los comicios de este 5 de junio pasado. Pese a que no se perfila para ganar alguna gubernatura, el partido encabezado por Andrés Manuel López Obrador se colocó en los primeros tres lugares de votación en estados en los que el PRI históricamente ha tenido la mayoría: Zacatecas y Veracruz.

Además, se colocó como el partido con la mayor votación en la Ciudad de México en la elección de la Asamblea Constituyente, al reunir 632,436 votos, contra 552,255 del PRD.

En Zacatecas, según los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), Morena se colocó como la segunda fuerza política del estado con su candidato a la gubernatura, David Monreal, superando al PRD, partido que ya ha gobernado la entidad.

Con 99.7% de las actas computadas, Monreal obtuvo 180,089 votos, quedando en segundo lugar detrás del candidato de la alianza PRI-PVEM-Nueva Alianza, Alejandro Tello, quien obtuvo 246,973 sufragios.

En Oaxaca, Salomón Jara también dio buenos resultados a Morena, pues quedó como tercera fuerza con 23% de los votos, dos puntos porcentuales menos que José Antonio Estefan, de la alianza PRD-PAN, con 25.1% de los sufragios.

Alejandro Murat, candidato de la alianza PRI-PVEM-PANAL, se perfila como ganador de la gubernatura en Oaxaca, al conseguir 31.9% de la votación.

En Veracruz, Morena y su candidato Cuitláhuac García dieron la sorpresa al colocarse como la tercera fuerza política. Con 80% de las actas capturadas en el PREP y en un final de contienda electoral muy cerrado, el abanderado del Movimiento de Regeneración Nacional logró 26.9% de los votos —629,347— en un estado en el que el PRI había gobernado durante 86 años.

Quien se perfila como ganador es el candidato de la alianza PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Linares, con 33.9% de los votos, equivalente a 792,628 sufragios.

Con 30.1% de los votos le sigue en segundo lugar el candidato de la alianza PRI-Verde-Panal, Héctor Yunes Landa, quien suma 703,330 votos.

Los números de Morena

Morena debutó en las elecciones de 2015, solo un año después de que en julio de 2014 se constituyó como partido.

Entonces compitió en la elección de diputados federales y en la Ciudad de México en los comicios para renovar la Asamblea Legislativa y las 16 jefaturas delegacionales.

Para ser su debut, Morena tuvo buenos números: gano 14 distritos electorales y alcanzó 8.37% de la votación nacional, según datos del INE.

En esa elección, Morena se convirtió en la primera fuerza política en la Ciudad de México, desplazando al PRD, que durante 18 años había dominado la capital con la mayoría de diputados y delegados.

En 2015, el partido fundado por López Obrador logró 18 de las 40 diputaciones de mayoría en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y cinco de 16 delegaciones: Azcapotzalco, Cuauhtémoc, Tláhuac, Tlalpan y Xochimilco.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

"El COVID no es una pandemia": científicos creen que es una sindemia (y qué significa)

El hecho de que la enfermedad se exacerba cuando interactúa con otras condiciones de salud que prevalecen en grupos desfavorecidos social y económicamente ha llevado a algunos científicos a pensar que estamos frente a una sindemia.
10 de octubre, 2020
Comparte

Con el correr de los meses, las medidas para evitar la propagación del covid-19 se han ido endureciendo o flexibilizando en distintas partes del mundo según el aumento o disminución de los casos.

Mientras que muchos países en Europa están volviendo a restringir actividades sociales y ordenando cuarentenas después de registrar un número récord de casos, Nueva Zelanda, por ejemplo, pasó a su nivel de alerta más bajo.

Sin embargo, esta estrategia para lidiar con el coronavirus es, en opinión de numerosos científicos, demasiado limitada para detener su avance.

“Todas nuestras intervenciones se han centrado en cortar las vías de transmisión viral, para controlar la propagación del patógeno”, escribió recientemente en un editorial Richard Horton, editor jefe de la prestigiosa revista científica The Lancet.

Pero la historia del covid-19 no es tan sencilla.

Por un lado, dice Horton, está el SARS-CoV-2 (el virus que provoca el covid-19) y por otro, una serie de enfermedades no transmisibles. Y estos dos elementos interactúan en un contexto social y ambiental caracterizado por una profunda inequidad social.

Bangladesh

Getty Images
El contagio es mucho mayor en comunidades empobrecidas que no pueden cumplir con las normas de higiene y distancia social.

Estas condiciones, argumenta Horton, exacerban el impacto de estas enfermedades y por ello debemos considerar al covid-19 no como una pandemia, sino como una sindemia.

No se trata de un simple cambio de terminología: entender la crisis de salud que estamos atravesando desde un marco conceptual más amplio abre el camino para buscar soluciones más adecuadas.

Uno más uno es más que dos

El término sindemia (un neologismo que combina sinergia y pandemia) no es nuevo.

Fue acuñado por el antropólogo médico estadounidense Merrill Singer en los años 90 para explicar una situación en la que “dos o más enfermedades interactúan de forma tal que causan un daño mayor que la mera suma de estas dos enfermedades”.

“El impacto de esta interacción está además facilitado por condiciones sociales y ambientales que juntan de alguna manera a estas dos enfermedades o hacen que la población sea más vulnerable a su impacto”, le explica Singer a BBC Mundo.

La interacción con el aspecto social es lo que hace que no se trate sencillamente de una comorbilidad.

Merrill Singer

Merrill Singer
Singer acuñó el término “sindemia” en los años 90.

El concepto surgió cuando el científico y sus colegas investigaban el uso de drogas en comunidades de bajos ingresos en EE.UU., hace más de dos décadas.

Descubrieron que muchos de quienes se inyectaban drogas sufrían de una cantidad de otras enfermedades (tuberculosis, enfermedades de transmisión sexual, entre otras), y los investigadores se empezaron a preguntar cómo éstas coexistían en el cuerpo, y concluyeron que, en algunos casos, la combinación amplificaba el daño.

En el caso del covid-19, “vemos cómo interactúa con una variedad de condiciones preexistentes (diabetes, cáncer, problemas cardíacos y muchos otros factores), y vemos un índice desproporcionado de resultados adversos en comunidades empobrecidas, de bajos ingresos y minorías étnicas“, explica Singer.

Y enfermedades como la diabetes o la obesidad —que son factores de riesgo para el covid-19— son más comunes en individuos de bajos recursos, añade en conversación con BBC Mundo Tiff-Annie Kenny, investigadora de la Universidad Laval, en Canadá, y quien trabaja en el Ártico con poblaciones afectadas por la inseguridad alimentaria, el cambio climático y condiciones de vivienda que dificultan cumplir con las recomendaciones sanitarias como lavarse las manos o mantener la distancia social.

¿Pero no es el este el caso de la mayoría de enfermedades? ¿No tienen la mayoría de las veces un impacto mayor en los grupos con menos acceso a salud, alimentación, educación e higiene? ¿No se potencian casi siempre cuando se combinan con otra o con una condición médica de base?

En cuanto a la interacción biológica, no es necesariamente siempre así, destaca el científico.

Cementerio en La Paz, Bolivia

Getty Images
La pandemia de covid-19 no se resuelve únicamente por la vía médica, creen los científicos que analizan la situación actual desde el marco conceptual de la sindemia.

“Hay evidencia creciente de que la influenza y el resfriado común son contrasindémicos. Es decir: la situación no empeora. Si una persona está infectada con los dos (virus), una (de las enfermedades) no se desarrolla”.

Y en cuanto al aspecto social, el elemento clave en el caso de una sindemia es que añade la interacción de las enfermedades.

Cambio de estrategia

Analizar la situación a través de la lente de la sindemia, dice Kenny, nos permite pasar de la aproximación de la epidemiología clásica sobre el riesgo de transmisión, a una visión de la persona en su contexto social.

Es una postura compartida por muchos científicos que creen que para frenar el avance y el impacto del coronavirus es crucial poner atención a las condiciones sociales que hacen que ciertos grupos sean más vulnerables a la enfermedad.

“Si realmente queremos acabar con esta pandemia cuyos efectos han sido devastadores en la gente, en la salud, en la economía, o con futuras pandemias de enfermedades infecciosas (hemos visto venir una detrás detrás de otra con cada vez mayor frecuencia: sida, ébola, SARS, zika y ahora covid-19), la lección es que tenemos que abordar las condiciones subyacentes que hacen posible una sindemia”, opina Singer.

“Tenemos que abordar los factores estructurales que hacen que a los pobres les resulte más difícil acceder a la salud o a una dieta adecuada”, agrega.

“El riesgo de no hacerlo es enfrentarnos con otra pandemia como la de covid-19 en el tiempo que tome que una enfermedad existente se escape del mundo animal y pase a los humanos, como ha sido el caso del ébola y el zika, y que continuará ocurriendo a medida que sigamos invadiendo el espacio de las especies salvajes, o a raíz del cambio climático y la deforestación”.

El editor de The Lancet Richard Horton es concluyente: “No importa cuán efectivo sea un tratamiento o cuán protectora una vacuna, la búsqueda de una solución para el covid-19 puramente biomédica fracasará”.

Y concluye: “A menos que los gobiernos diseñen políticas y programas para revertir disparidades profundas, nuestras sociedades nunca estarán verdaderamente seguras frente al covid-19”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=32WN2Ssveis

https://www.youtube.com/watch?v=fTCVrVu3V4c&t=

https://www.youtube.com/watch?v=pYIf6wjvCOI

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.